El Gran Sol Rojo del Amanecer
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martes, 31 de julio de 2018

Mao Tse-tung: EL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO ES UN TIGRE DE PAPEL 



    EL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO ES
      UN TIGRE DE PAPEL
    [*]
    14 de julio de 1956


Los Estados Unidos esgrimen por doquier la divisa de la lucha contra el comunismo con el objeto de agredir a otros países.

Los Estados Unidos han contraído deudas por todas partes. Se han endeudado con los países de América Latina, de Asia y áfrica, así como de Europa y Oceanía. Todos los países del mundo, incluida Inglaterra, sienten aversión a los Estados Unidos. A las grandes masas populares no les gustan los Estados Unidos. El Japón tampoco los quiere, porque sufre su opresión. Ninguno de los países de Oriente ha quedado a salvo de la agresión norteamericana. Los Estados Unidos han invadido la provincia china de Taiwán. Japón, Corea, Filipinas, Viet Nam y Pakistán son todos víctimas de su agresión, y eso que algunos de ellos son sus aliados. Los pueblos están descontentos, y lo están también las autoridades de algunos países.

Todas las naciones oprimidas quieren la independencia.

Todo está sujeto a cambio. Las grandes fuerzas decadentes tendrán que ceder el lugar a las pequeñas fuerzas nacientes. Las fuerzas pequeñas se transformarán en grandes, porque la gran mayoría de la gente exige el cambio. La fuerza del imperialismo norteamericano, que es grande, pasará a ser pequeña, debido a que el pueblo norteamericano también está descontento con el gobierno de su país.

A lo largo de mi vida, yo mismo he vivido cambios de ese tipo. Algunos de los aquí presentes nacieron bajo la dinastía Ching y otros en tiempos de la República de China.
La dinastía Ching fue derrocada hace mucho. ¿Quiénes la derrocaron? El partido dirigido por el Dr. Sun Yat-sen y el pueblo. Como Sun Yat-sen disponía de una fuerza muy pequeña, los dignatarios de la dinastía Ching lo miraban por encima del hombro. Fracasó en numerosos levantamientos, pero a la postre logró echar abajo la dinastía Ching. Lo grande no tiene nada de temible. Será derribado por lo pequeño. Y lo pequeño se hará grande. Luego de derrocar la dinastía Ching, el Dr. Sun Yat-sen fracasó. Esto se debió a que no satisfizo las demandas del pueblo, tales como la reivindicación de la tierra y la exigencia de luchar contra el imperialismo. Tampoco comprendió la necesidad de reprimir a los contrarrevolucionarios, quienes andaban sueltos por todas partes. Fue derrotado a manos de Yuan Shi-kai, cabecilla de los caudillos militares del Norte. La fuerza de Yuan Shi-kai era mayor que la de Sun Yat-sen. Pero también aquí rigió esta ley: Fuerzas pequeñas pero vinculadas con el pueblo se hacen poderosas, mientras que fuerzas grandes que se oponen al pueblo se hacen débiles. Posteriormente, los revolucionarios demócratas burguesas encabezados por Sun Yat-sen, en colaboración con nosotros, los comunistas, echaron por tierra el régimen de los caudillos militares dejado por Yuan Shi-kai.
La dominación de Chiang Kai-shek en China, reconocida por los gobiernos de todos los países del mundo, perduró veintidós años, representando la mayor fuerza del país. Nuestra fuerza era pequeña; aunque, en un tiempo, nuestro Partido llegó a tener unos cincuenta mil militantes, sólo le quedaron unos miles luego de la represión contrarrevolucionaria. El enemigo hacía estragos por todas partes. Pero también esta vez rigió la misma ley: Los poderosos fracasaron, pues se hallaban separados del pueblo, en tanto que los débiles salieron victoriosos, porque estaban vinculados con el pueblo y trabajaban por él. Este fue efectivamente el desenlace.

En los tiempos de nuestra guerra contra el Japón, éste era muy poderoso, las tropas kuomintanistas se encontraban arrinconadas en regiones apartadas, y las fuerzas armadas dirigidas por el Partido Comunista sólo podían hacer la guerra de guerrillas en las zonas rurales detrás de las líneas enemigas. El Japón ocupó grandes ciudades como Pekín, Tientsín, Shanghai, Nankín, Wuján y Cantón. Sin embargo, igualmente en virtud de esta ley, el militarismo japonés, así como la Alemania hitleriana, se vino abajo al cabo de unos pocos años.

   Nosotros pasamos por numerosas dificultades: Fuimos expulsados del Sur y obligados a ir al Norte, y el número de nuestros efectivos se redujo de varios centenares de miles a unas decenas de miles. Al final de la Gran Marcha de veinticinco mil li, sólo nos quedaban veinticinco mil hombres.

    En la historia de nuestro Partido ha habido numerosos errores de línea, tanto de "izquierda" como de derecha. Los más graves fueron la desviación derechista de Chen Tu-siu y la "izquierdista" de Wang Ming. Se registraron, además, los casos de desviación derechista de Chang Kuo-tao, Kao Kang y otros.

    Cometer errores tiene su lado positivo, pues de ello se pueden extraer enseñanzas para el pueblo y para el Partido. Hemos tenido muchos maestros por lo negativo, como Japón, Estados Unidos, Chiang Kai-shek, Chen Tu-siu, Li Li-san, Wang Ming, Chang Kuo-tao y Kao Kang. Nos costó un precio muy alto aprender de estos maestros. En el pasado, Inglaterra desencadenó muchas guerras contra nosotros. A Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Italia, Rusia zarista y Holanda les gustaba mucho esta tierra nuestra. Ellos han sido nuestros maestros por lo negativo, y nosotros, sus alumnos.

A través de la lucha contra el Japón en la Guerra de Resistencia, nuestro ejército creció hasta tener novecientos mil efectivos. Después vino la Guerra de Liberación. Nuestro armamento era inferior al del Kuomintang, y éste contaba entonces con un ejército de cuatro millones de efectivos; pero, en el curso de los tres años de guerra, le aniquilamos en total ocho millones. El Kuomintang, sustentado por el imperialismo norteamericano, no pudo derrotarnos. Los poderosos no pueden ganar, mientras que los débiles siempre logran la victoria.

En la actualidad, el imperialismo norteamericano exhibe una gran fuerza, pero en realidad no la tiene. Políticamente es muy débil, porque está divorciado de las grandes masas populares y no agrada a nadie; tampoco agrada al pueblo norteamericano. Aparentemente es muy poderoso, pero en realidad no tiene nada de temible: Es un tigre de papel. Mirado por fuera parece un tigre, pero está hecho de papel y no aguanta un golpe de viento y lluvia. Pienso que Estados Unidos no es más que un tigre de papel.
Toda la historia, la milenaria historia de la sociedad de clases de la humanidad, ha confirmado este punto: Lo poderoso tiene que ceder su lugar a lo débil. Esto también es así en América.

Sólo podrá haber paz cuando haya sido eliminado el imperialismo. Llegará el día en que el tigre de papel será destrozado. Pero no desaparecerá por sí mismo; para ello hace falta el golpe del viento y la lluvia.
Cuando afirmamos que el imperialismo norteamericano es un tigre de papel, estamos hablando en términos estratégicos. Visto como un todo, debemos despreciarlo; pero, en cuanto a cada una de sus partes, debemos tomarlo muy en serio. El posee garras y dientes. Para acabar con él hemos de hacerlo por partes. Si, por ejemplo, tiene diez dientes y en el primer golpe le arrancamos uno, le quedarán nueve; le arrancamos otro más y le quedarán ocho. Cuando le hayamos quitado todos los dientes, le quedarán todavía las garras. Siempre que procedamos paso a paso y de modo concienzudo, conseguiremos finalmente el éxito.

Desde el punto de vista estratégico, se debe despreciar por completo al imperialismo norteamericano, mientras que en lo táctico hay que tomarlo muy en serio. En la lucha contra él, es necesario prestar atención a cada batalla y a cada caso. Actualmente, Estados Unidos es un país poderoso; pero, examinándolo con una óptica amplia, en su conjunto y en perspectiva, se hallará que este tigre morirá sin remedio, porque es impopular, aplica una política que no complace a nadie, y oprime y explota a los pueblos. Vistas así las cosas, no tiene nada de terrible y podemos despreciarlo. Sin embargo, Estados Unidos todavía cuenta con cierta fuerza, produce anualmente más de cien millones de toneladas de acero y atropella a la gente por todas partes. Se hace por eso necesario proseguir la lucha contra él, empeñar grandes esfuerzos en ello y arrebatarle posición por posición. Esto requiere tiempo.

Todo parece indicar que los países de América, Asia y áfrica tendrán que seguir peleando con Estados Unidos hasta el fin, hasta que el viento y la lluvia destruyan este tigre de papel.

En interés de la lucha contra el imperialismo norteamericano, los latinoamericanos de ascendencia europea deben unirse con la población indígena en los países donde la haya. Se puede, me parece, diferenciar a los blancos, de ascendencia europea, en dos partes: los dominantes y los dominados. Así, los blancos oprimidos podrán fácilmente acercarse a los indígenas, pues su situación es la misma.

Nuestros amigos latinoamericanos, asiáticos y africanos y nosotros estamos todos en la misma posición y realizamos el mismo trabajo haciendo algo en favor de los pueblos para disminuir la opresión que sobre éstos ejerce el imperialismo. Si hacemos bien ese trabajo, podremos liquidar de raíz la opresión imperialista. En este sentido somos camaradas.

En la lucha contra la opresión imperialista, ustedes y nosotros tenemos idéntica naturaleza; lo único que nos diferencia es la ubicación geográfica, la nacionalidad y el idioma. En cambio, somos diferentes por naturaleza de los imperialistas, y el solo verlos nos produce malestar.

¿Para qué se necesita el imperialismo? No lo necesita el pueblo chino, no lo necesitan los demás pueblos del mundo. No hay necesidad de que exista el imperialismo.

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Parte de una conversación sostenida por el camarada Mao Tsetung con dos personalidades de América Latina.




Obras Escogidas de Mao Tsetung
EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS
PEKIN
Primera edición 1977
Tomo V, págs. 334-38.



lunes, 9 de abril de 2018

EL PRESIDENTE MAO SOBRE PALESTINA




Fragmento del encuentro del Presidente Mao Tse-tung con un grupo de delegados extranjeros, el 22 de agosto de 1964, Pekín:

He estado hablando de cambios que han tenido lugar en la historia. Con esto quiero decir que las cosas cambian, que los imperialistas pueden ser derrotados. Nosotros demostramos que los millones de tropas de Chiang Kai-shek podían ser derrotadas y que el pueblo puede lograr victorias. Yo no creo que el pueblo no pueda lograr victorias o que ustedes no puedan lograr victorias. ¿son ustedes derrotistas? Debemos saludar el día de la liberación del mundo.

Pregunta: ¿Cuál es la salida al problema del revisionismo?

Mao: Según mi punto de vista no hay salida para los revisionistas porque ellos siguen los deseos de los estratos capitalistas en el país y de los imperialistas extranjeros, y no se ajustan a los intereses de pueblo. Durante un tiempo ellos tienen la mayoría. En el futuro se demostrará que ellos no tienen la mayoría sino la minoría. Ellos no hablan de oponerse al revisionismo. Algunas veces hablan de oponerse al imperialismo, pero esto es falso. Aquí hay gente de Argelia y de Francia. Los partidos allí son revisionistas y no podemos seguirlos. Pero no seguimos a Ben Bella y a De Gaulle. No en todos los asuntos a De Gaulle, pero seguimos a De Gaulle en el punto de oponerse a los EE.UU.

Pregunta: ¿Cuál es su punto de vista sobre el que los árabes palestinos están siendo privados de sus tierras?

Mao: Nosotros los apoyamos (Aplausos y animación). Los árabes palestinos debe regresar a su patria. Hasta hoy no hemos tenido relaciones diplomáticas con el gobierno israelí. Los árabes constituyen la abrumadora mayoría (quien hizo la pregunta era árabe). Todos los pueblos árabes se oponen a que sus compañeros árabes sean sacados de Palestina. Si no nos ponemos de su lado estaríamos cometiendo un error. Por eso es por lo que estamos con ustedes. Pero no es sólo un asunto de Israel sino de quién está detrás de Israel. Por lo tanto es un asunto mundial y particularmente un asunto que concierne a los EE.UU.


Publicado por Mar Armado de Masas

viernes, 11 de marzo de 2016

El Presidente Mao Tse-tung, mujer y lucha de clases


MAO Y LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER

por: Rosa Libertad


El camarada MAO citado en el artículo <Bajo la dirección del Presidente Mao nosotras mujeres hemos tomado la vía de la emancipación>, del12 de octubre de 1977, ha dejado establecido lo siguiente:

 “Las mujeres representan la mitad del pueblo. La condición económica de las trabajadoras, el hecho que ellas sufren particularmente de la opresión, prueban no sólo que las mujeres tienen una necesidad urgente de la revolución, sino también ellas constituyen una fuerza decisiva para la victoria de la revolución”.

 ¿Cómo hemos de interpretar este brillante aserto del camarada Mao?

Lo primero que debo remarcar es la clara toma de posición suya con respecto a la mujer en la lucha de clases y en la revolución, tanto en la revolución de Nueva Democracia Popular, con la dirección de la clase proletaria, como en la revolución socialista proletaria su coronamiento. El camarada Mao ha tenido una gran consideración por las masas femeniles, de ello habla su permanente cuidado, desvelos y toda su actuación teórica y práctica política por elucidarle el camino de su emancipación, de su papel en la lucha de clases sea en China, en los ex primeros países socialistas de Europa y Asia y en todo el mundo capitalista burocrático y monopolista imperialista, esto es en la revolución y construcción socialista.

Todo el pensamiento de Mao Tse-tung, respecto a la cuestión de la emancipación de la mujer –fijaos bien, él habla de emancipación y no de aquello de la “liberación” femenina tan del gusto de los y las progres de la burguesía como de los y las ultrarradicales de la pequeño burguesía- se centra en su comprensión que ésta es parte de otra más general, de la lucha de la clase proletaria por la liquidación revolucionaria del capitalismo y su suplantación con el socialismo camino al comunismo.  Dado que si bien es cierto la mujer trabajadora sufre en carne propia de la esclavitud asalariada y de la opresión machista en todos los niveles sociales y culturales, ella gracias a su aprehensión consciente del Pensamiento Marxista-Leninista-Maoísta ha logrado tomar la conciencia de clase comunista de que la continuidad del capitalismo está en contradicción antagónica y es enemigo fundamental de su emancipación sexual y social.

Que restando el imperialismo y, más en general el capitalismo, ellas no alcanzarán jamás emanciparse, esto es el realizarse plenamente en su ansiada igualdad económica, social, política, jurídica, moral y cultural en su relación de pareja, ni sexual no como fuerza social productora libre. Esto es así, por cuanto su esclavitud asalariada y doméstica, discriminación productiva, su marginalización económica, social, política, cultural y estatal respecto al macho-hombre, subalternidad sexual y el paternalismo machista son producto de la división de clases imperante en el capitalismo; de las relaciones sociales de producción, de la organización social y familiar capitalistas, la que además se ha dotado como su pegamento ideológico el modo de pensar burgués. Por lo que, en consecuencia, para conquistar su emancipación la mujer ha de proponerse el participar en el rompimiento revolucionario de las bases materiales y su correspondiente soporte ideológico y cultural.

De ahí se comprende que, para Mao, no se trata simple y únicamente de la “liberación” o de la “libertad sexual” de la mujer. Sino aquello de sumar a las masas femeniles a la lucha general del proletariado por el derrocamiento revolucionario del capitalismo, la ruptura del sistema del salariado, y la conquista del socialismo. Lo que une indisolublemente los destinos de la mujer a aquel del proletariado y a la de su Partido Comunista (Marxista-Leninista-Maoísta), los que son los únicos y consecuentes luchadores atacantes de las raíces materiales y espirituales de la dictadura del Capital, opositor directo a la emancipación de la mujer, y les señalan inequívocamente la correcta senda de sus realización la revolución socialista y la Dictadura del Proletariado.

¡Pero, aguarden! Ya aquí hay una discriminante: para el camarada Mao Tse-tung, así como para sus continuadores comunistas (marxistas-leninistas), el llamado no hace un reclamo general dirigido a “todas las mujeres” de todas las clases y de todos los partidos. La convocatoria está dirigida directa y exclusivamente a la mujer obrera y a aquella campesina trabajadora o pobre las que asumiendo la objetivo estratégico de la emancipación de la mujer aprehenden la tarea estratégica de ligar su lucha específica a la del Partido Comunista (ML) de derribar revolucionariamente la dictadura de la burguesía y las clases reaccionarias aliadas, haciendo suyo la de la “conquista del poder político con la lucha armada” en su forma más alta, ya como guerra popular de liberación o ya como guerra civil por el socialismo”. Y aquí es Rhodas para las feministas burguesas y pequeño burguesas. Ya que, ante la enormidad de la tarea de la conquista del comunismo, o retroceden a las cuatro paredes de la celda del hogar  o ya tienden a la búsqueda de una poltrona diputaril en el Parlamento junto al opresor machista que una vez combatieron. Esto es, se pasan a la contrarrevolución burocrático burguesa.

Llegar a una tal conclusión ¿quiere decir que nosotros comunistas (ml) sembramos la división en el seno del movimiento femenino democratizador? En modo alguno se puede concluir eso. Según lo que hemos dicho, nuestra tarea en el objetivamente existente frente de mujeres democráticas, revolucionarias y socialistas es señalarles el justo camino para el logro de su histórico objetivo emancipador, su entrelazamiento indisoluble con el carácter de clase proletario de su núcleo fundamental y las tareas que las condiciones históricas y políticas ponen al día, así como el método y la forma de lucha más avanzado y consecuente para llegar a vencer. Remarcamos, para aquellas o aquellos militantes revolucionarios y revolucionarias que si de veras se quiere llegar a vencer, hay que reconocer que EL DESTINO DE LAS LUCHAS DE LAS MASAS FEMINILES POR SU EMANCIPACIÓN SE ENCUENTRA INDISOLUBLEMENTE ENTRELAZADO CON AQUELLA DE LA CLASE OBRERA Y DE SU PARTIDO REVOLUCIONARIO DE NUEVO TIPO por el derrocamiento del capitalismo y la edificación del socialismo. No hay allí, en esto, ni divisionismo ni sectarismo alguno.

Máxime cuando siempre cuidamos de resaltar la urgencia de construcción del más amplio Frente Unido de las fuerzas democráticas y comunistas para el logro de la integral emancipación de la mujer. Lo que quiere decir, además del remarque del carácter de clase del movimiento, el deslindar diáfanamente lo estratégico y lo táctico. En lo estratégico, en lo que no puede haber renunciamiento de principios algunos, reconocer que en esta lucha por la emancipación, el aliado principal de ésta lucha femenil lo es la clase obrera, como lo demuestra la práctica resulta ser la única clase que de la igualdad de clase y entre los sexos ha hecho su irrenunciable bandera de emancipación social. Que la clase obrera no puede emanciparse a sí misma si no emancipa a la mujer y que la mujer no alcanzará a emanciparse a sí misma si no participa en la lucha por la emancipación social de todos los trabajadores. Y esto es una discriminante de valor absoluto.

Paralelamente, en los combates de masas por cuestiones específicas como serían el derecho al aborto, la despenalización de la mujer abortista, la paridad de sexos, etc., las proletarias y masas feminiles pueden unirse, como ya lo han hecho en unas tales batallas en tantos países, como en Panamá, individualidades y grupos de mujeres pequeño burguesas y de la burguesía mediana. Podemos marchar y luchar juntas pero no revueltas. Pues, aquí mujeres trabajadoras y su socialismo y allá mujeres burguesas con su capitalismo. ¡Agua y aceite somos en esto!




martes, 29 de diciembre de 2015

RdBC: Homenaje al camarada Mao Tse-tung en su 122 Aniversario

122
Aniversario del nacimiento del camarada Mao

 "el marxismo leninismo hasta sus últimas consecuencias"




Con el acertado e ilustrativo verso del poeta salvadoreño Roque Dalton, "el marximo leninismo hasta sus últimas consecuencias", la Red de Blogs Comunistas quiere  homenajear al camarada Mao Tse Tung en el 122 Aniversario de su Nacimiento. Por ello, damos la palabra al gran poeta comunista centroamericano para que nos recuerde al que fue "como una antorcha obrera que levantó hasta el cielo las llamaradas de la pradera campesina, hasta volver rojo al sol".




Poema a Mao Tse Tung
Roque Dalton,


Mao Tse Tung llevó
el marxismo-leninismo hasta sus últimas consecuencias
por lo menos en un aspecto fundamental:
el de construir la alianza obrero-campesina
en el seno de la guerra del pueblo
y tomar así el poder.

Siguiendo a Lenin, definió el pueblo, ubicó
las clases y las capas sociales que formaban el pueblo
y localizó así al enemigo nacional interno, apoyo
de los imperialistas extranjeros.
Y en el seno del pueblo distinguió las dos fuerzas:
la fuerza principal y la fuerza dirigente.

La fuerza dirigente era la clase obrera
que se contaba por cientos de miles
y la fuerza principal el campesinado
que se contaba por centenas de millones.
La fuerza dirigente no era suficientemente poderosa
para tomar por sí sola el poder
y la fuerza principal
no podía dirigir por sí sola su poderío.

Algunos que querían tomar del leninismo sólo las apariencias
creían que bastaría con que la fuerza dirigente copara las ciudades,
los “centros nerviosos del país”,
con huelgas y demostraciones que progresaran paulatinamente
hacia la insurrección.

Eso significaba en los hechos mantener separada
a la fuerza dirigente de la fuerza principal,
tomando en cuenta la vasta extensión planetaria de China.

Hubo grandes matanzas a causa de esta concepción.
La clase obrera china fue masacrada y no sólo simbólicamente
en Shanghai y otras grandes ciudades.

Mao Tse Tung sacó al leninismo de la trampa de las ciudades
y en las cabezas y los pechos y los brazos de los obreros
y en las cabezas y la boca y las manos de los intelectuales
y en las organizaciones del partido:
se llevó la fuerza dirigente
hacia el corazón –fortaleza inexpugnable– de la fuerza principal,
las masas trabajadoras del campo.
Y nos enseñó, asimismo, que en la época del imperialismo agresor
esta tarea es desde el inicio una tarea
que en uno u otro sentido
necesita la garantía de las armas.

Así el Partido Comunista de China,
el partido de la clase obrera,
pudo unir a los trabajadores del campo
para la gran guerra del pueblo, la doble guerra del pueblo:
la guerra contra la invasión imperialista japonesa
y la guerra contra las clases dominantes chinas
y sus lacayos comunes,
los militaristas de la explotación encabezados
por el sangriento Chiang Kai Chek;
la guerra por la liberación nacional
y la guerra por la nueva democracia
que abrió el camino del socialismo.

Así entró el leninismo
al mundo de los países colonizados y neocolonizados:
atravesando ríos y desiertos en la Larga Marcha hacia el norte,
oliendo a sangre y pólvora,
sufriendo el hambre y la sed,
descalzo y harapiento pero con el fusil relumbrante
(“el poder nace del fusil pero el fusil es dirigido por el partido”)
dibujando a pincel en ideogramas bajo la luz de las lámparas de aceite:
bajo la lluvia y la nieve y el sol implacables,
como una antorcha obrera que levantó hasta el cielo
las llamaradas de la pradera campesina,
hasta volver rojo al sol.


Roque Dalton (Poema a Mao Tse Tung, en "Un Libro Rojo para Lenin")

Publicado por Red de Blogs Comunistas 

domingo, 27 de diciembre de 2015

DAZIBAO ROJO: Homenaje al 122 natalicio del camarada Mao


Máo Zhǔxí Wànsuì ! 毛主席万






El idealismo y la metafísica son las cosas más fáciles del mundo porque permiten a la gente que disparate a gusto, sin basarse en la realidad objetiva ni someterse a la prueba de ésta. En cambio, el materialismo y la dialéctica requieren esfuerzos. Se fundamentan en la realidad objetiva y se someten a su prueba. Si uno no hace esfuerzos, caerá en el idealismo y la metafísica.


Nota de introducción a "Materiales sobre la camarilla contrarrevolucionaria de Ju Feng"
(mayo de 1955) [Obras Escogidas, t. V]

Publicado por dazibao rojo e


domingo, 3 de mayo de 2015

MAO: Uno se divide en dos


UNO SE DIVIDE EN DOS

Muchos camaradas son pesimistas, por unilaterales al ver la actual situación del Movimiento Comunista Internacional (MLM) y de lo complicado de organizarlo en cada país. Contemplan, azorados, que en cada país, independientemente del Continente, existen dos, 4 y cinco partidos comunistas; ya “comunista revolucionario”, ya “marxista-leninista” o ya “marxista-leninista-maoísta” ya “maoísta” con la excusa de bajo la bandera de la justa lucha de las dos líneas se promueven discrepancias, escisión y rupturas. Lucha de dos líneas es siempre antagonismo por incompatibilidad de principios. De ahí que, casi siempre, el espíritu de unidad salte por los aires. Esa unilateralidad de ver las cosas es precisamente dogmatismo. El dogmatismo tiene dos lados, uno es positivo, dado que se pone bajo el paraguas formal del marxismo-leninismo; el otro, al dejar escapar el momento de la dialéctica subjetiva de la realidad y alejarse así de lo esencial del marxismo, la unidad de los subjetivo y de los objetivo, resulta su lado negativo.

Al respecto, el Presidente Mao no dice, “En todas las cosas lo uno se divide en dos. Aún en mí mismo lo uno se divide en dos. Era un maestro elemental; cuando era pequeño creía en dioses y espíritus e iba de peregrinaje con mi madre a los templos de la montaña. Antes de la Revolución de Octubre no sabía absolutamente nada de Marx; de Marx sentí hablar sólo más tarde”. 

También en Marx lo uno se divide en dos. –proseguia el camarada Mao- La filosofía de Marx ha sido determinada por Hegel y por Feuerbach, su economía del inglés Ricardo y otros y de Francia aprendió alguna cosa del socialismo utópico. Todo aquello pertenecía a la burguesía. De ahí lo uno se divide en dos y nace el marxismo. Les pregunto, ¿Marx cuando joven ha leído alguna obra marxista?”.

(La cita del camarada Mao es extraída de OBSERVACIONES DURANTE UN COLOQUIO. 24 de marzo de 1964. Escritos, volumen 21, pág. 102)


jueves, 23 de enero de 2014

Mao: HACER DE NUEVO LA REVOLUCIÓN.

(Nota de Luminoso Futuro: Para alcanzar la etapa superior del comunismo, dada la insidia y contumacia del enemigo de clase que aún existirá y conspirará por todo lo largo de la primera etapa del comunismo, es decir del socialismo, deberemos atenernos a la indicación clarividente del camarada Mao Tse-tung de hacer, en cada país donde la revolución triunfe, una revolución cultural socialista proletaria cada diez (10) años. Si fracasásemos en la primera, que importa la lucha de clases prosigue. Si nos mantenemos fieles a este mandato de valor universal, establecido por el camarada Mao, el revisionismo no tendrá campo donde refugiarse y no podrá, otra vez, hacer retroceder el reloj de la historia).



Carta de Mao a Chiang Ching en mayo o junio de 1976, en forma de poema


Has sido engañada.
Nos estamos separando en dos mundos.
Que cada cual encuentre su paz.
Estos pocos caracteres pueden ser mi último mensaje para
Ti…

La vida de un hombre tiene límites.
Pero la revolución no las tiene
En la lucha de los pasados diez años
hice el intento de alcanzar la cúspide de la revolución,
Pero he fracasado…

Tal vez tú puedas alcanzar la cumbre
Si fracasas te hundirás en un abismo insondable,
Tu cuerpo se hará pedazos,
Tus huesos se quebraran,…

Ningún acuerdo con los otros es bueno…

Si la espada se vuelve, y yo creo que se ha vuelto,
contra la revolución. Una vez más será necesaria
La guerra de guerrillas… De nuevo Yenán….


Publicado por Felipe Atuesta

miércoles, 15 de enero de 2014

TODOS LOS REACCIONARIOS SON TIGRES DE PAPEL


TODOS LOS REACCIONARIOS
  SON TIGRES DE PAPEL
Mao Tse-tung
18 de noviembre de 1957

(Parte de una intervención del camarada Mao Tse-tung en la Conferencia de Representantes de Partidos Comunistas y Obreros celebrada en Moscú).

En 1946, cuando Chiang Kai-shek inició su ofensiva contra nosotros, un buen número de camaradas nuestros y todo el pueblo se preocuparon mucho pensando si podríamos ganar la guerra. Yo, personalmente, también me preocupé. Pero teníamos una firme convicción. En ese tiempo, llegó a Yenán una periodista norteamericana llamada Anna Louise Strong. En una conversación con ella, abordé muchos temas, hablando de Chiang Kai-shek, Hitler, el Japón, los Estados Unidos, la bomba atómica, etc. Dije: Todos los reaccionarios, tenidos por fuertes, no son más que tigres de papel. La razón es que viven divorciados del pueblo. ¡Fíjense! ¿No era Hitler un tigre de papel?, ¿no fue acaso derribado? También dije que el zar de Rusia, el emperador de China y el imperialismo japonés habían sido todos tigres de papel. Corno ustedes saben, ellos, en su totalidad, fueron derribados. El imperialismo norteamericano no ha sido derribado aún y, además, posee la bomba atómica. Pero estoy seguro de que también será derribado, pues es igualmente un tigre de papel. Chiang Kai-shek era muy poderoso, tenía un ejército regular de más de cuatro millones de efectivos. En ese momento nosotros nos hallábamos en Yenán. ¿Cuántos habitantes tenía Yenán? Siete mil. ¿Y con cuántos afectivos contábamos? Con novecientos mil guerrilleros, que se encontraban divididos por obra de Chiang Kai-shek en decenas de bases de apoyo. A pesar de ello, afirmamos que Chiang Kai-shek no era más que un tigre de papel y que con toda seguridad lo venceríamos. En el curso de un largo período, hemos llegado a formarnos este concepto para la lucha contra el enemigo: Estratégicamente, debemos desdeñar a todos nuestros enemigos, mientras que, tácticamente, debemos tomarlos muy en serio. Es decir, al considerar el todo, despreciar al enemigo, pero tenerlo muy en cuenta en cada una de las cuestiones concretas. Si no lo despreciamos al considerar el todo, caeremos en errores de oportunismo. Marx y Engels, no obstante ser dos personas solamente, ya en su tiempo declararon que el capitalismo sería derribado en el mundo entero. Al enfrentar, sin embargo, las cuestiones concretas y a cada enemigo en particular, si no los tomamos muy en serio, cometeremos errores de aventurerismo. En la guerra, las batallas sólo pueden ser dadas una por una y las fuerzas enemigas, aniquiladas parte por parte. Las fábricas sólo pueden construirse una por una y los campesinos, arar la tierra parcela por parcela. Pasa lo mismo incluso con el acto de comer. Desde el punto de vista estratégico, consideramos poca cosa el consumir una comida: Estamos seguros de poder terminarla. Pero, en el proceso concreto de comer, lo hacemos bocado a bocado. No podemos engullir de un solo bocado lo ofrecido en un banquete. Esto se llama solución por partes y, en literatura militar, destruir las Fuerzas enemigas por separado.



Del
Tomo V, págs. 565-66.
Obras Escogidas de Mao Tse-tung
EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS
PEKIN
Primera edición 1977



Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.