El Gran Sol Rojo del Amanecer

viernes, 12 de abril de 2013

TROTSKY: EL HIJO PRÓDIGO… DEL IMPERIALISMO



En torno a la figura de Trotsky existe mucho mito y muy poca realidad. A esto ha contribuido de manera muy importante la propaganda imperialista. En la lucha contra el comunismo, y, particularmente, en la labor de destrucción y demonización de una figura histórica como la de Stalin, esta propaganda se ha valido, una vez más, del manido argumento de los buenos y los malos. Y si Stalin, como no se han cansado de repetirnos a lo largo de décadas y décadas, era el malo (y más que el malo, el propio diablo con cuernos y rabo), el bueno debía ser necesariamente Trotsky.

La leyenda que sobre Trotsky ha inventado el imperialismo no es más que una fabulación al servicio de las campañas contra Stalin, vale decir contra el comunismo, por cuanto el antiestalinismo no es más que otra forma de denominar el anticomunismo. Existe una incompatibilidad manifiesta en reivindicarse antiestalinista y comunista a un tiempo. El antiestalinismo es una criatura del imperialismo. Y quien de un modo u otro comparte la propaganda negra sobre Stalin no puede bajo ningún concepto formar en las filas del movimiento comunista.
Trotsky, el legítimo heredero de Lenin.

Una de las grandes mentiras de la historiografía burguesa es la de que el legítimo heredero de Lenin no era otro que Trotsky.

Dejaremos de lado, por el momento, lo que Lenin opinaba sobre Trotsky (aunque citaremos algunas de esas opiniones más adelante), para centrarnos en la relación que éste último mantuvo con el bolchevismo.

Un solo dato sintetiza de la forma más clara la naturaleza de esta relación: Trotsky se hizo bolchevique sólo un par de meses antes de la Revolución de Octubre. Fiel a su inveterado oportunismo, supo subirse a tiempo al carro que más le convenía. Es seguro que si los bolcheviques no hubieran tenido posibilidades de tomar el poder, Trotsky ni se hubiera planteado integrarse en sus filas, como no lo hizo a lo largo de más de una década. De hecho, esperó hasta el último momento para hacerlo, cuando vio confirmado que eran la única fuerza política que podía permitirle hacer carrera como líder revolucionario. Desde febrero de 1917 hasta su incorporación a los bolcheviques, intentó, como siempre, nadar entre dos aguas, en la fracción de los llamados “interdistritales”, desde la que podía saltar a derecha o izquierda, según se desarrollaran los acontecimientos.

La legitimidad que el trotskismo reclama sobre el bolchevismo no tiene, por tanto, ningún fundamento. Trotsky y el trotskismo han sido siempre completamente ajenos, y, de hecho, hostiles, al bolchevismo. Trotsky, en numerosas ocasiones, a lo largo de más de una década, criticó del modo más acerado a los bolcheviques, acusando a Lenin de querer imponer en el Partido un régimen cuartelero, de querer implantar, no la dictadura del proletariado, sino la dictadura sobre el proletariado. Pronunciamientos de este tipo los hizo por decenas, y no les pueden ser desconocidos a quienes estén mínimamente familiarizados con la trayectoria de este personaje. Se puede decir que los argumentos que utilizó contra Lenin antes de hacerse pasar por bolchevique fueron aproximadamente los mismos que utilizó posteriormente contra Stalin. Hay un hilo conductor que une la lucha de Trotsky contra Lenin antes de 1917 y la que desarrolló después contra Stalin, aunque, en este caso, desarrolló esta lucha, paradójicamente, apoyándose en el propio Lenin.

En una carta a Nikolái Cheidze (líder menchevique) de 1913 (sólo cuatro años antes de la afiliación de Trotsky a los bolcheviques), decía cosas como ésta, cargadas del más radical odio a Lenin y al leninismo: «Los “éxitos” de Lenin no me provocan más preocupaciones. Ahora no estamos en 1903, ni en 1908… En una palabra, todo el edificio del leninismo en el momento presente se levanta sobre mentiras y falsificaciones y lleva consigo el inicio venenoso de su propia disolución. No hay ninguna duda: si el otro bando [los mencheviques] actúa de forma inteligente, en un futuro muy próximo se iniciará una cruel disolución entre los leninistas (…)».

Y todavía al final de su vida, en la seudo-biografía que escribió sobre Stalin (y que no llegó a terminar, debido a un inoportuno accidente con un instrumento de escalada), le vuelve a salir la inquina antibolchevique y llega a afirmar que «lo que sigue siendo misterioso es cómo un Partido [el bolchevique] cuyo Comité Central se componía en sus dos terceras partes de enemigos del pueblo y agentes del imperialismo pudo vencer».

Dos cosas resultan muy chocantes en esta afirmación, y sólo una conclusión clara sacamos de ella. La primera, que en esta misma “biografía” dice que «un revolucionario de la contextura y los arrestos de Lenin sólo podía estar al frente del partido más intrépido, capaz de llevar sus ideas y acciones a su lógica conclusión» o que la «dirección bolchevique hubiera llegado a encontrar el camino recto sin Lenin, pero despacio, a costa de fricciones y luchas intestinas». ¿En qué quedamos? ¿Era el Partido Bolchevique un partido dirigido por elementos contrarrevolucionarios y, por lo tanto, es un “misterio” que llegara a tomar el poder? ¿O era un partido tan intrépido y revolucionario que hubiera sido capaz de tomar el poder incluso sin el liderazgo de Lenin? Lo que es un “misterio” es como alguien puede ser tan oportunista -y tan estúpido, todo hay que decirlo- como para contradecirse de una manera tan flagrante en el proceso de redacción de un mismo texto.

Por otro lado, no se entiende muy bien que Trotsky, quien reclamaba para sí la herencia bolchevique, hiciera afirmaciones como ésta o que la principal acusación que lanzara contra Stalin fuera la de que en los procesos de Moscú había exterminado a la mayor parte de la vieja guardia bolchevique. ¿Por qué se erigía en defensor de esa vieja guardia si él mismo, después de los procesos de Moscú, consideraba que se «componía en sus dos terceras partes de enemigos del pueblo y agentes del imperialismo»?

Por último, la única conclusión clara que podemos sacar de estas palabras es que bajo el barniz de “bolchevique-leninista” (así se denominaban a sí mismos los trotskistas), Trotsky nunca dejó de ser un feroz antibolchevique y antileninista. Siempre vivió en esta esquizofrenia desde su afiliación a los bolcheviques. Por temperamento, por sus posiciones ideológicas, por su forma de entender la actividad política, tan aristocrática y elitista, no podía ser bolchevique. Pero debía hacerse pasar por bolchevique si quería cumplir algún papel en el movimiento comunista internacional. Finalmente, no consiguió ni una cosa ni la otra: no consiguió hacerse pasar por bolchevique; y el papel que cumplió respecto al movimiento comunista internacional no fue el de un líder, sino el de un enemigo.

Pero regresemos al período anterior a la Revolución de Octubre. A lo largo de este período, Trotsky no fue ajeno únicamente al bolchevismo; lo fue también respecto al propio Partido Socialdemócrata ruso en su conjunto. En su afán por mantener siempre una posición propia (su personalismo rayaba en la patología), Trotsky no terminó de integrarse en ninguna de las diferentes fracciones socialdemócratas; basculó entre unas y otras, si bien con una cierta inclinación hacia los mencheviques. Esta indefinición, este oportunismo llevó a Trotsky a vivir durante años al margen de la disciplina de Partido, sin ninguna relación con el trabajo práctico que éste desarrollaba en el interior de Rusia, fundando periódicos en el exilio para poder dar rienda suelta a su conocida grafomanía y dedicándose a lo único que sabía hacer: a ejercer de charlatán a tiempo completo (en Trotsky, encontramos muchas similitudes con elrevolucionario virtual actual, es decir, con aquéllos que se dedican a aleccionar al personal en la red sobre las verdades del marxismo, pero que no desarrollan ni tienen intención de desarrollar ninguna actividad práctica en relación con la ideología que dicen defender). Después de un breve período de militancia juvenil, de un no menos breve paso por prisión, su extrañamiento en Siberia y la posterior marcha al exilio, sólo se dejó caer por el interior de Rusia en los momentos álgidos, con el estallido de la revolución de 1905 (tras la que pasó otro período de prisión y de destierro en Siberia) y la de febrero de 1917. El trabajo gris y ciertamente heroico que desarrollaban los militantes prácticos socialdemócratas en el interior no le merecía la menor atención. Lo suyo eran los grandes mítines, la trascendencia histórica (con la que siempre estuvo obsesionado) y la literatura de altos vuelos. De ahí que sólo se dignara a bajar del pedestal de seudointelectual en el que tan cómodamente se hallaba instalado para realizar alguna actividad realmente relacionada con la lucha revolucionaria cuando dicha actividad consistía en darse un buen baño de masas en algún soviet de San Petersburgo.

Lunacharski (quien fue compañero de Trotsky en los “interdistritales”) manifestaba lo siguiente: «Trotsky está, indudablemente, más inclinado a retroceder y observarse a sí mismo. Trotsky atesora su papel histórico y es posible que estuviese dispuesto a realizar cualquier sacrificio personal, sin excluir el mayor de todos –el de la propia vida-, a fin de permanecer en la memoria humana rodeado de la aureola del genuino líder revolucionario.» (Lunacharski, artículo titulado “A diferencia de Lenin”)

Podemos comparar esta trayectoria con la de quien la historiografía imperialista considera un usurpador del trono de Lenin. Hablamos, cómo no, de Stalin.

Éste, al contrario que Trotsky, fue bolchevique desde el minuto uno en que se conformó esta fracción en el seno de la socialdemocracia rusa; hasta 1917, fue principalmente un militante práctico (sin excluir la labor teórica, como su folleto “El marxismo y la cuestión nacional”), poco amigo de los lucimientos personales, y siempre dispuesto a abordar cualquier tarea que le encomendara el Partido. Es en Stalin, al igual que en otros muchos militantes socialdemócratas, en quien vemos encarnado el auténtico espíritu bolchevique. En Trotsky, por el contrario, se encarnaba lo peor del intelectualismo pequeñoburgués, una innegable tendencia al exhibicionismo y un no menos innegable narcisismo.

Trotsky, por cierto, tachaba a Stalin de estrecho de miras, de política e ideológicamente limitado, de aldeano, en suma. Lo cierto es que Stalin se sitúa muy por encima de Trotsky (como una secuoya respecto de una babosa), no sólo desde el punto de vista de la militancia práctica, sino también como teórico. Podemos contar a Stalin, sin ninguna duda, entre los más prominentes teóricos marxistas. Y podemos contarlo también entre los teóricos marxistas que con mayor sencillez y sentido pedagógico ha tratado las grandes cuestiones del pensamiento comunista. ¿Qué legado dejó Trotsky? Toneladas de frases altisonantes pero completamente vacías de contenido, un continuo desbarrar intelectual, pura morralla, en definitiva. Salta a la vista, para cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento del marxismo, que Trotsky era una nulidad teórica absoluta. Hay que reconocerle una cierta habilidad literaria. Pero esto no le convierte en un teórico marxista. Saber escribir y hacer un correcto análisis de la realidad, son dos cosas muy diferentes.

Su conocimiento de la economía política marxista era de lo más superficial. El materialismo dialéctico ni lo conocía ni, por supuesto, sabía aplicarlo (lo que explica muchas de sus tonterías sobre la “revolución permanente” y su incapacidad para entender en qué consiste una táctica auténticamente revolucionaria). Krupskaia, en una crítica que hizo de un texto de Trotsky titulado “Lecciones de Octubre”, dijo de él: «El análisis marxista nunca fue el punto fuerte del camarada Trotsky».

Trotsky, sencillamente, no era marxista ni podía serlo. Fue un intelectual pequeñoburgués que se vio arrastrado hacia al marxismo, pero nunca pudo comprenderlo y aprehenderlo verdaderamente. De aquí su inadaptación en el seno de la socialdemocracia rusa, el rechazo más o menos velado o más o menos explícito que le profesaban la mayoría de los miembros de todas las corrientes socialdemócratas. De aquí que terminara por convertirse en el mascarón de proa del anticomunismo. Acabó donde tenía que acabar: en el campo de la reacción.

En cuanto a su importancia histórica, Trotsky tampoco aguanta el tipo en la comparación con Stalin. Por un lado, tenemos a quien comandó de forma exitosa la primera experiencia de construcción socialista de la historia, al Ejército Rojo que derrotó, prácticamente en solitario, a los nazis, a quien contribuyó de manera decisiva a la instauración del socialismo en gran parte del globo. Por el otro, tenemos a un buhonero de la política, al líder de una fantasmal IV internacional, a una marioneta del imperialismo, de quien sólo conservamos recuerdo merced a la propaganda imperialista y merced al propio Stalin, en el sentido de que Trotsky no tiene entidad por sí mismo, sino únicamente como contrapunto a Stalin, como el ángel que el imperialismo necesitaba contraponer al diablo georgiano.

Y, por cierto, en relación a la legitimidad o ilegitimidad de Trotsky o Stalin como herederos de Lenin, se suele sacar a colación el llamado Testamento de este último. Al margen del grado de autenticidad que se le pueda atribuir a este documento, Lenin se limitó a achacar a Stalin que era excesivamente brusco, caprichoso y otros calificativos similares. Pero no deja a Trotsky en mejor lugar, a quien dirige adjetivos poco halagüeños y todos relacionados con su presunción, su altanería y, curiosamente, con su tendencia al burocratismo. Y, en cualquier caso, en este pretendido testamento, no se designa a Trotsky como su heredero (si es que podemos utilizar un término como éste en el seno del movimiento comunista), sino que se descarta tanto a uno como otro como futuros secretarios generales del Partido. De modo que tampoco este documento respalda la teoría sobre el “hijo pródigo” que, según algunos (básicamente, según los cuatro trotskistas que aún continúan en la brecha y según los historiadores anticomunistas), sería Trotsky para Lenin.

Para dejar las cosas bien claras, vamos a citar lo que dijo el propio Lenin sobre Trotsky.

«Trotsky (…) no tiene precisión ideológica y política, porque su patente para el “no fraccionismo” (…) es simplemente una patente para volar libremente, de acá para allá, de un grupo a otro».

»(…) escudándose en el “no fraccionismo”, Trotsky defiende los intereses de un grupo en el extranjero, que carece particularmente de principios definidos y no tiene base en el movimiento obrero de Rusia».

»(…) no es oro todo lo que reluce. Hay mucho brillo y mucho ruido, pero ningún contenido en las frases de Trotsky.» (Artículo de 1914, titulado «Ruptura de la unidad encubierta con clamores sobre la unidad»)

«Trotsky era un ferviente “iskrista” en 1901-1903, y Riazanov describe su papel en el Congreso de 1903 como “garrote de Lenin”. A fines de 1903, Trotsky era un ferviente menchevique, es decir, se pasó de los “iskristas” a los “economistas”. (…) En 1904-1905 abandonó a los mencheviques y ocupó una posición vacilante, ora colaborando con Martov (el “economista”), ora proclamando su teoría absurdamente izquierdista de la “revolución permanente”. En 1906-1907 se acercó a los bolcheviques, y en la primavera de 1907 declaró estar de acuerdo con Rosa Luxemburgo».

»En la época de la desintegración, después de largas vacilaciones “no fraccionistas”, se situó de nuevo a la derecha, y en agosto de 1912 formó un bloque con los liquidadores. Ahora ha vuelto a abandonarlos, aunque, en esencia, repite sus burdas ideas».

»Jamás, ni en un solo problema serio del marxismo, ha sostenido Trotsky una opinión firme. Siempre se las ingenió para “deslizarse por entre las rendijas” de tales o cuales divergencias, y para pasar de un campo a otro». (“El derecho de las naciones a la autodeterminación”. 1914)

En una carta a Kollontai, en febrero de 1917, expresa Lenin de manera aún más rotunda qué opinión le merece Trotsky: «¡¡Este Trotsky es un cerdo: frases de izquierda y un bloque con la derecha contra la izquierda de Zimmerwald!! ¡¡Hay que desenmascararlo (…)!!»

Y en la misma línea y por las mismas fechas, esta vez en carta a Inesa Armand: «¡¡llegó Trotsky y este canalla se entendió en seguida con el ala derecha de Novi Mir contra los zimmerwaldistas de izquierda!! (…) ¡¡Ese es Trotsky!! Siempre fiel a sí mismo, se revuelve, estafa, posa de izquierdista y ayuda a la derecha (…)».

Basta con estas pocas citas para que no quede ni asomo de duda sobre cómo valoraba Lenin a su hijo pródigo.
Trotsky, el defensor de la democracia obrera y el antiburocratismo.

Se ha solido presentar a Trotsky como el representante de la democracia obrera y como el antiburócrata por excelencia, una vez más, en contraposición a Stalin, el dictador sin escrúpulos y el paradigma del burocratismo. Y, una vez más, también nos encontramos ante una leyenda.

En el debate que a principios de los años 20 se desarrolló en torno al papel que los sindicatos debían jugar en el proceso de construcción de la economía soviética, ya se puso de manifiesto hasta qué punto Trotsky era cualquier cosa menos un irreconciliable enemigo del burocratismo. Trotsky defendía que los sindicatos debían ser absorbidos por el Estado, que debían convertirse en parte del aparato administrativo de éste. Lenin y Stalin (el gran burócrata) se posicionaron contra este planteamiento. Consideraban que los sindicatos debían conservar una cierta independencia respecto al aparato del Estado, entre otras cosas, porque en aquel período ni siquiera se había iniciado la construcción socialista como tal, sino que apenas se estaban sentando las bases para hacerlo y, como es sabido, la NEP permitía, si bien dentro de unos límites, la economía capitalista, por lo que los sindicatos necesitaban de esa independencia para defender los derechos de los trabajadores. Trotsky, el antiburócrata, era partidario de la burocratización y hasta de la militarización de los sindicatos.

Respecto a su concepción del Partido, unas pocas frases del artículo de Krupskaia anteriormente citado: «Trotsky habla mucho sobre el Partido, sin embargo, para él, el Partido son los líderes, los jefes.» «Trotsky no reconoce el papel desempeñado por el Partido en su conjunto, como una organización única y cohesionada. Para Trotsky, el Partido es sinónimo de dirección central».

Stalin, por su parte, redundando en este mismo planteamiento, en su artículo “La fisonomía política de la oposición rusa”, dice: «Trotsky no comprende lo que es nuestro Partido. No tiene una idea cabal de nuestro Partido. Mira a nuestro Partido como el aristócrata a la plebe o como el burócrata a los subordinados».

Krupskaia, que en algún momento parece que tuvo cierta cercanía con los postulados de la llamada Oposición Unificada en los años 20 (fracción encabezada por Trotsky, Kamenev y Zinoviev), consideraba a Trotsky en un sentido totalmente contrario a la mentirología que durante décadas nos han vendido: como un burócrata y como un antidemócrata.

Sobre esto último, resulta muy esclarecedora la forma en que Trotsky ejerció el mando en el Ejército Rojo durante la guerra civil. Promocionó de manera excesiva a los antiguos oficiales del ejército zarista (y ésta fue una cuestión que enfrentó a Trotsky con Stalin, quien consideraba que era necesaria una mayor promoción de los mandos bolcheviques, aunque sin dejar de valerse de la experiencia militar de los oficiales zaristas, en espera de que fueran surgiendo nuevos cuadros militares) e incluso llegó a fusilar a varios oficiales bolcheviques, lo que originó una dura polémica en el seno del Partido.

Trotsky, el perfecto demócrata, promocionaba a unos oficiales cuyo compromiso con la Revolución de Octubre era cuando menos dudoso, al tiempo que marginaba a los cuadros militares nacidos de esa revolución, cuando no los fusilaba.

Por otro lado, cabe hablar del libro de Trotsky “Terrorismo y comunismo” (recientemente editado y prologado por Slavoj Zizek), libro del que los trotskistas parecen avergonzarse, habida cuenta de que rehúyen hablar de él como si fuera la peste. Por lo visto, el contenido de este libro desmontaría la imagen del Trotsky comprometido con la democracia obrera.

En relación con este libro, lo que interesa analizar no es tanto lo que plantea política e ideológicamente como lo que Trotsky pretendía al escribirlo. Lo que éste pretendía es evidente: hacerse pasar por bolchevique. Pero, en su intento por ser más papista que el Papa, acaba desbarrando, como en él era habitual. Pretende hacer una defensa de la dictadura del proletariado y lo que consigue es caricaturizarla. Sitúa el foco de manera unilateral y excesiva en la dimensión represiva de la dictadura del proletariado. Y de aquí la caricatura.

En este libro, queda patente la falta de sintonía de Trotsky con el bolchevismo. Pretende escribir una obra bolchevique, pretende hablar como un bolchevique, casi parece intentar imitar el estilo literario de Lenin en algunos pasajes. Pero todo suena a impostura. Y, además, no acierta a hacer una exposición correcta del concepto bolchevique sobre la dictadura del proletariado.

Y que efectivamente este libro no es más que una impostura lo demuestra el hecho de que Trotsky, en el llamado “programa de transición” de la autodenominada IV internacional, no tiene empacho en defender todo lo contrario a lo que defendía en “Terrorismo y comunismo”. En este programa defiende la necesidad de que el socialismo se estructure en base a un sistema político multipartidista. Propone que, después del derrocamiento de la “casta burocrática estalinista”, los “partidos soviéticos” deberían ser legalizados, e ilegalizada esa casta burocrática. Lo hace en estos términos, cargados de prejuicios demócrata-burgueses: «es imposible la democratización de los soviets sin legalización de los partidos soviéticos.» ¿Cuáles serían esos “partidos soviéticos”? No pueden ser otros que el menchevique, el de los socialrevolucionarios y el propio partido trotskista. De forma que el proyecto trotskista respecto a la URSS consistía en legalizar a los partidos contrarrevolucionarios menchevique, socialrevolucionario y trotskista (los despojos de la revolución soviética, auténticos cadáveres históricos que no representaban a nada ni a nadie en la Unión Soviética) e ilegalizar a los bolcheviques, pues, por mucho que el imperialismo y el trotskismo digan lo contrario, no había en la URSS otro partido bolchevique que el que lideró Stalin.

El proyecto trotskista era (y es) un proyecto, no sólo incoherente (capaz de defender una versión tan ridículamente radical de la dictadura del proletariado como la que se expone en “Terrorismo y comunismo”, para, unos años después, defender el sistema político multipartidista del llamado “programa de transición”), sino totalmente contrarrevolucionario.

El “internacionalismo” de Trotsky: ¿posición revolucionaria o derrotismo menchevique?

También se nos ha presentado a Trotsky como el acérrimo defensor del internacionalismo y la revolución mundial, y a Stalin como un estrecho nacionalista, fanáticamente aferrado a su teoría del socialismo en un solo país.

Decía Stalin que el trotskismo era una desviación socialdemócrata (cuando el concepto socialdemócrata ya no tenía ningún componente revolucionario, pues los marxistas revolucionarios ya habían pasado a denominarse simplemente como comunistas) y que, detrás de su fraseología revolucionaria, no se escondía más que el planteamiento menchevique que consideraba imposible la construcción del socialismo en un país atrasado como la Rusia de principios del siglo pasado. Stalin tenía toda la razón. El “internacionalismo” trotskista no era más que una reformulación del derrotismo menchevique.

Bajo el liderazgo de Stalin, no sólo pudo construirse el socialismo, sino que la Unión Soviética, en menos de dos décadas, pasó de ser un país extraordinariamente atrasado a la segunda potencia económica mundial. Esto avala sobradamente el planteamiento de Stalin sobre la construcción del socialismo en un solo país.

Acerca de esta cuestión, no obstante, hay que hacer algunas puntualizaciones. Stalin jamás defendió que pudiera obtenerse la victoria definitiva del socialismo en un solo país. Esta victoria definitiva implica ya el paso al comunismo, y el comunismo sólo puede triunfar como revolución mundial. Aquí sí que no cabe la teoría de la “construcción del comunismo en un solo país”. Lo que Stalin defendía era que el socialismo podía construirse en lo fundamental en un país aislado, que era posible resistir el cerco capitalista por mucho tiempo y que, por lo tanto, era necesario centrarse en el fortalecimiento del socialismo en la URSS, pues este fortalecimiento era la condición necesaria para la extensión del socialismo a otros países. Una vez más, tenía razón: el campo socialista surgió bajo las premisas que defendía Stalin. Si se hubiera hecho caso del aventurerismo “internacionalista” de Trotsky y otros mencheviques camuflados, como Bujarin, que, en su período ultraizquierdista, defendía monstruosidades tales como que era concebible el sacrificio del Poder Soviético en aras de la revolución internacional, es seguro que la Unión Soviética hubiera tenido una historia muy corta.

Por otro lado, hay que decir que la Revolución de Octubre tuvo en sí misma la significación de una revolución internacional, teniendo en cuenta la extensión del territorio ruso y las decenas de nacionalidades que englobaba el imperio zarista. Rusia no era un pequeño país, falto de recursos y que pudiera ser estrangulado y pisoteado por cualquier potencia imperialista, sino un país muy rico en recursos, muy atrasado económicamente pero con unas posibilidades de desarrollo enormes (y el socialismo convirtió esas posibilidades en realidades concretas), con una extensión territorial que hacía imposible cualquier intento de invasión imperialista por un tiempo prolongado…

No eran pocas las dificultades a que se enfrentó el Poder Soviético para construir el socialismo, pero negar la posibilidad de hacerlo era una posición totalmente reaccionaria, digna de un derrotista menchevique como Trotsky. Este último, a la hora de defender sus posiciones, solía remitirse a algunos textos de Lenin, en los que éste incidía en la idea de que la construcción del socialismo en Rusia sería un proceso muy complicado si no se veía respaldado por la revolución socialista en otros países. Pero que un dirigente revolucionario, antes de 1917 o en los primeros años de la revolución soviética (y Lenin sólo llegó a conocer los primeros años de la revolución), albergara dudas sobre la viabilidad del socialismo en un solo país, era algo completamente normal. El conjunto de la dirección bolchevique compartía esas mismas dudas en aquel período. Pero Trotsky, insistió en la inviabilidad del socialismo en un solo país, continúo con sus diatribas derrotistas, cuando la revolución soviética ya había alcanzado un grado de estabilidad importante e incluso durante la década de los años 30, en los que el proceso de construcción socialista había obtenido importantísimos progresos. De aquí lo reaccionario del “internacionalismo” de Trotsky.

«¿Y qué hacer si la revolución internacional ha de demorarse? ¿Le queda a nuestra revolución algún rayo de esperanza? Trotsky no nos deja ningún rayo de esperanza, pues “las contradicciones en la situación del gobierno obrero… podrán ser solucionadas sólo… en la palestra de la revolución mundial del proletariado”. Con arreglo a este plan, a nuestra revolución no le queda más que una perspectiva: vegetar en sus propias contradicciones y pudrirse en vida, esperando la revolución mundial.»(1)

Una marioneta del imperialismo.

«Mis actividades son incomparablemente más peligrosas para Stalin que para Hitler.» Ésta es una de las frases que aparecen en una carta que Trotsky dirigió en 1940 al fiscal general de México. Sintetiza de manera muy clara, y de su propia pluma, qué papel desempeñó Trotsky en la lucha contra el comunismo. No estoy hablando de que Trotsky fuera formalmente un agente del imperialismo o que formara parte de la nómina de alguna agencia de espionaje o de seguridad de este o el otro país capitalista, si bien existen investigaciones que van en esta línea. Pero no es mi intención centrarme en esta cuestión.

Lo que pretendo analizar es a quién beneficiaba, objetivamente, la actividad de Trotsky. La respuesta es bastante clara: beneficiaba al imperialismo, servía al anticomunismo. La frase citada conduce precisamente a esta conclusión: las actividades de Trotsky eran «incomparablemente más peligrosas» para la Unión Soviética y para el PCUS que para un dictador fascista, para un representante (y qué representante) del capital monopolista alemán.

No puede caber ninguna duda respecto a que Trotsky se convirtió en una marioneta en manos del imperialismo y de que esta condición no parecía molestarle, a tenor de que, a sabiendas de las consecuencias que tenía su labor, continuó desarrollándola en la misma dirección y de modo cada vez más acusado, hundiéndose hasta el cuello en la charca de la colaboración con los capitalistas.

Esta carta al fiscal general de México no sólo contiene la perla anteriormente citada, sino que es todo un compendio de delación e intoxicación sobre el movimiento comunista tanto internacional como mexicano. La idea central que pretendía transmitir Trotsky era que los partidos comunistas de todos los países no eran en realidad más que sucursales de lo servicios de información soviéticos, señalando nombres y apellidos de militantes y dirigentes comunistas. También defendía la absurda idea de que estos servicios de información colaboraban estrechamente con los nazis.

Todos conocemos que la excusa del espionaje ha sido siempre una herramienta que se ha utilizado en los países capitalistas para perseguir al movimiento comunista. Podemos recordar el caso de Ethel y Julius Rosenberg, matrimonio comunista ejecutado en la silla eléctrica en EEUU, en 1953, acusados precisamente de espionaje. Podemos contar a Trotsky entre quienes colaboraron con estas campañas represivas y de intoxicación.

De esta carta podemos extraer pasajes como el que sigue: «Antes que nada, es esencial establecer categóricamente que la actividad de la GPU [organismo soviético de seguridad] está estrechamente ligada a la de la Comintern, o más específicamente de su aparato, de sus elementos dirigentes y sus hombres de confianza. La GPU necesita una cobertura legal o semilegal para su actividad y un marco favorable para el reclutamiento de sus agentes; este marco y protección los encuentra en los llamados partidos "comunistas".

»La GPU y la Gestapo están conectadas de alguna manera; es posible y probable que para casos especiales ambas dispongan de los mismos agentes. (…)

»Como miembro del Comité Central, el representante de la GPU en el país tiene la posibilidad de relacionarse de manera plenamente legal con todos los miembros del partido, estudiar sus características, confiarles comisiones y arrastrarlos poco a poco al trabajo de espionaje y terrorismo, a veces apelando a la lealtad partidaria y otras al soborno. (…)

»Respecto a los Estados Unidos, Krivitski informó que la hermana de Browder, secretario general del partido, se convirtió en agente de la GPU por recomendación de su hermano.

»Para encontrar a los agentes mexicanos comprometidos en la corrupción, el soborno y la preparación de los actos terroristas hay que buscar en el Comité Central del Partido Comunista y en la periferia de este Comité Central.

»No cabe la menor duda de que los anteriores y los actuales jefes del Partido Comunista saben quién es el director local de la GPU. Permítaseme suponer también que David Alfaro Siqueiros, que participó en la guerra civil española siendo un activo estalinista, debe saber también quiénes son los miembros más importantes y activos de la GPU, españoles, mexicanos y de otras nacionalidades, que vienen a México repetidamente, especialmente vía París. Interrogar al ex y al actual secretario general del Partido Comunista, y también a Siqueiros, ayudaría mucho para descubrir a los instigadores del atentado [un pretendido intento de ejecución de Trotsky] y junto con ellos a sus cómplices.»

Las pruebas del colaboracionismo con la reacción de Trotsky las encontramos por decenas. Toda su obra de hecho se orienta en la misma dirección. Antes de 1917, no se dedicó más que a generar problemas en el seno de la socialdemocracia rusa y a combatir a su fracción revolucionaria, a los bolcheviques. Después de octubre de 1917 y de su sorprendente conversión al bolchevismo, continuó generando problemas al Estado soviético desde el minuto uno: es muy conocido cómo, en 1918, en las negociaciones de paz que la Rusia soviética entabló con Alemania, y en las que Trotsky fue el representante del gobierno soviético, se saltaba a la torera los acuerdos del entonces llamado Consejo de Comisarios del Pueblo y actuaba por libre, creando una situación, con su absurdo planteamiento de “ni paz ni guerra”, en la que los soviéticos se vieron obligados a firmar con Alemania un acuerdo de paz aún más deshonroso y perjudicial que el que Trotsky rechazó en un primer momento.

En política económica, se alineó con los sectores ultraizquierdistas, cuyos planteamientos, de haberse aplicado en el momento en que se propusieron, hubieran provocado una desafección absoluta por parte de los campesinos hacia el poder soviético y la consiguiente caída de los bolcheviques, habida cuenta de que el campesinado era la clase ampliamente mayoritaria en Rusia en 1917 y durante los años veinte.

Por no hablar de sus constantes actividades fraccionalistas en el seno del Partido, terminantemente prohibidas, pero que él continuó desarrollando sin ningún problema.

Se acusa a Stalin de haber sido un represor sin escrúpulos. Sin embargo, si uno lee la propia autobiografía de Trotsky, se extrae una conclusión bien diferente. Stalin tuvo demasiada paciencia, un exceso de paciencia respecto a Trotsky. En esta autobiografía, titulada “Mi vida”, este sujeto se jacta alegremente de sus actividades como dirigente del gobierno y el partido soviéticos. Y estas actividades, en un contexto como el que se daba entonces, con la Unión Soviética sometida al más feroz cerco capitalista, le deberían haber conducido al paredón muy poco después de la Revolución de Octubre. La justicia revolucionaria se demoró en exceso respecto a Trotsky. Ramón Mercader llegó con al menos 20 años de retraso.

Y tras su expulsión de la Unión Soviética, las actividades contrarrevolucionarias de Trotsky, continuaron in crescendo. Entre los hitos de estas actividades, nos encontramos que estuvo a punto de acudir como testigo en los procesos del llamado Comité Dies o Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara de Representantes del Congreso de EEUU, cuyo objetivo era investigar las actividades de las redes de espionaje extranjeras o de los llamados “partidos extremistas”, incluyendo bajo esta denominación tanto a nazis como a comunistas, si bien se centró principalmente en la investigación de estos últimos, siendo precursor de lo que más tarde se conoció como el macarthismo. Trotsky finalmente no pudo prestar declaración en este comité -aunque, literalmente, ardía en deseos de hacerlo- porque, en el último momento, se le denegó el visado de entrada a EEUU.
En un texto titulado “Por qué acepté presentarme ante el Comité Dies”, Trotsky dijo que no tenía intención de colaborar a los objetivos reaccionarios de este comité. Pero si tenemos en cuenta el contenido de la carta al fiscal general de México anteriormente citada, podemos imaginar que Trotsky hubiera servido muy bien a esos objetivos reaccionarios y que, incluso, hubiera superado con creces las expectativas de dicho comité; el anticomunismo no hubiera podido contar con un mejor colaborador para criminalizar al movimiento comunista estadounidense.

Por otra parte, casi en la víspera de la agresión hitleriana contra la URSS, y prácticamente desde su expulsión del país, se dedicaba un día sí y otro también a llamar a la insurrección contra lo que él llamaba “la casta burocrática” o los “termidorianos”, es decir, contra el partido y el gobierno soviéticos. Ahí está la “Carta a los obreros de la URSS”, publicada en abril de 1940. En 1939, además, se posicionó también en favor de la independencia de Ucrania de la URSS, coincidiendo en esto con la extrema-derecha ucraniana, cuyo filonazismo era bien conocido. Y todo esto guarda mucha relación con lo que los trotskistas hicieron durante la guerra civil española. Hablo, cómo no, del POUM, partido que, si bien no estaba formalmente afiliado a esa fantasmal IV internacional y mantenía algunas diferencias con Trotsky, ideológicamente debe ser adscrito al trotskismo.

En mayo de 1937, este partido, estando la II República en una situación ciertamente complicada, con las tropas franquistas y sus aliados italianos y alemanes avanzando en gran parte de los frentes, orquestaron en Barcelona un golpe de estado contra el gobierno del Frente Popular. Es decir, el gobierno del Frente Popular debía combatir en el frente contra los fascistas y en la retaguardia contra los trotskistas. Los trotskistas ejercían de manera efectiva de quintacolumnistas del fascismo. Una muestra más de que el trotskismo no es una variante del marxismo, ni un hijo descarriado del movimiento comunista, sino que siempre ha servido a los intereses del imperialismo, sea por acción, por omisión, por izquierdistas, por derechistas, por aventureros, por pura estupidez o porque estaban manejados de un modo u otro por las potencias imperialistas.

En relación con los famosos procesos de Moscú, que tienen todo que ver con esto que estamos hablando, a la luz de todos estos datos, las acusaciones de traición y terrorismo que se imputaron a personajes como Bujarin, Zinoviev o Kamenev, todos ellos aliados de Trotsky, aunque en algunos momentos tuvieran discrepancias con él (la ya mencionada autobiografía de este último revela algunas cosas sobre las relaciones entre estos sujetos), resultan totalmente creíbles. Debemos recordar que a estos procesos asistió el por entonces embajador de EEUU en la URSS, Joseph E. Davis, quien no siendo sospechoso en absoluto de connivencia con Stalin, reconoció que estos juicios no le resultaron el montaje que después se dijo que habían sido. Reflejó su opinión en un libro titulado “Misión en Moscú”, y lo hizo con las siguientes palabras: «“[El proceso] reveló las grandes líneas de un complot que estuvo muy cerca de lograr el objetivo de derrocar al gobierno soviético actual. (…)

»El testimonio extraordinario de Krestinski, de Bujarin y de los otros parecería indicar que los temores del Kremlin estaban bien fundados. Porque parece hoy evidente que existía a comienzos de noviembre de 1936 un complot para ejecutar un gope de Estado dirigido por Tujachevski para el año siguiente. Aparentemente la decisión estaba tomada y estaban decididos a ejecutar el golpe de Estado.

»Pero el gobierno ha reaccionado con mucho vigor y rapidez. Los generales del Ejército Rojo han sido eliminados y toda la organización del partido ha sufrido una purga y una limpieza completa. Apareció inmediatamente que a varios dirigentes les había picado el virus de la conspiración para derrocar al gobierno y trabajaban en connivencia con los agentes de los servicios secretos de Alemania y Japón.

»Este hecho explica la actitud hostil del gobierno respecto a los extranjeros, el cierre de diversos consulados extranjeros en el país, etc. Francamente, nosotros no podemos condenar a la gente en el poder por haber reaccionado como lo han hecho si estaban persuadidos de lo que el proceso revela actualmente.»

La propaganda imperialista y los trotskistas (siempre en comandita) se han dedicado durante años a difundir la idea de que estos juicios no contaron con ninguna garantía, que fueron una farsa, que incluso se drogó a los acusados o que se les sometió a un efectivísimo proceso de manipulación psicológica para que declararan lo que declararon. Y se ha terminado por aceptar esto como una verdad incontrovertible (como los millones de víctimas de la represión estalinista). Pero resulta que estos juicios no se realizaron a puerta cerrada, sino de forma pública, con la presencia de periodistas y personal diplomático de los países capitalistas y parece ser que la opinión de quienes asistieron a las sesiones difiere ostensiblemente de la falacia que nos han vendido siempre.

Y, por cierto, fue gracias a estos procesos, y esto sí que es una verdad innegable, que la URSS pudo afrontar la agresión hitleriana en unas condiciones adecuadas, con una estabilidad y una unidad de voluntad en lo militar, en lo político y en lo social imprescindibles para afrontar un conflicto y un drama como el que vivió la URSS en la II guerra mundial. En este sentido, los procesos de Moscú no sólo fueron conformes a derecho, como diría algún avezado jurista, sino una imperiosa necesidad. Por otro lado, quien esté interesado en procesos judiciales manipulados, en falsificación de pruebas, en imputaciones de delitos inexistentes, no hace falta ni que se vaya a Moscú ni que se retrotraiga 70 años atrás en el tiempo. En la calle Génova, imparten cátedra sobre estas cuestiones casi cada día.

Y, en relación con el carácter de marioneta del imperialismo que sin duda fue Trotsky, un último apunte: ¿qué dirigente soviético rehabilitó a Trotsky, y con Trotsky, a Bujarin, Zinoviev y otros? No fue otro que el agente de la CIA Gorbachov, el máximo responsable de la destrucción de lo que quedaba de la URSS y del campo socialista. Esto, por sí mismo, es suficientemente esclarecedor. El imperialismo los crea y ellos se juntan.

Otra de las grandes contribuciones de Trotsky a la causa anticomunista es la del concepto de totalitarismo y la equiparación del nazismo con el “estalinismo” (pongo estalinismo entre comillas porque éste no existe como corriente diferenciada del leninismo). La teoría de los “monstruos gemelos”, el nazismo y el comunismo, bajo el epígrafe de “totalitarismos”, tiene su origen en Trotsky, es un desarrollo de las posiciones que éste defendía. Son numerosos los artículos en los que incidió en esta idea (“Stalin es todavía el satélite de Stalin”, “Stalin, el comisario de Hitler”, “El acercamiento entre Stalin y Hitler está a la vista”, “Los astros gemelos: Hitler-Stalin”, la carta al fiscal general de México, ya citada en este artículo, y otros muchos textos), la cual fue perfeccionada más tarde por otros agentes imperialistas como la sionista Hannah Arendt; y, desde entonces, llevan machacándonos incansablemente con la cantinela de que los “extremos se tocan”, los nazis y los comunistas son lo mismo y otras tonterías reaccionarias similares. Por lo tanto, el trotskismo, volvemos a insistir, no es una variante del marxismo; existe un nítido hilo conductor que lo une con la forma que la ideología burguesa ha adoptado en las condiciones del imperialismo de los últimos 70 años en su lucha contra el movimiento comunista; Trotsky elaboró en buena medida los fundamentos en los que se basa el anticomunismo.
Las causas de la demonización de Stalin. Las razones de su reivindicación.

Ya hemos dicho que la leyenda inventada sobre Trotsky por la propaganda imperialista no tenía otro objetivo que la demonización de Stalin. Analizar la figura de Trotsky implica la necesidad de analizar las causas de la demonización de Stalin.

¿Por qué esa inquina contra Stalin, por qué este empeño en destruirlo política, ideológica e históricamente a cualquier precio, imputándole todo tipo de crímenes que, por su magnitud, por su exageración, por su perversidad, resultan del todo increíbles y no pueden ser tomados en serio por ninguna persona cabal (hasta del asesinato de Lenin o de su propia esposa se le ha acusado)? Si diéramos por buenos los datos que los historiadores burgueses reportan sobre la represión “estalinista”, para los que Trotsky y los trotskistas han sido toda una inspiración, nos encontraríamos con que la URSS prácticamente hubiera quedado despoblada después de la II guerra mundial, teniendo en cuenta los 25 millones de soviéticos que perdieron la vida en aquel conflicto y los no sabemos cuántos millones más que exterminó Stalin en su “locura asesina”.

Soljenitsin, eminente premio Nobel, cuyos únicos méritos para obtener este galardón son su ultrarreaccionarismo y su anticomunismo visceral, hablaba, como apunta Olarieta en su artículo “El mito del gulag”, de que en la URSS, desde 1917 hasta la muerte de Stalin, se habrían exterminado por una u otra causa a 110 millones de personas (ahí es nada); Robert Conquest, como también apunta Olarieta en este mismo artículo, es más contenido en sus cifras: apunta unos 26 millones de muertos. En fin, de ser ciertas estas cifras, aparte de que en la URSS después de la muerte de Stalin debieron quedar cuatro gatos y un tambor, nos encontraríamos con que todo el territorio de la antigua URSS vendría a ser una fosa común gigantesca, por la que no se puede dar un paso sin tropezar con algún resto humano. La falsedad de todos estos datos, que no son fruto sino de la imaginación de cuatro “historiadores” que no saben lo que es salir de su despacho y de algún disidente filofascista como Soljenitsin, empeñados durante años en un “¿quién da más?” en cuanto a las cifras de la represión soviética o las famosas hambrunas, se pone de manifiesto por el simple hecho de que los archivos de la seguridad soviética fueron abiertos por Gorbachov en el año 89, y nada aparece en ellos que se acerque ni de lejos a lo que plantean estos “historiadores”. Por otro lado, si las cifras fueron tan elevadas, no sería difícil encontrar los restos de esas decenas de millones de víctimas. Aquí, en España, donde las cifras de la represión franquista fueron de en torno a un cuarto de millón de personas, aparecen fosas un día sí y otro también. Nada de esto ha ocurrido en el territorio de lo que fue la URSS.

El genocidio de los nazis está sobradamente respaldado por todo tipo de documentos y testimonios. El “genocidio” de la URSS es como una verdad revelada, como un dogma católico que no necesita someterse a ningún criterio objetivo, que no necesita de ninguna base material y que se ha dado por bueno por gran parte de la opinión pública de todos los países merced a un machaque constante durante siete décadas, en las que una mentira se ha sobrepuesto a otra y así ad infinitum. Viene a ser como los rumores de ciertos pueblos, que se inician con un “fulanito es homosexual” y, en el devenir de ese rumor, se acaba diciendo que fulanito está liado con el cura del pueblo. El pueblo en este caso tiene dimensión planetaria y la exageración, la manipulación de la verdad y los añadidos creativos son aún más exagerados. Y si a esto se suma el interés del imperialismo por destruir el movimiento comunista internacional y a sus más importantes dirigentes, la magnitud de la mentira alcanza proporciones inconmensurables.

Para entender todo este montaje contra Stalin y contra el movimiento comunista internacional, necesitamos retrotraernos a lo que el dirigente soviético representaba después de la II guerra mundial, que es cuando la campaña anticomunista adquiere mayor intensidad, para no remitir ya nunca.

Stalin consiguió que la URSS, en apenas dos décadas, pasara de ser un país muy atrasado a la segunda potencia mundial en lo económico, en lo militar y en lo político, debido esto último a su ascendencia entre los trabajadores de todos los países. La URSS, bajo el liderazgo de Stalin, derrotó prácticamente en solitario a los nazis. El famoso desembarco de Normandía no jugó apenas ningún papel en la derrota de los hitlerianos, teniendo en cuenta que el espinazo del ejército alemán ya estaba roto. Lo rompió la URSS en su contraofensiva, con un coste humano absolutamente brutal; como ya hemos dicho, 25 millones de soviéticos perdieron la vida en la II guerra mundial. Las llamadas potencias occidentales, lejos de colaborar a la derrota nazi, contemporizaron, en espera de que los nazis y los soviéticos se destruyeran entre sí, y así reforzar su propia posición. Se equivocaron en sus cálculos. La Unión Soviética salió de aquel conflicto más fuerte que nunca. Los imperialistas no esperaban este desenlace y temían seriamente por la supervivencia del sistema capitalista ante la pujanza de los comunistas.

Bajo el liderazgo de Stalin, surgió el campo socialista. Y la admiración que la figura de Stalin despertaba en millones de trabajadores de todo el mundo, representaba un fenómeno desconocido hasta entonces.

Todos estos elementos resultaban muy peligrosos para el capitalismo mundial. Era necesario desatar una campaña para acabar con la amenaza comunista. Y es a partir de ese momento que el antiestalinismo, estrechamente imbricado con la llamada “guerra fría”, se torna más agresivo. Había que destruir la figura de Stalin porque era la forma de destruir el movimiento comunista. Y para conseguir este objetivo valía y sigue valiendo todo; no hay crimen que no se le haya imputado a Stalin. Existe tal grado de exageración, que todo resulta caricaturesco y falso. Es inconcebible un ser humano con un grado de maldad y de crueldad como el que se le achaca a Stalin; parece ser que no hubo ni un minuto en su vida en que no estuviera planeando la destrucción o asesinato de algún adversario, cuando no de los miembros de su propia familia.

No tengo intención de entrar en una guerra de cifras sobre la represión en la URSS contra los elementos contrarrevolucionarios. No hay duda de que esa represión fue enorme y que no podía ser de otro modo. La Unión Soviética hubo de enfrentarse a una situación extremadamente conflictiva desde su mismo nacimiento. La Unión Soviética nace al calor de la I guerra mundial e inmediatamente se ve arrastrada a una guerra civil absolutamente cruel entre el nuevo poder surgido de la Revolución de Octubre y los elementos del viejo régimen, respaldados éstos por las potencias imperialistas, que también destacaron tropas en territorio soviético. Se ve sometida al más asfixiante cerco capitalista. El sabotaje de la economía soviética y las conspiraciones internas y externas contra el poder soviético fueron constantes. Tuvo que enfrentarse a la agresión hitleriana.

No pretendo hacer, sin embargo, una defensa acomplejada de la figura de Stalin, como las que suelen hacer ciertos “estalinistas”, en el sentido de que el pobre Stalin se vio obligado a hacer lo que hizo, o caer en las concesiones a los prejuicios burgueses diciendo aquello de que “yo defiendo a Stalin, pero hay que reconocer que se cometieron desmanes”, que es una forma absolutamente vergonzante y vergonzosa de defender al gran dirigente soviético.

He definido, en líneas muy generales, el contexto en el que se desarrolló la construcción del socialismo en la URSS y he intentado explicar los porqués de la represión soviética. Pero, eso, he intentado explicar, que no justificar esa represión soviética, pues los comunistas no debemos justificar nada ni mucho menos justificarnos ante la burguesía, casi pidiendo perdón por existir. Los comunistas nunca hemos defendido aquello de que “el fin justifica los medios”. Las justificaciones son para los curas y los moralistas. Los comunistas nos guiamos por un principio mucho más sencillo y menos hipócrita: el findetermina los medios.

En la URSS, se hizo lo que dictaban las circunstancias de la época. Ni más ni menos. Los comunistas no elegimos las condiciones en que se debe hacer una revolución. Éstas vienen dadas. Evidentemente, lo ideal es que el proceso revolucionario sea lo más incruento posible. Pero, en el terreno de la realidad, nos encontramos con que las revoluciones se desarrollan siempre en unas condiciones muy difíciles. Y esto determina que las revoluciones se hayan desarrollado y se habrán de desarrollar de forma cruenta. La lucha de clases determina este carácter cruento.

En el período que va de 1917 al XX congreso del PCUS (momento en que se produce el giro revisionista, también sobre la plataforma del antiestalinismo), no todo debió ser perfecto, ni tampoco podía serlo (toda actividad humana es necesariamente imperfecta). Pero todo marxista-leninista debe reivindicar este período. Y quien se muestre titubeante en esta reivindicación, quien recurra a argumentaciones tangenciales, quien caiga en los “sí, pero…”, lo único que estará demostrando es que los prejuicios burgueses, la propaganda imperialista y anticomunista con la que nos han machacado en todo tiempo y desde todos los frentes, se le ha introducido hasta el tuétano; y esto, en tanto no sea superado, le incapacitará para militar en el movimiento comunista.

No hago, desde luego, un llamamiento a aceptar de forma acrítica ninguna conclusión respecto a aquel período. Esto tampoco es propio de comunistas. Si por un lado tenemos a los “estalinistas” acomplejados, por otro también tenemos a quienes reivindican a Stalin, de un modo que podríamos definir como talibánico, sabiendo muy poco o nada sobre su papel histórico o sobre su obra teórica y práctica. Los primeros son incapaces de desprenderse totalmente de los prejuicios burgueses; los segundos padecen exactamente del mismo mal, pero lo ocultan bajo una pose de puros y duros estalinistas; y suele ocurrir que estos superestalinistas terminan en no pocas ocasiones yendo a dar con sus huesos en el revisionismo y en las peores formas del oportunismo político.

No hay que caer, por tanto, ni en posiciones acomplejadas ni en el talibanismo. Hay que hacer siempre un análisis profundo de todas las cuestiones. Ahora bien, no hay que hacer nunca este análisis desde la óptica de la ideología burguesa, nunca desde los prejuicios que nos han sido inoculados por el capitalismo.

Por último, del mismo modo que las razones por las que la propaganda imperialista ha engrandecido a un sujeto tan despreciable como Trotsky son las razones que deben llevarnos a señalarlo como un enemigo del movimiento comunista, las razones por las que esa misma propaganda ha demonizado a Stalin son las que obligan a cualquier comunista consecuente a reivindicarle y a restituirle en el lugar que le corresponde en la historia y en el movimiento comunista internacional. No hay ningún dirigente político que haya sido más denostado que Stalin. Nos corresponde a los comunistas desmontar las mentiras que sobre él se han construido. La rehabilitación de Stalin es parte fundamental de la lucha contra la ideología burguesa; es parte, por tanto, de la lucha por la reconstrucción del movimiento comunista. El antiestalinismo, ya lo hemos dicho, no es sino otro de los nombres que adopta el melifluo anticomunismo. Y como tal debemos combatirlo.

(1) Stalin. “La Revolución de Octubre y la táctica de los comunistas rusos”. Diciembre de 1924.

Publicado por Odio de Clase

LA IMAGEN ES DE NUESTROS ARCHIVOS. L. F.

jueves, 11 de abril de 2013

CABEZAS CUADRADAS INCLINAOS ANTE LA BANDERA DE NUESTROS MÁRTIRES

Cuestionatelotodo: 20 años del asesinato del joven antifascista Guill...: Hoy 11 de abril se cumplen 20 años del asesinato del joven antifascista Guillem Agulló, lamentablemente una mas de las victimas de los que ...

Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România: Dacia amenaza a sus trabajadores con llevarse la p...

Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România: Dacia amenaza a sus trabajadores con llevarse la p...: Los gerentes de la empresa  fabricante de automóviles Dacia, controlada desde 1999 por la francesa Renault,  han advertido que pueden trans...

IL BOLSCEVICO n° 15 2013




Investigar-11S: Demoliciones controladas blues

Investigar-11S: Demoliciones controladas blues

miércoles, 10 de abril de 2013

CONVENCETE SOLO PODEMOS PARAR LA GUERRA IMPERIALISTA CON LA GUERRA POPULAR


Vivimos una situación de guerra internacional. El imperialismo, capitaneado por la superpotencia estadounidense, atenazado por la grave y prolongada crisis económica y política que le ha impuesto el marchamo “tenés que morir, hermano”, para alejar de sí ese destino se ha puesto a cabalgar sobre aquello de la inexorabilidad de la tercera carnicería mundial. Sólo que identificando esta guerra, con su versión de “guerra nuclear”. Con ello vendiéndonos la idea de la imparabilidad de la guerra; que ellos son los que mandan  en el mundo. Y en ello el pueblo sencillo, el hombre de la calle, nada puede hacer.

 Sobre nuestras cabezas, sobre la cabeza de la entera humanidad trabajadora, se han puesto a blandir sus armas nucleares, la bomba atómica. ¿Debemos temer  a la bomba atómica? No, esa arma alucinante y terrorífica ciertamente pone en peligro la vida sobre el planeta, haría desaparecer de la faz de la Tierra a la gran mayoría de la humanidad trabajadora, inclusive a ellos mismos. Ellos, los imperialistas,   encabezados por EE.UU.,  correrían ese riesgo. Pero, sin pueblo trabajador, sin la clase obrera, no hay plusvalía posible. Matándonos se matan a sí mismos. Además, como nos han enseñado los camaradas maoístas chinos  encabezados por el Presidente Mao, al imperialismo se le debe despreciar estratégicamente, pero tomándoles en cuenta tácticamente. Y ese es el camino que nos han estado marcando innúmeros Partidos Comunistas, basados ellos en la enseñanzas del Presidente Mao, que han estado desarrollando victoriosas e inderrotables guerras populares de liberación contra los opresores y agresores imperialistas en muchos puntos del planeta. Por lo que, es de concluir, esa política de aterrorizar a los pueblos del mundo con usar la bomba atómica, como medio de imponer su hegemonía sobre el planeta, demuestra que son ellos, precisamente, quiénes temen a la humanidad.

¿Por qué? Porque esa situación de guerra internacional, existente hoy en el mundo,  resultado de la agudización al extremo de la contradicción entre el imperialismo y los pueblos nacionalmente oprimidos, explotados,  como todas las contradicciones tiene un doble aspecto. Por un lado,  es auténtica y existente guerra imperialista, pero; por el otro, ha despertado en la mente de las grandes mayorías populares la disposición de actuar contra la guerra imperialista.

 De ahí debemos  extraer la única conclusión político-práctica que se nos impone: ¡Esta guerra que se nos ha venido encima no es única y exclusivamente imperialista, sino que también, paralelamente, es una guerra revolucionaria contra los guerreristas imperialistas y los opresores de todos los países involucrados directa o indirectamente!

Que la naturaleza de la guerra actual tiene un carácter dual;  claramente antagónicos entre sí. Por lo portadores concretos e históricos que las impulsan y los objetivos políticos y sociales que tienden materializar. Burguesa imperialista y hegemonista, por un lado, y la clase proletaria revolucionaria y emancipatoria por el otro. Por medio de los cuales se dirime, con las armas en la mano, el destino del mundo en esta entrada del siglo XXI: la continuidad del capitalismo imperialista o la recuperación por la humanidad trabajadora del camino al socialismo y al comunismo.

Con mayor claridad, que en el pasado, arraiga el convencimiento de que la guerra imperialista de hoy es una guerra injusta, colonialista y depredadora desatada en aras de los intereses de la burguesía, de sus bandidos gobernantes  y de los grandes monopolios internacionales, y que; en respuesta, la guerra de los pueblos por su salvación nacional y por la realización sus intereses y fines  internacionales, mil veces superiores a aquellos de la minoría capitalista mundial (apenas son el 1% de la humanidad), resulta el aspecto progresivo, positivo, de dicha contradicción fundamental del sistema social imperialista imperante. Por lo que el dilema es: La guerra revolucionaria de los pueblos y naciones oprimidas y ocupadas militarmente forzados a hacer de puntos estratégicos en la guerra interiimperialista mundial o la guerra  imperialista mundial, dicha “guerra contra el terrorismo”, abre paso a la guerra popular de liberación nacional o a la guerra civil por el comunismo. Esto quiere decir que, contrariamente a la actitud que toma el pacifismo liberal burgués de oponerse a  la guerra imperialista mundial en curso rechazando toda guerra en general, los obreros comunistas han de empeñarse en preparar y organizar la guerra revolucionaria de los pueblos en respuesta a la guerra imperialista. Preparar y organizar la guerra popular revolucionaria contra los gobiernos imperialistas o no de los propios países, sean de los agresores o de los agredidos cómplices. Impulsar y organizar la lucha revolucionaria de las clases trabajadoras y de las clases populares las miras puestas a  llevarla a sus formas más elevadas y consecuentes, el levantamiento insurreccional,  la guerra popular y la guerra civil por el socialismo.

Esa tarea política se puede y se debe hacer. La clase obrera y las masas populares deben ser convencidas y serán convencidas que, pese a los gritos plañideros de los pacifistas utópicos y de la izquierda aburguesada que no deja de convocar a la “sensatez” de los bandoleros que nos desgobiernan  y que las invitan a que centren su acción política en la supuesta “no-agresividad” de los imperialistas emergentes presentados como “garantes de paz y democracia”, cuando en realidad  juntos realmente las mismas nos empujan a su nueva carnicería mundial. Obviando  la correcta posición marxista-leninista-maoísta frente a tal perspectiva combatir al imperialismo y su política belicista sea con la máscara que se nos presente. De que el mundo de hoy, en esta entrada del siglo XXI, es monocolor y monopolar capitalista imperialista. Eso porque aquella contradicción fundamental marcadora de un estadio de la época actual, la contradicción entre países capitalistas y países socialistas, ha desaparecido escenario político internacional.  

 Erróneo resulta pues el pretender basar la propia estrategia de la lucha contra el imperialismo y la guerra imperialista, por la preservación de la paz, la conquista de la democracia popular y del socialismo, en un baluarte estatal de la paz y del progreso social allí dónde no está más.

Es esconder, tras un antiyanquismo primario –supuestamente apoyados en las correctas tesis de las Conferencias Internacionales de Moscú de 1957 y 1960, las que vieron juntos aún a marxistas-leninistas y revisionistas modernos, de presentar al imperialismo estadounidense como el enemigo principal de la humanidad y de la paz- y cuando los revisionistas modernos han completado su subversión contrarrevolucionaria antisocialista y ya no existe país socialista en el mundo que se ha perdido la capacidad de razonar revolucionariamente y con sensatez.  Que no hacen un análisis del mundo de hoy utilizando las herramientas del marxismo-leninismo-maoísmo, que lo han convertido en un recetario de fórmulas muertas, momificadas.  “Olvidando”, muy oportunamente, un hecho elemental que nos ha enseñado el marxismo: ¡El imperialismo, como sistema económico y político, es el enemigo principal siempre de las clases trabajadoras y de su socialismo, pero el imperialismo estadounidense es el enemigo concreto, inmediato y principal del momento!

Esto es claro para cualquier y real comunista marxista-leninista. Pero, como hemos visto, para otros no. Estos últimos con su uso doloso de la idea petrificada de “USA la única potencia enemiga de la humanidad y la paz” siembran la confusión en la clase obrera, en los pueblos y naciones victimadas por la agresión armada imperialista, la desarman ideológicamente y la preparan a echarla en brazos del nacionalcolaboracionismo, sea en aquellos de la potencias imperialista rivales de aquel (que no únicamente son Rusia y el socialimperialismo chino) o en aquellas de las burguesías del propio país, aún a costa de pintarla de “socialista”.

Mistificación de nacionalcapitulacionistas y colaboracionismo de clase es la esencia contrarrevolucionaria de los pacifistas burgueses y de los neorevisionistas postmodernos. Ocultamiento y engaño que, conscientemente, se hace a la clase obrera, a los pueblos y naciones victimados por la guerra imperialista en desarrollo. Incapacitación de las masas obreras y masas trabajadoras a responder con la justa medida a los imperialistas en su guerra.

Cuando no hay nada más objetivo, revolucionario y verdadero que responder a la guerra con la guerra. Remarcar, tras una auténtica labor comunista de esclarecimiento de las masas trabajadoras que están llamadas a ser el punto de torsión militar revolucionario de los planes militares y políticos de dominación mundial de la burguesía imperialista. De la urgencia de que vinculen su lucha  por la paz, la independencia nacional y la preservación de sus libertades democráticas a la construcción de auténticos partidos comunistas de nuevo tipo en los países imperialistas y en el resto de los países capitalistas dadores, como siempre  se les ha exigido,  de carne de cañón y de puntos estratégicos a las potencias beligerantes. Partidos Comunistas intransigentemente proletarios y consecuentemente revolucionarios, los que al calor de esta guerra imperialista y de la maduración de la crisis revolucionaria mundial se militaricen y encuadren a las masas trabajadoras en la lucha revolucionaria, militarizándolas a su vez, y que las conduzcan al derrocamiento del capitalismo y del imperialismo en todo el planeta abriendo amplio curso a la guerra popular de liberación y/o  a la insurrección proletaria, como a la guerra civil antiimperialista y por el socialismo.

martes, 9 de abril de 2013

ANG BAYAN, April 7, 2013

http://www.youtube.com/watch?v=qc-unZeLqcE&feature=player_embedded

El norte de Irlanda: Comunicado de Gerry Adams tras la muerte de Margar...

El norte de Irlanda: Comunicado de Gerry Adams tras la muerte de Margar...: Comunicado de Gerry Adams 08 de abril 2013 Muerte de Margaret Thatcher El Presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, al comentar la mue...

(Nota de Luminoso Futuro: A Gerry Adams le respetamos como persona y por sus luchas en pro de la independencia de Irlanda, pero por su respuesta a los periodistas que le entrevistaban -como se deja ver en el párrafo final de esta presentación- no tenemos más que rechazarle por su frase conciliacionista e inconsecuente para con las luchas del pueblo irlandés).

ODIO DE CLASE: VIDEO-JORN​ADAS PRO-AMNIST​IA

ODIO DE CLASE: VIDEO-JORN​ADAS PRO-AMNIST​IA: Reportaje completo de las 1ª Jornadas por la Amnistía de los Presos Políticos realizadas en Madrid el pasado 6 de Octubre. El reportaje cu...

(Nota de Luminoso Futuro: Nuestra solidaridad con los presos políticos y perseguidos ideológicos de España, y nuestra exigencia de su inmediata libertad. No sólo. Sino que también para todos los presos políticos y prisioneros de guerra revolucionaria sepultados en vida, en las mazmorras de ese sistema social inhumano y opresor, por el único delito de no sólo querer sino luchar, inclusive armas en mano, por la conquista de un radiante futuro para la entera humanidad.
¡Odio y resistencia al capitalismo!      ¡Libertad para todos los presos políticos en todos los rincones de la Tierra!   ¡Muerte al fascismo y al imperialismo! ¡Por el socialismo nuestra libertad personal y la vida! ¡Viva la República Socialista Mundial!).

Cuestionatelotodo: La perra (Margaret Thatcher) ha muerto

Cuestionatelotodo: La perra (Margaret Thatcher) ha muerto: Miles de ingleses celebran la muerte de la conocida como "la dama de hierro", a la que los trabajadores británicos recuerdan como...

(Nota de Luminoso Futuro: ¡La perra a muerto! Esa que, junto a ese otro criminal de lesa humanidad Ronaldo Reagan, inició la nefanda y genocida política económica mundializada del neoliberalismo, Margarita Thatcher (¡que la lancen al estercolero!). Con su muerte se ha roto una  milenaria tradición humana, aquella de llorar a los muertes y contar mentiras de lo "bueno que fueron en vida", millones de trabajadores al presente, por todo el mundo, la maldicen pública o privadamente: ¡Al fin, haz muerto perra! ¡Que a tí y a ese retrasado mental, pésimo artista, soplón de compañeros de trabajo, Reagan, el Diablo les escupa el culo! Margarita Thatcher enemiga a muerte de la clase obrera inglesa y de los trabajadores de todo el mundo, amiga de dictadores y sirvienta putera del capital, fascista, mueres y nosotros, tus víctimas, bailamos y bebemos cerveza sobre tú tumba. ¡Echad, a la perra muerta a un lado de la calle!).

lunes, 8 de abril de 2013

SINDICATO ANDALUZ DE TRABAJADORES.-SEVILLA-06/09/2009

http://www.youtube.com/watch?v=Fu4UvGuApkU&feature=youtu.be

Tres de los jornaleros del sindicato andaluz de trabajadores viciosamente apaleados por la policia en sevilla en este video han sido condenados hoy a un año de carcel cada uno, confirmando el hecho de que españa es una monarquia bananera donde la justicia es un chiste...

Crónicas húngaras: Los estudiantes salen a la calle




Crónicas húngaras: Los estudiantes salen a la calle: Como ya se anunciaba en el artículo del domingo sobre la cuestión, el lunes había previstas varias acciones estudiantiles para protestar c...

Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România: Reportaje sobre los mineros del Valle del Jiu de D...



Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România: Reportaje sobre los mineros del Valle del Jiu de D...: Hace dos décadas, en la Rumanía Socialista, existían mas de 200.000 mineros en el Valle del Jiu, una de las principales cuencas carboníferas...

domingo, 7 de abril de 2013

Kampuchea democrática: NACIDA DE LA GUERRA POPULAR DE LIBERACIÓN ANTIYANQUI



http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=_Y3Bye7CTrY#!


En defensa de Kampuchea


Pol Pot es, en la jerga internacional de los revisionistas, lo que aquí fue López Rega. Si se quiere mentar al demonio, se menta a Pol Pot.
Saloth Sar (tal es el nombre verídico del camarada Pol Pot) nacio el 19 de mayo de 1925 en una aldea de la provincia de Kompong Thom. Su padre, Phen Saloth, era un campesino propietario de doce hectareas. A los dieciseis años, Pol Pot asistio a la secundaria en la bulliciosa ciudad mercantil de Kompong Cham. En 1948, mientras aprendia carpinteria, su vida cambio. Recibio una beca para estudiar radioelectricidad en Paris. Partio junto con otro joven, Mey Mann. Volveria cinco años mas tarde. Su afiliación al Partido Comunista de Francia lo llevara a descuidar sus estudios y priorizar las actividades militantes de las cuales formara el Grupo de estudio de Paris, célula dedicada a la profundización teórica del marxismo-leninismo. Siempre relacionado al PC francés, trabaja arduamente para adherir a los estudiantes camboyanos en contra de la monarquía. En su obra Monarquía o Democracia, Pol Pot escribe: "La monarquía es un vil postulado que vive de la sangre y el sudor de los campesinos. Solo la Asamblea Nacional y los derechos democráticos darán a los camboyanos un espacio de respiro. La democracia que reemplazara a la monarquía es una institución sin igual, pura como un diamante". El Grupo de estudio de Paris habia sacado una revista de politica y teoria titulada Khemara Nisit. Establecen contacto con Ho Chi Minh, reconocido por sus escritos anticolonialistas en el periódico L¨Humanite del PC francés. Constituyen la alianza comunista Annamita-Khemer (en alusión a los grupos étnicos mayoritarios de Indochina). El Grupo de estudio de Paristenía como premisa básica trabajar en forma autosostenida, democrática e independiente de toda influencia que amarre el desarrollo orgánico del grupo. En otras palabras, la independencia camboyana debía ser obra de los propios camboyanos. En julio de 1946 los miembros del Grupo rehusaron a asistir a una reunión en Fontainebleau, a las afueras de Paris, donde Ho Chi Minh, ya convertido en líder indiscutido del PC de Indochina, seria el principal orador; "Presentaran sus respetos al Tio Ho", les dijeron los miembros de la delegacion vietnamita. No será la única ni la última vez en que las discrepancias entre comunistas camboyanos y vietnamitas se harían visibles. El PC indochino se disolvió en 1951 en sus tres fracciones nacionales (Camboya, Laos y Vietnam). La facción camboyana daría origen al PRPK (Partido Revolucionario Popular de Kampuchea). Mientras tanto, en Camboya la represión a los comunistas por orden del monarca Norodom Sihanouk era sanguinaria. En julio de 1962 fue asesinado Tou Samouth, el principal líder del PRPK. Tou Samouth y Son Ngoc Minh habian formado un Issarak (Movimiento de Liberacion Nacional), pero el verdadero liderazgo del Movimiento lo tenian los vietnamitas vencedores de Dien Bien Phu, quienes supervisaban todas sus acciones. La direccion del Partido rompio con los cabecillas de este Movimiento, refugiados en Hanoi, en 1963. Son Ngoc Minh moriria de una enfermedad en 1972. En 1954 el PC camboyano habia sido en gran medida rural, budista, genuflexo y provietnamita. Para 1970 su fuerza directriz era urbana, formada en Francia al calor del Mayo Frances, ortodoxa y antiimperialista. Pol Pot tomo la responsabilidad del Secretariado del Partido en la mas dura de las clandestinidades, reorganizando las golpeadas estructuras partidarias. Este trabajo paciente y en silencio (no se supo mas nada de los comunistas hasta 1967, año de una nueva insurgencia comunista) posibilito un resurgimiento vigoroso que daba voz y oídos a los oprimidos. La nueva direccion, autenticamente comunista, veia en el campesinado una fuerza decisiva. Habia que determinar las clases en las zonas rurales.
En su mayoria el campesinado era pobre y estaba endeudado, otra parte estaba compuesta por pequeños propietarios y existia una clase terrateniente infima. Esto era resultado de las nefastas politicas del autocrata feudal Sihanok. Entre 1950 y 1970 la cantidad de granjeros sin campos habia aumentado de un 4% a un 20%, y la cantidad de desposeidos sin duda aumento en una gran proporcion durante los bombardeos de los B-52 estadounidenses. En el medio de estos hechos el 18 de marzo de 1970 ocurre un golpe de Estado por parte del General Lon Nol. Los imperialistas querían militarizan la región y tener la menor cantidad de impedimentos para la profundización de su guerra sucia (vale recordar que Nixon incrementaba por esos años los bombardeos con napalm, incluso sin la aprobación gubernamental). El PRPK pasó a llamarse POC (Partido Obrero de Camboya), y se creo una guerrilla denominada Oficina 100 en las fronteras con Vietnam del Norte, al nordeste de Camboya. El Vietminh (Ejercito de Liberación Nacional de Vietnam) les pidió retrasar su agenda hasta que los estadounidenses sean expulsados de Vietnam del Sur.
Los principales miembros del Angkar (Comité Central) viajan a Pekín, en donde se los recibe como héroes, y deciden adoptar al Pensamiento Mao Tsetung como parte del desarrollo ideológico que necesita el Partido para acceder a la toma del poder. Se cambia por ultima vez el nombre de la vanguardia política organizada, desde el viaje a Pekín se lo llamo PCK (Partido Comunista de Kampuchea). Después de una reunión en Vietnam del Norte, Pol Pot tomo la comandancia de la guerrilla y, comprendiendo que se había llegado a un punto de equilibrio estratégico en el plano militar, crea el Ejército Revolucionario de Camboya para librar una guerra de movimientos. Surgen sublevaciones de masas en todo el país y el PC logra el control del norte de Camboya con victorias rápidas y avances indetenibles. El cerco a las ciudades avanzaba, cerraban desde todos los puntos del país a Phnom Penh como una tenaza y el dictador Lon Nol comenzaba a quedarse sin peones para sus jugadas de resistencia. En 1974 los comunistas toman la ciudad de Udong, antigua capital del país ubicada a pocos kilómetros al norte de Phnom Penh. El 17 de abril se produce la caída de Phnom Penh. El aeropuerto de Pochetong fue blanco de intensos ataques, pero aun así no se pudo impedir la huida de Lon Nol en un helicóptero estadounidense hacia Hawai, en donde moriría en 1985. La revolución había triunfado

Creación de Kampuchea Democrática

Cuando el PCK toma Pnom Penh, la capital estaba atiborrada por mas de 2 Millones de campesinos y habitantes del interior de Kampuchea, refugiados de la guerra revolucionaria contra los yanquis y contra el régimen fascista de Lon Nol, que también fue sostenido por la URSS. Sobrevivían en condiciones miserables, dormían en las calles. Entonces el PCK se propuso resolver el problema trasladando esa población al campo para trabajar la tierra. La idea central era extender la producción de arroz, maíz, frijoles, caucho, pimienta, sésamo, soja, papa, algodón, tabaco, bananas, entre otros cultivos característicos de la región. Los revisionistas hablan de "movilización forzada de los habitantes de las ciudades para trabajar el campo". Es una falacia absoluta. Para empezar, Camboya era (y es) un país agrario, su industria era artesanal y su economía se sustentaba en la exportación de arroz, caucho y pescado. Junto con Laos, Camboya tiene el triste reconocimiento de ser el país mas bombardeado de la historia. En comparacion con sus vecinos Tailandia y Vietnam, Camboya tiene geografia compacta, demografia dispersa, unificacion linguistica, homogeneidad etnica, carencia de diversificacion economica y subdesarrollo politico. Es un pais absolutamente aisaldo, sin salida al mar. La Camboya prerevolucionaria estaba compuesta en un 80% por campesinos. La economia era absolutamente rural y su sociedad de aldeas se encontraba descentralizada con una economia desintegrada. Entre noviembre y diciembre de 1975 se llevo a acabo un encuentro nacional de miembros del Partido en el Estadio Olímpico de Phnom Penh. Nuon Chea proclamo el inicio de lo que se conoció como El Gran Salto. Esta política conformo una organización social nueva que unificaba la dirección política, económica, militar y cultural de Camboya. De modo que las masas de campesinos trabajadores avanzaron en el difícil y tortuoso camino de ir tomando en sus manos la dirección de los asuntos, es decir autogobernarse. Los revisionistas silencian, desprecian, el trabajo entusiasta, abnegado, creador, de miles y miles de hombres y mujeres. Solo tienen ojos para ver a los individuos que escamoteaban o huian del trabajo colectivo, robaban y especulaban. A la vez minimizan la miseria, el atraso, la explotación y la brutal opresión de la monarquía, que obligaba a todos los habitantes a pagar impuestos de la forma en que puedan para mantener las apetencias de un zángano, de un "rey". Una revolución se gana el derecho de apoderarse de todo y esto incluye la vida de sus enemigos, de los enemigos del pueblo, de los títeres contrarrevolucionarios. Todo accionar y su grado de aplicación esta indisolublemente ligado a la lucha de clases y a quien detente el poder. Así, cuando la burguesía creo centros de detención y tortura, eran ellos quienes torturaban, asesinaban y hacían desaparecer los cuerpos de los revolucionarios; así, cuando el pueblo creo y establecían Nuevo Poder, la situación se invertía (con la diferencia de que los revolucionarios no torturamos, explicamos el motivo de la ejecución y se procede a la misma sin preámbulos). El 5 de enero de 1976 se conformo el nuevo Estado con el nombre de Kampuchea Democrática. 

Publicado por el Partido Comunista Popular de Argentina

Puerto Rico en pie de lucha por la independencia nacional y la libertad



http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=kV5Td2LhS28

(Vídeos): REVISIONISTAS Y DERECHISTAS DEL FMLN TRAICIONAN LA GUERRA POPULAR EN EL SALVADOR




1:
     http://www.youtube.com/watch?v=mdCJkzwDVNM&feature=player_embedded

2:
     http://www.youtube.com/watch?v=8-zp8410yrs&feature=player_embedded

3:
     http://www.youtube.com/watch?v=rhSSFx_A2Jg&feature=player_embedded

4:
      http://www.youtube.com/watch?v=P7Qp5EKi5rU&feature=player_embedded 

5:
      http://www.youtube.com/watch?v=EsDhoBV5NJo&feature=player_embedded 

6:
      http://www.youtube.com/watch?v=guNCX1hU54c&feature=player_embedded 

7:
      http://www.youtube.com/watch?v=KTPAB9yZslk&feature=player_embedded  

8:
      http://www.youtube.com/watch?v=KTPAB9yZslk&feature=player_embedded 

9:
      http://www.youtube.com/watch?v=U5YVMen-ZzU&feature=player_embedded

SARE ANTIFAXISTA: Arrojan al agua al candidato neonazi de Amanecer D...

SARE ANTIFAXISTA: Arrojan al agua al candidato neonazi de Amanecer D...: todossomosgriegos.wordpress.com El pasado martes 2 de abril, fué arrojado al agua, el candidato de Amanecer Dorado Stelios Blamakis en la ci...

sábado, 6 de abril de 2013

EL ESTE ES ROJO


Parte 1:
http://www.youtube.com/watch?v=chXPybOnP9w&feature=player_embedded 


Parte 2:

Parte 3:

Parte 4:

Parte 5:

Parte 6:

Parte 7:

Parte 8:

Parte 9:

Parte 10:

Parte 11:

Parte 12:

Parte 13:

Parte 14:

Parte 15:

Parte 16:

Parte 17:


Engels y los crímenes sociales


Cuando un individuo hace a otro individuo un perjuicio tal que le causa la muerte, decimos que es un homicidio. Si el autor obra premeditadamente, consideramos su acto como un crimen. Pero cuando la sociedad [*] pone a centenares de proletarios en una situación tal que son necesariamente expuestos a una muerte prematura y anormal, a una muerte tan violenta como la muerte por la espada o por la bala, cuando quita a millares de seres humanos los medios de existencia indispensables, imponiéndoles otras condiciones de vida, de modo que les resulta imposible subsistir, cuando ella los obliga por el brazo poderoso de la ley a permanecer en esa situación hasta que sobrevenga la muerte, que es la consecuencia inevitable de ello, cuando ella sabe, cuando ella sabe demasiado bien que esos millares de seres humanos serán víctimas de esas condiciones de existencia, y sin embargo permite que subsistan, entonces lo que se comete es un crimen. 
Muy parecido al cometido por un individuo, salvo que en este caso es más disimulado, más pérfido, un crimen contra el cual nadie puede defenderse, que no parece un crimen porque no se ve al asesino, porque el asesino es todo el mundo y nadie a la vez, porque la muerte de la víctima parece natural, y que es pecar menos por comisión que por omisión.
Pero no por ello es menos un crimen. Ahora pasaré a demostrar que la sociedad en Inglaterra comete cada día y a cada hora lo que los periódicos obreros ingleses tienen toda razón en llamar crimen social, que ella ha colocado a los trabajadores en una situación tal que no pueden conservar la salud ni vivir mucho tiempo, que ella mina poco a poco la existencia de esos obreros y que los conduce así a la tumba antes de tiempo. Demostraré, además, que la sociedad sabe hasta qué punto semejante situación daña la salud y la existencia de los trabajadores y, sin embargo, no hace nada para mejorarla. En cuanto al hecho de que ella conoce las consecuencias de sus instituciones y que ella sabe que sus actuaciones no constituyen por tanto un simple homicidio, sino un asesinato, puedo demostrarlo citando documentos oficiales, informes parlamentarios o administrativos que establecen la materialidad del crimen.

Nota de Engels

 [*] Cuando hablo de la sociedad, aquí y en otras partes, como colectividad responsable que tiene sus obligaciones y derechos, huelga decir que me refiero al poder de la sociedad, es decir, de la clase que posee actualmente el poder político y social, y por tanto es responsable también de la situación de aquellos que no participan en el poder. Esa clase dominante es, tanto en Inglaterra como en los demás países civilizados, la burguesía Pero que la sociedad y particularmente la burguesía tenga el deber de proteger a cada miembro de la sociedad por lo menos en su simple existencia, de velar por que nadie muera de hambre por ejemplo, no tengo necesidad de demostrarlo a mis lectores alemanes. Si yo escribiera para la burguesía inglesa, la cuestión sería muy distinta. And so it is now in Germany Our German Capitalists are fully up to the English level, in this at least, in the year of grace 1886. (Así es ahora en Alemania. Nuestros capitalistas alemanes se hallan enteramente al nivel de los ingleses, al menos en este respecto, en el año de gracia de 1886). ¡Cómo ha cambiado todo desde hace 50 años! Hoy hay burgueses ingleses que admiten que la sociedad tiene deberes hacia cada miembro de la misma; pero, ¿hay alemanes que piensen de igual modo? (F.E.)

Extraído del libro “La situación de la clase obrera en Inglaterra” – Federico Engels, 1845

Publicado por Gramscimanía 

Los cinco Maestros: Revolución Cultural: 11 DISCURSOS DEL CAMARADA LEN...



Los cinco Maestros: Revolución Cultural: 11 DISCURSOS DEL CAMARADA LEN...: Revolución Cultural: 11 DISCURSOS DEL CAMARADA LENIN :   LISTA DE DISCURSOS 00:06 ¿QUE ES EL PODER SOVIÉTICO? 02:39 LOS CAMPESINOS MED...

Soledad Bravo / Ay Carmela

http://www.youtube.com/watch?v=zVVW1IqeSck

EL BOLCHEVIQUE n° 14 2013



http://www.pmli.it/ilbolscevicopdf/2013n141104.pdf

Cuestionatelotodo: Red de Blogs Comunistas


Cuestionatelotodo: Red de Blogs Comunistas: Os adjuntamos una propuesta para la creación de la "Red de Blogs Comunistas", proyecto abierto a nuevas incorporaciones y que tie...

Carta del C. C. del PCI (M) al PCN (Maoísta)

(Nota de Luminoso Futuro: Presentamos a nuestros lectores una carta enviada por el Comité Central del Partido Comunista de India (M) al C. C. del Partido Comunista de Nepal (maoísta)  el 31 de agosto de 2012. Dada la importancia política e ideológica de la misma la presentamos en su idioma original (inglés) habida cuenta de que por desconocer  dicho idioma no hemos osado traducirla. Con el compromiso de  que cuando sea traducida  correctamente por algún blog camarada, entonces la reproduciremos en castellano).

http://revolutionaryfrontlines.wordpress.com/2013/04/05/indian-maoists-message-to-nepal-maoists-cpn-maoist-august-31-2012/#more-25999

viernes, 5 de abril de 2013

Discurso de Ricardo Cohen, Secretario General, en acto 40º aniversario Partido Comunista Revolucionario de Uruguay



ESE PODER QUE NACE DEL CAÑÓN DE UN FUSIL


El Estado es la burguesía en armas contra la rebelión de sus esclavos. Para que las clases oprimidas, bajo la dirección del proletariado, puedan emanciparse a sí mismas y a toda la humanidad, como condición de principios y realización de la historia, antes  han de tomar las armas para enfrentar y derrocar revolucionariamente el poder del capital, y esto sólo será realidad batiendo militarmente al ejército y a la policía al servicio de la burguesía.

Breves de la guerra popular en el mundo

Filipinas: Con motivo de la celebración del 44 aniversario de la fundación del Nuevo Ejército del Pueblo (NPA) la guerrilla comunista ha lanzado una campaña de ataques a las tropas gubernamentales en toda Filipinas.
30 guerrilleros del Nuevo Ejército del Pueblo atacaron un puesto de control del reaccionario  Ejército Filipino a lo largo de la carretera Nabunturan-Maragusan en Magangit Village. Destruyendo   vehículos del ejército y quemando los neumáticos de un autobús.
Casi al mismo tiempo, otro ataque se llevó a cabo en New Bataan, donde los guerrilleros del NEP bombardeó al destacamento de la Brigada de Infantería 1001a del Ejército Filipino en Cantera, en  el pueblo de Maco. Mientras en el pueblo de Mabini, combatientes del NEP hostigaron al puesto de avanzada del 72 ª IB del Ejército burgués .

INDIA: El 31 de marzo el  Frente Democrático Revolucionario ha dado una Conferencia de Prensa, en la cual ha denunciado y condenado duramente el vil asesinato de 10 Dirigentes y Cuadros, políticos y militares, y el secuestro de otras 20 personas, por parte de la policía y paramilitares conformando por renegados y utilizados por el gobierno central para atacar al Partido Comunista de la India (maoísta).
Finalizando dicha denuncia ha lanzado las siguientes consignas políticas:
¡Condenar el asesinato a sangre fría de diez cuadros maoístas en una "operación secreta compartida por la policía y TPC en Chatra, Jharkhand!
¡Suelten a las veinte personas secuestradas por TPC inmediatamente y sin daños!
¡Constituir una investigación "judicial sobre el asesinato y castigar a los culpables”!

India: Acciones armadas de la guerrilla naxalita  (maoístas) en los últimos días:
Bihar: 3 policías ajusticiados en ataque maoísta en Chainpur
Ranchi: Tres policías muertos en los enfrentamientos continuos cerca de Chainpur. Además dos policías resultaron heridos graves y se encuentran hospitalizados. Los maoístas decomisaron las municiones que llevaban los policías fallecidos. Los maoístas emboscaron al vehículo policial cuando se aproximaba a ellos.

Orissa:  Una unidad del Ejército Guerrillero Popular de Liberación (EGPL), el 2 de abril,  dio muerte a Bhagaban Kirsani (38 años), que era un Sarpanch (cabeza de institución de nivel de autogobierno local), según un cartel dejado por los maoístas era un informante de la policía. El ajusticiamiento ocurrió en el distrito de Malkangiri.
 En otra acción,  de 20 a 30  maoístas armados hicieron expropiaciones y lanzaron bombas contra un centro de fabricación de licor en la aldea de Dangia en el distrito de Balangir la noche del 1 de abril. 
Jharkand: Guerrilleros maoístas destruyeron oficina del panchayat (gobierno local) situada en un edificio de dos pisos en la noche del 2 de abril en la aldea de Seeram en Lohardagga.  Por separado, las fuerzas de seguridad (SFs) detuvieron a dos sospechados maoístas, identificados como Binu Munda y Ramchandra Munda, en los bosques de Garuapiri en el distrito de Singhbhum el 3 de abril.

Filipinas: El Partido Comunista de Filipinas (CPP) condenó hoy la entrada prevista de hasta "4.000 tropas armadas estadounidenses en las Filipinas durante los próximos días ", lo que es una muestra de desprecio extremo en contra de la soberanía de Filipinas y una demostración de fuerza frente en los mayores preparativos de guerra de Estados Unidos en la península coreana ". 

India: El reaccionario gobierno de la Unión india aprobó un Plan del Ministerio del Interior de aumentar las  fuerzas especiales anti-Naxalista  en Bihar, Jharkhand, Odisha y Chhattisgarh y de Andhra Pradesh y otorgado fondo adicional de Rs 280 millones de rupias, para este fin.
El Ministerio del Interior, también ha decidido desplegar más  de 10.000 paramilitares en las zonas afectadas por las acciones de  los maoístas en los próximos meses
Bihar y Jharkhand: El PCI (Maoísta), según un portavoz que ha declarado  a diversos medios de comunicación el sábado, ha convocado un bandh (huelga general) de 48 horas en Bihar y Jharkhand desde el 6 de abril. Dicho bandh sería una parte de la semana de protestas desde el 1 de abril en repulsa por la matanza de sus 10 cuadros el 27 de marzo en el distrito de Chatra.

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CANARIAS INDEPENDENCIA Y SOCIALISMO: IZQUIERDAS Y NACIONALISMO EN CANARIAS (I)

CANARIAS INDEPENDENCIA Y SOCIALISMO: IZQUIERDAS Y NACIONALISMO EN CANARIAS (I): Por Francisco Javier González En realidad este análisis tiene un lustro de escrito. Fue publicado inicialmente en "El Guanche&quo...

El Asesinato de Patricio Lumumba 2 DE 4 YouTube

HOY SE COMPRUEBA QUE EL MI5 BRITÁNICO ORDENÓ EL ASESINATO DEL LÍDER CONGOLÉS



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jueves, 4 de abril de 2013

¡Condenamos el brutal asesinato de Sudipto Gupta, un estudiante activista de SFI por el régimen TMC! ¡Dos años de TMC normas demuestra su dominio de las tácticas entregados a ellos por el PCM social-fascista de desatar el terror fascista!


(Nota de Luminoso Futuro:  Repudiamos y condenamos enérgicamente este nuevo crimen cometido por el gobierno fascista indio, con complicidad de los socialfascistas del Partido "comunista" (marxista) de India. A la vez hacemos constar nuestra plena identificación y solidaridad con nuestros camaradas de la Asociación de Estudiantes Democráticos. Este alevoso asesinato del activista estudiantil Sudipto Gupta, realizado por la reaccionaria policía de dicho país, es una prueba más del entronizamiento de la violenta guerra de clase que los dominantes de dicho país han desatado contra el heroico pueblo de la India y sus sectores dirigentes de vanguardia la juventud estudiantil. La sangre generosa de Sudipto Gupta no será en vano, puesto que ella abona el árbol de la libertad y del socialismo conquistable más temprano que tarde. Ella, además, refuerza la rojez de la Gran Bandera Roja que encabeza la victoriosa guerra popular por la Nueva Democracia Popular y el socialismo en dicho país. LOOR A LOS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN INDIA! ¡DE LA SANGRE DERRAMADA GENEROSAMENTE POR EL MÁRTIR SUDIPTO GUPTA NACERÁN MILLONES DE COMBATIENTES DE CLASE POR EL TRIUNFO DEL COMUNISMO!)

05 de abril 2013

ESD condena enérgicamente la muerte de Sudipto Gupta, un estudiante activista de SFI que fue brutalmente golpeado hasta la muerte bajo custodia de la policía. La policía ha asaltado a un grupo de activistas detenidos por la policía SFI como resultado de lo cual ha sucumbido a las lesiones.  Gobierno TMC liderado por el terror fascista ha exhibido tal en el aplastamiento de los opositores políticos y disidentes en varias ocasiones en el pasado reciente.Podemos recordar ni siquiera hace un año, los manifestantes que se oponían a los desalojos en los barrios bajos de Nonadanga fueron atacados de manera similar. Acusaciones falsas se enmarcaron en contra de ellos y uno estaba lleno incluso en UAPA. Kamalesh Mahato, Secretario de Federación Jharkhand de Estudiantes en Jangalmahal, en otro caso, fue detenido en abril de 2012, despiadadamente torturado durante dos días bajo custodia policial, falsamente implicado como un maoísta y la mano esposada a la cama del hospital.

Sin embargo, la muerte de Sudipto no debe pasar por alto el hecho de que este terror fascista desatada por Congreso Trinamul no es más que una continuación de las tácticas similares utilizados por el Partido Comunista (Marxista) social-fascista durante su gobierno de 33 años. PCI (M) llegó al poder en 1967 más de los cuerpos de cientos de activistas en solidaridad con los campesinos de Naxalbari. Se representa a sí mismo como los ojos y oídos de la policía y fueron cómplices en la más terrible caza de brujas de los revolucionarios en los años 70. PCM utilizado barricadas policiales de la manera más temible en Marichjhapi, Sunderban limitando a la población inmigrante en la isla y muertos de hambre hasta la inanición por el corte de suministro de agua y alimentos. Sus bandas parapoliciales, al igual que el Sena Ranveer en Bihar, despiadadamente ha aplastado a todos los disidentes y la oposición y continuó salvaguardando los intereses de la sección aterrizado-feudal. Por otro lado, una totalmente corrupta, anti-pueblo del estado-administración, debidamente apoyada por la clase política privilegiada como cuadro-base que PCM construido durante los años instalado de forma dentada y tornillo para servir comprador / intereses imperialistas de tatas, Jindals, Salems. De Singur, Nadigram a Haripur Lalgarh y dan testimonio de la violencia y el terrorismo de Estado feudal. electoral En el ajetreo cotidiano de la democracia parlamentaria y sus intentos de demostrar su valía como mejor que la RPC al servicio de los intereses feudales y antiimperialista, el TMC ha convertido simplemente este mecanismo represivo que PCM construido en los últimos años contra el Partido de India Maoísta para sí mismo para asegurar su posición en el corredor de poder parlamentario. Eso es todo lo que Parivartan'ha supuesto. No hay ninguna diferencia entre estos dos tonos de las mismas clases dominantes que compiten por el poder. 

Engaño SFI de defender la democracia campus: CPM y SFI están llorando ronco de la manera más hipócrita de la muerte del activista estudiantil en la defensa de la "democracia campus. Pero lo cierto es que desde el comienzo mismo de su gobierno a los últimos días en el poder , los estudiantes a través de varios colegios / universidades con campus en Bengala que se atrevieron a hablar en contra de SFI / CPM fueron golpeados, amenazados impugnación contra las elecciones o votaciones y muchas veces incluso asesinados! Durante las elecciones sindicales en los campus, SFI utilizado para presentar reclamaciones falsas a la policía contra los opositores políticos, causó estragos en las instalaciones del albergue, interrumpido los procedimientos de elección con plena complicidad de la policía e incluso utilizar armas para aterrorizar a los estudiantes de muchas universidades. Al condenar la muerte de Sudipta Gupta, es importante recordar a la SFI social-fascista de su sangrienta historia propia.  

Mientras que saltar en el carro para condenar la muerte del activista SFI, tanto DSF y AISA convenientemente han guardado silencio sobre CPM / SFI 's pasado fascista social. Pero no es sorprendente, ya que el reconocimiento más allá de CPM para AISA y DSF es también hacer frente a sus propias políticas de engaño, compromisos y traiciones. Y así para ellos en momentos como éste la farsa oportunista de "no sectarismo" se presenta como una defensa conveniente. Para derrotar a los regímenes fascistas como el de TMC, es necesario fortalecer la lucha revolucionaria del pueblo y derrotar a las clases dominantes y todas las fuerzas que salvaguarden los intereses feudales e imperialistas en el país.  
  
 Publicado por la Asociación de Estudiantes Democráticos de la India

Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.