El Gran Sol Rojo del Amanecer
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miércoles, 12 de septiembre de 2018
martes, 21 de agosto de 2018
sábado, 21 de marzo de 2015
Del Presidente Mao Tse-tung al Pueblo de España
CARTA DE MAO
AL PUEBLO ESPAÑOL*
Pueblo de España, Camaradas en armas:
El Partido Comunista de China, el
Ejército Rojo y los soviets chinos estimamos que la guerra dirigida actualmente
por el Gobierno español es una guerra de una importancia excepcional para rodos
los pueblos del mundo. Es una guerra no solamente por la supervivencia del
pueblo español, sino para la de todos los pueblos oprimidos del mundo, ya que
el Gobierno republicano español está resistiendo a los fascistas alemanes e
italianos que destruyen la cultura y la civilización mundial y la justicia de
la humanidad y está, además, luchando contra los traidores a la nación. El
Gobierno y el pueblo español están luchando justamente contra los fascistas
alemanes e italianos que son precisamente los que están apoyando enérgicamente
al fascismo japonés que ataca a China en Extremo Oriente. Sin la ayuda del
fascismo alemán e italiano, el fascismo japonés no podría, como lo hace hoy,
atacar a China como un perro rabioso…
Estamos convencidos de que la lucha
del pueblo chino es inseparable de vuestra lucha en España. La actual lucha del
Partido Comunista de China contra el fascismo japonés ayuda y apoya vuestra
lucha. El Partido Comunista de China, el Ejército Rojo y el pueblo chino
expresan hoy su admiración por vuestra defensa de Madrid y por vuestras
victorias en los frentes del norte y del sur. Los periódicos de nuestras
regiones soviéticas publican todos los días noticias sobre vuestra heroica
lucha… Estamos firmemente convencidos de que la unión de todos los partidos en
el seno de vuestro Frente Popular constituye la base de vuestra victoria final…
Sabemos que vuestra futura
victoria ayudará de manera directa a nuestra lucha contra el fascismo japonés…
Nuestra emoción ha sido inmensa al tener noticias del ejército internacional de
voluntarios organizado por los pueblos de diferentes países y nos alegramos
mucho de que entre ellos no falten los chinos y los japoneses. Muchos camaradas
del Ejército Rojo chino quisieran ir a España a participar en vuestra lucha… Si
no tuviéramos ante nosotros al enemigo japonés nos uniríamos a vuestras filas.
Todos sabéis que el Ejército Rojo
chino ha pasado diez años de luchas incesantes y duras, sin recursos, sufriendo
hambre y frío, con un aprovisionamiento insuficiente de armas, municiones y
medicinas, pero a pesar de todo ello hemos obtenido las victorias actuales.
Sabemos que vuestros ejércitos están pasando también por las mismas
dificultades que nosotros hemos conocido y estamos convencidos de que
obtendréis ciertamente la victoria. Nuestros diez años de lucha nos han
enseñado que si un pueblo revolucionario y un ejército revolucionario no temen
las dificultades, si luchan sin tregua heroicamente contra el enemigo,
alcanzarán finalmente la victoria.
MAO TSE-TUNG
15 de Mayo de 1.937
(*) Publicado en El Correo del
Pueblo, órgano central del Partido del Trabajo de España. Nº 57, 15 Septiembre
1976, p.8. Texto seleccionado y transcrito para Dazibao Rojo por R. Manzanares.
Publicado por Osbaldo Zuñiga
jueves, 26 de diciembre de 2013
ODIO DE CLASE, blog camarada, Conmemora Nacimiento del Camarada Mao
26 de diciembre 2013:
120 Aniversario del nacimiento de Mao Tse-tung
"El revisionismo u
oportunismo de derecha es una tendencia ideológica burguesa; es más peligroso
que el dogmatismo. Los revisionistas,
oportunistas de derecha, alaban de palabra el marxismo; también atacan el
dogmatismo, pero lo que atacan es precisamente la quinta esencia del
marxismo. Combaten o tergiversan el materialismo y
la dialéctica; combaten o intentan debilitar la dictadura democrática popular y
la dirección del Partido Comunista; combaten o intentan debilitar la
transformación y la construcción socialistas. Incluso después de la
victoria fundamental de la revolución socialista en nuestro país, queda todavía
un cierto número de gentes que sueñan con restaurar el sistema capitalista;
estas gentes luchan contra la clase obrera en todos los frentes, incluido el
ideológico. Y en esta lucha, tienen en los revisionistas a sus
mejores asistentes.
El revisionismo es una variedad de la ideología burguesa. Los revisionistas intentan borrar lo que distingue al socialismo del capitalismo, a la dictadura del proletariado de la dictadura burguesa. Lo que preconizan no es, de hecho, la linea socialista, sino la capitalista. En las circunstancias actuales, el revisionismo es más pernicioso que el dogmatismo. Una de nuestras importantes tareas presentes en el frente ideológico es criticar el revisionismo".
Ver el artículo completo en el enlace siguiente:
domingo, 2 de junio de 2013
Maestro Mao Tse-tung: CONTRA EL ESTILO DE CLICHÉ EN EL PARTIDO
Parte de un Discurso pronunciado por el camarada Mao Tsetung ante
una reunión de cuadros en Yenán el 8 de febrero de 1942
.
Quisiera hablar ahora acerca de cómo el subjetivismo y el
sectarismo han hecho del estilo de cliché del Partido su instrumento de propaganda
o forma de expresión. Luchamos contra el subjetivismo y el sectarismo, más si
no liquidamos al mismo tiempo el estilo de cliché del Partido, los dos conservarán
un lugar donde esconderse. Si terminamos con ese estilo, daremos jaque mate al
subjetivismo y al sectarismo, exhibiendo a esos dos monstruos en sus verdaderos
colores. Entonces quedarán como una rata que cruza la calle seguida por los
gritos de “¡Matadla!”, y así podremos aniquilarlos fácilmente. No es muy grave
si uno escribe en estilo de cliché del Partido sólo para sí mismo. Pero si da a
leer lo escrito a otra persona, se duplica el número de lectores, y eso ya causa
un daño mayor. Y si fija en la pared su escrito, si lo reproduce en mimeógrafo,
lo publica en los periódicos o lo imprime en forma de libro, el problema es
verdaderamente serio, porque su influencia puede alcanzar a mucha gente. Los que
escriben en estilo de cliché del Partido siempre desean que sus artículos sean
leídos por mucha gente. Por lo tanto, es de necesidad imperiosa denunciar y liquidar
ese estilo.
El estilo
de cliché del Partido es una variante del estilo de cliché extranjero, que Lu
Sin combatió hace tiempo1. ¿Por qué, entonces, lo llamamos estilo de cliché del Partido? Porque,
aparte del olor extranjero, tiene un tufillo a suelo natal. ¡Tal vez se lo
pueda considerar como una creación! ¿Quién dice que nuestra gente no crea nada?
¡He aquí un ejemplo! (Carcajada general).
El
estilo de cliché del Partido ya tiene una larga historia en nuestras filas;
particularmente en el período de la Revolución Agraria, llegó en ocasiones a
ser un problema muy serio. Desde el ángulo histórico, el estilo de cliché del
Partido es una reacción contra el Movimiento del 4 de Mayo [levantamiento
encabezado por estudiantes chinos en 1919]. Durante este Movimiento, la gente
de ideas nuevas se opuso a la lengua clásica y preconizó la lengua escrita
moderna, combatió el viejo dogma y propugnó la ciencia y la democracia. Todo
esto fue muy justo. El Movimiento era entonces vivo, vigoroso, progresista y
revolucionario.
-----------------
1. La oposición
al estilo de cliché, nuevo y viejo, es el consecuente espíritu de las obras de
Lu Sin. El estilo de cliché extranjero fue desarrollado después del Movimiento
del 4 de Mayo por intelectuales burgueses y pequeñoburgueses de conceptos
mezquinos. Difundido por ellos, este estilo tuvo vigencia por largo tiempo entre
las filas revolucionarias del campo cultural. Contra dicho estilo Lu Sin se
manifestó en muchas de sus obras, y lo criticó en los siguientes términos: “El
estilo de cliché, sea viejo o nuevo, debe ser extirpado radicalmente [...]
Otro tipo de
cliché es, por ejemplo, el de aquellas personas que sólo saben ‘insultar’, ‘intimidar’
y ‘pronunciar su fallo’, pero no quieren utilizar, de manera concreta y en
concordancia con la realidad, las fórmulas extraídas de la ciencia, para
explicar los nuevos hechos y fenómenos cotidianos, y se limitan a copiar
fórmulas ya confeccionadas y a aplicarlas sin discernimiento a todos y cada uno
de los hechos”. (“Respuesta a Chu Siu-sia”).
-------------------
Las
clases dominantes de aquel tiempo inculcaban a los estudiantes las doctrinas
confucianas y obligaban al pueblo a venerar esas
doctrinas como un dogma religioso; todos los autores escribían en lengua
clásica. En una palabra, lo que entonces escribían y enseñaban las clases
dominantes y sus acólitos era de estilo estereotipado y dogmático, tanto en la
forma como en el contenido. Se trataba del viejo estilo de cliché y el viejo
dogma. Un gran mérito del Movimiento del 4 de Mayo consistió en que puso al desnudo
ante el pueblo la fealdad del viejo estilo de cliché y del viejo dogma y llamó
al pueblo a luchar contra ambos.
Otro gran mérito, ligado con el precedente, fue su lucha contra el
imperialismo; pero, de todos modos, la lucha contra el viejo estilo de cliché y
el viejo dogma fue una de sus grandes contribuciones.
Más tarde, sin embargo, hicieron su aparición el estilo de cliché y
el dogma extranjeros. Cierta gente de nuestro Partido, gente que contravenía al
marxismo, los desarrolló hasta convertirlos en subjetivismo, sectarismo y estilo
de cliché del Partido.
Estos son el nuevo estilo de cliché y el nuevo dogma. Se
encuentran tan profundamente enraizados en la mente de muchos camaradas que
incluso hoy hemos de realizar grandes esfuerzos en el trabajo de reeducación.
Vemos, pues, que el vivo, vigoroso, progresista y revolucionario movimiento
del período del 4 de
Mayo, que luchó contra el viejo estilo de cliché y el viejo dogma
feudales, fue convertido luego por cierta gente en su contrario, dando origen
al nuevo estilo de cliché y al nuevo dogma. Estos últimos no son vivos ni
vigorosos sino muertos y rígidos; no son progresistas sino retrógrados; no son
revolucionarios sino un obstáculo para la revolución. Esto significa que el estilo
de cliché extranjero, o estilo de cliché del Partido, es una reacción contra la
naturaleza misma del Movimiento del 4 de Mayo.
Sin embargo, este Movimiento tuvo también sus defectos. Muchos de
los dirigentes de entonces carecían aún del espíritu crítico marxista, y sus
métodos eran en general los de la burguesía, es decir, métodos formalistas.
Tenían toda la razón al combatir el viejo estilo de cliché y el viejo dogma y preconizar
la ciencia y la democracia.
Pero, para valorar la situación de aquel tiempo, la historia y lo
extranjero, carecían del espíritu crítico del materialismo histórico, consideraban
lo que calificaban de malo como algo absoluta e íntegramente malo, y lo que
calificaban de bueno como algo absoluta e íntegramente bueno.
Esta manera formalista de abordar los problemas influyó en la evolución
subsiguiente del Movimiento; el cual se dividió en dos corrientes en el curso
de su desarrollo.
Un sector heredó su espíritu científico y democrático y lo
transformó sobre la base del marxismo; eso fue lo que hicieron los comunistas y
algunos marxistas que no militaban en el Partido. El otro, tomó el camino de la
burguesía, lo cual significó el desarrollo del formalismo hacia la derecha.
Pero dentro del Partido Comunista tampoco había unanimidad: una parte
de sus miembros, sin haber asido firmemente el marxismo, se desviaron y cayeron
en errores formalistas, es decir, en el subjetivismo, el sectarismo y el estilo
de cliché del Partido, lo cual constituyó el desarrollo del formalismo hacia la
“izquierda”.
De lo
anterior se deduce que el estilo de cliché del Partido es, por un lado, una
reacción contra los factores positivos del Movimiento del 4 de Mayo, y por el
otro, una herencia, continuación o desarrollo de sus factores negativos; en modo
alguno es un fenómeno fortuito.
Es útil que comprendamos este punto. Si durante el Movimiento del
4 de Mayo era revolucionario e indispensable luchar contra el viejo estilo de
cliché y el viejo dogmatismo, hoy para nosotros lo es también criticar a la luz
del marxismo el nuevo estilo de cliché y el nuevo dogmatismo.
Sin la lucha contra el viejo estilo de cliché y el viejo
dogmatismo en el período del Movimiento del 4 de Mayo, la mente del pueblo
chino no hubiera podido liberarse de esas trabas y China no hubiese tenido esperanza
de libertad e independencia.
El Movimiento del 4 de Mayo no fue más que el comienzo de esta
empresa, y la liberación completa del pueblo chino de la dominación del viejo
estilo de cliché y el viejo dogmatismo requiere aún grandes esfuerzos y sigue
siendo una inmensa obra en el camino de la transformación revolucionaria. Si
hoy no luchamos contra el nuevo estilo de cliché y el nuevo dogmatismo, la
mente del pueblo chino se verá sometida a otro tipo de formalismo.
Si no anulamos el efecto producido por el veneno del estilo de cliché
del Partido en una parte de nuestros camaradas (claro que sólo en una parte),
si no corregimos los errores dogmáticos que ellos han cometido, será imposible despertar
el vivo y vigoroso espíritu revolucionario, erradicar el vicio de tomar una
actitud incorrecta hacia el marxismo, y difundir y desarrollar ampliamente el
auténtico marxismo; además, no seremos capaces de sostener una enérgica lucha contra
la influencia del viejo estilo de cliché y el viejo dogma existente entre todo
el pueblo, ni contra la del estilo de cliché y el dogma extranjeros entre mucha
gente del país, y por consiguiente no lograremos el objetivo de destruir y
barrer estas influencias.
________
Mao en Yenán en
1938, donde funcionaba la Universidad política y militar de Resistencia a la
agresión japonesa. “Si los comunistas desean realmente hacer propaganda, deben
tener en cuenta a quién se dirigen, quién va a leer sus artículos y manuscritos
o a escuchar sus discursos y charlas; si actúan de otro modo, es como si
hubieran decidido impedir que la gente los leyera o los escuchara.”
-------------
El subjetivismo, el sectarismo y el estilo de cliché del Partido,
los tres, son antimarxistas y no responden a las necesidades del proletariado sino
a las de las clases explotadoras. Son reflejo de la ideología pequeñoburguesa
en nuestro Partido. China es un país donde la pequeña burguesía es muy
numerosa; nuestro Partido está rodeado de esa enorme clase, un gran número de
sus miembros provienen de ella, y es inevitable que ingresen en el Partido con
su larga o corta cola pequeñoburguesa.
Si no se refrena el fanatismo de los revolucionarios
pequeñoburgueses ni se rectifica su unilateralidad, pueden fácilmente engendrar
subjetivismo y sectarismo, una de cuyas formas de expresión es el estilo de
cliché extranjero, o estilo de cliché del Partido.
No es fácil arrancar y barrer estas cosas. Hay que hacerlo en la forma
debida, es decir, empleando argumentos persuasivos. Si nuestros argumentos son
convincentes y adecuados, surtirán efecto. En el proceso de la argumentación,
debemos empezar por provocar una gran conmoción en el paciente, gritándole: “¡Estás
enfermo!”, y luego, cuando sude de miedo, aconsejarle sinceramente que se haga
tratar….
sábado, 1 de junio de 2013
El Maestro Mao Tse-tung: ALGUNAS CUESTIONES SOBRE LOS METODOS DE DIRECCION
1.ƒ de junio de 1943
2. Ante cualquier tarea, si no se hace un llamamiento general, es
imposible movilizar a las amplias masas para la acción. Sin embargo, si los
dirigentes se quedan en el llamamiento general no se ocupan concreta y
directamente de la ejecución cabal, en algunas organizaciones, del trabajo que
llaman a realizar, para abrir una brecha en un punto dado, adquirir allí
experiencia y luego orientar con ella a las demás entidades --, no podrán
comprobar si es justo ese llamamiento ni enriquecer su contenido, con lo que
dicho llamamiento correrá el peligro de quedar en letra muerta. Por ejemplo,
durante la campaña de rectificación en 1942, hubo éxitos allí donde se empleó
el método de combinar el llamamiento general con la orientación particular, y
no los hubo donde no se aplicó este método. En la campaña de rectificación en
1943, todos los burós y subburós del Comité Central y los comités regionales y
de prefectura del Partido, además de lanzar un llamamiento general (plan anual
de la campaña), deben hacer lo siguiente a fin de adquirir experiencia: elegir
dos o tres lugares (no muchos), sean departamentos de su propio organismo o
entidades oficiales, escuelas o unidades militares cercanas; realizar en ellos
un estudio en profundidad para conocer detalladamente el desarrollo de la
campaña de rectificación allí y para conocer minuciosamente el pasado político,
características ideológicas, aplicación en el estudio y diligencia en el
trabajo de algunos miembros representativos (no muchos tampoco) de su personal,
y además, orientar personalmente a los responsables de estos
lugares en la solución concreta de los problemas prácticos. Como cada entidad
oficial, escuela y unidad militar tiene también varias secciones, sus
dirigentes deben proceder de igual manera. Este es además un método que permite
a los dirigentes aprender y dirigir al mismo tiempo. Ningún dirigente sabrá dar
orientación general al conjunto de las entidades a su cargo, a menos que
obtenga experiencia concreta en cuanto a individuos y asuntos determinados de
entidades subordinadas específicas. Este método debe ser generalizado para que
los cuadros dirigentes de todos los niveles aprendan a aplicarlo.
* Decisión del Comité Central del Partido Comunista de
China, redactada por el camarada Mao Tse-tung.
3. La experiencia de la campaña de rectificación en
1942 demuestra también que en cada entidad es indispensable para el éxito de la
campaña que se forme en el curso de ésta un grupo dirigente compuesto de un
pequeño número de activistas reunidos en torno al responsable principal de la
entidad en cuestión, y que este grupo forje una estrecha ligazón con las
amplias masas participantes en la campaña. Por activo que se muestre el grupo
dirigente, su actividad no pasará de ser el infructuoso esfuerzo de un puñado
de personas, si no se la liga con la actividad de las amplias masas. No
obstante, la actividad de las amplias masas, sin un fuerte grupo dirigente que
la organice en forma apropiada, no puede mantenerse por mucho tiempo, ni
desarrollarse en una dirección correcta, ni elevarse a un alto nivel. En
cualquier lugar, las masas están integradas, en general, por tres categorías de
personas: las relativamente activas, las intermedias y las relativamente
atrasadas. Por eso, los dirigentes deben saber unir en torno suyo al pequeño
número de elementos activos y, apoyándose en ellos, elevar la conciencia política
de los elementos intermedios y ganarse a los atrasados. Un grupo dirigente,
verdaderamente unido y vinculado con las masas, sólo puede formarse
gradualmente en medio de la lucha de las masas, y no al margen de ella. En el
curso de una gran lucha, la composición del grupo dirigente no debe ni puede,
en la mayoría de los casos, permanecer invariable a través de las etapas
inicial, media y final; es necesario promover constantemente a los activistas
surgidos en la lucha, para sustituir a aquellos miembros del grupo dirigente
que resulten inferiores en comparación con ellos o que hayan degenerado. Una de
las causas fundamentales de por qué no ha podido avanzar el trabajo en muchos
lugares y entidades oficiales, está en la falta de un grupo dirigente así, que
se mantenga bien unido, vinculado con las masas y siempre sano. Si en una
escuela de un centenar de personas no hay un grupo dirigente formado de acuerdo
con las circunstancias reales (y no reunido artificialmente) y compuesto de
varios o algo más de una decena de los elementos más activos, rectos y sagaces
entre los profesores, empleados y estudiantes, esa escuela ha de marchar mal.
Debemos aplicar en todas las entidades oficiales, escuelas, unidades militares,
fábricas y aldeas, sean grandes o pequeñas, lo que indica Stalin acerca de la
creación de un grupo dirigente en la novena de las doce condiciones para la bolchevización de los Partidos
Comunistas[1]. La elección de los miembros de tal grupo
dirigente debe tener por criterio las cuatro condiciones formuladas por
Dimitrov al tratar de la política de cuadros: devoción total, ligazón con las
masas, capacidad para orientarse independientemente en toda
situación y espíritu de disciplina[2]. Tanto al cumplir cualquiera de las tareas
centrales -- guerra, producción, educación (incluida la campaña de
rectificación) --, como al inspeccionar el trabajo, examinar la historia de los
cuadros o realizar cualquier otra labor, hay que adoptar el método de ligar el
grupo dirigente con las amplias masas, además del método de combinar el
llamamiento general con la orientación particular.
4. En todo el trabajo práctico de nuestro Partido, toda dirección correcta
está basada necesariamente en el principio: "de las masas, a las
masas". Esto significa recoger las ideas (dispersas y no sistemáticas) de
las masas y sintetizarlas (transformarlas, mediante el estudio, en ideas
sintetizadas y sistematizadas) para luego llevarlas a las masas, difundirlas y
explicarlas, de modo que las masas las hagan suyas, perseveren en ellas y las traduzcan
en acción, y comprobar en la acción de las masas la justeza de esas ideas.
Luego, hay que volver a recoger y sintetizar las ideas de las masas y a
llevarlas a las masas para que perseveren en ellas, y así indefinidamente, de
modo que las ideas se tornan cada vez más justas, más vivas y más ricas de
contenido. Tal es la teoría marxista del conocimiento.
5. La concepción de que, trátese de una organización o de una lucha, entre
el grupo dirigente y las amplias masas debe haber relaciones correctas, la
concepción de que las ideas correctas de dirección sólo pueden elaborarse
recogiendo y sintetizando las ideas de las masas y llevándolas luego a las
masas para que perseveren en ellas, y la concepción de que, al poner en
práctica las ideas de dirección, se debe combinar el llamamiento general con la
orientación particular, deben ser ampliamente difundidas en el curso de la
actual campaña de rectificación, con el fin de corregir los puntos de vista
erróneos que al respecto existen entre nuestros cuadros. Muchos camaradas no conceden
importancia a unir en torno suyo a los activistas para formar un núcleo
dirigente, o no saben hacerlo, y no conceden importancia a ligar estrechamente
este núcleo dirigente con las amplias masas, o no saben hacerlo; por eso la
suya se convierte en una dirección burocrática, divorciada de las masas. Muchos
camaradas no conceden importancia a sintetizar las experiencias de la lucha de
las masas, o no saben hacerlo, y, pasándose de listos, gustan de plantear de
manera subjetivista cantidad de opiniones, por lo cual sus ideas resultan
hueras y ajenas a la realidad. Muchos camaradas se contentan con lanzar un
llamamiento general para una tarea y no conceden importancia a dar
inmediatamente después orientación particular y concreta, o no saben hacerlo;
en consecuencia, su llamamiento se queda en la boca, en el papel o en la sala
de reuniones, y su dirección se hace burocrática. Hay que corregir estos
defectos en la presente campaña de rectificación; hay que aprender a aplicar
los métodos de ligar la dirección con las masas y de combinar lo general con lo
particular en la campaña de rectificación, en la inspección del trabajo y en el
examen de la historia de los cuadros, y también hay que emplearlos en todo
nuestro trabajo futuro.
6. Recoger y sintetizar las ideas de las masas y llevarlas luego a las
masas para que perseveren en ellas, y, de esta manera, elaborar ideas correctas
de dirección: tal es el método fundamental de dirección. En el proceso durante
el cual se recogen y sintetizan las ideas de las masas y éstas perseveran en
ellas, es necesario aplicar el método de combinar el llamamiento general con la
orientación particular; esto es parte integrante de dicho método fundamental.
Elaborar las ideas generales (llamamiento general) partiendo de la orientación
particular en numerosos casos concretos, y llevar estas ideas a muchas
entidades diferentes para comprobarlas (no sólo debemos hacerlo nosotros
mismos, sino aconsejárselo a los demás); después, recoger y sintetizar las
nuevas experiencias (hacer el balance) y elaborar nuevas directrices para la
orientación general de las masas. Así deben proceder nuestros camaradas en la
presente campaña de rectificación, y también en cualquier otro trabajo. La
calidad de la dirección depende de la aptitud de los dirigentes para proceder
según este método.
7. Al asignar a las entidades subordinadas cualquier tarea (guerra
revolucionaria, producción, educación; campaña de rectificación, inspección del
trabajo, examen de la historia de los cuadros; o trabajo de propaganda, de
organización, de contraespionaje, etc.), un organismo dirigente superior y sus
diferentes departamentos deben hacerlo por intermedio de los responsables
principales de los organismos inferiores correspondientes, para que éstos
asuman responsabilidades; de esta manera se asegurarán tanto la división del
trabajo como la dirección unificada (centralizada). Un departamento de un
organismo superior no debe ponerse en contacto sólo con el departamento
correspondiente de un organismo inferior (por ejemplo, el departamento de
organización, el de propaganda o el de contraespionaje de nivel superior con
los departamentos inferiores correspondientes), porque en tal caso el
responsable principal del organismo inferior (por ejemplo, un secretario,
presidente, jefe, director de escuela, etc.) no estará informado y no podrá
asumir responsabilidades. Es necesario que estén informados y asuman
responsabilidades tanto el responsable principal del organismo inferior como
los responsables de los departamentos interesados. Este método de
centralización, que combina la división del trabajo y la dirección unificada,
permite movilizar, a través del responsable principal, a muchos y a veces
incluso al personal entero para que cumplan una tarea, y así se puede superar
la insuficiencia de cuadros en uno u otro departamento y convertir a un buen
número de personas en cuadros activos en la realización de esa tarea. Esta es
también una de las formas de ligar la dirección con las masas. Tomemos por
ejemplo el examen de la historia de los cuadros. Si lo realiza aisladamente un
pequeño grupo de personas de un organismo dirigente, como el departamento de
organización, sin duda este trabajo no se hará bien. Pero, si por intermedio
del responsable de una entidad oficial o del director de una escuela, se
moviliza a muchos, y a veces incluso a todo el personal o estudiantado de la
entidad o escuela para que participen en este trabajo, mientras que los
dirigentes del departamento de organización de nivel superior les dan una
orientación correcta, aplicando así el principio de ligar la dirección con las
masas, no hay duda de que será logrado satisfactoriamente el fin que se
persigue con el examen de la historia de los cuadros.
8. En ningún lugar puede haber al mismo tiempo muchas tareas centrales.
Sólo puede haber, en un tiempo determinado, una tarea central, complementada
por otras de segundo y tercer orden. Por lo tanto, el responsable principal de
una localidad debe, teniendo en cuenta la historia y circunstancias de la lucha
allí, establecer el orden apropiado de las diferentes tareas; no debe actuar
sin plan propio, emprendiendo una y otra tarea según le lleguen las
instrucciones de los organismos superiores, pues esto crearía multitud de
"tareas centrales" y daría paso a la confusión y el desorden. Por su
parte, ningún organismo superior debe asignar simultáneamente muchas tareas a
los organismos inferiores, sin indicar su importancia y su urgencia relativas
ni especificar cuál es la tarea central, porque esto llevará desorden al
trabajo de los organismos inferiores y les impedirá conseguir los resultados
previstos. El dirigente debe, a la luz de las condiciones históricas y las
circunstancias existentes en una localidad dada y teniendo en cuenta la
situación en su conjunto, determinar con justeza cl centro de gravedad del
trabajo y el orden de ejecución de las tareas para cada período, aplicar con
tenacidad lo decidido y asegurar el logro de los resultados previstos: esto es
parte del arte de dirigir. Se trata también de una cuestión de método de
dirección, a cuya solución debe prestarse atención al aplicar los principios de
ligar la dirección con las masas y de combinar lo general con lo particular.
9. No vamos a tratar de todos los detalles concernientes a los métodos de
dirección, y esperamos que los camaradas en cada localidad, partiendo de los
principios aquí expuestos, reflexionen concienzudamente y pongan en juego su
iniciativa creadora. Cuanto más dura sea la lucha, tanto más indispensable será
para los comunistas ligar estrechamente su dirección con las exigencias de las
amplias masas y combinar estrechamente su llamamiento general con su orientación
particular, a fin de liquidar de manera definitiva los métodos de dirección
subjetivistas y burocráticos. Todos los camaradas de nuestro Partido que se
ocupan del trabajo de dirección, deben contraponer siempre los métodos de
dirección científicos marxistas a los métodos subjetivistas y burocráticos, y
eliminar éstos valiéndose de los primeros. Los subjetivistas y los burócratas
no comprenden el principio de ligar la dirección con las masas ni el de
combinar lo ¡general con lo particular, y obstaculizan enormemente la marcha
del trabajo del Partido. Para combatir los métodos de dirección subjetivistas y
burocráticos, es necesario generalizar y hacer arraigar los métodos de
dirección científicos marxistas.
martes, 28 de agosto de 2012
MAO: EL MARXISMO Y LA GUERRA REVOLUCIONARIA
Las clases luchan, unas
clases salen victoriosas, otras quedan eliminadas. Así es la historia, así es
la historia de la civilización de los últimos milenios. Interpretar la historia
desde este punto de vista es materialismo histórico; sostener el punto de vista
opuesto es idealismo histórico.
Desechar las
ilusiones, prepararse para la lucha
(14 de agosto de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Los cambios que se producen en la sociedad se deben
principalmente al desarrollo de sus contradicciones internas, es decir, las
contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción,
entre las clases y entre lo viejo y lo nuevo. Es el desarrollo de estas
contradicciones lo que hace avanzar la sociedad e impulsa la sustitución de la
vieja sociedad por la nueva.
Sobre la
contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
En la sociedad de clases, las revoluciones y las guerras revolucionarias son inevitables; sin ellas, es imposible realizar saltos en el desarrollo social y derrocar a las clases dominantes reaccionarias para que el pueblo conquiste el Poder.
Sobre la
contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
La tarea central y la forma más alta de toda revolución es
la toma del Poder por medio de la fuerza armada, es decir, la solución del
problema por medio de la guerra. Este principio marxista-leninista de la
revolución tiene validez universal, tanto en China como en los demás países.
Ibíd.
La guerra, que ha existido desde la aparición de la propiedad privada y las clases, es la forma más alta de lucha para resolver las contradicciones entre clases, naciones, Estados o grupos políticos, cuando estas contradicciones han llegado a una determinada etapa de su desarrollo.
Problemas
estratégicos de la guerra revolucionaria de China
(diciembre de 1936),
Obras Escogidas, t. I.
La guerra es la continuación de la política. En este sentido, la guerra es política, y es en sí misma una acción política. No ha habido jamás, desde los tiempos antiguos, ninguna guerra que no tuviese un carácter político. (...)
Pero la guerra tiene sus características peculiares, y en este sentido, no es igual a la política en general. La guerra es la continuación de la política por otros medios. Cuando la política llega a cierta etapa de su desarrollo, más allá de la cual no puede proseguir por los medios habituales, estalla la guerra para barrer el obstáculo del camino. (...) Cuando sea eliminado el obstáculo y conseguido nuestro objetivo político, terminará la guerra. Mientras no se elimine por completo el obstáculo, la guerra tendrá que continuar hasta que se logre totalmente el objetivo. (...) Se puede decir entonces que la política es guerra sin derramamiento de sangre, en tanto que la guerra es política con derramamiento de sangre.
Sobre la guerra
prolongada
(mayo de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Todos los comunistas tienen que
comprender esta verdad: El Poder nace del fusil.
Problemas de la
guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
La lucha nacional es, en último término, un problema de la
lucha de clases. Entre los blancos en los EE.UU., solo los reaccionarios
círculos dominantes son los que oprimen a los negros. Ellos no representan en
modo alguno a los obreros, los campesinos, los intelectuales revolucionarios y
otras personalidades razonables que constituyen la aplastante mayoría de los
blancos.
Declaración de
apoyo a los negros norteamericanos
en su justa lucha contra la discriminación racial
del imperialismo norteamericano
(8 de agosto de 1963).
en su justa lucha contra la discriminación racial
del imperialismo norteamericano
(8 de agosto de 1963).
A nosotros nos incumbe organizar al pueblo. En cuanto a los
reaccionarios chinos, nos incumbe a nosotros organizar al pueblo para
derribarlos. Con todo lo reaccionario ocurre igual: si no lo golpeas, no cae.
Esto es como barrer el suelo: por regla general, donde no llega la escoba, el
polvo no desaparece solo.
La situación y
nuestra política después de la
victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón
(13 de agosto de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
Hacer la revolución no es ofrecer un
banquete, ni escribir una obra, ni pintar un cuadro o hacer un bordado; no
puede ser tan elegante, tan pausada y fina, tan apacible, amable, cortés,
moderada y magnánima. Una revolución es una insurrección, es un acto de
violencia mediante el cual una clase derroca a otra.
Informe sobre la
investigación del movimiento campesino en Junán
(marzo de 1927)
Obras Escogidas, t. I.
Quiénes son nuestros enemigos y
quiénes nuestros amigos? Esta es una cuestión de importancia primordial para la
revolución. Todas las anteriores luchas revolucionarias de China sólo
obtuvieron magros resultados, esencialmente porque los revolucionarios no
supieron unirse con los verdaderos amigos para atacar a los verdaderos
enemigos. Un partido revolucionario es el guía de las masas, y cuando las
descamina, ninguna revolución puede triunfar. A fin de conquistar con seguridad
la victoria en la revolución y no descaminar a las masas, tenemos que cuidar de
unirnos con nuestros verdaderos amigos para atacar a nuestros verdaderos
enemigos. Y para distinguir a los amigos verdaderos de los verdaderos enemigos,
tenemos que hacer un análisis general del status económico de las clases de la sociedad
china y de sus respectivas actitudes hacia la revolución.
Análisis de las
clases de la sociedad china
(marzo de 1926)
Obras Escogidas, t. I.
Son nuestros enemigos todos
aquellos que están confabulados con el imperialismo: los caudillos militares,
los burócratas, la burguesía compradora, la clase de los grandes terratenientes
y el sector reaccionario de la intelectualidad subordinado a ellos. El
proletariado industrial es la fuerza dirigente de nuestra revolución. Nuestros
amigos más cercanos son el semiproletariado en su totalidad y la pequeña
burguesía. En cuanto a la vacilante burguesía media, su ala derecha puede ser
nuestro enemigo, y su ala izquierda, nuestro amigo; pero debemos mantenernos
constantemente en guardia y no permitirle a esta que cree confusión en nuestro
frente.
Ibíd.
Debemos apoyar todo lo que el
enemigo combata y oponernos a todo lo que el enemigo apoye.
Entrevista con
tres corresponsales de la Agencia Central
de Noticias y de los periódicos Saodang Bao y Xinmin Bao
(16 de septiembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
Los imperialistas y los reaccionarios del país jamás se
resignarán a su derrota; forcejearán hasta el fin. Aun después de establecida
la paz y el orden en todo el país, se entregarán a labores de zapa y provocarán
disturbios en mil formas; tratarán a diario y en todo momento de restaurar su
Poder en China. Esto es inevitable y está fuera de dude; nunca debemos relajar
nuestra vigilancia.
Discurso de apertura en la I Sesión Plenaria de la
Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(21 de septiembre de 1949).
La guerra revolucionaria es una antitoxina, que no sólo
destruirá el veneno del enemigo, sino que también nos depurará de toda
inmundicia. Toda guerra justa, revolucionaria, está dotada de una fuerza
inmensa, capaz de transformar muchas cosas o abrir el camino a su
transformación. La guerra chino-japonesa transformará a China y al Japón.
Siempre que China persista en la Guerra de Resistencia y en el frente único, el
viejo Japón será convertido en un nuevo Japón, y la vieja China, en una nueva
China, y tanto en China como en el Japón hombres y cosas se transformarán en el
curso de esta guerra y después de ella.
Sobre la guerra
prolongada
(mayo de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Sin la lucha armada, en China
no habrá lugar para el proletariado, ni para el pueblo, ni para el Partido
Comunista, y la revolución no podrá triunfar. Es en medio de guerras
revolucionarias que nuestro Partido se ha desarrollado, consolidado y
bolchevizado en los dieciocho años pasados; sin la lucha armada, el Partido
Comunista no habría llegado a ser lo que es hoy. Ningún camarada del Partido
debe olvidar jamás esta experiencia que hemos pagado con sangre.
Presentación de
'El Comunista'
(4 de octubre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
Según la teoría marxista del
Estado, el ejército es el principal componente del Poder estatal. Quienquiera
que desee tomar el Poder estatal y retenerlo, tiene que contar con un poderoso
ejército. Cierta gente nos ridiculiza calificándonos de partidarios de la
teoría de la omnipotencia de la guerra. Sí, somos partidarios de la teoría de
la omnipotencia de la guerra revolucionaria; eso no es malo; es bueno,
marxista. Con sus fusiles, los comunistas rusos crearon el socialismo. Nosotros
crearemos una república democrática. La experiencia de la lucha de clases en la
era del imperialismo nos demuestra que sólo mediante la fuerza del fusil la
clase obrera y las demás masas trabajadoras pueden derrotar a la burguesía y la
clase terrateniente armadas; en este sentido cabe afirmar que sólo con el fusil
se puede transformar el mundo entero.
Problemas de la
guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Somos partidarios de la
abolición de la guerra; no deseamos la guerra. Pero la guerra sólo se puede
abolir mediante la guerra. Para acabar con los fusiles, se debe empuñar el
fusil.
Ibíd.
La guerra, ese monstruo de matanza entre los hombres, será
finalmente liquidada, en un futuro no lejano, por el progreso de la sociedad
humano. Pero sólo hay un medio para eliminarla: oponer la guerra a la guerra,
oponer la guerra revolucionaria a la guerra contrarrevolucionaria, oponer la
guerra revolucionaria nacional a la guerra contrarrevolucionaria nacional y
oponer la guerra revolucionaria de clase a la guerra contrarrevolucionaria de
clase. (...) Cuando la sociedad humana llegue a una etapa en que sean
eliminados las clases y los Estados, ya no habrá guerras, contrarrevolucionarias
o revolucionarias, injustas o justas. Esa será la era de la paz eterna para la
humanidad. Al estudiar las leyes de la guerra revolucionaria partimos de la
aspiración a eliminar todas las guerras. He aquí la línea divisoria entre
nosotros, los comunistas, y todas las clases explotadoras.
Problemas
estratégicos de la guerra revolucionaria de China
(diciembre de 1936),
Obras Escogidas, t. I.
Los mandos y combatientes del Ejército Popular de
Liberación de ningún modo deben relajar ni en lo más mínimo su voluntad de
combate; toda idea que tienda a relajar la voluntad de combate o a subestimar
al enemigo, es errónea.
Informe ante la
II Sesión Plenaria del Comité Central elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Sin
un ejército popular, nada tendrá el pueblo.
Sobre el gobierno de
coalición
(24 de abril de 1945),
Obras Escogidas, t. III.
Este ejército es fuerte porque todos sus hombres poseen una
disciplina consciente; ellos se han unido y luchan, no por los intereses
privados de unos cuantos individuos o de un estrecho grupo, sino por los
intereses de las amplias masas populares y de toda la nación. El único
propósito de este ejército es mantenerse firmemente junta al pueblo chino y servirlo
de todo corazón.
Ibíd.
Nuestro principio es: el Partido manda al fusil, y jamás permitiremos que el fusil mande al Partido.
Problemas de la
guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
El Ejército Rojo de China es
una organización armada que ejecuta las tareas políticas de la revolución.
Especialmente en el momento actual, el Ejército Rojo de ningún modo debe
limitarse a combatir; además de combatir para destruir las fuerzas militares
del enemigo, debe tomar sobre sí importantes tareas, tales como hacer
propaganda entre las masas, organizar a las masas, armarlas, ayudarlas a
establecer el Poder revolucionario, y hasta establecer organizaciones del Partido
Comunista. El Ejército Rojo no combate meramente por combatir, sino para hacer
propaganda entre las masas, organizar a las masas, armarlas y ayudarlas a
establecer el Poder revolucionario. Sin estos objetivos, el combate perderá su
sentido, y el Ejército Rojo, su razón de ser.
Sobre la
rectificación de las ideas erróneas en el Partido
(diciembre de 1929),
Obras Escogidas, t. I.
El Ejército Popular de
Liberación es siempre un destacamento de combate. Aun después de la victoria
nacional, continuará siéndolo durante el período histórico en que aún no hayan
sido abolidas las clases en nuestro país y exista en el mundo el sistema
imperialista. Respecto a este punto no debe haber ningún malentendido ni
vacilación.
Informe ante la
II Sesión Plenaria del Comité Central elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV).
Todos nuestros mandos y combatientes deben tener siempre en
cuenta que somos el gran Ejército Popular de Liberación, ejército dirigido par
el gran Partido Comunista de China. A condición de que observemos
constantemente las directivos del Partido, alcanzaremos la victoria.
Manifiesto del
Ejército Popular de Liberación de China
(octubre de 1947),
Obras Escogidas, t. IV.
Tanto el dogmatismo como el revisionismo son
contrarios al marxismo. Inevitablemente, el marxismo avanzará, progresará con
el desarrollo de la práctica y no permanecerá estático. Quedaría sin vida si se
estancara y se estereotipara. No obstante, nunca se pueden violar los
principios básicos del marxismo; violarlos es cometer errores. Es dogmatismo
enfocar el marxismo desde el punto de vista metafísico y considerarlo como algo
rígido. Es revisionismo negar los principios básicos del marxismo, la verdad
universal del marxismo. El revisionismo es una variedad de la ideología
burguesa. Los revisionistas intentan borrar lo que distingue al socialismo del
capitalismo, a la dictadura del proletariado de la dictadura burguesa. Lo que
preconizan no es, de hecho, la linea socialista, sino la capitalista. En las
circunstancias actuales, el revisionismo es más pernicioso que el dogmatismo.
Una de nuestras importantes tareas presentes en el frente ideológico es
criticar el revisionismo.
Ibíd.
El revisionismo u oportunismo de derecha es una tendencia
ideológica burguesa; es más peligroso que el dogmatismo. Los revisionistas,
oportunistas de derecha, alaban de palabra el marxismo; también atacan el
dogmatismo, pero lo que atacan es precisamente la quintaesencia del marxismo.
Combaten o tergiversan el materialismo y la dialéctica; combaten o intentan
debilitar la dictadura democrática popular y la dirección del Partido
Comunista; combaten o intentan debilitar la transformación y la construcción
socialistas. Incluso después de la victoria fundamental de la revolución
socialista en nuestro país, queda todavía un cierto número de gentes que sueñan
con restaurar el sistema capitalista; estas gentes luchan contra la clase
obrera en todos los frentes, incluido el ideológico. Y en esta lucha, tienen en
los revisionistas a sus mejores asistentes.
Sobre el
tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
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Datos personales
- Quibian Gaytan
- periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.





