El Gran Sol Rojo del Amanecer
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lunes, 23 de enero de 2017

MAOÍSMO Y HOXHISMO. UNA AUTOCRÍTICA

Autocrítica relativa al maoísmo y el hoxhismo: El nuevo camino de Toilers´ Struggle (La Lucha de los Trabajadores)
Publicado en febrero 28, 2013

Nota – Este artículo de autocrítica fue insertado el 6 de octubre de 2012 en el blog Toilers´ Struggle (La Lucha de los Trabajadores) http://toilerstruggle.wordpress.com/ un blog que se define como dedicado al marxismo-leninismo y a la lucha por la emancipación de los explotados y oprimidos del mundo, manteniendo que defiende las contribuciones universales en la teoría y la práctica de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao. La traducción al español es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Febrero 2013.

Toilers´ Struggle (La Lucha de los Trabajadores) y su autor expresamos formalmente a través de la presente una autocrítica por haberse adherido hasta ahora a la ideología del hoxhismo. Toilers´ Struggle y su autor declaramos renunciar al hoxhismo como un desarrollo del marxismo-leninismo y nos ceñimos a las siguientes resoluciones sobre Enver Hoxha:

-Enver Hoxha fue un marxista-leninista honesto que dirigió al pueblo albanés en su construcción del socialismo y la lucha contra el revisionismo moderno y, de ello se desprende, que sus escritos y acciones, junto con los réditos de la experiencia de la República Popular Socialista de Albania, merecen ser estudiados como contribuciones enriquecedoras al marxismo-leninismo. Enver Hoxha fue un defensor valeroso y de principios de Stalin, el marxismo-leninismo, y los éxitos históricos del socialismo, y además un destacado apologista sobre la cuestión de continuar las luchas de clases bajo la dictadura del proletariado.

-Sin embargo, teniendo en cuenta lo anterior, Hoxha fracasó en avanzar en el estudio del marxismo-leninismo en la comprensión de que la lucha de clases continúa bajo la sociedad socialista. Hoxha reconoció por supuesto la lucha de clases, sus problemas, su dirección, etc., pero basándose en un enfoque mecánico al análisis dialéctico. No llegó a comprender a fondo la lucha de clases en la sociedad socialista, particularmente su solución. Sobre este asunto, el pensamiento de Hoxha quedó confinado a una visión provinciana que sólo vio la manifestación espontánea y persistente de residuos hostiles de clases e ideologías, la marcha en línea recta del socialismo al comunismo y las luchas consiguientes, y el triunfo inevitable del marxismo-leninismo. La repetida respuesta de Hoxha a sus críticos en que era imposible para los elementos feudoburgueses existir y combatir la dictadura del proletariado desde posiciones de poder estatal simplemente porque el gobierno era el de la dictadura del proletariado, y sin embargo, la realidad de la subsiguiente manipulación del poder estatal por el traidor revisionista Ramiz Alía y compañía tras la muerte de Hoxha, hablan por sí solas sobre este asunto.

-El análisis general de Hoxha sobre Mao Tsetung, el pensamiento mao tsetung, el maoísmo, la China maoísta, etc., expresados de forma clara en El Imperialismo y la Revolución y en los escritos y discursos de Hoxha sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria, constituyen poco más que vagas afirmaciones apoyadas en extractos aislados de textos marxistas que son tomados descaradamente por Hoxha como un dogma. En su análisis del maoísmo, Hoxha desprecia la vitalidad científica del marxismo-leninismo, y recurre a meras afirmaciones dogmáticas, y, en algunos casos, incluso sólo cita a Lenin y Stalin de forma selectiva, y al hacerlo así, inconscientemente, o quizás conscientemente, evita la esencia realista de sus enseñanzas científicas para demostrar sus puntos. El gran marxista que Hoxha, por otra parte, había demostrado ser, resulta desafortunadamente empañado y privado por su análisis incorrecto, parcial y acientífico sobre Mao y la teoría y práctica que le rodean.

-Las críticas y análisis de Hoxha sobre los revisionistas chinos y su teoría de los tres mundos son plenamente justificadas y correctas. Sin embargo, atribuir como hace Hoxha el revisionismo chino que consolidó el poder tras la muerte de Mao Tsetung al propio Mao Tsetung y a su teoría y práctica del marxismo-leninismo en China, es absolutamente incorrecto y no es conforme a hechos conocidos.

-La denuncias de Hoxha del marxismo-leninismo-maoísmo fue un golpe histórico al proletariado internacional en su lucha contra el revisionismo, el capitalismo y el imperialismo.

Sobre algunos puntos generales de la cuestión del maoísmo y el socialismo en la República Popular de China durante la vida de Mao, Toilers´ Struggle y su autor presentan los siguientes enunciados como directrices generales para la comprensión y subrayar la nueva posición de Toilers´ Struggle respecto de Mao Tsetung:

Las contribuciones de Mao al marxismo-leninismo:

-Mao Tsetung contribuyó a la teoría y práctica del proceso revolucionario y de liberación nacional en los países oprimidos, coloniales y semicoloniales al elaborar la teoría de la Nueva Democracia. Con la teoría de la Nueva Democracia, Mao mostró que, dadas las condiciones objetivas de hoy, los movimientos revolucionarios coloniales y de liberación nacional ya no son movimientos democrático burgueses como antes, sino movimientos democráticos nuevos, movimientos democrático populares, dirigidos por el proletariado como la única clase consistentemente revolucionaria en la sociedad moderna. La Revolución de Nueva Democracia libera a un país oprimido, establece la República de Nueva Democracia, es decir, la Dictadura Democrático Popular comprendiendo a todas las clases revolucionarias antiimperialistas, y abre el camino para el desarrollo del socialismo al dotar al proletariado y su Partido Comunista del poder estatal para restaurar la economía, establecer y consolidar el poder, ganar la confianza de las otras clases revolucionarias, y proceder a la lucha por la construcción del socialismo. La Nueva Democracia es el equivalente colonial de la teoría leninista de la Dictadura Democrática del Proletariado y el Campesinado. Como concluía la edición del 27 de enero de 1950 de Por una Paz Duradera, por una Democracia Popular, órgano del Kominform, el camino de la Nueva Democracia “es el camino que debe tomarse por los pueblos de los muchos países coloniales y dependientes en su lucha por la independencia nacional y la democracia popular”.

-Mao Tsetung contribuyó al marxismo-leninismo sobre la cuestión de la teoría y práctica militares en la guerra revolucionaria. Mao Tsetung no sólo planteó la teoría político-militar y la estrategia militar de la guerra popular prolongada y proporcionó formulaciones históricas para el camino de la revolución en los países oprimidos por el imperialismo, sino que, en realidad por primera vez, presentó un análisis marxista completo y exhaustivo de una línea militar revolucionaria en asuntos militares.

-Mao Tsetung enriqueció el materialismo dialéctico y la epistemología a través de sus brillantes contribuciones. Desarrolló la ley de la contradicción, afirmando que la unidad y la lucha de los contrarios es la ley fundamental que dirige la naturaleza y la sociedad. La unidad de los opuestos es temporal y relativa mientras que la lucha entre ellos es permanente y absoluta, originando saltos cualitativos y cambios revolucionarios. Mao proporcionó mayor profundidad a la comprensión de la dialéctica, afirmando que en un tiempo y espacio específicos existe una contradicción principal entre varias contradicciones básicas, la resolución de la cual es el vínculo central en la resolución de otras contradicciones, proporcionando el ímpetu de la historia. Para su resolución, es igualmente imperativo conocer el principal aspecto de la contradicción principal. Mao enriqueció la epistemología marxista por medio de la aplicación de este nuevo y avanzado conocimiento de la dialéctica en la interrelación entre teoría y práctica.

– Mao extendió sus contribuciones al conocimiento de la dialéctica y el materialismo histórico hasta la comprensión de que el desarrollo, contradicciones y lucha de clases persiste bajo la dictadura del proletariado y la sociedad socialista. Mao expuso las diversas contradicciones de la sociedad socialista. Mao puso al descubierto las diversas contradicciones de la sociedad socialista, y mostró la constante revolucionarización de las fuerzas productivas y relaciones de producción por medio de revoluciones culturales y materiales, a través de la participación e iniciativa de las masas, como la solución para desarrollar la sociedad hacia el comunismo. Las tesis de Mao sobre las condiciones y desarrollo del socialismo, las condiciones y proceso de la restauración capitalista, y sobre la necesidad de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado se verificaron a través de los acontecimientos en China tras la muerte de Mao y la degeneración y colapso de la URSS, y son lecciones indispensables en la lucha por la sociedad socialista del futuro.

Independientemente de lo que distintos camaradas puedan vociferar a través de rencorosas calumnias, la deducción de que el marxismo-leninismo-maoísmo es el camino adelante para los explotados y oprimidos es una concreción concluida sobre la base de investigación, reflexión y experiencia práctica. Toilers´ Struggle y su autor piden disculpas a los trabajadores del mundo por un error tal en cuanto a la teoría, expresan su autocrítica y están interesados en proseguir el debate honesto y camaraderil sobre este asunto en el interés de siempre impulsar la lucha por una cada vez mayor teoría científica de la teoría del socialismo.



Publicado por primera vez por Gran Marcha hacia el comunismo

Reproducido por Luminoso Futuro 24 de enero de 2017

lunes, 9 de enero de 2017

PMLI: El periódico trotskista acredita la seudo "nueva izquierda" china


El intelectual chino Wang Hui, publicado por "El Manifiesto", deforma el pensamiento de Mao y la Revolución Cultural

(Nota de Luminoso Futuro: Aviso a nuestros lectores y visitantes, este blog asume toda toda la responsabiliad por la deficiente traducción al castellano. Por lo que damos excusas a Ustedes, así como a los camaradas del PMLI)

“El Manifiesto” trotskista ha puesto mucho énfasis en una inserción, publicada el 21 de diciembre, titulada "El movimiento de la política", que cuenta con un artículo del intelectual chino Wang Hui, presentado como un representante de la "nueva izquierda de China". En verdad Wang no reconoce la "nueva izquierda", una facción reformista completamente interna al partido revisionista chino, todo lo que no reconoce - se apresura a señalar en su introducción Simone Pieranni, corresponsal en Beijing- es al llamado "neo-maoísmo".

Wang Hui es en realidad ideológicamente ambiguo: El profesor de la Universidad de Tsinhua, la segunda mayor prestigiosa del país, después de la de Pekín, ha ganado notoriedad en los círculos de la intelectualidad  de “izquierda” reformista, anarco-trotzkysta de todo el mundo a causa de su análisis del neoliberalismo en China y la defensa aparente de Mao. En realidad Wang se ha declarado abiertamente en contra del materialismo dialéctico e histórico y, en su voluminosa obra sobre el pensamiento chino moderno, con razón cortado a Mao y al período socialista en China. Sin embargo, "El Manifiesto" lo acredita como el máximo exponente de la izquierda china y, como tal, ha publicado un discurso que es en gran parte sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria (GPCR).

Una deformación de Mao y de la Revolución Cultural

Y de hecho es una "izquierda" que se adapta a los reformadores, no a los revolucionarios, como que se excluye por completo el discurso de clase. Wang Hui busca la historia en el binomio politización / despolitización, coincidiendo respectivamente con los movimientos sociales durante el cual los problemas políticos que implican la mayoría de la sociedad (la politización), y "la oposición rígida e intolerante y el pensamiento polarizado" (la despolitización). Retira totalmente la lucha de clases desde el inicio, Wang Hui lo hace para que se corresponda con la despolitización desde el momento en que la clase oprimida, a través de su lucha revolucionaria (la "politización"), toma el poder del Estado y permanece "presa" de los mecanismos del Estado... Paráfrasis: la revolución se convierte en inevitable contrarrevolución.

De acuerdo con este esquema de auto-condena de la derrota de la revolución, la guerra de resistencia contra el Japón de 1937 a 1945 y la revolución de nueva democracia que condujo a la aparición de la China continental en 1949 fueron momentos de politización, si no que ya la Guerra de Corea ( 1950-53), donde China intervino para evitar que los imperialistas estadounidenses ocuparon toda la península coreana, se contrasta con la guerra popular revolucionaria como "guerra de defensa nacional", sin embargo, minimizando su significado profundo proletario internacionalista.

En este punto, el mismo Mao es deformado en el sentido anarquista, torciendo pasajes de sus obras, para presentar el GPCR como una "auto-revolución en un país socialista" contra "el Estado revolucionario y socialista", fallado el partido, dijo, porque contiene dentro de sí la tendencia a la "despolitización" (…) y "las condiciones para un" retorno al orden "del partido y el estado."

La verdadera naturaleza de la Revolución Cultural

Por supuesto, en esta gran conmoción, aún más nebulosa por el absurdo metafísico de Wang Hui, que no entiende nada de la Revolución Cultural Proletaria (pero tal vez el objetivo de “El Manifiesto" era sólo eso). Mao, de hecho, nunca se había olvidado de la lucha de clases, incluso lo llamó " el eje alrededor del cual gira todo lo demás", y había creado, guiado y explicado la Revolución Cultural como " una gran revolución política que el proletariado lleva en condiciones del socialismo, contra la burguesía y todas las demás clases explotadoras, la continuación de la larga lucha entre el Partido Comunista y las amplias masas revolucionarias que dirige y la reacción del Kuomintang, la continuación de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía ". Por lo tanto no es una revolución contra el Partido y el Estado proletario, sino contra la burguesía que se forma inevitablemente en ellos como consecuencia del hecho de que incluso en el socialismo hay clases y lucha de clases. Por supuesto, esto es incomprensible si se habla de "partido" genérico, sin connotaciones de clase.

Incluso es no histórico a decir, así hace que Wang Hui, que después de 1969 (el año en que el Partido Comunista de China, con su Noveno Congreso, se reagruparon y reconsolidaron) "todas las cuestiones se han reducido a los problemas de interés nacional". Aparte de que Mao nunca ha soñado con destruir al Partido y al Estado socialista (¿para sustituirlos con qué?), Sino sólo el nuevo centro burgués y revisionista surgido dentro de ellos, tal interpretación ignora, además, los grandes movimientos, luchas y debates masivos llevados a cabo desde el '69 hasta el '76, el año de la muerte de Mao, en especial la Gran Campaña de Crítica a Lin Piao y Confucio y la lucha contra el revisionismo de derecha de Deng Xiaoping.

Teoria inofensiva para el capitalismo

Uno tiene que preguntarse por qué “El Manifiesto", muy tarde en comparación con el 50 aniversario de la GRCP cayó el día 16 Mayo del año pasado, le ha dado tanta importancia. Evidentemente, incluso la antigua hoja "maoísta" de nuestra casa está situada junto a intelectuales reformistas como Wang Hui, después de haber puesto en marcha la conciencia al romper el régimen de silencio y negación radical que existe sobre la GRCP, sin embargo, excluyendo la idea de Mao y la misma experiencia de la revolución cultural como válida y útil para el mundo de hoy. Con tonos melancólicos y pesimistas, cargan con la tesis trotskista manida y burguesa de las revoluciones destinadas al fracaso y por la despotencialización de  las masas deseosas de cambio social, a partir de sus elementos más avanzados y conscientes, y se desvían de las calles humeantes que luego no son claros incluso para aquellos que las teorizan.

Wang Hui está en buena compañía con otros filósofos pseudo-maoísta de clase mundial, encabezado por el francés Alain Badiou y Slavoj Zizek por la eslovaca, que lamentan que la Revolución Cultural no destruyó el "partido-estado en China" y por lo tanto debe portar el indeleble signo final de los marxistas-leninistas y de  las revoluciones proletarias. A las masas ofrecen un proyecto de "neo comunista" que en realidad es una extraña mezcla de anarquismo, idealismo hegelianista y psicoanálisis freudiano-lacanciano, donde el gran ausente es la lucha de clases.

En última instancia, estas teorías van a asegurar el dominio de la burguesía porque lo que pasan como apagado, obsoleto, archivado y derrotado de un lado, resulta ser la única alternativa real y eficaz al sistema capitalista de opresión. Y, en el caso de la GRCP, la manera correcta para evitar la restauración del capitalismo.

(Artículo de "El Bolchevique", órgano del PMLI, núm. 2/2017)

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lunes, 21 de noviembre de 2016

Una histórica y muy actual polémica: LENIN VRS kAUTSKY




(Nota de Luminoso Futuro: Con la oficialización de la restauración del capitalismo en la otrora Patria Socialista de Lenin y Stalin, de China Popular, luego de la muerte de Mao, y el desvanecimiento contrarrevolucionario del exCampo Socialista Mundial, y consiguientemente con las pérdidas de las conquistas políticas y sociales socialistas de la clase obrera internacional, la burguesía imperialista han dado el grito al cielo alborozada: Dizque el “socialismo ha fracasado” y, por ende, “el capitalismo ha mostrado ser la única forma de sociedad viable y con futuro”. De seguido sus estrategas e ideólogos atruenan los espacios publicitarios con aquello del nuevo fenómeno mundial ¡Ha comenzado una nueva época, la época de la mundialización, de la globalización de la economía y de las relaciones sociales de producción capitalistas. La milenaria aspiración a la unidad económica,  social y político, si les creemos, se encuentra en tris de materializarse.
Tras ellos, imperialistas y fascistas, en inmunda tropilla revisionistas modernos y postmodernos, renegados del comunismo y oportunistas de todos los pelajes han recogido y hecho suyos tan falaces eslóganes. Hablan, también ellos, de la perspectiva inmediata de un mundo de armonía y paz, de que un Nuevo Orden Mundial y de acuerdo general entre las naciones y Estados –independientemente sean imperialistas y no, naciones opresoras o naciones oprimidas, colonialistas o con su independencia nacional mermada- de reconocimiento de la paridad e igualdad y respeto mutuo dentro de un único mundo multipolar; en fin, se desgañitan –para eso les paga el Capital Monopolista burgués- sobre la posibilidad real de la unidad política del mundo y de la constitución de un Gobierno Mundial único y democrático. ¡Sueñan!
Sólo “olvidan”, en su pantanosa ilusión pacifista y unionista, una pequeña cosa objetiva: Las leyes económicas y políticas que predeterminan al capitalismo, más en su fase imperialista, la ley de la anarquía de la producción y de la competencia, la de la lucha por la hegemonía mundial por los más poderosos y armados, la ley de la inevitabilidad de las guerras intercapitalistas por la división y redivisión económica y territorial del planeta, por el dominio del mercado mundial. Que los imperialistas y todos los explotadores, de los diversos países, podrán alcanzar “acuerdos” entre ellos, pero ello es temporal, por un tiempo limitado preparatorio de nuevos enfrentamientos. Más aun, en sus ilusiones de posibilitar los grandes tiburones capitalistas, de las grandes superpotencias y potencias imperialistas, saqueen “pacíficamente” al resto del mundo, la mayoría, ellos echan en saco roto, las aspiraciones y luchas de los proletarios y pueblos oprimidos por su libertad nacional y por el socialismo. Que jamás la clase obrera mundial ha renunciado a la lucha de clase por el comunismo, y que, por ello, se preparan y llevan a efecto vigorosas guerras populares de liberación nacional antiimperialista y guerras civiles por el socialismo y el comunismo.
En sus ilusiones conciliacionistas pequeñoburguesas, totalmente antimarxistas-leninistas, se han deslizado al Kautkismo, el peor de los oportunismos. Como él, se dicen “marxistas”, inclusive “leninistas”, pero de hecho traicionan la verdad universal y los principios revolucionarios proletarios que conforman el Marxismo-Leninismo. Pensamiento de Mao Tse-tung. Con sus falsas y contrarrevolucionarias “teorías” de un imperialismo depravado y expansionista, malo, y en imperialismo bueno, garante de la paz y portador de la unidad del mundo. Como aquella de alcanzar la unidad del mundo todo, existente el capitalismo imperialista. Distorsionando, como en su día hizo esa de su maestro Kautsky del “ultraimperialismo” revivida para la ocasión, así la correcta y objetiva teoría leninista del imperialismo moribundo y antesala del socialismo.
Así como un buen día hizo Lenin con su tristemente célebre maestro, los auténticos comunistas le haremos a ustedes, neokautskianos, ayuda de cámara de las Superpotencias Imperialistas, morder el polvo de la derrota ideológica y política. Por seguro tengan  ¡No pasarán!)


 “ULTRAIMPERIALISMO”
UNA TEORÍA OPORTUNISTA AL SERVICIO DEL CAPITAL MONOPOLISTA

Exposición y refutación de Kautsky y su teoría oportunista del "Ultra-imperialismo" De la lucha de Lenin contra el revisionismo y el oportunismo, de Cheng Yen-Shih, (Prensa en las lenguas extranjeras, Pekín, 1965), Capítulo 9. EXPOSICIÓN Y REFUTACIÓN DEL KAUTSKYISMO

Lenin demostró la falsedad de la teoría del "ultraimperialismo" adelantada por Kautsky. Lo consideraba la más sutil de las teorías oportunistas, la más hábilmente falsificada para parecer científica.

Kautsky pregunta:
“¿No puede la actual política imperialista ser suplantada por una nueva política ultraimperialista que introduzca la explotación conjunta del mundo por el capital financiero unido internacionalmente en lugar de las rivalidades mutuas de los capitales financieras nacionales?” (Citado por Lenin en "El imperialismo, etapa superior del capitalismo", O. cit., página 293)

Y añadió que el fin de la guerra "puede conducir al fortalecimiento de los débiles rudimentos del ultraimperialismo... Sus lecciones pueden apresurar los acontecimientos para los que tendríamos que esperar mucho tiempo bajo condiciones de paz". Si un acuerdo entre las naciones, el desarme y una paz duradera se logran, la peor de las causas que condujeron a la creciente decadencia moral del capitalismo antes de la guerra pueden desaparecer..."

Carlos Kautsky
Dijo que esta "nueva" fase del "ultraimperialismo" "podría crear una era de nuevas esperanzas y expectativas dentro del marco del capitalismo". (Ibid., página 185)

Con su teoría del "ultraimperialismo" Kautsky quiso probar que las contradicciones del capitalismo serían grandemente mitigadas. Lenin señaló que el libre comercio y la competencia pacífica eran posibles y necesarios durante la primera época "pacífica" del capitalismo, cuando el capital estaba en condiciones de aumentar el número de sus colonias y países dependientes sin obstáculos y cuando la concentración de capital era todavía leve Y no existían empresas monopolistas. Sin embargo, en la época imperialista, aunque el monopolio superó la libre competencia, no abolió la competencia; por el contrario, la intensificó, obligando así a los capitalistas a pasar de la expansión pacífica a la lucha armada por la redivisión de colonias y esferas de influencia.


Lenin dijo:
“Los capitalistas dividen el mundo, no por malicia particular, sino porque el grado de concentración que se ha alcanzado les obliga a adoptar este método para obtener beneficios. Y lo dividen "en proporción al capital", "en proporción a la fuerza", porque no puede haber otro método de división bajo la producción de mercancías y el capitalismo.

Pero la fuerza varía con el grado de desarrollo económico y político. Para entender lo que está ocurriendo, es necesario saber qué preguntas, se establecen por los cambios de fuerza. La cuestión de si estos cambios son "puramente" económicos o no económicos (por ejemplo, militares) es secundaria, que no puede afectar en lo fundamental opiniones sobre la última época del capitalismo. ("El imperialismo, etapa superior del capitalismo", ob. cit., página 253)

Y añadió: "Las alianzas" interimperialistas "o" ultraimperialistas ", cualquiera que sea su forma, ya sea de una coalición imperialista contra otra o de una alianza general que abarque a todas las potencias imperialistas, son inevitablemente nada más Que una "tregua" en períodos entre guerras. Alianzas pacíficas preparan el terreno para las guerras, ya su vez crecen fuera de las guerras; El uno condiciona al otro, produciendo formas alternas de lucha pacífica y no pacífica sobre una misma base de relaciones y relaciones imperialistas dentro de la economía mundial y la política mundial”. (Ibid., página 295)

El único significado real y social que el "ultraimperialismo" de Kautsky podía tener era que "es un método más reaccionario de consolar a las masas con la esperanza de que la paz permanente sea posible bajo el capitalismo, distrayendo su atención de los agudos antagonismos y agudos problemas de Los tiempos actuales y dirigiéndolo hacia las perspectivas ilusorias de un imaginario "ultraimperialismo" del futuro". (Kautsky interpretó el papel del párroco diciendo que muchos capitalistas estaban urgentemente interesados en la paz universal y el desarme, y no estaban vinculados al imperialismo, porque cualquier interés que pudieran obtener de la guerra y los armamentos no superaba el daño que podrían sufrir las consecuencias. Aconsejó a los capitalistas que el impulso del capital para expandirse podría mejorarse, "no por los métodos violentos del imperialismo, sino por la democracia pacífica". (Citado por Lenin en "El imperialismo, la etapa más alta del capitalismo", ibid., P.289). Lenin remarcó:

“Y ahora que el conflicto armado por los privilegios del Gran Poder es un hecho, Kautsky trata de persuadir a los capitalistas ya la pequeña burguesía de que creen que la guerra es algo terrible, mientras que el desarme es algo bueno, exactamente de la misma manera y con exactitud Los mismos resultados, como un párroco cristiano intenta desde el púlpito persuadir al capitalista a creer que el amor humano es el mandamiento de Dios, así como el anhelo del alma y la ley moral de la civilización.

Lo que Kautsky llama tendencias económicas hacia el "ultraimperialismo" es precisamente un intento pequeño burgués de persuadir a los financieros a que se abstengan de hacer el mal”.
("El colapso de la Segunda Internacional ", Ob. cit., p.190)

Mostró que, como tendencia ideológica internacional, el kautskismo era a la vez producto de la desintegración y decadencia de la Segunda Internacional y, al mismo tiempo, un afloramiento inevitable de la ideología de la pequeña burguesía que permanecía cautiva de los prejuicios burgueses. 

Declaró: “El creciente movimiento revolucionario proletario mundial en general, y el movimiento comunista en particular, no pueden prescindir de un análisis y exposición de los errores teóricos del kautskismo. Tanto más cuanto que el pacifismo y la "democracia" en general, que no reivindican el marxismo, sino que, como Kautsky y compañía, oscurecen la profundidad de las contradicciones del imperialismo y la inevitable crisis revolucionaria a la que da lugar, aún muy extendida en todo el mundo. ("Imperialismo, etapa superior del capitalismo", Ob. Cit., p. 192-193).

Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.