El Gran Sol Rojo del Amanecer
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jueves, 16 de agosto de 2018
martes, 31 de julio de 2018
Mao Tse-tung: EL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO ES UN TIGRE DE PAPEL
EL
IMPERIALISMO NORTEAMERICANO ES
UN TIGRE DE PAPEL[*]
UN TIGRE DE PAPEL[*]
14
de julio de 1956
Los
Estados Unidos esgrimen por doquier la divisa de la lucha contra el
comunismo con el objeto de agredir a otros países.
Los
Estados Unidos han contraído deudas por todas partes. Se han
endeudado con los países de América Latina, de Asia y áfrica, así
como de Europa y Oceanía. Todos los países del mundo, incluida
Inglaterra, sienten aversión a los Estados Unidos. A las grandes
masas populares no les gustan los Estados Unidos. El Japón tampoco
los quiere, porque sufre su opresión. Ninguno de los países de
Oriente ha quedado a salvo de la agresión norteamericana. Los
Estados Unidos han invadido la provincia china de Taiwán. Japón,
Corea, Filipinas, Viet Nam y Pakistán son todos víctimas de su
agresión, y eso que algunos de ellos son sus aliados. Los pueblos
están descontentos, y lo están también las autoridades de algunos
países.
Todas
las naciones oprimidas quieren la independencia.
Todo
está sujeto a cambio. Las grandes fuerzas decadentes tendrán que
ceder el lugar a las pequeñas fuerzas nacientes. Las fuerzas
pequeñas se transformarán en grandes, porque la gran mayoría de la
gente exige el cambio. La fuerza del imperialismo norteamericano, que
es grande, pasará a ser pequeña, debido a que el pueblo
norteamericano también está descontento con el gobierno de su país.
A
lo largo de mi vida, yo mismo he vivido cambios de ese tipo. Algunos
de los aquí presentes nacieron bajo la dinastía Ching y otros en
tiempos de la República de China.
La
dinastía Ching fue derrocada hace mucho. ¿Quiénes la derrocaron?
El partido dirigido por el Dr. Sun Yat-sen y el pueblo. Como
Sun
Yat-sen disponía de una fuerza muy pequeña, los dignatarios de la
dinastía Ching lo miraban por encima del hombro. Fracasó en
numerosos levantamientos, pero a la postre logró echar abajo la
dinastía Ching. Lo grande no tiene nada de temible. Será derribado
por lo pequeño. Y lo pequeño se hará grande. Luego de derrocar la
dinastía Ching, el Dr. Sun Yat-sen fracasó. Esto se debió a que no
satisfizo las demandas del pueblo, tales como la reivindicación de
la tierra y la exigencia de luchar contra el imperialismo. Tampoco
comprendió la necesidad de reprimir a los contrarrevolucionarios,
quienes andaban sueltos por todas partes. Fue derrotado a manos de
Yuan Shi-kai, cabecilla de los caudillos militares del Norte. La
fuerza de Yuan Shi-kai era mayor que la de Sun Yat-sen. Pero también
aquí rigió esta ley: Fuerzas pequeñas pero vinculadas con el
pueblo se hacen poderosas, mientras que fuerzas grandes que se oponen
al pueblo se hacen débiles. Posteriormente, los revolucionarios
demócratas burguesas encabezados por Sun Yat-sen, en colaboración
con nosotros, los comunistas, echaron por tierra el régimen de los
caudillos militares dejado por Yuan Shi-kai.
La
dominación de Chiang Kai-shek en China, reconocida por los gobiernos
de todos los países del mundo, perduró veintidós años,
representando la mayor fuerza del país. Nuestra fuerza era pequeña;
aunque, en un tiempo, nuestro Partido llegó a tener unos cincuenta
mil militantes, sólo le quedaron unos miles luego de la represión
contrarrevolucionaria. El enemigo hacía estragos por todas partes.
Pero también esta vez rigió la misma ley: Los poderosos fracasaron,
pues se hallaban separados del pueblo, en tanto que los débiles
salieron victoriosos, porque estaban vinculados con el pueblo y
trabajaban por él. Este fue efectivamente el desenlace.
En
los tiempos de nuestra guerra contra el Japón, éste era muy
poderoso, las tropas kuomintanistas se encontraban arrinconadas en
regiones apartadas, y las fuerzas armadas dirigidas por el Partido
Comunista sólo podían hacer la guerra de guerrillas en las zonas
rurales detrás de las líneas enemigas. El Japón ocupó grandes
ciudades como Pekín, Tientsín, Shanghai, Nankín, Wuján y Cantón.
Sin embargo, igualmente en virtud de esta ley, el militarismo
japonés, así como la Alemania hitleriana, se vino abajo al cabo de
unos pocos años.
Nosotros
pasamos por numerosas dificultades: Fuimos expulsados del Sur y
obligados a ir al Norte, y el número de nuestros efectivos se redujo
de varios centenares de miles a unas decenas de miles. Al final de la
Gran Marcha de veinticinco mil li,
sólo nos quedaban veinticinco mil hombres.
En
la historia de nuestro Partido ha habido numerosos errores de línea,
tanto de "izquierda" como de derecha. Los más graves
fueron la desviación derechista de Chen Tu-siu y la "izquierdista"
de Wang Ming. Se registraron, además, los casos de desviación
derechista de Chang Kuo-tao, Kao Kang y otros.
Cometer
errores tiene su lado positivo, pues de ello se pueden extraer
enseñanzas para el pueblo y para el Partido. Hemos tenido muchos
maestros por lo negativo, como Japón, Estados Unidos, Chiang
Kai-shek, Chen Tu-siu, Li Li-san, Wang Ming, Chang Kuo-tao y Kao
Kang. Nos costó un precio muy alto aprender de estos maestros. En el
pasado, Inglaterra desencadenó muchas guerras contra nosotros. A
Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Italia, Rusia
zarista y Holanda les gustaba mucho esta tierra nuestra. Ellos han
sido nuestros maestros por lo negativo, y nosotros, sus alumnos.
A
través de la lucha contra el Japón en la Guerra de Resistencia,
nuestro ejército creció hasta tener novecientos mil efectivos.
Después vino la Guerra de Liberación. Nuestro armamento era
inferior al del Kuomintang, y éste contaba entonces con un ejército
de cuatro millones de efectivos; pero, en el curso de los tres años
de guerra, le aniquilamos en total ocho millones. El Kuomintang,
sustentado por el imperialismo norteamericano, no pudo derrotarnos.
Los poderosos no pueden ganar, mientras que los débiles siempre
logran la victoria.
En
la actualidad, el imperialismo norteamericano exhibe una gran fuerza,
pero en realidad no la tiene. Políticamente es muy débil, porque
está divorciado de las grandes masas populares y no agrada a nadie;
tampoco agrada al pueblo norteamericano. Aparentemente es muy
poderoso, pero en realidad no tiene nada de temible: Es un tigre de
papel. Mirado por fuera parece un tigre, pero está hecho de papel y
no aguanta un golpe de viento y lluvia. Pienso que Estados Unidos no
es más que un tigre de papel.
Toda
la historia, la milenaria historia de la sociedad de clases de la
humanidad, ha confirmado este punto: Lo poderoso tiene que ceder su
lugar a lo débil. Esto también es así en América.
Sólo
podrá haber paz cuando haya sido eliminado el imperialismo. Llegará
el día en que el tigre de papel será destrozado. Pero no
desaparecerá por sí mismo; para ello hace falta el golpe del viento
y la lluvia.
Cuando
afirmamos que el imperialismo norteamericano es un tigre de papel,
estamos hablando en términos estratégicos. Visto como un todo,
debemos despreciarlo; pero, en cuanto a cada una de sus partes,
debemos tomarlo muy en serio. El posee garras y dientes. Para acabar
con él hemos de hacerlo por partes. Si, por ejemplo, tiene diez
dientes y en el primer golpe le arrancamos uno, le quedarán nueve;
le arrancamos otro más y le quedarán ocho. Cuando le hayamos
quitado todos los dientes, le quedarán todavía las garras. Siempre
que procedamos paso a paso y de modo concienzudo, conseguiremos
finalmente el éxito.
Desde
el punto de vista estratégico, se debe despreciar por completo al
imperialismo norteamericano, mientras que en lo táctico hay que
tomarlo muy en serio. En la lucha contra él, es necesario prestar
atención a cada batalla y a cada caso. Actualmente, Estados Unidos
es un país poderoso; pero, examinándolo con una óptica amplia, en
su conjunto y en perspectiva, se hallará que este tigre morirá sin
remedio, porque es impopular, aplica una política que no complace a
nadie, y oprime y explota a los pueblos. Vistas así las cosas, no
tiene nada de terrible y podemos despreciarlo. Sin embargo, Estados
Unidos todavía cuenta con cierta fuerza, produce anualmente más de
cien millones de toneladas de acero y atropella a la gente por todas
partes. Se hace por eso necesario proseguir la lucha contra él,
empeñar grandes esfuerzos en ello y arrebatarle posición por
posición. Esto requiere tiempo.
Todo
parece indicar que los países de América, Asia y áfrica tendrán
que seguir peleando con Estados Unidos hasta el fin, hasta que el
viento y la lluvia destruyan este tigre de papel.
En
interés de la lucha contra el imperialismo norteamericano, los
latinoamericanos de ascendencia europea deben unirse con la población
indígena en los países donde la haya. Se puede, me parece,
diferenciar a los blancos, de ascendencia europea, en dos partes: los
dominantes y los dominados. Así, los blancos oprimidos podrán
fácilmente acercarse a los indígenas, pues su situación es la
misma.
Nuestros
amigos latinoamericanos, asiáticos y africanos y nosotros estamos
todos en la misma posición y realizamos el mismo trabajo haciendo
algo en favor de los pueblos para disminuir la opresión que sobre
éstos ejerce el imperialismo. Si hacemos bien ese trabajo, podremos
liquidar de raíz la opresión imperialista. En este sentido somos
camaradas.
En
la lucha contra la opresión imperialista, ustedes y nosotros tenemos
idéntica naturaleza; lo único que nos diferencia es la ubicación
geográfica, la nacionalidad y el idioma. En cambio, somos diferentes
por naturaleza de los imperialistas, y el solo verlos nos produce
malestar.
¿Para
qué se necesita el imperialismo? No lo necesita el pueblo chino, no
lo necesitan los demás pueblos del mundo. No hay necesidad de que
exista el imperialismo.
--------------------
Parte
de una conversación sostenida por el camarada Mao Tsetung con dos
personalidades de América Latina.
Obras
Escogidas de Mao Tsetung
EDICIONES
EN LENGUAS EXTRANJERAS
PEKIN
PEKIN
Primera
edición 1977
Tomo
V, págs. 334-38.
lunes, 9 de abril de 2018
EL PRESIDENTE MAO SOBRE PALESTINA
Fragmento
del encuentro del Presidente Mao Tse-tung con un grupo de delegados
extranjeros, el 22 de agosto de 1964, Pekín:
He
estado hablando de cambios que han tenido lugar en la historia. Con
esto quiero decir que las cosas cambian, que los imperialistas
pueden ser derrotados. Nosotros demostramos que los millones de
tropas de Chiang Kai-shek podían ser derrotadas y que el pueblo
puede lograr victorias. Yo no creo que el pueblo no pueda lograr
victorias o que ustedes no puedan lograr victorias. ¿son ustedes
derrotistas? Debemos saludar el día de la liberación del mundo.
Pregunta:
¿Cuál es la salida al problema del revisionismo?
Mao:
Según mi punto de vista no hay salida para los revisionistas porque
ellos siguen los deseos de los estratos capitalistas en el país y de
los imperialistas extranjeros, y no se ajustan a los intereses de
pueblo. Durante un tiempo ellos tienen la mayoría. En el futuro se
demostrará que ellos no tienen la mayoría sino la minoría. Ellos
no hablan de oponerse al revisionismo. Algunas veces hablan de
oponerse al imperialismo, pero esto es falso. Aquí hay gente de
Argelia y de Francia. Los partidos allí son revisionistas y no
podemos seguirlos. Pero no seguimos a Ben Bella y a De Gaulle.
No en todos los asuntos a De Gaulle, pero seguimos a De Gaulle en el
punto de oponerse a los EE.UU.
Pregunta:
¿Cuál es su punto de vista sobre el que los árabes palestinos
están siendo privados de sus tierras?
Mao:
Nosotros los apoyamos (Aplausos y animación). Los árabes palestinos
debe regresar a su patria. Hasta hoy no hemos tenido relaciones
diplomáticas con el gobierno israelí. Los árabes constituyen la
abrumadora mayoría (quien hizo la pregunta era árabe). Todos los
pueblos árabes se oponen a que sus compañeros árabes sean sacados
de Palestina. Si no nos ponemos de su lado estaríamos cometiendo un
error. Por eso es por lo que estamos con ustedes. Pero no es sólo un
asunto de Israel sino de quién está detrás de Israel. Por lo tanto
es un asunto mundial y particularmente un asunto que concierne a los
EE.UU.
Publicado por Mar Armado de Masas
sábado, 9 de septiembre de 2017
viernes, 11 de marzo de 2016
El Presidente Mao Tse-tung, mujer y lucha de clases
MAO Y LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER
por: Rosa Libertad
El camarada MAO citado en el
artículo <Bajo la dirección del
Presidente Mao nosotras mujeres hemos tomado la vía de la emancipación>,
del12 de octubre de 1977, ha dejado establecido lo siguiente:
“Las mujeres representan la mitad del
pueblo. La condición económica de las trabajadoras, el hecho que ellas sufren
particularmente de la opresión, prueban no sólo que las mujeres tienen una
necesidad urgente de la revolución, sino también ellas constituyen una fuerza
decisiva para la victoria de la revolución”.
¿Cómo hemos de interpretar este brillante
aserto del camarada Mao?
Lo primero que debo remarcar
es la clara toma de posición suya con respecto a la mujer en la lucha de clases
y en la revolución, tanto en la revolución de Nueva Democracia Popular, con la
dirección de la clase proletaria, como en la revolución socialista proletaria
su coronamiento. El camarada Mao ha tenido una gran consideración por las masas
femeniles, de ello habla su permanente cuidado, desvelos y toda su actuación
teórica y práctica política por elucidarle el camino de su emancipación, de su
papel en la lucha de clases sea en China, en los ex primeros países socialistas
de Europa y Asia y en todo el mundo capitalista burocrático y monopolista
imperialista, esto es en la revolución y construcción socialista.
Todo el pensamiento de Mao
Tse-tung, respecto a la cuestión de la emancipación de la mujer –fijaos bien,
él habla de emancipación y no de aquello de la “liberación” femenina tan del
gusto de los y las progres de la burguesía como de los y las ultrarradicales de
la pequeño burguesía- se centra en su comprensión que ésta es parte de otra más
general, de la lucha de la clase proletaria por la liquidación revolucionaria
del capitalismo y su suplantación con el socialismo camino al comunismo. Dado que si bien es cierto la mujer
trabajadora sufre en carne propia de la esclavitud asalariada y de la opresión
machista en todos los niveles sociales y culturales, ella gracias a su aprehensión
consciente del Pensamiento Marxista-Leninista-Maoísta ha logrado tomar la
conciencia de clase comunista de que la continuidad del capitalismo está en
contradicción antagónica y es enemigo fundamental de su emancipación sexual y
social.
Que restando el imperialismo
y, más en general el capitalismo, ellas no alcanzarán jamás emanciparse, esto
es el realizarse plenamente en su ansiada igualdad económica, social, política,
jurídica, moral y cultural en su relación de pareja, ni sexual no como fuerza social
productora libre. Esto es así, por cuanto su esclavitud asalariada y doméstica,
discriminación productiva, su marginalización económica, social, política,
cultural y estatal respecto al macho-hombre, subalternidad sexual y el
paternalismo machista son producto de la división de clases imperante en el
capitalismo; de las relaciones sociales de producción, de la organización
social y familiar capitalistas, la que además se ha dotado como su pegamento
ideológico el modo de pensar burgués. Por lo que, en consecuencia, para
conquistar su emancipación la mujer ha de proponerse el participar en el
rompimiento revolucionario de las bases materiales y su correspondiente soporte
ideológico y cultural.
De ahí se comprende que,
para Mao, no se trata simple y únicamente de la “liberación” o de la “libertad
sexual” de la mujer. Sino aquello de sumar a las masas femeniles a la lucha
general del proletariado por el derrocamiento revolucionario del capitalismo,
la ruptura del sistema del salariado, y la conquista del socialismo. Lo que une
indisolublemente los destinos de la mujer a aquel del proletariado y a la de su
Partido Comunista (Marxista-Leninista-Maoísta), los que son los únicos y
consecuentes luchadores atacantes de las raíces materiales y espirituales de la
dictadura del Capital, opositor directo a la emancipación de la mujer, y les
señalan inequívocamente la correcta senda de sus realización la revolución
socialista y la Dictadura del Proletariado.
¡Pero, aguarden! Ya aquí hay
una discriminante: para el camarada Mao Tse-tung, así como para sus
continuadores comunistas (marxistas-leninistas), el llamado no hace un reclamo
general dirigido a “todas las mujeres” de todas las clases y de todos los
partidos. La convocatoria está dirigida directa y exclusivamente a la mujer
obrera y a aquella campesina trabajadora o pobre las que asumiendo la objetivo
estratégico de la emancipación de la mujer aprehenden la tarea estratégica de
ligar su lucha específica a la del Partido Comunista (ML) de derribar
revolucionariamente la dictadura de la burguesía y las clases reaccionarias
aliadas, haciendo suyo la de la “conquista del poder político con la lucha
armada” en su forma más alta, ya como guerra popular de liberación o ya como
guerra civil por el socialismo”. Y aquí es Rhodas para las feministas burguesas
y pequeño burguesas. Ya que, ante la enormidad de la tarea de la conquista del
comunismo, o retroceden a las cuatro paredes de la celda del hogar o ya tienden a la búsqueda de una poltrona
diputaril en el Parlamento junto al opresor machista que una vez combatieron.
Esto es, se pasan a la contrarrevolución burocrático burguesa.
Llegar a una tal conclusión
¿quiere decir que nosotros comunistas (ml) sembramos la división en el seno del
movimiento femenino democratizador? En modo alguno se puede concluir eso. Según
lo que hemos dicho, nuestra tarea en el objetivamente existente frente de
mujeres democráticas, revolucionarias y socialistas es señalarles el justo
camino para el logro de su histórico objetivo emancipador, su entrelazamiento
indisoluble con el carácter de clase proletario de su núcleo fundamental y las
tareas que las condiciones históricas y políticas ponen al día, así como el
método y la forma de lucha más avanzado y consecuente para llegar a vencer.
Remarcamos, para aquellas o aquellos militantes revolucionarios y
revolucionarias que si de veras se quiere llegar a vencer, hay que reconocer
que EL DESTINO DE LAS LUCHAS DE LAS MASAS FEMINILES POR SU EMANCIPACIÓN SE
ENCUENTRA INDISOLUBLEMENTE ENTRELAZADO CON AQUELLA DE LA CLASE OBRERA Y DE SU
PARTIDO REVOLUCIONARIO DE NUEVO TIPO por el derrocamiento del capitalismo y la
edificación del socialismo. No hay allí, en esto, ni divisionismo ni sectarismo
alguno.
Máxime cuando siempre
cuidamos de resaltar la urgencia de construcción del más amplio Frente Unido de
las fuerzas democráticas y comunistas para el logro de la integral emancipación
de la mujer. Lo que quiere decir, además del remarque del carácter de clase del
movimiento, el deslindar diáfanamente lo estratégico y lo táctico. En lo
estratégico, en lo que no puede haber renunciamiento de principios algunos,
reconocer que en esta lucha por la emancipación, el aliado principal de ésta
lucha femenil lo es la clase obrera, como lo demuestra la práctica resulta ser
la única clase que de la igualdad de clase y entre los sexos ha hecho su
irrenunciable bandera de emancipación social. Que la clase obrera no puede
emanciparse a sí misma si no emancipa a la mujer y que la mujer no alcanzará a
emanciparse a sí misma si no participa en la lucha por la emancipación social
de todos los trabajadores. Y esto es una discriminante de valor absoluto.
Paralelamente, en los
combates de masas por cuestiones específicas como serían el derecho al aborto,
la despenalización de la mujer abortista, la paridad de sexos, etc., las
proletarias y masas feminiles pueden unirse, como ya lo han hecho en unas tales
batallas en tantos países, como en Panamá, individualidades y grupos de mujeres
pequeño burguesas y de la burguesía mediana. Podemos marchar y luchar juntas
pero no revueltas. Pues, aquí mujeres trabajadoras y su socialismo y allá
mujeres burguesas con su capitalismo. ¡Agua y aceite somos en esto!
martes, 29 de diciembre de 2015
RdBC: Homenaje al camarada Mao Tse-tung en su 122 Aniversario
Aniversario del nacimiento del camarada
Mao
"el marxismo leninismo hasta sus
últimas consecuencias"
Poema a Mao Tse Tung
Roque Dalton,
Mao Tse Tung llevó
el marxismo-leninismo hasta sus últimas
consecuencias
por lo menos en un aspecto fundamental:
el de construir la alianza
obrero-campesina
en el seno de la guerra del pueblo
y tomar así el poder.
Siguiendo a Lenin, definió el pueblo,
ubicó
las clases y las capas sociales que
formaban el pueblo
y localizó así al enemigo nacional
interno, apoyo
de los imperialistas extranjeros.
Y en el seno del pueblo distinguió las
dos fuerzas:
la fuerza principal y la fuerza
dirigente.
La fuerza dirigente era la clase obrera
que se contaba por cientos de miles
y la fuerza principal el campesinado
que se contaba por centenas de millones.
La fuerza dirigente no era
suficientemente poderosa
para tomar por sí sola el poder
y la fuerza principal
no podía dirigir por sí sola su poderío.
Algunos que querían tomar del leninismo
sólo las apariencias
creían que bastaría con que la fuerza
dirigente copara las ciudades,
los “centros nerviosos del país”,
con huelgas y demostraciones que
progresaran paulatinamente
hacia la insurrección.
Eso significaba en los hechos mantener
separada
a la fuerza dirigente de la fuerza
principal,
tomando en cuenta la vasta extensión
planetaria de China.
Hubo grandes matanzas a causa de esta
concepción.
La clase obrera china fue masacrada y no
sólo simbólicamente
en Shanghai y otras grandes ciudades.
Mao Tse Tung sacó al leninismo de la
trampa de las ciudades
y en las cabezas y los pechos y los
brazos de los obreros
y en las cabezas y la boca y las manos de
los intelectuales
y en las organizaciones del partido:
se llevó la fuerza dirigente
hacia el corazón –fortaleza inexpugnable–
de la fuerza principal,
las masas trabajadoras del campo.
Y nos enseñó, asimismo, que en la época
del imperialismo agresor
esta tarea es desde el inicio una tarea
que en uno u otro sentido
necesita la garantía de las armas.
Así el Partido Comunista de China,
el partido de la clase obrera,
pudo unir a los trabajadores del campo
para la gran guerra del pueblo, la doble
guerra del pueblo:
la guerra contra la invasión imperialista
japonesa
y la guerra contra las clases dominantes
chinas
y sus lacayos comunes,
los militaristas de la explotación
encabezados
por el sangriento Chiang Kai Chek;
la guerra por la liberación nacional
y la guerra por la nueva democracia
que abrió el camino del socialismo.
Así entró el leninismo
al mundo de los países colonizados y
neocolonizados:
atravesando ríos y desiertos en la Larga
Marcha hacia el norte,
oliendo a sangre y pólvora,
sufriendo el hambre y la sed,
descalzo y harapiento pero con el fusil
relumbrante
(“el poder nace del fusil pero el fusil
es dirigido por el partido”)
dibujando a pincel en ideogramas bajo la
luz de las lámparas de aceite:
bajo la lluvia y la nieve y el sol
implacables,
como una antorcha obrera que levantó
hasta el cielo
las llamaradas de la pradera campesina,
hasta volver rojo al sol.
Roque Dalton (Poema a Mao Tse Tung, en "Un
Libro Rojo para Lenin")
Publicado por Red de Blogs Comunistas
domingo, 27 de diciembre de 2015
DAZIBAO ROJO: Homenaje al 122 natalicio del camarada Mao
Máo Zhǔxí Wànsuì ! 毛主席万岁
El idealismo y la metafísica son las cosas más fáciles del mundo porque permiten a la gente que disparate a gusto, sin basarse en la realidad objetiva ni someterse a la prueba de ésta. En cambio, el materialismo y la dialéctica requieren esfuerzos. Se fundamentan en la realidad objetiva y se someten a su prueba. Si uno no hace esfuerzos, caerá en el idealismo y la metafísica.
Nota de introducción a
"Materiales sobre la camarilla contrarrevolucionaria de Ju Feng"
(mayo de 1955) [Obras Escogidas, t. V]
(mayo de 1955) [Obras Escogidas, t. V]
Publicado por dazibao rojo e
domingo, 3 de mayo de 2015
MAO: Uno se divide en dos
UNO
SE DIVIDE EN DOS
Muchos
camaradas son pesimistas, por unilaterales al ver la actual situación del
Movimiento Comunista Internacional (MLM) y de lo complicado de organizarlo en
cada país. Contemplan, azorados, que en cada país, independientemente del
Continente, existen dos, 4 y cinco partidos comunistas; ya “comunista
revolucionario”, ya “marxista-leninista” o ya “marxista-leninista-maoísta” ya
“maoísta” con la excusa de bajo la bandera de la justa lucha de las dos líneas se
promueven discrepancias, escisión y rupturas. Lucha de dos líneas es siempre
antagonismo por incompatibilidad de principios. De ahí que, casi siempre, el
espíritu de unidad salte por los aires. Esa unilateralidad de ver las cosas es
precisamente dogmatismo. El dogmatismo tiene dos lados, uno es positivo, dado
que se pone bajo el paraguas formal del marxismo-leninismo; el otro, al dejar
escapar el momento de la dialéctica subjetiva de la realidad y alejarse así de
lo esencial del marxismo, la unidad de los subjetivo y de los objetivo, resulta
su lado negativo.
Al respecto, el Presidente Mao no dice, “En
todas las cosas lo uno se divide en dos. Aún en mí mismo lo uno se divide en
dos. Era un maestro elemental; cuando era pequeño creía en dioses y espíritus e
iba de peregrinaje con mi madre a los templos de la montaña. Antes de la
Revolución de Octubre no sabía absolutamente nada de Marx; de Marx sentí hablar
sólo más tarde”.
“También en Marx lo uno se divide en dos. –proseguia el
camarada Mao- La filosofía de Marx ha sido determinada por Hegel y por Feuerbach,
su economía del inglés Ricardo y otros y de Francia aprendió alguna cosa del
socialismo utópico. Todo aquello pertenecía a la burguesía. De ahí lo uno se
divide en dos y nace el marxismo. Les pregunto, ¿Marx cuando joven ha leído
alguna obra marxista?”.
(La cita del camarada Mao es extraída de
OBSERVACIONES DURANTE UN COLOQUIO. 24 de marzo de 1964. Escritos, volumen 21,
pág. 102)
jueves, 23 de enero de 2014
Mao: HACER DE NUEVO LA REVOLUCIÓN.
(Nota de Luminoso
Futuro: Para alcanzar la etapa superior del comunismo, dada la insidia y
contumacia del enemigo de clase que aún existirá y conspirará por todo lo largo
de la primera etapa del comunismo, es decir del socialismo, deberemos atenernos
a la indicación clarividente del camarada Mao Tse-tung de hacer, en cada país donde la
revolución triunfe, una revolución cultural socialista proletaria cada diez
(10) años. Si fracasásemos en la primera, que importa la lucha de clases
prosigue. Si nos mantenemos fieles a este mandato de valor universal, establecido por el
camarada Mao, el revisionismo no tendrá campo donde refugiarse y no podrá, otra
vez, hacer retroceder el reloj de la historia).
Carta de Mao a Chiang Ching en mayo o junio de
1976, en forma de poema
Has sido engañada.
Nos estamos separando en dos mundos.
Que cada cual encuentre su paz.
Estos pocos caracteres pueden ser mi último mensaje para
Ti…
La vida de un hombre tiene
límites.
Pero la revolución no las tiene
En la lucha de los pasados diez años
hice el intento de alcanzar la cúspide de la revolución,
Pero he fracasado…
Pero la revolución no las tiene
En la lucha de los pasados diez años
hice el intento de alcanzar la cúspide de la revolución,
Pero he fracasado…
Tal vez tú puedas alcanzar la
cumbre
Si fracasas te hundirás en un abismo insondable,
Tu cuerpo se hará pedazos,
Tus huesos se quebraran,…
Ningún acuerdo con los otros es bueno…
Si fracasas te hundirás en un abismo insondable,
Tu cuerpo se hará pedazos,
Tus huesos se quebraran,…
Ningún acuerdo con los otros es bueno…
Si la espada se vuelve, y yo creo
que se ha vuelto,
contra la revolución. Una vez más será necesaria
La guerra de guerrillas… De nuevo Yenán….
contra la revolución. Una vez más será necesaria
La guerra de guerrillas… De nuevo Yenán….
Publicado
por Felipe Atuesta
miércoles, 15 de enero de 2014
TODOS LOS REACCIONARIOS SON TIGRES DE PAPEL
TODOS LOS REACCIONARIOS
SON TIGRES DE PAPEL
SON TIGRES DE PAPEL
Mao Tse-tung
18 de noviembre de
1957
(Parte de una intervención del camarada Mao Tse-tung en la Conferencia de
Representantes de Partidos Comunistas y Obreros celebrada en Moscú).
En 1946, cuando
Chiang Kai-shek inició su ofensiva contra nosotros, un buen número de camaradas
nuestros y todo el pueblo se preocuparon mucho pensando si podríamos ganar la
guerra. Yo, personalmente, también me preocupé. Pero teníamos una firme
convicción. En ese tiempo, llegó a Yenán una periodista norteamericana llamada
Anna Louise Strong. En una conversación con ella, abordé muchos temas, hablando
de Chiang Kai-shek, Hitler, el Japón, los Estados Unidos, la bomba atómica,
etc. Dije: Todos los
reaccionarios, tenidos por fuertes, no son más que tigres de papel. La razón es
que viven divorciados del pueblo. ¡Fíjense! ¿No era Hitler un tigre de
papel?, ¿no fue acaso derribado? También dije que el zar de Rusia, el emperador
de China y el imperialismo japonés habían sido todos tigres de papel. Corno
ustedes saben, ellos, en su totalidad, fueron derribados. El imperialismo
norteamericano no ha sido derribado aún y, además, posee la bomba atómica. Pero
estoy seguro de que también será derribado, pues es igualmente un tigre de
papel. Chiang Kai-shek era muy poderoso, tenía un ejército regular de más de
cuatro millones de efectivos. En ese momento nosotros nos hallábamos en Yenán.
¿Cuántos habitantes tenía Yenán? Siete mil. ¿Y con cuántos afectivos
contábamos? Con novecientos mil guerrilleros, que se encontraban divididos por
obra de Chiang Kai-shek en decenas de bases de apoyo. A pesar de ello,
afirmamos que Chiang Kai-shek no era más que un tigre de papel y que con toda
seguridad lo venceríamos. En el curso de un largo período, hemos llegado a
formarnos este concepto para la lucha contra el enemigo: Estratégicamente, debemos desdeñar a todos nuestros enemigos, mientras que, tácticamente,
debemos tomarlos muy en serio. Es
decir, al considerar el todo, despreciar al enemigo, pero tenerlo muy en cuenta
en cada una de las cuestiones concretas. Si no lo despreciamos al considerar el
todo, caeremos en errores de oportunismo. Marx y Engels, no obstante ser dos
personas solamente, ya en su tiempo declararon que el capitalismo sería
derribado en el mundo entero. Al enfrentar, sin embargo, las cuestiones
concretas y a cada enemigo en particular, si no los tomamos muy en serio,
cometeremos errores de aventurerismo. En la guerra, las batallas sólo pueden ser dadas una por
una y las fuerzas enemigas, aniquiladas parte por parte. Las fábricas
sólo pueden construirse una por una y los campesinos, arar la tierra parcela
por parcela. Pasa lo mismo incluso con el acto de comer. Desde el punto de
vista estratégico, consideramos poca cosa el consumir una comida: Estamos seguros
de poder terminarla. Pero, en el proceso concreto de comer, lo hacemos bocado a
bocado. No podemos engullir de un solo bocado lo ofrecido en un banquete. Esto
se llama solución por partes y, en literatura militar, destruir las Fuerzas
enemigas por separado.
Del
Tomo V, págs. 565-66.
Obras Escogidas de
Mao Tse-tung
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EXTRANJERAS
PEKIN
PEKIN
Primera edición 1977
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Datos personales
- Quibian Gaytan
- periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.










