El Gran Sol Rojo del Amanecer
Mostrando entradas con la etiqueta Panamá: Demoracia y Revolución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Panamá: Demoracia y Revolución. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de marzo de 2015

RdBC: Comunicado sobre la actualidad social y política de Panamá





(NOTA DE LUMINOSO FUTURO: Agradecemos a los responsables de la Red de Blogs Comunistas por esta iniciativa de poner a los lectores y visitantes de su página  este artículo introductorio a la realidad social y política de nuestro país, Panamá. Un pequeño país sito en el corazón de América, entre Centro y Sur América, que su posición geográfica se ha convertido en monopolio del imperialismo estadunidense, la condición de neocolonial y depredado a su querer y poder. Hoy, dentro de los marcos de las rivalidades interiimperialista, ha sido convertido, una vez más, como aquella de la agresión armada yanqui contra la República de Guatemala (1954), Nicaragua en los 80 y cierre del criminal bloqueo económico y política por el sur del Caribe contra Cuba, y; hoy convertida en base estratégica de retaguardia para su criminal designio de agresión y sometimiento de los países de conformante de Alba, centralmente contra la República Bolivariana de Venezuela. Esta centenaria  subyugación neocolonial del Istmo de Panamá  se ha traducido para el pueblo trabajador panameño en fuente de innarrables sufrimientos y padecimientos económicos, sociales y políticos. Explotación capitalista imperialista, opresión social, racial y nacional; atraso semifeudal, latifundismo y despojo y miseria en el campo; desintegración de las ya escasas industria manufacturera y, con consiguiente desocupación de masas; pauperización, miseria física y miseria social; desnutrición y hambre entre las masas de la población trabajadora del campo y de las ciudades; stagnación social, desculturalización nacional; cosmopolitismo y servilismo ante la potencia imperialista. Para mantener y continuar tal situación de sometimiento y saqueo el imperialismo USA se ha servido de una minoría social dominante parasitaria, ávida de dólares y mafiosa. La que, cómplice de la opresión ejercida por esa Superpotencia imperialista, con su beneplácito, ha creado un reaccionario sistema de poder estatal y gubernamental oligárquico, antidemocrático, antipopular y antinacional. Una real dictadura fascista colonial. Situación que no ha podido no generar resistencia y una cada vez mayor agudización de la lucha de clases en el país. Es absolutamente cierto, como remarca el articulista, una tal opresión y una tal agudización de la lucha de clase ha terminado por llevar a la conciencia de las clases trabajadoras el dilema de la continuidad de la “dictadura fascista o democracia popular”.  Y tal, precisamente, es el nudo del actual nivel alcanzado por la lucha de clases en el país, la cuestión del poder político. Tal es la cuestión que se ponen ante sí los sectores sociales y políticos más avanzados en esta carcomida sociedad pro-industrial, semifeudal y neocolonial.
Confiamos este artículo logrará despertar el interés de ver con otros ojos a nuestro país, más allá que de centro de prostitución, drogas y lavado de dinero sucio, como centro de reacción intervencionista en América Latina, sino como realmente es y ocurre como centro de lucha y resistencia antiimperialista, anticapitalista burocrático y antioligárquico-fascista).



Comunicado de RBC:
Panamá, entre el fascismo y la revolución

Domingo, 22 de marzo de 2015

La Red de Blog Comunistas cree conveniente, aprovechando que uno de nuestros miembros conoce bien la situación político-económico-social del país centroamericano, realizar un análisis introductorio de la actualidad de Panamá, país que consideramos ilustrativo de las crecientes tensiones interiimperialistas provocadas por la crisis económica y el derrumbe de la polarización hegemónica por la necesidad de la redistribución de los recursos. La situación, como en todo el mundo, y con las particularidades latinoamericanas, crea tensiones internas entra las clases dominantes locales, influenciadas por las que se producen entre las potencias imperialistas, y desarrolla resistencias, de pueblos, naciones y, en especial, de la clase trabajadora que, como se puede observar en un país como Panamá, ahonda su resistencia ante el agravamiento de la explotación y se dirige, cada vez con más firmeza, a la resolución de la tensión entre desarrollo del capitalismo fascista y revolución de Nueva Democracia a favor de la segunda.
Panamá es un país ilustrativo de los cambios que se están produciendo en el siglo XXI, como consecuencia de los cambios estratégicos provocados por el ahondamiento del enfrentamiento interiimperialista consecuencia de la crisis económica y la lucha por la distribución de los recursos.
La situación estratégica de Panamá, en el istmo que une América del Norte con la del Sur, y su papel esencial en el control comercial por la existencia del Canal, hacen que las tensiones interiimperialistas en su interior tengan rasgos característicos, entre ellos que el surgimiento por fuertes y mediatizados movimientos aparentemente antimperialistas, en realidad antinorteamericanos, no termine de prender, pues la oligarquía dominante se ha guardado bien de evitarlo, acrecentando su control ideológico tradicionalmente cosmopolita, con el apoyo de Estados Unidos.
Estados Unidos, que ve como el continente entero, antes bien dominado, escapa de las manos de su control, está utilizando Panamá como base contra los países que desarrollan grandes movimientos nacionalistas y en los cuales la influencia rusa y china son cada día más evidentes.
Masacre en masas y destrucción saldo de la invasión yanqui  



En primer lugar, Panamá es un estado artificial, como tantos otros del entorno, creados por el colonialismo, formado por muchas naciones, aunque sea la minoría blanca, de origen europeo, la que se haya apoderado del poder y de las riquezas, y haya impuesto su visión particular e interesada de la patria. Esta minoría es, sin embargo, dependiente y servil a los intereses de Estados Unidos, haciendo que Panamá siga siendo una colonia con apariencia de nación libre, y donde los intereses del 85% de la población no importan a nadie.

En segundo lugar, las tensiones interiimperialistas han provocado que el gobierno intente controlar con mayor contundencia a la creciente resistencia obrera y de las diferentes nacionalidades minoritarias, concentrándose el poder en el ejecutivo, multiplicándose la violencia institucional y profundizándose las medidas liberticidas contra la protesta y la resistencia. Entre ellas podemos destacar el endurecimiento del código penal, los asesinatos selectivos, las detenciones en masa, la búsqueda de la destrucción de los sindicatos, la liquidación del derecho de huelga y de la jornada de 8 horas. Se puede decir que, la situación internacional, además de las consecuencias de la crisis económica y la competencia por el mercado local y externo, han hecho que el capitalismo comprador tradicional desde el inicio de la creación de la República (1903) ha convivido de forma contrastada con el capitalismo burocrático, arrojando la apariencia democrática el lastre de derechos y humanismo y transformándose en un régimen totalitario (al servicio, eso sí, de intereses ajenos). Hay que puntualizar, no obstante, que si bien esta convivencia pervivió desde la creación del estado, es ahora cuando el capitalismo burocrático está ganando la partida al capitalismo importador, en paralelo al desarrollo similar en todo el continente y a las fracturas que se producen entre los diferentes grupos dominantes debido al ahondamiento de la crisis interiimperialistas y el agravamiento de su lucha por los recursos y la influencia económica" 
De hecho, la crisis revolucionaria, producto de las tensiones entre la creciente resistencia interna, obrera y nacional, y la cada vez más fascista clase dirigente, hace que el dilema ante el que se encuentra la clase trabajadora panameña sea cada vez más claramente, entre Dictadura Fascista y Democracia Popular.
Evidentemente, la cada vez más evidente redistribución de los recursos, surgida tanto de la crisis económica como de la emergente lucha interiimperialista en el entorno, ha provocado también que la minoría, dividida en facciones, luche cada vez más abiertamente por el control de las cuotas de poder y, en realidad, por las migajas de la riqueza sobrantes desde la metrópolis del norte. Por un lado, las mafias pro-europeas, de origen italiano, encarnadas por el ex-presidente Martinelli, y por otro, las familias pro-americanas (Varela y los Motta), chocan por una posición privilegiada en el régimen dictatorial que se va asentando, mientras intentan jugar con la influencia de China y Rusia, cada vez más presente en la región, y el inmenso poder de Estados Unidos pues, no hay que olvidar que la economía panameña sigue siendo, de momento, una prolongación de la economía estadounidense.
La fascistización de Panamá hace, junto con el resto de circunstancias citadas, que la pasividad de la clase trabajadora empiece a desperezarse, notándose un revivir de la resistencia y la movilización que arrastra cada vez más a otros sectores inmovilistas, en particular a aquellos que se han visto empobrecidos o afectados por la concentración del poder en menos manos y se han visto afectadas negativamente por la redistribución (clases medias, pequeños comerciantes, etc..), sin olvidar la creciente movilización campesina, por motivos económicos y nacionales, pues la mayoría de aquellos pertenecen a etnias excluidas de la visión mítica y artificial del Panamá blanco y capitalista.

Otro rasgo importante de la creciente tensión interclasista de Panamá es la influencia en el entorno del llamado socialismo del siglo XXI, en realidad un capitalismo burocrático con tintes de socialdemocracia y que, en algunos casos, tiene también ramalazos fascistas. Sin embargo, en cuanto a la lucha antimperialista o, mejor dicho, antiyankee, sirven de motor e influencia a las clases sometidas en otros países como Panamá a los problemas consecuencia de la dependencia y sometimiento de la economía nacional a los intereses de Estados Unidos.
No obstante, hay que señalar que esos supuestos antimperialismos, muchos surgidos de la mano del socialismo del siglo XXI, y otros desarrollados por influencia de la creciente influencia económica de China o Rusia (recientemente se ha conocido que China ha superado como prestamista al Banco Mundial y al FMI juntos en Latinoamérica) y, en definitiva, a otro polo imperialista en la acelerada lucha por el control de los recursos y por la hegemonía mundial.
La juventud combatiente por la independencia nacional y el socialismo 




En todo caso, en Panamá, como en otros países del entorno, las perspectivas revolucionarias que se abren han de hacernos reflexionar, en especial a la clase trabajadora panameña, de que es la hora de plantear la lucha por una Revolución de Nueva Democracia en el país centroamericano. No hay que confiar en las falsas esperanzas de un cambio democratizador desde "arriba" como hace la pequeña-mediana burguesía, el único camino posible es la creación de un Frente de liberación Popular Antifascista, anticapitalista burocrático y antiimperialista para lograr la soberanía política de todas las naciones que lo conforman frente a todo imperialismo y la emancipación y libertad de la clase trabajadora y campesina frente a las minorías antipatriotas, anti-latinoamericanas y anticomunistas que lo han saqueado y sometido hasta la actualidad.


Publicado por Red de Blogs Comunistas 

viernes, 27 de julio de 2012

¿Frente por Defensa de la Democracia al centro del debate de la izquierda electoralista?


(Nota de Luminoso Futuro: El cro. X nos ha enviado el siguiente Documento, con el cual al parecer buscar situar el punto de diferencias entre sectores políticos reclamados de la izquierda. Solicitándonos su publicación, en nuestro blog, y a la vez el que emitiésemos nuestra opinión respecto a los puntos centrales del mismo. Ni por visión general ni línea estratégica y táctica, opositores por principios de toda política de conciliación y tratativas con el orden constitucional e institucional burocrático-burgués imperante, encontramos puntos de coincidencia que nos inviten a participar en el entrante debate a escenificarse en los círculos oportunistas de  “izquierda”, verdaderamente de derecha. Esta posición de extrañeidad a las polémicas que se susciten alrededor de una “intransigente defensa de las libertades democráticas” y de una supuesta “revolución ciudadana” en nuestro país, parte de la idea de desenvolver acción política dentro de  los marcos del vigente sistema de Estado y del sistema de gobierno, de su constitucionalidad e institucionalidad, esto que duda cabe es contraproducente a los independientes intereses de la clase obrera y de las masas populares y busca reconciliarlos con la dictadura oligárquica de la burguesía fascista. No obstante, ésta nuestra posición negativa, no nos impedirá el desempeñar un papel de canal de expresión de las diversas posiciones políticas e ideológicas contrastantes. Si nos las envían, la publicaremos. Pero, con el derecho de remarcar nuestra posición política e intervenir criticando aquellas notas falsas que se den entre los debatientes. Dado que, lo nuestro es llamar a la clase obrera y al pueblo a empuñar la escopeta y no la papeleta).


La izquierda y el Frente por la Defensa de la Democracia

 por: Omar Sánchez

La creación del Frente por la Defensa de la Democracia ha definido inquietudes y posturas entre las corrientes políticas que se proclaman de izquierda. Hay quienes convocan a la participación en el Frente y otros, proclaman la no participación y mantener su propio espacio político.

Los que proclaman la participación, reconocen que el Frente es una “instancia de movilización y debate democrático de los sectores populares”, que busca garantizar la defensa de los intereses populares contra las  imposiciones y atropellos del actual régimen político. Se señala también que no “se trataría de una frente electoral,…su objetivo sería la defensa intransigente de las libertades públicas y los derechos sociales del pueblo, el detener los avances de la dictadura civil y encausar a las grandes mayorías, movilizadas y organizadas, hacia la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente, previa reforma democrática…del actual Código Electoral partidocrático” Para los que llaman a la no participación y condenan la existencia del Frente, presentan diversas explicaciones como que este hecho forma parte de una conspiración de la Embajada de los Estados Unidos, que busca implementar el “golpismo ciudadano”, que el gobierno de Martinelli forma parte de la conspiración, que es una estrategia para minimizar a FRENADESO y el FAD, ya que representan una “real amenaza” para el régimen político imperante.

Ambas visiones reconocen la necesidad de una reforma de la Constitución Nacional, empero, la estrategia y los caminos para llegar a esta meta los separa. Algunos señalan que las condiciones políticas de la estrategia de las izquierdas y los movimientos sociales para acumular fuerza no son favorables, ya que estas se encuentran débiles, atomizadas y “no tienen la madurez para romper dicho bloqueo”. En consecuencia las “fuerzas progresistas y la izquierda “democrática”, no tienen la capacidad para encausar el descontento hacia sus bases e impulsar un levantamiento”.  Para otros, ya se acumuló lo suficiente y se está listo para crear una opción política electoral y transformarse en poder real e implementar la autoconvocatoria de una Asamblea Constituyente Originaria.

La estrategia de la izquierda y los movimientos sociales se enfrenta a una conspiración de la derecha que tiene inserción en los movimientos sociales, que busca desfasar y desgastar a las fuerzas populares haciéndoles participar en la ilusión de una revolución ciudadana, en un frente que ni controlan, ni dirigen. El Frente solo pretende utilizarla a las fuerzas populares para legitimar la opción política de las derechas en las elecciones del 2014 y no cambiar para nada la política económica neoliberal La falsa oposición reconoce su desgaste y utiliza a la llamada “sociedad civil”, formada por “oportunistas, puristas e individuos con buenas intenciones” como parte de su estrategia. Esta sociedad civil, tiene su propio límite, el límite institucional y no forman parte de los procesos populares. Todo indica –y lo definirá la dinámica social y política- que habrá “unidad de acción” para la defensa y garantía de las libertades democráticas.

            Las conclusiones de los que reclaman la no participación se dirige a avanzar por la vía de la movilización para no quedar aislados de las masas, generar dinámica organizativa propia, crear condiciones para construir la vanguardia revolucionaria y no permitir que las derechas utilicen a las fuerzas populares. Agregan que hay que prepararse para las elecciones del 2014 impulsando la unidad para generar acumulación, creando un mercado electoral y una propuesta alternativa que dirija el Estado.

Referencias: Movimiento Popular Unificado; Buscando Camino # 237; ¿Paladines de la Democracia? Kaos en la Red; La desesperanza, la ilusión y el oportunismo, Kaos en la Red.

Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.