Por si no supiéramos ya cuales son las
prioridades de los gobiernos capitalistas, el mexicano no se ha andado con
remilgos para lanzar a la policía a reprimir a los maestros en Oaxaca, desde el
inicio de las protestas contra la Reforma Educativa del gobierno de Peña
Nieto.
Es normal y dice mucho de un gobierno (y así lo hacen
todos los que representan los intereses de minoría capitalista parásita),
que prefiera a sus policías en lugar de a sus maestros, aunque, y precisamente
por eso, los primeros no destaquen, ni mucho menos, por su formación académica,
su cultura y, por supuesto, por sus ganas de aprender y cultivarse. Los
maestros, sin embargo, representan la lucha por la mejora de la educación de
los niños y jóvenes del país y, por lo tanto, la perspectiva de un futuro mejor
y más justo (es decir, con más posibilidades de que la lucha contra la
explotación se generalice).
Reprimir las aspiraciones de libertad, educación pública,
los proyectos de hacer más responsables y capaces de un pensamiento autónomo a
los trabajadores, es una necesidad para las grandes empresas y sus marionetas
de los gobiernos no pueden evitar, pues está en contradicción directa con el
mantenimiento de sus privilegios injustos y delictivos.
Recientemente el secretario de educación, sargento
Aurelio Nuño Mayer, en un encuentro con 110 representantes de colegios
particulares de educación básica manifestó de forma hipócrita sentirse feliz de
haber estudiado en una escuela inspirada por el sistema educativo de Freinet.
Hipócritamente remarcamos, puesto que el nuevo sistema educativo que defiende
implantar Aurelio Nuño es la pura antítesis de la propuesta social, política y
pedagógica de Célestin Freinet (1974), quien identificaba que “la decadencia y
la muerte de la escuela son el resultado del formidable desarrollo del
capitalismo… A un orden nuevo debe, necesariamente, corresponder una nueva
orientación de la escuela proletaria”.
Aurelio Nuño Mayer, al igual que el gobierno mexicano,
sigue la táctica de simular el diálogo y presentar a la CNTE (Coordinadora
Nacional de Trabajadores de la Educación) como rojiza, violenta, inflexible y
peleadora. Al mismo tiempo que dice dialogar amenaza y aplica medidas de
represión, como los ceses producidos contra 1906 profesores disidentes de
magisterio en los estados de Oaxaca (1239), Chiapas (570), Michoacán (80) y
Guerrero (17).
Que los medios de propaganda, en las mismas manos que el
gobierno, intenten criminalizar a los que representan la cultura, la educación
y la justicia, publicando noticias similares, y habituales en los medios de
propaganda de la clase dominante, a que los "civilizados" policías
chocan contra "maestros radicales", no es más que otra muestra más de
la podredumbre del sistema.
Basta con tener dos dedos de frente y un mínimo de
sensibilidad y humanidad para saber que la realidad es bastante diferente a la
que nos venden: los maestros, cultos, formados y con aspiraciones de un mundo
más igual y menos injusto, donde todos tengan derecho a una educación de
calidad sin tener que comprarla según la cantidad de dinero de que se disponga,
son apaleados por los cuerpos de seguridad del estado, cloaca donde el capital
suele ubicar a los restos y desechos de la sociedad, gente capaz de cualquier a
cambio de las migajas que les tiran sus amos.
Cultura contra brutalidad, educación frente a
indiferencia, civilización contra barbarie. Los mafiosos y grandes delincuentes
que dirigen nuestros gobiernos y ponen y quitan a nuestros gobernantes es obvio
que prefieren a los segundos.
En México ya lo demostraron en septiembre de 2014, con la
tristemente conocida matanza de los normalistas, donde 43 de ellos fueron secuestrados
y desaparecidos por policías y paramilitares, todos ellos bajo la
responsabilidad del gobierno, y lo siguen demostrando hasta hoy mismo con la
salvaje represión hacia los maestros y educadores. Y posiblemente, mientras se
les deje, continuarán haciéndolo, porque ellos, la clase capitalista y su
gobierno, saben muy bien cuál es su bando y quiénes son sus enemigos, y que la
cultura puede llegar a ser un arma muy peligrosa en manos de aquellos que
mantienen con su trabajo sus privilegios, los trabajadores.
Al gobierno no le importa en lo absoluto las vidas
pérdidas, los presos políticos, las protestas multitudinarias callejeras y las
críticas de los investigadores y expertos en pedagogía. Lo que de verdad
les preocupa es favorecer los negocios de la burguesía, considerar los
libros de texto de las grandes editoriales (aunque estén mal hechos y tengan
poca utilidad) como de obligatorio seguimiento en clase y aplicar programas y
planes de estudio alejados de los intereses de los alumnos, la comunidad
escolar y los pueblos. Disfrazan la imposición con falso diálogo, quieren tapar
sus actos represivos creando una nueva “verdad histórica” de Nochixtlán similar
a la de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. En ningún caso desean
que se realice un análisis profundo del modelo educativo de la SEP y que la
sociedad se involucre en su confección.
La clase trabajadora, solo puede emanciparse mediante el
conocimiento, la educación, la autosuperación en la lucha por dominar la
cultura, representada por el protagonista de Templando el Acero, de Nikolai
Ostrovski, que encarna las palabras que Lenin escribiera en las Tareas de la Juventud Comunista:
"Concluir que se puede ser comunista sin haber
asimilado los conocimientos acumulados por la humanidad, sería cometer un
enorme error. Nos equivocaríamos si pensáramos que basta con saber las
consignas comunistas, las conclusiones de la ciencia comunista, sin haber
asimilado la suma de conocimientos de los que es consecuencia el comunismo. El
marxismo es un ejemplo de cómo el comunismo ha resultado de la suma de
conocimientos adquiridos por la humanidad".
La Red de Blogs Comunistas se solidariza con los maestros
mexicanos, que representan esa cultura que debe de ser el cemento necesario con
el que se mezcle la lucha de clases, motor de la historia, germen y trampolín
de todo comunista que se precie. RBC está, sin duda alguna, contundentemente,
del lado de los maestros, de su lucha, de su combate por la educación de la
clase trabajadora y, por lo tanto, por su organización, su movilización y su
justificada rebelión contra toda explotación.
