El Gran Sol Rojo del Amanecer

viernes, 27 de abril de 2012

EL BOLCHEVIQUE Nº 17


¡Viva la Jornada internacional de los trabajadores!

ALCEMOS LA BANDERA DEL 1º DE MAYO  CONTRA EL CAPITALISMO Y POR EL SOCIALISMO
 

por Emanuel Sala

¡Viva el 1º de Mayo, Jornada internacional de los trabajadores!
De modo militante auguramos un buen 1º de Mao a todos los pueblos del mundo, explotados y oprimidos, en particular a los pueblos palestino y afgano, que luchan contra el imperialismo por la independencia y la soberanía nacional. Auguramos un buen 1º de Mayo a los obreros y a las masas populares de Grecia, de España y de Portugal que luchan duramente en la plaza contra las políticas ferozmente liberistas impuestas   por la UE y por el BCE y aplicadas sin piedad por los respectivos gobiernos, políticas que están destruyendo todos los derechos sociales y sindicales, aún aquellos más elementales, y llevan al hambre millones de personas. Sobre todo auguramos un buen 1º de Mayo al proletariado y a las masas trabajadoras y populares de nuestro país…



Cultura Bolchevique: Los comunistas celebraron el aniversario del nacim...

Cultura Bolchevique: Los comunistas celebraron el aniversario del nacim...: Los comunistas rusos y de otros países ex soviéticos, recordaron el 22 de abril a Vladimir Lenin en el 142 aniversario de su nacimiento. ...



¡GLORIA ETERNA A VLADIMIR ILICH ULIANOV, FUNDADOR DE LA UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS Y APERTURADOR DE UNA NUEVA Y GRANDIOSA ÉPOCA HISTÓRICA EN LA SOCIEDAD HUMANA, LA DEL IMPERIALISMO Y LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!


¡ NEOZARISTAS Y FASCISTAS RUSOS, LA SEGUNDA REVOLUCIÓN SOCIALISTA EN RUSIA LOS BARRERÁ Y ESPARCIRÁ AL VIENTO VUESTRAS CENIZAS!

jueves, 26 de abril de 2012

Gran Movilización por el Día del Trabajador



FRENTE DE LIMA POR LA VIDA Y
EL MEDIO AMBIENTE

1º DE MAYO

Gran Movilización por el Día del Trabajador

Martes, 10 a.m.

Plaza San Martín hacia el Monumento
del Amauta José Carlos Mariátegui

-Centro de Lima-

Mitín y Acto Cultural

¡Por una nueva y justa ley del trabajo, en solidaridad con la lucha del pueblo de Cajamarca y contra el gobierno "nacionalista", neoliberal y vendepatria!

¡¡¡POR LA DEROGATORIA DEL CAS Y DE LOS SERVICES !!!
¡¡¡ CONGA NO VA, ... VA EL PUEBLO!!!

El capitalismo solo le sirve a los explotadores,

¡Todos a las calles!
¡Si nos movemos los de abajo, los de arriba se van al carajo!
¡Sin luchas no hay victorias

Publicado por Wauqi Prensa Popular

EL JUEZ JOSÉ FÉLIX SÁNCHEZ GALLEGO DICTA SENTENCIA CONDENATORIA CONTRA DIRIGENTES SINDICALES


Genaro López y Saúl Méndez
juntos al vendeobrero brasileño Lula

El juez decimoséptimo del circuito del primer circuito judicial de Panamá,  ramo penal Magistrado José Félix Sánchez Gallego ha dictado condena, con fecha veintisiete de enero de 2011, de  doce (12) meses de prisión a los Dirigentes Sindicales Abelardo Herrera Castillo y Norberto Samaniego Santos, por delito de Calumnia e Injuria, en perjuicio de los también dirigente sindicales Genaro López y Saúl Méndez miembros del SUNTRACS.

Los obreros cuando discutimos o debatimos sobre problemas acuciantes, sobre lo que nos molesta, preocupa o que exija una rápida intervención en  el acontecer del movimiento sindical, por lo general, somos un poco desbocados, utilizamos palabras fuertes y bastas. Es esto, una mala costumbre que aún reina en los medios proletarios organizados. El debatir utilizando palabras comedidas, argumentos bien hilvanados y el recurrir a fundamentaciones teóricas filigranadas nos resulta harto difícil. Por ello, por lo regular rápidamente –más veloz de lo que se persigna un ñato- los confrontadores pasan, inadvertidamente, de la dialéctica de las ideas a  aquella de los puños o de las palabras gruesas. Todos somos contra esa mala costumbre, la que en vez de  sumar resta simpatía y adherencia a la propia posición.

Por ello, también es costumbre, una sana costumbre, el llegado a ese momento de la confrontación directa, recomiendable tomar un rato de reflexión o se retorne a los momentos iniciales de la exposición dialogal, en búsqueda de superar la causa divisoria la intermediación de terceros mediadores y/árbitros para romper el nudo gordiano que representa la causa inmediata y mediata de la discusión. Hasta aquí nada rompe el hilo del dialogo de los contendientes.

Lo malo es cuando el mediador buscado, por una de las partes en litigio, para solucionar dicha causa de desavenencia resulta ser el enemigo de clase. El Estado, el policía, el personero de la ley, erigidos árbitros "legitimados" en el actual sistema económico y político, son el enemigo de clase, el brazo represor del “orden” institucional imperante. El juez, por ejemplo, velador ultraceloso del orden capitalista, siempre corroído por la insania burocrático-policial y  por el más rabioso odio de clase contra los trabajadores, por eso mismo,  no puede ser nunca llamado a “resolver” o a “mediar” en los asuntos que sólo competen a la clase obrera y a  sus Organizaciones de lucha enfrentar y resolver. Hacer eso, por agria que sea la disputa  y lo subido de los tonos verbales, no sólo es incorrecto, sino que siempre es y será repudiable y condenable.

En el sindicato de los  trabajadores del ramo de la edificación, conocido popularmente por las siglas SUNTRACS, por largos años sometido a una infiltración burocrática, beneficiada por el clima antiobrero levantado por la criminal invasión gringa del 20 de diciembre de 1989 y de la complicidad del gobierno títere del partido Panameñista del sr. Endara, por parte del proyecto de partido político Movimiento de Liberación Nacional 29 de noviembre y la captación planeada de elementos de su cúpula burocrática sindical dirigente, ha terminado bajo su control total del mismo y sometido a una política divisionista de rompimiento de la democracia y libertad internas, y el total apartamiento de su auténticos fines reivindicativos.

Artificialmente se ha provocado un clima de imposición, de acallamiento de toda voz disidente y de desacreditamiento de líderes y voceros reconocidos por la base del sindicato. Calumnias, mentiras y descalificaciones han llovido contra todos los que osasen oponerse a los planes de saqueo de los fondos del sindicato, el nombramiento pagado de profesores e intelectuales, ligados al MLN-29, nombrados sin el concurso de la base sindical como “asesores” y la utilización de dichos fondos sindicales para sus maniobras electoreras y componendas politiqueras con determinado partido del área del poder con miras de inscribir un partido-pantalla oportunista, multiclasista, reformista y claramente defensor del odioso sistema de poder estatal oligárquico.

En esa campaña de desprestigio y persecución de los dirigentes sindicales no plegados a la Dirigencia del partido MLN-29 no se han parado en barras o ahorrado medidas persecutorias alguna, claramente fascistoide, (amenazas de muerte, intimidaciones y el utilizamiento de los órganos represivos del Estado oligárquico en sus acciones contra aquellos).

Toda esa política antisindical y antiobrera ha conducido a la escisión del Sindicato. Los sindicalistas, sometidos a tan intolerantes procedimientos por parte del órgano directivo que debería haber defendido sus derechos democráticos dentro de la Organización gremial, se han visto forzados a abrir tolda aparte. Así, se ha fundado la Unión Nacional  de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (UNTRAICS).

Es pues la lucha, inicialmente surgida en el seno del SUNTRACS y extendida ahora a dos Organismos sindicales, entre dos visiones y dos líneas respecto al campo de la actividad gremial. Politiqueros y gremialistas. Lucha agravada y llevada a los extremos, artificialmente, por las ambiciones electoreras de un proyecto de Partido deseoso de sentarse en la mesa de festín de la Asamblea de Diputados, la que sólo tiene de “nacional” la representación de los intereses colectivos de grandes comerciantes y grandes terratenientes y la corrupción generalizada, y que; sólo mira a los trabajadores como hombres-votos, tal cual el más vulgar partido político tradicional. Ello usando como  taparrabo el sucio trapo de “competir” por una mejor administración del Estado oligárquico y de la mejor defensa de los “intereses” del pueblo. ¿No les suena como palabras huecas y requeteutilizadas?

Lucha en que una parte de los enfrentados impúdica e inmoralmente hace uso del aparato del Estado (la dirigencia del SUNTRACS) contra sus adversarios obreros (UNTRAICS). ¡Hay que ser desvergonzado!

El susodicho Magistrado (¿Juez y parte?) ha completado su sentencia. Los dirigentes Herrera y Samaniego deberán pagar “cada uno novecientos balboas (B/. 900.00), en concepto de multa”. La que deberá ser cancelada al “Tesoro Nacional, en un plazo no mayor de nueve (9) meses, contando a partir del día diez (10) de febrero de dos mil once”.

Desde acá, exigimos la anulación de dicha sentencia y que se le devuelva, si ya la han cubierto, la suma de dinero que se les ha obligado a pagar.

martes, 24 de abril de 2012

LA INDIGNACIÓN SE CUALIFICA, ABRE PASO A LA REVOLUCIÓN PROLETARIA


Nuevo suicidio político en Grecia


Savvas Metoikidis, maestro de 44 años, sindicalista y miembro activo del movimiento por la insurrección social decidió el sábado, quitarse la vida. Su suicidio es un acto de dignidad que llama el pueblo a resistir y a luchar contra la esclavitud que impone el capitalismo. Ha dejado un manifiesto que todavía no ha circulado.

No obstante creemos que mejor que emplear las armas para suicidarse porque no emplearlas para disparar contra los culpables de tanta injusticia y vileza, en vez de dispararse a uno mismo con pretensión de punto final.

SI ALGUIEN DECIDE MORIR QUE SEA MORIR MATANDO A LOS QUE LE HAN MATADO EN VIDA, LE HAN HECHO LA VIDA IMPOSIBLE Y LE HAN QUITADO LAS GANAS DE VIVIR

La liberación de los explotados y oprimidos llegara cuando tomen conciencia de que deben organizarse para tumbar este sistema y usar las armas  contra patrones y oligarcas que los explotan, humillan y saquean. Indignarse y rebelarse esta bien y es justo, pero no basta, además se requiere organización y planificación. Sin organización y planificación el enemigo te aplasta.

El pueblo y la clase obrera necesitan una organización comunista y revolucionaria de verdad, que les organice para tumbar este sistema y levantar sobre sus escombros uno al servicio de sus intereses. Una organización comunista que se dote de una teoría revolucionaria y planifique la rebelión para tumbar la dictadura de la burguesía. Una organización revolucionaria al servicio de los oprimidos, que no les venda ni traicione.


"La lucha es el único camino"



Recordamos que hace dos semanas Dimitris Hristoulas de 77 años quito su vida delante del parlamento dejando una nota que llamaba el pueblo a las armas.
http://verba-volant.info/es/suicidio-publico-delante-del-parlamento/ http://athens.indymedia.org/front.php3?lang=el&article_id=1390570



El escrito que sigue es la reflexión de Savvas en cuanto a la rebelión del 08 y la violencia. El compañero estaba siempre en la primera línea de la lucha.


"Violencia es trabajar 40 años por una miseria y no saber si algún día llegarás a jubilarte.

Violencia son los bonos del estado, las pensiones robadas, el fraude de la bolsa.

Violencia es estar obligado a obtener un préstamo hipotecario que finalmente pagas a precio de oro.

Violencia es el derecho del director de despedirte en cualquier momento.

Violencia es el desempleo, la precariedad, los 700 euros con o sin seguridad social.

Violencia son los "accidentes" laborales, porque los jefes limitan sus gastos a costra de la seguridad de los trabajadores.

Violencia es tomar psicofármacos y vitaminas para hacer frente los horarios extenuantes.

Violencia es ser una inmigrante, vivir con el miedo que en cualquier momento te van a echar fuera del país y experimentar constantemente inseguridad.

Violencia es ser al mismo tiempo asalariada, ama, de casa y madre.

Violencia es cuanto te cogen el culo en el trabajo y te dicen: " Sonría, tampoco es para tanto"



Lo que hemos vivido yo lo llamo rebelión. Y al igual que cualquier rebelión es similar a ensayo de guerra civil, huele a hollín, gases lacrimógenos y sangre. No se contiene fácilmente y no se explota. Enciente conciencias, acentúa y polariza contradicciones, asegura momentos de compañerismo y solidaridad. Traza sendas por la liberación social.

Señoras y señores, ¡bienvenidos a las metrópolis del caos! Coloquen en sus casas puertas de seguridad y sistemas de alarma, abren la televisión y disfruten el espectáculo. La próxima rebelión será definitivamente más ardiente, a medida que progresa la podredumbre de esta sociedad... O salgan a las calles junto a sus hijos, decláranse en huelga, atrevedse a reclamar la vida que les roban, recuérdense que una vez fueron jóvenes que quisieron cambiar el mundo.

Savvas Metoikidis

Publicado por Odio de Clase

El norte de Irlanda: Pascua de 1916 - William Butler Yeats

El norte de Irlanda: Pascua de 1916 - William Butler Yeats: Un Poema de William Butler Yeats de la mano de Innisfree , que parte de un W.B.Yeats conmocionado por el sacrificio de los patriotas que...

(Nota de Luminoso Futuro: Como homenaje a nuestros hermanos de clase y a los patriotas revolucionarios irlandeses, cuyos Mártires se sacrificaron para que viviera el pueblo de Irlanda libre, independiente y socialista, publicamos este hermoso poema. ¡Viva Irlanda independiente, republicana y socialista!).

¿PAZ O VIOLENCIA?


¿Paz o violencia?


Reproducimos extractos de un artículo del general Vo Nguyen Giap, jefe de las fuerzas armadas de la República Democrática de Vietnam durante las guerras de independencia, primero contra los franceses y luego contra los yanquis.

Vo Nguyen Giap


La violencia: partera del nuevo sistema social

Desde el momento en que la sociedad fue dividida en clases, las clases dominantes establecieron su máquina de Estado para oprimir y explotar a las clases dominadas por ellas. El Estado es el instrumento de la violencia empleado por las clases dominantes para aplastar toda resistencia que pueda surgir en las clases dominadasLos dominadores emplean tropas, policías, espías, tribunales de Justicia y prisiones contra los dominados. Las clases explotadoras en el Poder emplean siempre, por una parte, la violencia para reprimir a las clases explotadas. Por otra parte, emplean a sus “teóricos” para esparcir el pacifismo y la teoría de la “no violencia” tratando de que los explotados se resignen a su destino sin recurrir a la violencia para resistir a las clases explotadoras en el Poder.

Sin embargo, los que constantemente recurren a la violencia para la represión del pueblo trabajador, son los que claman contra el uso de la violencia. La violencia a la que se oponen y atacan es la que los oprimidos y explotados por ellos emplean para resistirlos, en tanto que la violencia que ellos emplean frecuentemente para reprimir al pueblo trabajador la proclaman como un favor que conceden a este último.

Los que han tragado el veneno del pacifismo y humanitarismo burgueses se oponen a toda clase de violencia. No hacen ninguna distinción del carácter de clase de los diversos tipos de violencia.Para ellos la violencia empleada por la burguesía con objeto de reprimir al proletariado y la violencia empleada por el proletariado para resistir a la burguesía son una y la misma cosa. Lenin dijo una vez: “Hablar de ‘violencia’ en general, sin distinguir las condiciones que diferencian la violencia reaccionaria de la revolucionaria, es equipararse a un filisteo que reniega de la revolución, o bien, sencillamente, engañarse uno mismo y engañar a los demás con sofismas”(1)

Para los pacifistas, todo tipo de violencia es malo. Frente a la muerte causada por la violencia, lo único que pueden hacer es gemir y lamentarse. No saben nada de la ley del desarrollo social. Sólo ven el lado feo de la violencia y no comprenden que, además de su fealdad, juega un papel revolucionario en la historia. Marx dijo una vez que la violencia “es la partera de toda vieja sociedad que lleva en su seno otra nueva”.

El revisionismo y la violencia

Hoy en día los revisionistas contemporáneos y los oportunistas de derecha del movimiento comunista y del movimiento obrero siguen batiendo la lengua sobre “paz” y “humanitarismo”; no se atreven a mencionar la palabra “violencia”. Para ellos la violencia es tabú. Temen la palabra “violencia” como la sanguijuela a la cal. El hecho es que han negado la teoría marxista-leninista sobre el papel de la violencia en la historia. Hace más de ochenta años, al criticar la filosofía reaccionaria de Dühring, Engels escribió: “Para Herr Dühring la violencia es el mal absoluto; el primer acto de violencia es para él el pecado original. Toda su exposición es una jeremiada sobre la manera en que hasta hoy la historia se ha contaminado así por el pecado original, sobre la infame desnaturalización de todas las leyes naturales y sociales por este poder diabólico: la violencia. Pero, la violencia juega todavía en la historia otro rol: un rol revolucionario; según las palabras de Marx, ella es la partera de toda vieja sociedad que lleva en su seno otra nueva; es el instrumento con ayuda del cual el movimiento social se abre camino y hace añicos las formas fosilizadas y muertas; de esto no hay ni una sola palabra en Herr Dühring” (2)

Los comunistas no son tolstoístas o discípulos de Gandhi que predican la “no violencia”. Tampoco difunden la idea de la “violencia por la violencia”. No son “belicosos” y “sedientos de sangre” como siempre dicen los reaccionarios para calumniarlos. Simplemente muestran los comunistas un hecho, es decir, la violencia es un fenómeno social, un resultado de la explotación del hombre por el hombre y un medio empleado por los bloques dominantes y explotadores para mantener y extender su dominación. Los comunistas sostienen que la clase obrera y el resto del pueblo trabajador –víctimas de la explotación y dominación– deben recurrir a la violencia revolucionaria para aplastar a la violencia contrarrevolucionaria, de modo que puedan lograr su propia emancipación y que la sociedad pueda avanzar de acuerdo con la ley del desarrollo histórico. Hace más de cien años Marx y Engels establecieron claramente en el Manifiesto Comunista: “El proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, implanta su dominación” (3).

También dijeron: “Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente”(4).

Los comunistas plantean el rol histórico que juega la violencia no porque sean “maníacos” de la violencia sino porque es una ley que rige el desarrollo social de la humanidad. No puede triunfar ninguna revolución y ningún desarrollo de la sociedad humana es posible sin entender esta ley.

La dictadura del proletariado

La causa revolucionaria del proletariado no significa una simple barajada del personal gubernamental o un simple cambio de gabinete mientras sigue intacto el viejo orden político y económico. La revolución proletaria no debe conservar la máquina del Estado (policía, gendarmes, fuerzas armadas y estructura burocrática existentes), empleada principalmente para oprimir al pueblo sino que debe aplastarla y reemplazarla por una absolutamente nueva. Esta es una de las condiciones que marcan la diferencia entre la revolución proletaria y la revolución burguesa. La revolución burguesa no aplasta la máquina del Estado feudal existente, sino que se apodera de ella, la mantiene y la perfecciona. Por el contrario, la revolución proletaria aplasta la máquina estatal existente del sistema capitalista.

La revolución proletaria es un proceso de aguda lucha en la cual la burguesía es derribada, el orden burgués es destruido, las propiedades de los capitalistas y terratenientes son confiscadas y se realiza la propiedad pública de los diversos principales medios de producción. La clase obrera no se apodera simplemente de la máquina estatal existente ni transfiere la máquina estatal militarista burocrática de las manos de la burguesía a las suyas. Debe aplastar la máquina estatal burguesa y establecer una nueva máquina estatal propia, es decir, la dictadura del proletariado. Aplastar la máquina estatal existente es “la condición preliminar de toda revolución popular verdadera”. En una carta a L. Kugelman en 1871, Marx consideraba que tal acción era esencial para todos los países de Europa continental, y que en los años de 1870 a 1880, en los países fuera del continente europeo, tales como Inglaterra y los EEUU, era posible que la clase obrera se apoderara del poder estatal por medios pacíficos, porque en ese tiempo el capitalismo no había crecido hasta transformarse en el capitalismo monopolista y todavía no se habían desarrollado en Inglaterra y EEUU el militarismo y la burocracia. Este era el estado de cosas antes de que surgiera el imperialismo. Pero al comenzar el siglo XX, cuando el capitalismo prevalecía en todos los países y se desarrollaba hasta alcanzar su etapa superior, es decir, el imperialismo, y cuando el militarismo y la burocracia comenzaron a aparecer en Inglaterra y los EEUU, la posibilidad de apoderarse del poder estatal por medios pacíficos no existía ya en esos dos países. En 1917 Lenin escribió en El Estado y la Revolución que esta tesis de Marx con su limitada aplicación al continente ya no podía aplicarse y que en Inglaterra o EEUU la demolición de la maquinaria estatal existente ya se había convertido en la condición primordial para cualquier revolución popular auténtica. En 1918, en La revolución proletaria y el renegado Kautsky, Lenin consideraba esta cuestión como una ley universal: “La revolución proletaria es imposible sin destruir violentamente la máquina del Estado burgués y sin sustituirla por otra nueva...” (5).

Cuando Lenin criticó la llamada tesis de Kautsky de que “la transición podía ocurrir pacíficamente, es decir, de una manera democrática”, señaló claramente que este era un intento de ocultar a los lectores el hecho de que la violencia revolucionaria es el signo fundamental del concepto de la dictadura del proletariado, y que era un fraude encaminado a sustituir la revolución violenta por la revolución pacífica. Dijo: “todos los subterfugios, los sofismas, las viles falsificaciones de que Kautsky se vale, le hacen falta para rehuir la revolución violenta, para ocultar que reniega de ella, que se pasa al lado de la política obrera liberal, es decir, al lado de la burguesía. Ahí está el quid” (6).

Extracto de un artículo de Vo Nguyen Giap publicado en El hombre y el arma, pág. 153 a 158, ediciones La Rosa Blindada, 1968.


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Notas

(1) V.I. Lenin: La Revolución Proletaria y el renegado Kautsky
(2) F. Engels: Anti-Dühring
(3) C. Marx y F. Engels: Obras escogidas en dos tomos, tomo 1, pag. versión española, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, 1951.
(4) C. Marx y F. Engels: Obras escogidas en dos tomos, tomo 1, pag. 52, versión española, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, 1951.
(5) V.I.Lenin: La revolución proletaria y el renegado Kautsky, pag 12 versión española. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú.
(6) V.I.Lenin: La revolución proletaria y el renegado Kautsky, pag 14 versión española. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú.

lunes, 23 de abril de 2012

INFORMACIONES DEL MLKP


La última derrota del movimiento estudiantil en Chile, examinada desde una perspectiva materialista e histórica


SÁBADO 7 DE ABRIL DE 2012

 Excelente análisis. Un ejemplo inegable de lo que se conoce como "intervención política" y una denuncia tan necesaria como rara en nuestros días, donde se dice lo que se debería de gritar pero que el discurso del poder y sus diseñadas intervenciones, se esfuerzan por que la masa de esclavos no escuchen, ni conozcan. Muy recomendable escrito, de esos que no se andan con pelos en la lengua ni lamen patas.
Koan

Ad portas del comienzo de las clases en el país, y con ello seguramente de la reactivación de las protestas estudiantiles, se hace necesario profundizar las críticas respecto a la forma y contenido que las han caracterizado a lo largo de los años y que lo siguen haciendo. Reconociendo -como este lúcido texto lo hace- las potencialidades de estas experiencias, no se puede dejar de criticar aquellos aspectos centrales que no permiten un avance significativo, en términos revolucionarios, de las mismas. Y estas trabas, que posee el mismo movimiento en desarrollo y que son potenciadas por sus burocracias, corresponden esencialmente al encuadramiento tras reivindicaciones que, si bien son expresión de necesidades reales, se revisten de mistificaciones ideológicas tales como la “educación pública” o la “educación como motor del progreso social”. Y en ese sentido, este documento (basado en el curso de las movilizaciones estudiantiles del 2005) constituye un aporte clarificador y su vigencia, obviamente, no se ha perdido en estos últimos años. Quizás hoy, todavía, no podemos hablar de derrota, pero si bien el contexto es distinto, aún los límites de estas luchas siguen siendo similares. Es por ello que retomar y explicitar estas críticas, dándoles sentido real en la práctica, se torna urgente. Eso, si no deseamos trasformar las recientes experiencias en meras anécdotas, recuperadas una vez más por la dinámica del capital para su continua reproducción y, por lo tanto, el reforzamiento de nuestras miserias (Metiendo Ruido).

La última derrota del movimiento estudiantil, examinada desde una perspectiva materialista e histórica


“Cuando el socialismo burgués exhorta al proletariado a hacer realidad sus sistemas y entrar en la nueva Jerusalén, todo cuanto reclama es, en el fondo, que se detenga en la sociedad actual, pero despojándose de las ideas hostiles que abriga respecto a ella”
Marx & Engels, Manifiesto del Partido Comunista, 1847.

De todo lo que se ha escrito sobre las recientes agitaciones estudiantiles, sólo unos pocos grupos han abordado el tema con una intención realmente crítica. Y aunque sus análisis contienen algunos aciertos, éstos sólo se quedan en aspectos parciales de la última movilización. Los estudiantes trotskistas de LAC, por ejemplo, han ofrecido una visión acertada sobre el papel reaccionario de las burocracias estudiantiles, y además tienen el mérito de atreverse a llamar “derrota” al resultado de la última oleada de agitación; mientras que un desconocido grupo llamado Precariado Rebelde tuvo la lucidez de invocar “una concepción que tienda a articular la problemática particular de la educación con el carácter pauperizador del capitalismo en su totalidad” . Pero lo que debe importarnos no son tanto estas críticas fortuitas, sino la falta de crítica en torno a los temas de fondo, ahí donde todo el mundo parece estar de acuerdo en que la universidad debe ser “reformada”, “devuelta al estado”, “pública”, etc. Estas mistificaciones básicas, compartidas por liberales, progresistas y ultra-izquierdistas, expresan el sentir común de todos esos estudiantes que una vez más se dejaron movilizar por las burocracias tras unos objetivos que apenas entendían, y que con la misma facilidad se dejarán desmovilizar en pos del regreso a la normalidad.Ese trasfondo ideológico común compartido por burócratas, estudiantes e izquierdistas es la creencia ingenua, muy pequeño-burguesa, de que la universidad es un patrimonio de los explotados, un bien que les fue injustamente arrebatado para entregárselo al “neoliberalismo”.

Esta creencia no es un simple dato periférico en el sentido común de las masas y de las minorías militantes: es el centro de su pensamiento y de su acción, y es lo que determina sus objetivos políticos, concientes o no. Es lo que ha llevado a los trotskistas a reivindicar una “reforma universitaria II” y a los precarios a hablar de “nuestra universidad”, ese “espacio común” donde burócratas, autoridades políticas y estudiantes deben identificarse “en un mismo recorrido”, mientras el apoyo ciudadano a estas ficciones no para de crecer. Obviamente, estas aspiraciones reformistas encierran genuinos deseos humanos de transformar la realidad, de vivir con dignidad y del modo más libre posible, de realizarse socialmente. Esos deseos, esa voluntad de vivir de un modo humano, es la base de lo que nosotros llamamos comunismo. Pero al expresarse políticamente, esa voluntad debe saber crear su propio lenguaje y su propia práctica, contrarios al mundo de la cuantificación mercantil y de la democracia de clases. Pensamos que hasta ahora eso no ha ocurrido, y que por el contrario, los deseos de transformación en la universidad han sido conducidos por los defensores de la estabilidad capitalista, poniendo a estudiantes, padres y maestros en contra de sus propios intereses como clase sometida a los arbitrios de la economía. Naturalmente, esta alienación política ha estado llena de fisuras en lo práctico y en el campo de las ideas, fisuras por donde ha brotado la radicalidad que anuncia un rechazo generalizado a la enajenación. Reconocemos esos brotes de negatividad radical, pero sobre todo nos interesa criticar la tendencia dominante hacia la pasividad organizada, la ingenuidad política y la sumisión conformista al mercado.


La ideología de la “educación pública”, estatista por definición, es lo que ha permitido a los centros de mando burocrático movilizar y apaciguar a los estudiantes a su antojo durante décadas, impidiendo que éstos definan sus propios objetivos políticos de acuerdo a la realidad que viven cotidianamente como sujetos alienados. Esto hace que las movilizaciones estudiantiles no tengan en realidad nada de espontáneo. Hay que recordar el patrón que han seguido invariablemente desde la gran oleada reivindicativa del 97 para darse cuenta de que las burocracias estudiantiles, manejadas por el gobierno, la derecha y la izquierda burocrática, no cumplen otra función que la de provocar agitaciones para mantenerlas bajo control y finalmente apaciguarlas, a la espera de neutralizar a una nueva generación de incautos. Es muy revelador que tanto en el 97 como en el 2000, en el 2002 y ahora, cada generación de estudiantes ha estado convencida de que la suya es la movilización definitiva, la más crucial de todas, “la que decidirá el destino de la educación superior en Chile”, ignorando que en todas las crisis anteriores se dijo exactamente lo mismo para llegar a los mismos resultados. Este ilusionismo político cumple dos funciones bien claras: una, estimular la combatividad de los estudiantes más inconformes para luego dejar que se consuma en acciones aparentemente radicales, pero sin objetivos propios; la otra, desplazar la línea de choque desde el terreno de las miserias cotidianas que hay que combatir, hacia el terreno de las negociaciones democráticas, donde todos deben delegar su iniciativa en las burocracias, y donde se crea una falsa comunidad de intereses que encuadra bajo una misma bandera a estudiantes, burócratas, asalariados de la enseñanza y partidos pequeño-burgueses, todos en defensa de ese ensueño maravilloso llamado “educación pública”.

¿Pero cuándo ha sido “pública” la educación universitaria? Cuando había que impulsar la expansión capitalista en un contexto mundial de proteccionismo keynesiano, cuando había que adiestrar a masas de futuros asalariados para tareas productivas y de gestión en un marco de desarrollo nacional. Lo cual duró hasta el instante en que las últimas hilachas del estado protector fueron arrojadas al basurero de la historia, para entrar en una nueva fase de acumulación capitalista, necesitada de mano de obra experta en un marco de competitividad extrema. Si entendemos que todo desarrollo histórico es irreversible, ¿cómo pueden pretender que se superará el capitalismo reviviendo formas jurídicas propias de una fase anterior de su desarrollo? La pretensión de “recuperar la universidad pública”, hija de la pretensión más general de “humanizar” el capitalismo, esconde el interés de la pequeña-burguesía por ganar cuotas de poder dentro del orden capitalista, y nada más. Si la universidad aparece como un terreno donde ese interés se expresa con tanta fuerza, es porque la universidad es el espacio natural de desarrollo y legitimación del poder burocrático. Allí es donde mejor se cultivan la mediocridad, la ignorancia y el arribismo que caracterizan a todas las burocracias; y es allí donde la ideología política y los horizontes existenciales de la burocracia deben arraigar con mayor fuerza, para asegurar la lealtad de los jóvenes proletarios que pronto se convertirán en sus cuadros expertos. Cuadros que desde ya parecen dispuestos a luchar con bravura para que sea el estado, y no el mercado, quien les someta.

Al conocer las reivindicaciones de los estudiantes, uno se pregunta: ¿qué aspiraciones tienen, qué quieren hacer con sus vidas? La respuesta está en los muros de sus facultades tomadas, en sus papelógrafos, en sus panfletos: una y otra vez le reprochan a los gobernantes actuales el haber estudiado gratis, pero nadie les reprocha el ser gobernantes, y nadie parece reparar en que la institución que formó a personalidades como Lagos y Bitar – tan estúpidas, mezquinas y útiles al capital – fue precisamente la universidad en su momento de mayor gloria populista. A la mayoría de los estudiantes parece no molestarles estar sometidos a un orden que los trata como monos amaestrados, y que los deformará hasta convertirlos en nulidades, quizás hasta en gobernantes… lo que les molesta es tener que pagar demasiado por ese servicio. Y ese nivel tan bajo de aspiraciones vitales es el que todos los poderes están empeñados en mantener, promoviendo agitaciones domesticadas para evitar que la insatisfacción de miles de jóvenes encuentre un terreno de expresión fértil en la realidad más inmediata: allí donde los asalariados del conocimiento son explotados, allí donde a los estudiantes se les humilla y engaña, vendiéndoles destrezas que los esclavizarán de por vida.

Después de todo, ¿qué importancia objetiva puede tener un nuevo sistema de cobranza de créditos, frente a la desposesión absoluta de sus vidas que padecen los universitarios, sus padres y sus instructores? El hecho de que en su mayoría se consideren “privilegiados” por su nivel de consumo, y que un recrudecimiento de los cobros parezca amenazar ese privilegio, no cambia en nada el hecho de que, en rigor, carecen por completo de soberanía para decidir el contenido y la finalidad de sus vidas. Su existencia está normada hasta el último detalle por el mercado, y en eso son iguales a todos los esclavos asalariados, desempleados, hambrientos, putas, locos y delincuentes que pueblan la tierra. Son proletarios, por más que sus títulos digan que son “profesionales”.¿O es que un esclavo deja de ser esclavo cuando se compra grilletes de oro? Al contrario: ahora está personalmente interesado en defender sus grilletes, por lo tanto su esclavitud es mayor. Ese interés del esclavo en mantener su propia esclavitud es el mismo interés que mueve a los universitarios cuando luchan por conservar el status que la sociedad de clases les ha otorgado. Las burocracias estudiantiles, los medios de comunicación, los partidos progresistas, están ahí para convencerlos de que redoblen su interés en esas migajas que el poder les concedió, de que luchen por mantener intactas sus cadenas. En relación con ese objetivo político de gran altura, el objetivo contingente de cada movilización importa poco. ¿Qué más da si se trata de un nuevo arancel, de una nueva tarifa, de un nuevo recorte presupuestario, de una nueva acreditación, cuando lo que está en juego es la perpetuación de la mentalidad que garantiza la esclavitud asalariada?

En concreto, la ley de acreditación contra la que se movilizó a los estudiantes para luego hundirlos en la derrota, no agrega nada sustancialmente nuevo a las condiciones que los egresados siempre han tenido que soportar, porque las deudas crediticias siempre han implicado su resignación a una gran variedad de humillaciones: retención de títulos, intereses usureros, reajustes abusivos, fichaje comercial, embargos, etc.Esta ley sólo formaliza la existencia de un nuevo intermediario en el proceso de cobros, y por más que eso significara un aumento del monto final a pagar, ese monto sería una insignificancia comparado con el robo sistemático de vida del que son objeto los estudiantes y asalariados de la enseñanza. Pero ¿acaso nos importa todavía de qué está hecha nuestra propia vida? Si todos parecen dispuestos a luchar por unas cuantas migajas económicas, pero no por el poder de decidir su destino, es porque ya casi nadie sabe valorar su existencia más que midiéndola en cantidades de dinero. La cuantificación y abstracción de la vida ha llegado a tal extremo que luchar por realidades a las que no se les puede poner precio resulta casi inimaginable.

Pero si ponemos en el centro de nuestras preocupaciones las vidas humanas, y no a qué precio se transan en el mercado, tenemos que preguntarnos: ¿qué significa una lucha donde jefes y mandados forman una misma comunidad de intereses, marchando tras una misma bandera, en pos de frenar una ley sin importancia? Está muy claro: la banca hizo un negocio conveniente con el gobierno de Lagos, que podía prever una reacción defensiva en las universidades, con lo cual, además de los beneficios económicos directos, tendría un campo de pruebas para sus maniobras políticas y policiales, terreno en el que la izquierda burocrática también tiene mucho que decir. La Concertación pierde algunos votos que van a parar a la izquierda, los estudiantes se movilizan en vano y tienen que esperar tres años más para recobrar fuerzas, las burocracias estudiantiles afianzan su poder… El hecho de que los pacos hostiguen y repriman a un puñado de dirigentes estudiantiles no desmiente lo que afirmamos: se trata sólo de un castigo circunstancial para recordarles que no se excedan en la función que les toca cumplir dentro del protocolo democrático.Un ajuste de cuentas entre colegas, que al fin y al cabo sólo refuerza la nefasta ilusión de que esos dirigentes representan los intereses de sus dirigidos. El efecto más importante de todo esto es que el conjunto del sistema de dominación espectacular ha quedado reforzado tras la puesta en escena de una “lucha” en que las reglas de hierro de la democracia, que nunca fueron puestas en duda, aparecen una vez más como intocables.

Es cierto que en el curso de cada movilización se han producido rupturas por la base, coordinaciones que tienden a superar los límites permitidos, discusiones políticas radicales; y es notorio que en cada nuevo conflicto la auto-organización ha ejercido mayores presiones, pujando por formular sus propios objetivos políticos y sus propios métodos de lucha, contra todo encuadramiento burocrático. En las últimas jornadas se multiplicaron las acciones directas de todo tipo, a la vez que se organizaba una amplia difusión, se creaban coordinaciones entre estudiantes y trabajadores, se fortalecía la toma de decisiones en asambleas, etc. Aún así, a estos esfuerzos de auto-organización les sigue faltando lo esencial: la conciencia de sus propios objetivos globales, que tarde o temprano enfrentarán a los estudiantes y asalariados de la educación contra sus enemigos más directos: los burócratas y los propietarios del sistema. Mientras eso no ocurra, las luchas estudiantiles seguirán siendo despolitizadas, reducidas a un reivindicacionismo cagón, canalizadas hacia objetivos reaccionarios: nacionalismo, desarrollismo, estatismo; y los progresistas que protegen este orden seguirán invitándonos a “defender la universidad” de la privatización, igual que si nos llamaran a defender “nuestro ejército” o “nuestro sistema penitenciario”, en nombre de “Chile”, ese fundo democrático en que nos toca ser los peones educados. Cuando los estudiantes rompan con esas ideas e instituciones que los encadenan a una existencia mediocre y sin horizontes, y los asalariados de la enseñanza se nieguen a seguir vendiendo sus capacidades al mercado, entonces descubrirán que la universidad nunca les perteneció, sino que ha sido la cinta transportadora a través de la cual ellos fueron vendidos al poder del dinero; descubrirán que la universidad, como todo el sistema de enseñanza, los ha reducido a nada más que dóciles engranajes del mecanismo ciego que hace girar la economía.

A la universidad, esa institución arcaica, patriotera y desarrollista, principal arma ideológica del capital, no hay que defenderla, hay que destruirla. Sólo cuando los proletarios que padecen la “educación superior” se decidan, junto con sus padres y profesores, a desmantelar esa maquinaria trituradora de mentes, sólo entonces podrán decir que están luchando. Y cuando den el primer paso de esa lucha, que será derrocar a sus representantes burocráticos para generalizar la auto-organización y la lucha de clases, recién entonces el rechazo a la educación de mercado tendrá un contenido real, pues habremos empezado a barrer con las relaciones jerárquicas y mercantilizadas que nos separan de la vida social como un todo. Entonces la palabra “universidad”, aplicada a estas organizaciones de la ignorancia experta, va a sonar como lo que realmente es: un chiste.

Hay que empujar la lucha estudiantil más allá de sus propios límites, hacia el conjunto de luchas de nuestra clase, rompiendo con las falsas separaciones entre «estudiantes», «trabajadores», «pobladores», «cesantes»… para que todos los explotados luchemos como un solo puño contra lo que nos oprime, hasta que sea imposible volver atrás. Entonces los jefes burocráticos universitarios y sindicales aparecerán como lo que realmente son: policías del estado capitalista, y nosotros estaremos por fin obligados a amar la libertad, nos veremos empujados a renunciar a las migajas y, de una vez por todas, a luchar de pie. No por una posición más ventajosa dentro de esta sociedad desgraciada, no por un mejor precio para nuestras cabezas, sino por la abolición de todo lo que nos niega como sujetos humanos: la división de la sociedad en clases, el trabajo asalariado, el dinero, el estado. Ese es el único camino hacia la verdadera comunidad humana, activa y universal: el comunismo.


Publicado por Intentanto la Utopía

sábado, 21 de abril de 2012

Por cada soldado estadounidense muerto en combate, 25 veteranos se han suicidado


Viernes 20 de abril de 2012 0 comentario(s) 104 visita(s)

En una de las estadísticas más escalofriantes de la realidad militar estadounidense, hace unos días se dio a conocer que desde que las guerras en Afganistán e Irak comenzaron, poco después de los supuestos ataques terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York el 9 de septiembre de 2001, más de 65,000 veteranos de las fuerzas armadas de dicha nación han muerto por mano propia, es decir, han cometido suicidio. Para ponerla en perspectiva, esta cifra equivale a decir que por cada soldado caído en el campo de batalla en dichos combates, 25 veteranos se han suicidado, 1 cada 80 minutos, más o menos 6,500 por año.

Este lamentable fenómeno, reconocido por el Departamento de la Defensa de Estados Unidos, podría ser consecuencia del estrés post-traumático que muchos de los soldados desarrollan luego de su estancia en los países mencionados, producto a su vez de algún tipo de lesión cerebral sufrida durante su servicio.

Estimaciones recientes afirman que ser veterano de guerra duplica en promedio el riesgo de suicidio, pero entre hombres jóvenes con un rango de edad que va de los 17 a los 24 años, lo cuadruplica. Además de otros problemas de salud como el abuso de drogas, alteraciones en los patrones de sueño y en el comportamiento que afectan notablemente su vida personal y social.

PUBLICADO POR INSUMISSIA

Gobierno brasileño de Dilma continúa política de persecución y asesinato contra luchadores de la causa campesina


Una vez más debemos sumarnos a las denuncias vehementes que organizaciones de defensa de los derechos de los campesinos hacen en contra de la criminal política de persecución y muerte practicada por el Estado brasileño, a través de las fuerzas oscuras del latifundismo en la región de Rondonia.

No es ninguna novedad que en Brasil se persiga y asesine a militantes del movimiento campesino, en particular al movimiento clasista, y tampoco a luchadores sociales que simpatizan con esta causa. La careta de gobierno progresista que tanto defienden los revisionistas y oportunistas en Latinoamérica, de los gobiernos de Lula y Dilma, se ha caído hace tiempo, por el contrario la complicidad de estos gobiernos con los grandes terratenientes precisamente para promover el agronegocio es uno de los elementos fundamentales para aplastar la lucha campesina a sangre y fuego.

En esta ocasión denunciamos el asesinato del profesor Renato Nathan Gonçalvez Pereira en el Estado de Rondonia, un hombre de 28 años con una hija de 2 que trabajó en la organización de una campaña de alfabetización de jóvenes y adultos, en la construcción de escuelas y en la promoción de la producción en la región de Buritis. El profesor Renato fue una persona muy comprometida con el movimiento campesino de la región, precisamente una zona con un movimiento campesino que viene siendo perseguido brutalmente por el gobierno brasileño a través de pistoleros asesinos (muchas veces policías) al servicio de los latifundistas y en complicidad con autoridades estatales como el INCRA (similar al INRA en Bolivia).

Según las denuncias de los pobladores, el 10 de abril el profesor Renato, cuando se dirigía al municipio de Campo Novo, fue interceptado por un vehículo con policías vestidos de civil y asesinado con tres tiros a quemarropa en la cabeza luego de ser sometido. Seguido a esto la prensa reaccionaria, en vez de preguntarse sobre los autores de tan horrendo crimen, lanza acusaciones calumniosas contra el asesinado mientras que los aparatos del Estado hablan que el profesor tenía “material con tácticas de guerrilla” refiriéndose al libro El arte de la guerra de Sun Tzu (algo parecido a lo que hace el aparato de “investigación” en Bolivia).

Lo que se puede ver en el fondo es la acción del Estado a través de sus diferentes aparatos (policía, prensa, organismos parapoliciales, instituciones estatales sobre el tema tierra como el INCRA) que aplica su dictadura conjunta de burgueses y terratenientes (no importa quién esté a la cabeza, en este caso el Partido de los Trabajadores de Lula) en contra de los sectores populares, campesinos en este caso, y aplican la represión, el encarcelamiento y el asesinato para contener sus luchas y dejar libres e impunes a los asesinos.

No nos vamos a cansar de denunciar las atrocidades de este régimen reaccionario y la naturaleza de clase de su dictadura. Mientras los “gobiernos progresistas” hacen causa común para maquillar y ocultar sus crímenes, nuestro deber es ponerlos al descubierto y condenarlos. Nuestra solidaridad con los obreros, campesinos, estudiantes y pueblo brasileños se mantendrá como un deber internacionalista porque la unidad de nuestros pueblos es necesaria para acabar con este sistema de explotación.

Análisis y Opinión
Abril de 2012

Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.