El Gran Sol Rojo del Amanecer
lunes, 27 de octubre de 2014
UOC (MLM) DE COLOMBIA: ¡VIVA LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE, FARO LUMINOSO DEL PROLETARIADO MUNDIAL!
martes, 30 de abril de 2013
sábado, 18 de febrero de 2012
REVOLUCIÓN OBRERA EDICIÓN 335
miércoles, 15 de febrero de 2012
REVOLUCIÓN OBRERA edición 334
http://www.revolucionobrera.com/
sábado, 4 de febrero de 2012
UNIÓN OBRERA COMUNISTA (MLM): Editorial
Esa obligación permanente de los comunistas, es hoy aún más urgente y existe una excelente condición para hacer carne y sangre en cada comunista la idea de que el Partido Revolucionario del Proletariado para ser tal, no sólo debe tener una teoría de vanguardia, mantener una lucha permanente contra el oportunismo, desarrollar con acierto la lucha de líneas en su seno, investigar permanentemente la realidad, criticar sus propios errores y defectos ante su clase… no solo esto, sino además, mantener los más íntimos vínculos con las masas, fortalecer permanentemente esos vínculos, saber escuchar atentamente a las masas y comprender sus necesidades más sentidas. Solo así los comunistas podrán, no sólo enseñar a las masas, sino aprender de ellas, para que el Partido sea capaz de atraer a sus posiciones, a millones de obreros y a todos los explotados y oprimidos.
Y atendiendo a esa razón de ser de los comunistas, ¡Vincularse a las Masas y Dirigir su Lucha! fue la orientación de la IX Asamblea “Camarada Cristian” de la Unión Obrera Comunista (MLM), con la cual conminó a los proletarios conscientes y a la intelectualidad revolucionaria a asumir el papel de elemento consciente y de vanguardia en la dirección del movimiento de masas, a rectificar en la falta de audacia y persistencia en la lucha por ir al frente y conquistar la dirección del movimiento, aislando la influencia del oportunismo.
No por un simple deseo subjetivo, la IX Asamblea previó el desenvolvimiento del movimiento de masas y la reafirmación de su tendencia revolucionaria hacia un gran enfrentamiento de todo el pueblo colombiano contra sus enemigos, representados en el Estado, lo cual le proporciona a los comunistas confianza en una línea que ha demostrado ser correcta y una condición objetiva inmejorable para fundir las brillantes ideas del socialismo científico, el programa proletario y la táctica revolucionaria con el movimiento de masas en ascenso.
Los enormes esfuerzos de las masas obreras y campesinas y de todo el pueblo trabajador por resistir los embates de los explotadores; su heroísmo sin límites en los diarios combates librados en las huelgas y paros, en las manifestaciones, marchas y mítines, en los enfrentamientos callejeros y asonadas… son una condición inmejorable para que los comunistas y revolucionarios demuestren que sus ideas de vanguardia se corresponden con su actividad e iniciativa y que serán capaces de erigirse en la vanguardia de la revolución.
Desde otro perspectiva, están dadas las condiciones objetivas y han madurado las condiciones subjetivas para avanzar en la superación de la impotencia política de los comunistas; es decir, se han creado las condiciones para que el elemento consciente estreche aún más sus vínculos con las masas en la perspectiva estratégica de la dirección de la insurrección popular que arrebatará el poder a los capitalistas y en el cumplimiento de la tarea central del presente período, la construcción del Partido y, en particular, en el propósito inmediato de preparar el Congreso, que supere la dispersión de las fuerzas comunistas en un solo destacamento de combate.
Así las cosas, son tareas impostergables de los comunistas y parte inseparable de los preparativos de un Congreso de Partido, vincularse estrechamente a las masas y al frente de sus luchas: coadyuvando a la preparación y organización de la Huelga Política de Masas, contribuyendo a la Reestructuración del Movimiento Sindical en la independencia de clase, cooperando en la organización y movilización de los desplazados, ayudando a la reconstrucción de las organizaciones campesinas, acercando a las masas populares de los barrios y a la juventud a las ideas y a la táctica revolucionaria.
He ahí por qué ¡Vincularse a las Masas y Dirigir su Lucha! no es una frase bonita, ni una aspiración idílica, sino una orden de combate, una consigna de acción de cada cuadro, militante y aspirante de la Unión Obrera Comunista (MLM) y un motivo más para unir la voluntad y los esfuerzos de quienes desean y luchan sinceramente por construir el Partido Comunista Revolucionario de Colombia y quieren coadyuvar a la preparación de su Congreso.
Comité Ejecutivo
Unión Obrera Comunista (MLM)
domingo, 11 de diciembre de 2011
La "enfermedad infantil" y el cretinismo parlamentario

[Los camaradas del blog REVOLUCIÓN PROLETARIA nos han enviado este artículo. Podeis ver su blog en este enlace:http://revolucionprolet.blogspot.com/]
(ADELANTO DEL PRÓXIMO NÚMERO DE "REVOLUCIÓN PROLETARIA")
Un discurso prefabricado
Ser un dirigente revisionista, en cuanto a trabajo ideológico, ha de ser sencillo. Debe ser similar a lo que hacen los curas. Basta con representar a Lenin como a un dios y al marxismo como una biblia para tener a la parroquia, léase militancia de base, ensimismada e impotente para la crítica. Las herejías políticas del joven obrero se atajan bajo la inquisitorial acusación de “izquierdismo”, convertido, hasta llegar al absurdo, en el único y principal pecado capital del movimiento comunista. Erradicada la capacidad ideológica de los bienaventurados militantes, éstos ya se hayan dotados para difundir el revisionismo entre las masas y capacitados para recoger firmas, “agitar” en las elecciones o adentrarse en los sinfines del sindicalismo de salón, aunque tengan que sufrir primero las pegadas en la calle y las esperas en la puerta de una fábrica para repartir el panfleto reformista de turno.
Para cualquier marxista-leninista coherente es repugnante ver como amparándose en V.I. Lenin y en la Revolución Proletaria Mundial, oportunistas de todo pelaje ahondan en su cretinismo parlamentario y emponzoñan a la clase obrera y a algunos de sus elementos más válidos (la juventud que se interesa en la lucha y decide organizarse), con su ilusionismo pequeñoburgués. Porque ante el debate sobre participar o no en unas elecciones ¿quién no ha oído recitar de memoria alguna frase descontextualizada de “La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo”?
En este libro, el camarada Lenin exponía algunas cuestiones de orden táctico, una vez la vanguardia se haya en el proceso de conquistar a amplias capas de la clase proletaria. En este aspecto incidía en la necesidad de combinar, por parte del Partido Comunista, el trabajo legal con el ilegal, concretado ello en la posibilidad de participar en algunas instituciones burguesas (sólo para tribuna, al estilo de K. Liebknecht o los bolcheviques, y no para su gestión: eurocomunistas, bolivarianos, reformistas pintados de m-l…) y en la obligación que tiene la vanguardia revolucionaria de actuar, allí donde se encuentren las que determine que son sus masas, que en la Europa occidental de inicios del s.XX, era en los sindicatos[1], dado que se daban por resueltas las tareas de constitución de los partidos obreros de nuevo tipo. Pero antes de esa exposición táctica, y durante el transcurso de la misma, Lenin enfatiza sobre el desarrollo y largo proceso de construcción ideológica y política que han sido necesarios para constituir el Partido bolchevique, el sujeto revolucionario, y sólo así, con la existencia de un Partido que fusione en un movimiento organizado a vanguardia y masas, se enfrenta a algunos de éstos problemas de índole táctica con respecto al Estado burgués. La táctica se somete a la estrategia. Cuando no existe Partido, la táctica se concentra en la estrategia de constituirlo.
En el sentido de la comprensión del sujeto revolucionario, del “núcleo sólido del partido revolucionario”, Lenin criticará a un sector, dentro del movimiento revolucionario, que denominará “izquierdista”[2]. El “izquierdismo” se caracteriza por su incomprensión de las tareas objetivas que en cada momento ha de resolver la vanguardia proletaria para su propio desarrollo político y acercamiento a las masas, concepto, el de masas, que varía conforme lo hace el propio estado de la vanguardia. El “izquierdismo” se desentiende de las mediaciones necesarias entre el proletariado como clase social y el Comunismo, esto es, se olvida o deforma, los organismos sociales y las configuraciones políticas que ha de desarrollar el proletariado revolucionario (Partido Comunista, Dictadura del Proletariado…) para hacer la revolución y transformar radicalmente la sociedad. El líder bolchevique desarrolla lucha ideológica, como hizo siempre, contra el “izquierdismo” para que sus mejores elementos retornen a la justa línea de la Revolución y para desenmascarar al confusionismo pequeñoburgués que tarde o temprano se pondrá junto al revisionismo y contra la revolución. En medio de esta polémica Lenin, diferenciando al reformismo socialdemócrata del “izquierdismo” que defiende el Poder Soviético, escribe:
“Pero en el fuego de la lucha revolucionaria, los hombres que se dedican a conciliar lo inconciliable no serán más que pompas de jabón. Así lo mostraron todos los adalides “socialistas” de 1848, así lo mostraron sus hermanos carnales, los mencheviques y socialistas-revolucionarios de Rusia, en 1917-1919, así lo muestran todos los paladines de la II Internacional de Berna o amarilla. Las discrepancias entre los comunistas son de otro género. La diferencia radical sólo pueden dejar de verla quienes no deseen ver. Son discrepancias entre los representantes de un movimiento de masas que ha crecido con rapidez inusitada. Son discrepancias sobre una base fundamental común, firme como la roca: sobre la base del reconocimiento de la revolución proletaria, de la lucha contra las ilusiones democrático-burguesas y el parlamentarismo democrático-burgués, del reconocimiento de la dictadura del proletariado y del Poder de los Soviets.” [3]
Un discurso que hay que combatir
De la cuestión parlamentaria, tal y como es comprendida por la amplia mayoría de nuestro movimiento, se desgajan dos problemas que están necesariamente unidos. Primero, que el revisionismo da por sentada la existencia del sujeto revolucionario y, segundo, que el revisionismo pretende que el sujeto revolucionario gestione el Estado capitalista.
El discurso contra el “izquierdismo”, como ya hemos dicho, se sobresalta con cada cita electoral. Un epíteto, el de izquierdista, que igual que se usa contra los marxista-leninistas que llamamos al boicot de las elecciones, se utiliza contra organizaciones electoralistas de corte posmoderno como Izquierda Anticapitalista, con un programa keynesiano parejo al de IU y el PCE. Multitud de organizaciones comunistas llaman a la participación escudándose ante los elementos más avanzados de nuestra clase en viejas palabras pues temen analizar la verdad objetiva. Y ocurre que los revisionistas, el derechismo y el centrismo que supura nuestro movimiento, se convierten en los principales solidarios con el “izquierdismo”. En la actualidad las tareas de la militancia comunista son de orden interno, en cuanto a que, lo que necesita el comunismo es reconstituirse como referente político para las masas obreras, siendo primordial su previa reconstitución como ideología de vanguardia. Sólo resolviendo éstos problemas, el proletariado organizado podrá ir directamente al derrocamiento del Estado imperialista y preguntarse, sobre la estrategia de tomar el Poder político, cual es la táctica adecuada y si puede o no aprovecharse de alguna institución para desarrollar la lucha revolucionaria.
Una táctica que deberá desarrollarse a través de los organismos que el Partido construya concéntricamente en torno a una línea revolucionaria, sobre unas bases ideológicas independientes del movimiento espontáneo de las masas, es decir, sobre el marxismo-leninismo. Contra esto el revisionismo, que se esconde bajo los símbolos de la clase obrera, da por finiquitada la construcción del Partido Comunista (que no ve como una unidad dialéctica y objetiva entre la vanguardia y las masas) o la reduce a un proceso de unificación voluntarista entre los que ya se autodenominan comunistas, mandando al movimiento obrero espontáneo a enfrentarse con el Estado, no para destruirlo sino para reformarlo a base de programas “tácticos” o “estratégicos” de confrontación sindical/electoral. Y en éstas al no poder dotar al movimiento de programa revolucionario, por no haber abordado con sinceridad las tareas de construcción ideológica y política que corresponden a nuestro tiempo, las organizaciones revisionistas se presentan ante la clase sobre unas bases reformistas alimentadas por el devenir de las luchas espontáneas de la clase que para colmo ni encabeza ni puede influenciar. Es decir, que bajo el discurso parlamentarista, más allá del programa que se envíe por correspondencia al electorado, lo que está es la incomprensión de las tareas actuales del movimiento revolucionario, reconstituirse como tal, que se desarrolla políticamente en una vulgarización de la Revolución Proletaria convertida en mera suma de reformas del capital y en una re-estatalización del orden burgués, es decir, se pasa de luchar por la dictadura revolucionaria del proletariado al Estado del bienestar con tintes “rojos”. Siendo generosos es como pasar de la URSS de Lenin a la del XX Congreso del PCUS y de la China de la Revolución Cultural Proletaria a la de Deng Xiao Ping.[4]
El revisionismo se contenta con la teorización fosilizada y la práctica reformista cuyo máximo exponente lo encontramos en el parlamentarismo, en el trabajo legal convertido en culto del institucionalismo y el posibilismo bajo el Estado burgués. Cuestión ésta para la que no es necesario estar integrado en el Estado, como ocurre con IU y el PCE/UJCE los mejores practicantes del parlamentarismo desde ayuntamientos, consejos de juventud y otros órganos burocráticos del Estado…, sino que éste se puede cultivar desde la teoría programática como ocurre con el resto de camaradas que siguen viendo en las elecciones una fuente de acumulación de fuerzas para la Revolución Socialista.
Para la clase obrera las elecciones burguesas tan solo muestran una actividad más a través de la cual la burguesía pretende alienar a los explotados. Solo la aristocracia obrera y sus representantes pueden obtener de la participación electoral una “acumulación de fuerzas” que sirva a sus intereses de clase. Las elecciones burguesas no sirven para acumular fuerzas con vistas a la Revolución.La participación en las elecciones, al no existir un referente revolucionario fuera de las instituciones solo sirve para ahondar en las ilusiones pequeñoburguesas de las masas obreras. Lo ejemplifica bien la nefasta consigna electoral del PCPE que con su “¡Todo para la clase obrera!” sólo está dando a entender a los obreros que con su delegación electoral pueden alcanzarlo “todo”, algo, bajo el punto de vista marxista, falso pues para alcanzarlo “todo” la clase obrera ha de destruir la máquina del Estado burgués y constituir uno sobre nuevas bases, las de la dictadura proletaria emanada de organismos ajenos al Estado burgués, es decir, surgidos del Nuevo Poder. Y para salvar esta oportunista consigna electoral, esperemos que no haya camaradas que se remitan a los bolcheviques y su ¡Todo el Poder a los Soviets! pues en el Estado español ni hay partido obrero de nuevo tipo, ni Soviets que actúen como Nuevo Poder. Aquí lo que hay, lo que demanda el momento político que atraviesa el proletariado no es ni desgastarse en el economicismo ni justificar el cretinismo parlamentario de las direcciones revisionistas, sino enfrentarse a la lucha por la reconstitución de la teoría marxista-leninista en aras de hacerla converger con las masas de la clase para constituir Partido Comunista.
[1] En España, por ejemplo, cuando se constituye el P.C., la CNT y la UGT cuentan con varios centenares de miles de afiliados. Ambas organizaciones habían participado en la Huelga General de 1917 y otros sucesos revolucionarios. La condición inequívocamente proletaria de sus masas de afiliados era clara, a pesar de, por ejemplo, la dirección reformista de la UGT. Hoy no hay partido de nuevo tipo. Las centrales mayoritarias de nuestro tiempo, CCOO y UGT, poco o nada tienen que ver con aquellos sindicatos. Los sindicatos modernos agrupan, en su mayoría, a una amplia gama de sectores de la aristocracia obrera, bien acomodada y sólo interesada en acaparar más poder bajo el régimen burgués.
[2] Cuando Lenin escribe “La enfermedad infantil…” se está desarrollando todavía un grave enfrentamiento entre los comunistas, forjadores de la Comintern, y las organizaciones socialdemócratas, tanto las derechistas como las centristas. En ese contexto de combate con el revisionismo los bolcheviques entienden que el “izquierdismo” es una enfermedad de crecimiento que se da en el seno de la Revolución frente a la decrepitud del revisionismo reformista, principal enemigo de la Revolución Socialista.
[3] V.I. Lenin, “Saludo a los comunistas italianos, franceses y alemanes”. Publicado en el nº 6 de “La Internacional Comunista” en octubre de 1919. Obras Completas, t. X, Progreso. Moscú 1973.
[4] No resulta extraño que quienes exponen ante la clase un programa reformista, sean los mismos que defienden a capa y espada el parlamentarismo, los mismos que conciben el Partido Comunista como la unificación formal de los diferentes destacamentos comunistas, los mismos que siguen admirando al revisionismo soviético de los Breznev, Kosygin, Podgorni y cía. Y los mismos que ponen mil excusas para conciliar con el social-imperialismo chino. Y todos, por supuesto, son los primeros en gritar contra lo que denominan, en ausencia de análisis marxista, “izquierdismo” que para ellos es la línea política marxista-leninista que hace boicot a las elecciones o se preocupa por aplicar el marxismo al movimiento comunista, defendiendo principios básicos del marxismo como la dictadura del proletariado y la violencia revolucionaria.
Publicado por el blog camarada Odio de Clase
FARC-EP: El fracaso del militarismo. Un articulo de M. Alonso para correovermello.

FARC-EP: El fracaso del militarismo revisionista.
M. Alonso para correo vermello
Leyendo la declaración del maximo jefe del grupo guerrillero FARC-EP se pone en evidencia los limites de las aventuras armadas de los reformistas como es el caso de la actual guerrilla en Colombia.
Se habla de tormarse muy en serio los anelos de paz del pueblo colombiano, que tanto ha sufrido, pero no se habla para nada del proyecto revolucionario de una nueva sociedad en Colombia, en la necesaria toma del poder por las fuerzas "revolucionarias" causa política de la guerra civil y no el belicismo del gobierno narco-oligarquico de turno.
Parece muy evidente que una guerra revolucionaria no se hace para conseguir la paz, (basta con no iniciarla) sino para cambiar la sociedad y su caracter de clase.
Se lamenta la muerte de unos prisoneros de guerra, al parecer simples miembros de la policia y FF.AA., mantenidos en un cautivero largos años, un sin sentido en el campo de unas verdaderas fuerzas revolucionarias, pues o bien se les re-educa y luego se les permite, si es su deseo, marchar o si han cometido crimenes contra el pueblo se les ejecuta. La practica de mantener prisioneros de guerra, carceles del pueblo etc. solo ha reportado fracasos a las organizaciones revolucionarias y es ajena a una verdadera guerra popular.
Concluye el comunicado con un canto a la capitulación diciendo:
"Presintieron que la cosa no iba a funcionarles como querian. Su demencial espíritu belicista los induce ahora a la rabia. Retoma total urgencia la expresión general del clamor por la paz y la solución política, para frenar en seco la peligrosa irritación de quienes chillan por la guerra total"
Poco mas hay que comentar.
Publicado por dazibao rojo
sábado, 27 de agosto de 2011
SOBRE EL COMUNICADO DEL GRUPO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DE COLOMBIA DEL PRIMERO DE MAYO DE 2011

(Nota de Luminoso Futuro: He aquí un artículo debate corto que inmensamente rico en su forma y contenido, todo él impregnado del mejor espíritu marxista-leninista-maoísta. Sobresaliendo, desde todo un conjunto de verdades objetivas, revolucionarias, cónsona con lo que tiene de más rico la experiencia del Partido Comunista de China bajo la conducción del camarada Mao y que le ha servido de guía en su larga marcha por la conquista y construcción de la sociedad de nueva democracia y la dictadura democrático-popular, primero, y a aquella de la conquista de la revolución y construcción socialista después: “el ejercicio del poder omnímodo de las masas armadas por encima del cual no debe existir ningún poder, ni siquiera el del Partido”. El mismo nos parece, a los comunistas (marxista-leninistas) de Panamá, muy completo, dentro del espíritu proletario revolucionario que le inspira y conforme al genuino método de resolución de las contradicciones en el seno del Movimiento Comunista Internacional del Pensamiento de Mao. Aunque, al mismo tiempo que nos identificamos con él, no dejamos de consignar nuestro desacuerdo con algunos aspectos particulares del mismo.
No obstante, que gran paso adelante inspirador para todos los comunistas (maoístas) del cómo enfrentar y tratar las contradicciones en el seno del movimiento marxista-leninista-maoísta: en la lucha ideológica de clase construir la unidad de la clase y de su Partido; tan disperso como está hoy. Sí se quisiera hacer una analogía histórica, bien vale esta, de las decenas de rivales círculos, comités y movimientos y de denominaciones “rojas” y “proletarias”, en auténtica lucha darwiniana por su existencia y afirmación como concreción del marxismo en Rusia, finalmente, advino al mundo obrero el leninismo como hueso y sangre del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso el Partido obrero de nuevo tipo, el Partido Comunista de Rusia (bolchevique). Núcleo dirigente de la revolución ininterrumpida por etapas, alma de la dictadura del proletariado e indiscutible guía de la construcción socialista.
El artículo de los camaradas colombianos, además de sentar bases científicas para asumir críticamente dicha rica experiencia histórica, nos brinda una clara lección partidarista: ser flexibles con los camaradas que cometen errores e inflexibles para con los revisionistas de todos los pelajes, reciclados o no, y los oportunistas en materia de organización del Partido Comunista Internacional de nuevo tipo.
Nosotros acá, en Luminoso Futuro, rebuscaremos en nuestros archivos la primera parte de este artículo e invitamos a los camaradas del Grupo Comunista Revolucionario de Colombia (GCRC) nos hagan llegar su propia visión sobre el particular y otros asuntos de importancia ideológica y política. ¡Adelante camaradas, marchamos dispersos por diversos caminos para encontrarnos en una meta que es única y la misma!).
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(Segunda Parte)
del 1° de Mayo, quedamos en el número 320 de Revolución Obrera de hacer un comentario sobre la “nueva síntesis” de Avakian. Dicen los compañeros sobre la situación del Movimiento Comunista Internacional: “En la actual encrucijada del movimiento revolucionario hay una crucial lucha de líneas entre, por una parte, la vertiente de los comunistas revolucionarios que pugnan por desarrollar y plasmar una concepción científica del comunismo y, por la otra, dos grandes vertientes que, independientemente de sus vestimentas (del siglo 18 o del siglo 21) una concibe el “socialismo” como un “perfeccionamiento de la democracia”, y la otra que se apega a la defensa cuasirreligiosa, a la reificación, de las experiencias de la primera etapa de la revolución proletaria mundial que finalizó con la restauración del capitalismo en China en 1976 (en la Unión Soviética tal restauración se había dado 20 años antes).”
Los compañeros, contrariando aquella enseñanza de Mao según la cual los comunistas son francos y sinceros, leales y activos, no dicen que la encrucijada en que se encuentra el movimiento revolucionario obedece a la bancarrota del Movimiento Revolucionario Internacionalista MRI de lo cual son responsables, como tampoco dicen quienes son los representantes de tales vertientes, excepto, por supuesto, de “los grandes aportes de la nueva síntesis que ha venido siendo desarrollada desde hace tres décadas por Bob Avakian, el presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, quien… viene dotando al movimiento comunista con una renovada y vivaz visión del socialismo y la transición al comunismo y con valiosos aportes al método, entre sus muchas contribuciones.”
Sin ningún argumento, los compañeros pretenden endilgarle a los defensores del marxismo leninismo maoísmo, entre ellos a la Unión Obrera Comunista (MLM), “la defensa cuasireligiosa… la reificación…” de lo que llaman la “primera etapa de la revolución proletaria mundial…” Un truco barato con el cual pretenden escurrirle el bulto a tener que demostrar en qué se equivocan los defensores de la gloriosa experiencia del proletariado revolucionario y de dónde el GCR (en realidad Avakian) deriva la terminación de una supuesta “primera etapa” de la revolución. Pero el truco formalmente funciona, pues despachados los proletarios revolucionarios como religiosos y finiquitada una “primera etapa” de la revolución, y con ella el marxismo leninismo maoísmo, se le puede y abre cabida a la “nueva teoría” de la revolución: la “nueva síntesis” de Avakian.
Por desgracia para los compañeros del GCR, ese es el mismo viejo truco oportunista de declarar insubsistente o insuficiente el marxismo para adoptar otra doctrina, solo que Avakian lo hace cobardemente y con tal refinamiento que no necesita pelear abiertamente con el marxismo. Con razón los camaradas del Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán con toda precisión la han denominado teoría post-marxista leninista maoísta, pacifista y humanista, en la cual la experiencia de la clase obrera y sus maestros “son considerados parte de un pasado que ya no es relevante”. Es por esta razón que “las contribuciones del camarada Avakian no han tenido aún la acogida debida” y no la tendrán mientras existan marxistas ortodoxos y proletarios revolucionarios firmes, mas no porque las tales “contribuciones” de Avakian se hayan “tergiversado” o porque no se las haya “estudiado” y mucho menos porque exista “chovinismo tercermundista” como cándidamente el GCR.
En ese sentido los camaradas del GCR deberían de actuar de acuerdo a las palabras de su comunicado, como “científicos del mundo” y a “que le entre[n] sin ambages a la actual lucha de líneas”, pues no pueden continuar reproduciendo acríticamente todo lo que se “pone de moda” como ya le sucedió con el “Pensamiento Gonzalo” y el “Camino Prachanda”, y como le sucederá con la “nueva síntesis”, pues como se decía en la revista Negación de la Negación No. 4 en el artículo, “La ‘Nueva Síntesis’ de Avakian, Muleta del Revisionismo Prachandista”:
“La ‘nueva síntesis’ de Avakian, que dirige al PCR, EU, y que se hace aparecer como una ‘nueva concepción radical del comunismo’ no es tan radical ni tan nueva... En realidad, es la evolución… de Avakian hacia el revisionismo… y, aun cuando… es esgrimida para combatir el revisionismo prachandista y se hace aparecer como algo completamente distinto, en realidad tienen de común el abandono de asuntos fundamentales del marxismo; y por tanto, se refuerzan y coluden...”
Esta actitud hacia el MRI y su bancarrota es también una actuación antimarxista copiada por el GCR de la “nueva síntesis”, con el agravante de que según los camaradas del Partido de Afganistán: “El MRI declaró la formación de una Internacional Comunista como su principal objetivo; ahora, el PCR con un total desprecio hacia la existencia y el esfuerzo del MRI en su manifiesto y constitución, la lucha por la formación de una internacional comunista salió de su lista de prioridades, o incluso pasó a ser algo trivial en los objetivos del PCR. En tal situación, los esfuerzos para la propagación del nuevo manifiesto del PCR y su Constitución, en particular la ‘síntesis de Bob Avakian’, sólo pueden ser ejemplo de una estrecha visión nacionalista y de supremacía con el pretexto del internacionalismo proletario...”
Órgano de la Unión Obrera Comunista de Colombia
martes, 10 de mayo de 2011
UOC (MLM): A propósito de las Declaraciones en el Primero de Mayo 2011
Datos personales
- Quibian Gaytan
- periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.






