El Gran Sol Rojo del Amanecer

sábado, 3 de marzo de 2018

BREVES DE LA GUERRA POPULAR EN EL MUNDO




India
PCI (M) condena linchamiento de joven tribeño


En fuerte Declaración, fechada 2 de marzo, el Partido Comunista de la India (Maoísta)) ha convocado a protestas de condena del linchamiento del joven tribeño Madhu en Attapadi.
En la misma el camarada Jogi, portavoz del partido, remarca que el “incidente refleja el cruel ataque racista por parte de los malayalis contra la comunidad tribal, que debe ser combatido por toda fuerza progresista”.
Además, sigue la denuncia, “que cientos de personas han sido asesinadas en las regiones tribales del estado, incluida la región de Attapadi”. Por lo que “El incidente ha expuesto la verdadera cara retrógrada de la sociedad de Kerala, que presume de ser una sociedad progresista... Los principales partidos políticos del estado, incluido el PCI (M), (“marxista”, revisionista realmente. Nota de L.F.), “alimentan una cultura de asesinatos políticos y de desprecio a los derechos humanos”. Finalizando con un “llamamiento a todos los afectados a que se reúnan para combatir a los que perpetran el ataque racial que golpea hasta la muerte incluso a quienes se están muriendo de hambre”.

Dos Guardias Blancos dados de baja por explosión

Dos milicos de la Fuerza Armada de Chhattisgarh, un grupo paramilitar gobiernista, incluido un comandante adjunto de pelotón, resultaron heridos el domingo en explosiones efectuadas por naxalitas en el distrito de Bijapur, Chhattisgarh.
El incidente tuvo lugar en la selva próxima a las aldeas de Tarlaguda y Tarud, a unos 450 kilómetros al sur de la capital estatal, Raipur. Los dos heridos han sido identificados como el Comandante adjunto de pelotón Puran Singh y el Guardia Bhuvaneshwar Yadav, del batallón de la FAC en operación de control de zona. Mientras atravesaban una pista de tierra, Singh y Yadav pisaron un artefacto explosivo improvisado que activó un mecanismo de presión, desencadenando una explosión que provocó los dos heridos, informaron fuentes.

Dos distritos de Kerala serán agregados a la lista de regiones afectadas por los Maoístas

El Ministerio de Asuntos Interiores (MAI) sobre zonas afectadas por la insurgencia de izquierda probablemente incluya dos distritos de Kerala por vez primera en la historia del estado. Ello en búsqueda del reintegro de fondos para contrarrestar el “extremismo de izquierda” (LWE, por sus siglas en ingles).
Según el MAI, un total de 106 distritos pertenecientes a 10 estados poseen insurgencia de izquierda de forma activa; de estos, 35 están categorizados como los “peores distritos afectados por el LWE”. Ahora, según fuente del MAI Palakkad y Malappuram en Kerala son elevados a recibir los fondos bajo el Plan de Reembolso Federal debido al aumento de la actividad izquierdista en ellos. La inclusión y exclusión de distritos en el esquema está basado en la fuerza organizativa de diversos organismos naxalitas , la presencia de “naxal dalams” armadas (brigadas naxalitas. Esto es del maoísta EGLP) y su libertad de movimiento y finalmente, el alcance de las medidas proactivas iniciadas por la policía o la administración para contraatacar a los insurgentes.
El jefe de policía del distrito de Palakkad, el Dr. Srinivas, declaró por vía telefónica, que “Aunque no se ha informado de ningún incidente violento en los dos distritos durante 2017, ha habido múltiples avistamientos de cuadros maoístas en la zona junto a informes de inteligencia que sugieren que los insurgentes están cerca de establecer una base en la región”.

Festival de Literatura Popular en Calcuta

La Red Solidaria de Bastar (Calcuta) está organizando un evento el Festival de Literatura Popular (PLF, por sus siglas en inglés) del 24 al 25 de marzo de 2018. El PLF pretende juntar toda una serie de voces críticas y rebeldes en el campo de la creación literaria desde varios rincones de nuestro país. Es evidente que con el tiempo, las instituciones del estado, intereses empresariales y las clases socialmente poderosas se han movilizado regularmente para silenciar las voces críticas. La represión, la censura y la violencia infligida directamente contra los creadores de pensamiento crítico, arte y literatura se ha convertido hoy en día en casi una especialidad. Sin embargo, ha habido también una multitud de fórmulas de control específicamente ideológico que han llevado a cabo estos actos de silenciamiento y entierro de la resistencia y la crítica en la esfera intelectual de maneras mucho más implícitas y efectivas. Aquí podemos citar los cambios en el currículo escolar efectuados por el régimen actual que detenta el poder central, así como la tendencia de editoriales y de medios a ajustarse a la línea del Estado, un Estado comprometido con la consolidación de una cultura brahmínica y con una obediencia absoluta a la complicidad del expansionismo corporativo neoliberal.
Esta guerra ideológica de las clases dominantes y de un Estado que peligrosamente presenta cada vez más tendencias fascistas antimusulmanas se ve reforzada por la “Corporate Cultural Responsibility” (programa de “Inversión Cultural Responsable”) que se manifiesta en eventos como el Festival de Literatura Zee Jaipur, la Literatura Tata en Directo de Mumbai o el Festival Literario Apeejay de Calcuta, por nombrar unos pocos.
El Festival de Literatura Popular es nuestro intento de orientar la literatura hacia su función social crítica. Nuestro interés es mostrar y generar debates que emanen de escritores que a su manera se han resistido a las garras de estas cadenas para forjar palabras y líneas que resisten y critican la constitución histórica de estas cadenas.
Solicitamos tu presencia en el Festival de Literatura Popular del 24 al 25 de marzo de 2018 en Calcuta, pues creemos que tu inestimable contribución es esencial para el éxito del evento.
¡Que así mil festivales florezcan!
Red Solidaria de Bastar (Sector Calcuta)

Exitosa emboscada contra militares fascistas

Equipo de combate del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP) ha emboscado contra patrulla del fascista CRPF. Luego del choque armado -el cual se ha realizado cercano a la aldea Mohanpur, sita a 200 km de la capital del estado-, el cual ha durado 15 minutos, el mismo ha sufrido tres heridos. Mientras los soldados rojos se han retirado sin sufrir baja alguna.

FILIPINAS

¡ Escuchad los gritos de Marawi y Mindanao !

A medida que el asedio perpetrado por la FAF (Fuerzas Armadas del gobierno fascista de Filipinas), la ocupación de Marawi y la imposición de la ley marcial en toda Mindanao continúan, la niebla de desinformación y mentiras se hace más espesa.
Fabrican todo tipo de historias sobre Marawi y controlan el flujo de información. Arma en mano, la FAF emite amenazas contra cualquier persona que divulgue información, que juzguen perjudicial para su imagen o útil a las fuerzas que llaman enemigos o rebeldes.
La guerra que Duterte y la FAF llevaron a la ciudad de Marawi se denomina una “guerra contra el denominado Grupo Maute”. Afirma que los Mautes están involucrados en drogas, son terroristas o bien pertenecen al “ISIS”.
De hecho, la guerra prendió después de que los soldados de la AFP allanaron la ciudad de Marawi el 23 de mayo. Fueron parte de una operación que se cree estuvo dirigida por el ejército estadounidense para capturar al “terrorista extranjero” Abu Sayyaf, líder de Isnilon Hapilon, para así poderse embolsar la recompensa de 5 Millones de dólares. Pero, el diluvio de soldados en la ciudad de Marawi recibió resistencia de varios grupos armados moros, incluyendo a los Mautes.
Pese a lo prolongado del sitio, la FAF no ha logrado aplastar lo que llama un “pequeño grupo terrorista”. En la guerra, un grupo “pequeño” no puede persistir en una batalla prolongada si no cuenta con un amplio apoyo de otros grupos armados, líderes y población de la zona.
Desde hace algún tiempo, los grupos armados han convergido en Marawi, centro de la cultura moro y el comercio. Estos son algunos de los grupos emergentes moros que desean seguir la revolución armada de Bangsamoro. Algunos grupos armados, como los Mautes, pertenecían al Frente Moro de Liberación Islámica (MILF), una organización cuyos líderes han declarado que ya no harán la guerra.
Algunos de estos grupos están furiosos con el ejército estadounidense y con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a la que denuncian por entrometerse en la política local. La alianza del gobierno de Duterte, la FAF y EEUU alimenta rivalidades armadas entre clanes para dividir a los moros y debilitar su resistencia. La presencia militar estadounidense se ha ido incrementando desde 2003, cuando Estados Unidos declaró el área de Bangsamoro como el “segundo frente de la guerra contra el terror”.
Tomar las armas es la respuesta de la población moro a su continua opresión nacional bajo el Gobierno de Filipinas. El pueblo moro sigue sometido bajo el yugo del Gobierno, sufre la opresión, la violencia, la violación, el castigo y la desposesión a través de los hombres de la FAF. Cientos de hectáreas de tierra están siendo codiciadas por grandes capitalistas extranjeros y sus socios locales para convertirlas en plantaciones.
El régimen de Duterte está presionando con pequeñas reformas  para atraer a los Moros a entregar sus armas y someterse al Gobierno Filipino, la FAF y el ejército de EE.UU. Una guerra sangrienta, como la destrucción de Marawi, es lo que Duterte promete a los que no estén de acuerdo con su plan.
Los diversos grupos armados emergentes moros son reunidos de diversas maneras por el Islam y la Ley Sharia (como el Frente Moro de Liberación Islámica hacía antes). Algunos de sus líderes miran hacia el ISIS (en el Medio Oriente). Pero para los grupos armados moros, la cuestión básica detrás de su toma de armas es la lucha contra la opresión y la autodeterminación.

Al igual que los imperialistas, el régimen de Duterte aviva el “miedo negro” o la islamofobia (temor al Islam) para justificar la opresión de los moros y opacar sus problemas sociopolíticos.  Duterte califica a la actual resistencia armada mora de “extremismo” incluso cuando han luchado durante largo tiempo por el estado de bienestar y sus derechos.
Incluso sin una base sólida (excepto por flamear la bandera negra que es el símbolo universal del Islam), afirman que los combatientes armados están bajo el ISIS. Los musulmanes son automáticamente sospechosos de “terrorismo”. Las comunidades moras en la ciudad de Davao y en Manila están sujetas a vigilancia. Los musulmanes en Marawi están sujetos a estrictas restricciones de la FAF.
Ni siquiera Duterte puede negar que la prolongada resistencia en Marawi indique la unidad del pueblo moro y los grupos armados. Esto está siendo ocultado por presuntos informes de ataques armados contra civiles. Tales ataques deben ser denunciados, si son ciertos. De ahí deduce Duterte, actual Presidente de Filipinas, que debido al “extremismo”, una guerra comunal entre clanes es inevitable. Por el contrario, la guerra encendida por Duterte en Marawi sólo logrará una mayor unidad entre los moros y los impulsará a abrir otro capítulo de la lucha armada por su derecho a la autodeterminación.
El pueblo está harto de restricciones contra sus libertades y de la negación de sus derechos. Bajo la ley marcial, la guerra total de la FAF contra el pueblo ha empeorado.
El Partido (Comunista) denuncia enérgicamente el régimen de Duterte apoyado por los Estados Unidos, y el bombardeo y destrucción incesante de Marawi por parte de la FAF. Las casas de la gente han sido saqueadas y destruidas. Más de trescientas mil personas de la ciudad y pueblos vecinos se han visto obligadas a evacuar y actualmente no tienen hogar ni medios de subsistencia.
El Partido (Comunista) pide a todo el pueblo filipino y moro:
¡Prestad atención a los gritos de Marawi y Mindanao !
¡ Que termine el asedio y la ocupación de Marawi por la AFP !
¡ Acabad con la ley marcial en Mindanao ! 
¡ Saquen la FAF y las tropas americanas de Marawi !        
¡ Hagan que Duterte, los EE.UU. y la AFP paguen por todos sus crímenes contra la población Moro !


Repudian y condena declaraciones sexistas de Duterte

El Comando Melito Glor – Nuevo Ejército Popular Tagalog Meridional) condena la vulgar, indecente e inmoral declaración de Rodrigo Duterte, en la que animaba a que a las mujeres guerrilleras “se les dispare en sus partes íntimas una vez capturadas”.

Según Jaime “Camarada Diego” Padilla, portavoz del Comando “varias de sus declaraciones contra las mujeres incluso antes de esta declaración con respecto a nuestras combatientes rojas femeninas son irresponsables comentarios sexistas impropios de un líder”. Duterte había declarado anteriormente que permitirá a sus soldados violar repetidamente a mujeres durante la aplicación de la ley marcial en Mindanao.

El MGC-NPA ST también expresó su preocupación por que aun más mujeres en las zonas rurales vayan a ser víctimas de la violencia sexual y los abusos cometidos por los mercenarios de las Fuerzas Armadas de Filipinas, la Policía Nacional Filipina y otros grupos paramilitares al llevar a cabo sus operaciones militares.
El Camarada Diego declaró: “su declaración aumenta el permiso a militares, policías y paramilitares para llevar a cabo crímenes atroces y violaciones sexuales contra las militantes Filipinas del rural en un intento de eliminar sus sentimientos revolucionarios”.

“Tanto hombres como mujeres tienen que permanecer unidos en la lucha contra las atrocidades del régimen de EEUU-Duterte y encaminar su batalla hacia el derrocamiento y eliminción de tal régimen tiránico y fascista,” remarcó a su vez el camarada Diego.

El MGC-NPA ST llama al pueblo Filipino para unirse y hacer triunfar la revolución democrática popular y establecer un gobierno popular que realmente respete los derechos sociales, económicos y democráticos del pueblo.
16 de febrero de 2018

Entrevista concedida al Esquire Magazine concecida por el Presidente del Partido Comunista de Filipinas

José María Sison sobre el Propósito y el Costo de la Lucha Armada

Por Oliver XA Reyes y Erwin Romulo | 13 de julio de 2017

ESQUIRE: ¿Durante qué período preciso estuvo directamente involucrado en el liderazgo del Partido Comunista de Filipinas (PCP) -el Nuevo Ejército Popular (NPA)? ¿Cuál fue su función en la organización después de su liberación del encarcelamiento en 1986 y por cuánto tiempo duró ese papel? ¿Cuál es su posición actual, si la hay, con el CPP-NPA?
JOSE MARIA SISON: Fui el Presidente del Comité Central del CPP y fui el oficial político general del NPA desde las fechas de fundación respectivas de las dos organizaciones hasta la fecha de mi captura por la dictadura fascista de Marcos el 10 de noviembre. 1977. Desde mi liberación de la detención militar en 1986, he sido académico y


Desmontando los llamados rendidos del Nuevo Ejército del Pueblo

La maquinaria de relaciones públicas de la Fuerzas Armadas de Filipinas (FAF) está trabajando dos
 veces para convertir a los que se han rendido de la NEP en un espectáculo mediático y montar una 
ofensiva propagandística para describir el NEP como una fuerza menguante. Ha estado haciendo 
afirmaciones más frecuentes y mucho más grandes de "personas que se han rendido al NEP" como
 parte de sus operaciones de guerra psicológica Oplan Kapayapaan.

El público debería tomar estas afirmaciones con una buena dosis de escepticismo. Es un hecho bien
 conocido que el programa "Balik Baril" de varios miles de millones de pesos, el Programa Integral 
de Integración Local (CLIP) y otros programas son raquetas de dinero FAF donde los comandantes
 de campo y división reciclan "armas entregadas" y vienen con listas fantasmas de "rehenes" del 
NEP , típicamente personas del pueblo acusadas falsamente de ser miembros del NEP.

La rendición de unos pocos individuos forma parte de las realidades de la guerra. Esto, sin 
embargo, no representa una tendencia ni niega en modo alguno las razones que obligan a
más y más filipinos a levantarse y resistir en diversas formas de lucha, incluida 
la lucha armada.


Democracy and Class Struggle: How Did Communist China Become a Capitalist Superp...

Democracy and Class Struggle: How Did Communist China Become a Capitalist Superp...: In his new book, "Competing Economic Paradigms in China," Steve Cohn examines how China's economic policy went from Maois...

viernes, 2 de marzo de 2018

Los odiosos delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra de los imperialistas yanquis en Cambodia (1965-1973)




“Caso #47: El bombardeo de Camboya de 1969 a 1973

1° de marzo de 2018
El crimen: La noche del 18 de marzo de 1969, en el apogeo de la guerra de Vietnam, 60 bombarderos B-52 estadounidenses descargaron una lluvia de explosivos sobre Camboya. En el momento, un funcionario estadounidense dijo: “Nos habían dicho… que esos bombardeos de saturación de los B-52 serían tan devastadores que nada podría sobrevivir”.

El 18 de marzo de 1969, en el apogeo de la guerra de Vietnam, 60 bombarderos B-52 de la fuerza aérea yanqui descargaron una lluvia de explosivos sobre Camboya. Durante los próximos 14 meses los aviones B-52 y F-111 descargaron 98.723 toneladas de explosivos en 3800 vuelos sobre ese país.

Los mapas estadounidenses de los bombardeos muestran que en grandes zonas de Camboya casi cada kilómetro cuadrado fue bombardeado. El bombardeo de Camboya no fue parte de una estrategia de “paz”, sino parte de una estrategia de tratar de ganar la guerra, o por lo menos impedir una humillante derrota yanqui y concluir la guerra bajo términos favorables al imperialismo estadounidense.

Así empezó la primera campaña estadounidense de bombardeo de saturación desde el aire. La llamaron “Operación Menú” y por 14 meses los aviones B-52 y F-111 descargaron 98.723 toneladas de explosivos en 3800 vuelos sobre ese país del sur de Asia que es menos de la mitad del tamaño del estado de California. Camboya (y Laos) comparten fronteras con Vietnam, y el sendero Hồ Chí Minh (que lleva el nombre del líder vietnamita) que suministraba a las fuerzas de liberación vietnamitas atravesaba Camboya. Esta ruta militar y logística sumamente efectiva, y las bases vietnamitas a lo largo del sendero, fueron el objetivo del bombardeo. Pero no fueron “ataques quirúrgicos”. Destruyeron por completo vastas zonas del campo exuberante y todo lo que se movía.
Un sobreviviente de Camboya describió el horror: “Escuchamos un sonido escalofriante que hizo temblar el suelo, como si la tierra se estremeció, subió y bajó debajo de nuestros pies. Enormes explosiones alumbraron el cielo como gigantescos relámpagos; eran los aviones B-52 de Estados Unidos”.
Se había tomado la decisión sobre el bombardeo de saturación de Camboya unos días antes, después de una reunión con desayuno en la oficina del presidente en la Casa Blanca. Los ataques iniciales de Operación Menú se llamaban “Almuerzo” y cubrieron una zona de 26 kilómetros cuadrados. Otras misiones de bombarderos llevaban designaciones parecidas: “Cena”, “Bocadillo”, “Comida” y “Postre”. Esos nombres en clave les mantuvieron en secreto los bombardeos a casi todo el mundo — tanto los camboyanos como otros indochinos, las masas populares de Estados Unidos e incluso sectores enteros de la clase dominante estadounidense como el Congreso [salvo cinco congresistas informados en secreto unos meses después, y que guardaron silencio].
Un funcionario de la embajada yanqui en Camboya a principios de los años 1970 escribió esto recientemente: “Entrevisté a refugiados de las zonas bombardeadas, y la mayoría no tenía la menor idea de lo que les había pasado. El cielo se volvió rojo y la tierra se estremeció, así que corrieron para salvarse. Pues, para ellos pudo haber sido una especie de desastre natural. Unos llegaron en carretas arrastradas por buyes en que llevaron sus casas desmanteladas”.
Entre marzo de 1969 y agosto de 1973, Estados Unidos descargó por lo menos medio millón de toneladas de bombas sobre Camboya (unos calculan entre 2,5 y 2,7 millones de toneladas), lo que incluía el napalm, una gelatina de gasolina que se pega al cuerpo y quema —literalmente fríe— la piel. Además, Estados Unidos descargó bombas de racimo. Una sola bomba de racimo disemina docenas, hasta cientos, de proyectiles sobre un área, a veces del tamaño de una cancha de fútbol, y hace trizas a sus víctimas, cortando miembros, órganos, torsos y cabezas. Una estimación hecha por las fuerzas armadas yanquis calcula que durante 9.500 vuelos sobre Camboya descargaron 87.000 bombas de racimo. Al igual que las víctimas de bombas nucleares, las víctimas del napalm y las bombas de racimo quedan tan física y mentalmente mutiladas, el sustento de vida y la vida misma destruida, que los sobrevivientes dicen que envidian a los muertos.
En la primavera de 1970, Estados Unidos escaló el ataque contra Camboya con la “Operación Pacto de Libertad”, una invasión terrestre de soldados yanquis y survietnamitas. Cuando a fines de abril el presidente Nixon informó por la tele de la invasión a Camboya, protestas masivas y militantes estallaron inmediatamente en secundarias y universidades. El 4 de mayo, la Guardia Nacional de Ohio abrió fuego contra estudiantes de la universidad de Kent State y dejó cuatro muertos y nueve heridos. Unas dos semanas después, pasada la medianoche, efectivos de la Guardia Nacional de Misisipí abrieron fuego contra los dormitorios de la universidad de Jackson State matando a dos y dejando 12 heridos. Los estudiantes de unas 450 escuelas de todo Estados Unidos contestaron con una huelga nacional de cuatro millones de estudiantes que cerraron campuses, al mismo tiempo que el gobierno mandaba a más efectivos de la Guardia Nacional en 16 estados.
Camboya se había declarado neutral en la guerra entre Estados Unidos y Vietnam, pero el hecho de que permitió que el sendero Hồ Chí Minh atravesiera su territorio y que en Camboya también existía un creciente movimiento de resistencia anti-yanqui, le hicieron blanco en una guerra que estaba abarcabando la mayor parte del sureste de Asia. En ese entonces Camboya gozaba de exuberante vegetación y tierra cultivada. Estados Unidos roció químicos tóxicos como Agent Orange, un defoliante y herbicida que deshoja las plantas y los árboles, destruye la agricultura y envenena la vegetación, los sembríos y el ganado, así como a los seres humanos. Durante un período de dos semanas, del 18 de abril al 2 de mayo de 1969, roció con Agent Orange casi 1800 kilómetros cuadrados de la provincia de Kompon Cham.
Las bombas yanquis destruyeron aldeas campesinas, muchas azotadas por decenas de atques aéreas durante varias horas y casi totalmente destruidas. Como dijo un testigo ocular de la guerra aérea yanqui: “Tres [aviones] F-111 bombardearon justo en el centro de mi aldea, dejando muertos a 11 de mis familiares. Mi papá sobrevivió, pero fue herido. En ese momento no había ni un solo soldado en la aldea o sus alrededores. También murieron 27 otros aldeanos que habían buscado refugio en una zanga cuando cayeron precisamente allí dos bombas”.
Tras años de bombardeos sin cesar, toda la mitad este de Camboya quedó devastada, la que incluía un amplio cinturón alrededor de la capital Phnom Penh. Los mapas estadounidenses de los bombardeos muestran que en grandes zonas de Camboya casi cada kilómetro cuadrado fue bombardeado. Todo esto destruyó la economía y vida agrícola rural de Camboya. Los campesinos buscaron refugio en las ciudades, principalmente Phnom Penh. Se calcula que, como resultado directo de los bombardeos, murieron entre 100.000 y 600.000 personas, principalmente civiles. Es probable que, durante este tiempo, cientos de miles más murieran debido al desplazamiento, enfermedades y hambruna. Más de 2 millones de personas, el 25% de la población, fue expulsada del campo. Todo lo cual creó una enorme crisis de refugiados y de escasez de alimentos, albergues y otras necesidades básicas que perduró mucho después de la cesación de los bombardeos yanquis en agosto 1973.

Los criminales:

El presidente estadounidense Richard Nixon, que ordenó el bombardeo, diciendo: “Quiero que helicópteros de ataque estén ahí. Eso quiere decir helicópteros armados, los [aviones] DC-3, todo lo que pueda volar y sea capaz de destruir a personal… y quiero que manden todo lo que pueda volar para aplastarlos. Que no haya limitaciones ni de millas ni de presupuesto…”. H.R. Halderman, jefe de gabinete de Nixon, que en su diario admite que le animó a Nixon a bombardear Camboya. Secretario de Estado Henry Kissinger, que retransmitió la orden al general Alexander Haig: “Quiere una campaña masiva de bombardeo en Camboya…. Todo lo que vuele, sobre todo lo que se mueva…” (lo cual aparentemente le causó risas a Haig). El presidente estadounidense Lyndon B. Johnson, que ya había ordenado el bombardeo de Camboya entre 1965 y 1968, lanzando 2565 ataques aéreos y descargando 214 toneladas de bombas. Los Jefes de Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, la Fuerza Aérea y las demás ramas militares de Estados Unidos, y la CIA, porque todos participaron en llevar a cabo los bombardeos. La CIA también había respaldado o incluso orquestado el golpe de estado de marzo de 1970 en Camboya que destituyó al gobierno del príncipe Norodom Sihanouk y puso en su lugar a Lon Nol, títere de Estados Unidos. Otros criminales son el almirante John S. McCain, Jr., que comandó las fuerzas del Pacífico; el secretario de defensa Melvin Laird; el general Bruce Holloway; el teniente general Alvan C. Gillen Jr.; el general de la Fuerza Aérea George S. Brown y muchos más de la administración de Nixon.
Los gobiernos títeres de Camboya (Lon Nol) y de Vietnam del Sur (Nguyen Van Thieu) y sus ejércitos mercenarios.

La coartada:

El 30 de abril de 1970, Nixon dijo que se había aumentado “la actividad enemiga en Camboya, Laos y Vietnam del Sur… [y que] peligraba la vida de los [soldados] estadounidenses que quedaban en Vietnam”. Dijo que los norvietnamitas habían intensificado la agresión, especialmente en Camboya, y por tanto el bombardeo de Camboya era necesario para lograr “la paz” — para ganar tiempo para retirar las tropas yanquis de Vietnam y reemplazar a los estadounidenses con soldados vietnamitas, o sea la vietnamización de la guerra.

El verdadero motivo:

El bombardeo de Camboya no fue parte de una estrategia de “paz”, sino parte de una estrategia de tratar de ganar la guerra, o por lo menos impedir una humillante derrota yanqui y concluir la guerra bajo términos favorables al imperialismo estadounidense.
Para fines de la década de los 1960, Estados Unidos estaba perdiendo la guerra contra las fuerzas de liberación nacional de Vietnam: el Ejército Popular de Viet Nam (EPV), el ejército norvietnamita; y las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Vietnam del Sur, las fuerzas armadas del Frente de Liberación Nacional (FLN). Estados Unidos estaba perdiendo la guerra mundial por la opinión pública sobre la guerra. Se estaban dando enormes protestas por todo el mundo, incluido en Estados Unidos. El Partido Pantera Negra había exhortado a sus militantes a combatir del lado de los vietnamitas en contra del imperialismo yanqui.
Para la clase dominante de Estados Unidos, la destrucción del sendero Hồ Chí Minh y la separación del norte y el sur eran clave para lograr una victoria o por lo menos una retirada “honorable”. Estados Unidos había lanzado la guerra contra Vietnam para impedir lo que llamaba el “efecto dominó”, la idea de que, si un país cayera bajo el comunismo o el nacionalismo revolucionario, entonces los demás países cercanos podrían caer como dominós, así afectando el dominio imperialista de la región y sus esfuerzos por contener a la China revolucionaria, y a la Unión Soviética que para ese entonces ya era una potencia imperialista y rival de Estados Unidos.
Vietnam fue el primer dominó que el imperialismo yanqui quería impedir que cayera, pero también se preocupaba de Camboya.
Muchas fuerzas del sureste de Asia, incluidas en Camboya, apoyaban y se solidarizaban activamente con Vietnam del Norte / EPV y el FLN. Y una manera de expresar ese apoyo era defender, o abierta o tácitamente, el sendero Hồ Chí Minh. En Camboya, el príncipe Sihanouk se había declarado neutral ante la guerra de Estados Unidos contra Vietnam. Camboya había rechazado abiertamente toda “ayuda estadounidense, ya sea militar, económica, técnica o cultural”, y en cambio había pedido ayuda a la China socialista. Para Estados Unidos eso era inaceptable en un momento cuando necesitaba apuntalar a dictadores pro yanquis en Asia, lo que incluía golpes de estado respaldados u orquestados por la CIA como ya había hecho en Vietnam del Sur en 1963. En marzo de 1970, hizo lo mismo en Camboya con un golpe de estado para sacar a Sihanouk y reemplazarlo con Lon Nol, un títere anticomunista y pro yanqui.
En Camboya, Estados Unidos también tenía la necesidad y deseo de destruir a la insurgencia interna (los Jemeres Rojos) que había crecido como resultado de los bombardeos e invasión yanquis. Estados Unidos siguió bombardeando a Camboya por casi un año después de haber firmado el acuerdo de paz con Vietnam del Norte y con el Gobierno Provisional Revolucionario del Vietnam del Sur en enero de 1973. Entre marzo y mayo de 1973 el tonelaje de bombas descargadas sobre Camboya más que duplicó la cantidad de todo 1972.
Cuando Estados Unidos retiró sus fuerzas de Indochina, el régimen de Lon Nol colapsó y dejó un vacío. En 1975 los Jemeres Rojos, que se oponían a Estados Unidos, entraron a Phnom Penh y se apoderaron de un país en ruinas, destrozado por la guerra.

Nota de la redacción: Hoy el régimen de Trump y Pence exige que Camboya se responsabilice de una deuda de 500 millones de dólares, con intereses. Estados Unidos hizo el préstamo de $274 millones, de un programa yanqui llamado “Comida para la Paz”, al régimen pro Estados Unidos de Lon Nol durante el bombardeo de saturación yanqui de Cambodia, obligando a los campesinos a huirse del campo. El préstamo era para comprarle a Estados Unidos arroz, trigo, aceite y algodón para alimentar a la población que se moría de hambre, precisamente debido a los bombardeos e invasión yanquis.
Fuentes
The CIA: A forgotten history, US Global Intervention Since World War 2 [La CIA: Historia olvidada, intervención mundial estadounidense desde la II Guerra Mundial], William Blum, Zed Books Limited, 1986.
“Cambodia Appeals to Trump to Forgive War-Era Debt” [Camboya pide a Trump que perdone la deuda de los años de guerra], Julia Wallace, New York Times, 2 de abril de 2017.
“Operation Menu”; “Operation Freedom Deal”; “Student Strike of 1970” [Operación Menú; Operación Trato de Libertad; Huelga Estudiantil de 1970] www.en.wikipedia.org.
“Haig Said Nixon Joked of Nuking Hill” [Haig dijo que Nixon se burló de lanzar un arma nuclear sobre el Congreso], Michael Dobbs, Washington Post, 27 de mayo de 2004.
“Bombs Over Cambodia” [Bombas sobre Camboya], Taylor Owen y Ben Kiernan, The Walrus, octubre de 2006.
“Making More Enemies than We Kill? Calculating US Bomb Tonnages Dropped on Laos and Cambodia and Weighing Their Implications” [¿Creando más enemigos que los que matamos? Calcular el tonelage de bombas descargadas sobre Laos y Camboya y sopesar sus implicaciones], y “Bombs Over Cambodia: New Light on US Air War” [Bombas sobre Camboya: Nueva luz sobre la guerra aérea estadounidense], Ben Kiernan y Taylor Owen, The Asia-Pacific Journal, 27 de abril de 2015 y 2 de mayo de 2007, respectivamente”.

Publicado por REVOLUCIÓN, órgano central del PCR-USA

Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.