El Gran Sol Rojo del Amanecer

martes, 11 de septiembre de 2012

UN POSITIVO DEBATE ALREDEDOR DE LAS


Observaciones a la entrada sobre las FARC-ep.

(Nota de Luminoso Futuro: El blog camarada Odio de Clase ha publicado un artículo en la que se criticaba la decisión de la FARC de entrarle al llamado del gobierno colombiano de abrir negociaciones de paz, intitulado “Proceso de Paz o Proceso de Rendición”. O de C ha argumentado muy buenas y correctas razones, en el mismo. El compañero Burdingorri se ha sentido impulsado a responderle. Luego ha entrado Quibian Gaytan con uno respondiendo al compañero Burdingorri. Lo que ha motivado una contrarrespuesta de este último y la entrada de otro(s) que se firma anónimo y ahí se ha formó el cotarro.
Con fecha de día 10, del corriente, hemos recibido un artículo reenviado, en que se da respuesta a otro comentario de Quibian. En demostración de  que puede realizarse en diálogo constructivo entre marxistas-leninistas y marxistas-leninistas-maoístas, hemos decidido reproducirlo).



Autor: Burdingorri.

En la entrada a la que me referiré se alude a la falta de fortaleza política de las FARC por su intención de iniciar una negociación con el gobierno.

Es claro a todas luces que el marxismo-leninismo y el llamado marxismo-leninismo-maoísmo tienen diferencias teóricas. Pero lo que creo que no se puede es adelantar acontecimientos, y menos mediante presuposiciones o falsedades.

En la entrada se alude a la presunta falta de claridad política de la guerrilla. Pues bien. nadie mejor que ellos saben de la vileza del estado, ya que en tres procesos de negociación la han conocido muy de cerca. También su engaño, al decirles que les dejarían realizar una actividad política abierta, mediante el noble intento por realizarla de la UNIÓN PATRIÓTICA, y recordemos como acabó dicho partido: con la persecución y muerte de muchos de sus militantes a cargo de los paramilitares protegidos por el estado Colombiano.

También se presupone que muchos guerrilleros se reinsertarán a causa de las negociaciones embaucados por las promesas del gobierno. NO es conocido que esto haya sucedido en anteriores procesos, por lo que creo que se merecen el beneficio de la duda, y un poco más de confianza en su fortaleza política. Y caso de haber algunas reinserciones, esto no redundaría sino en beneficio de la guerrilla misma, al apartarse de ella los vacilantes.

La pretensión de negociar no tiene porqué ser muestra de revisionismo o rendición. Y si no, ahí tenemos el ejemplo que nos dieron el PCE (R) y los GRAPO en el 96 cuando el estado se les acercó con la petición de negociar (recalco que fue a petición del estado) y dichas negociaciones no llegaron a buen puerto por la claridad meridiana política mostrada por estas dos organizaciones comunistas y antifascistas, quedando en evidencia, eso sí, la debilidad del estado y que dichas negociaciones no fructificaron por la negativa del gobierno a resolver problemas sociales y políticos.

Esta evidencia fue mostrada por el PCE (R) publicando los documentos salidos de esas negociaciones en los cuales no se atisba ni por un momento esa rendición o ese revisionismo al que aludís del que hacen gala ahora las FARC con el actual intento.

Y por otra parte, ahí está también el ejemplo de ETA el cual nos lo dio en las negociaciones del 98 99, las cuales no acabaron bien por la pretensión, precisamente, de hacer de un proceso de negociación otro de rendición.

Así que ejemplos no faltan, ejemplos que nos deberían ayudar a no adelantarnos a los acontecimientos y obrar en favor de la presunta legitimidad y fortaleza política que cada cual se merezca o se haya ganado a lo largo de su historia de lucha y resistencia.

11 comentarios:

(1) Entre marxismo-leninismo y marxismo-leninismo-maoísmo no hay contradicción alguna (tomando en cuenta que la “diferencia” es contradicción en una fase inicial de su desarrollo) en los principios teóricos generales. El primero dio respuestas acertadas, revolucionarias proletarias, a cuestiones objetivas existentes correspondientes a un período dado; el segundo, brinda respuestas en las condiciones de nuevo estadio del desarrollo del capitalismo monopolista y de la lucha de clase del proletariado comunista. Por lo que es dable considerar que entre uno y el otro existe continuidad y discontinuidad, no negación rupturista en la teoría general.
(2) La FARC no ha sido ni es un partido político ni organización política-militar, en algún momento fue el brazo militar del Partido revisionista colombiano, luego quedó a la bartola y desarrollando independientemente su línea militarista; menos un partido comunista militarizado ya que rechaza airadamente la estrategia y táctica marxista-leninista-maoísta y la visión político-militar del PCP. La esencia de su línea política, manifestada en sus más de 40 años de lucha guerrillera (eso, dado que nunca ha aceptado desenvuelve una guerra popular revolucionaria) consiste en su disposición de principios en buscar un acuerdo con el viejo estado (¡¡no destruirlo!!), sea cual sea el partido burgués en el gobierno; jamás ha considerado o establecido, sin duda alguna, que en las zonas de guerra en que domina sean bases de apoyo de nuevo poder estatal, de implementación en progreso de un Estado democrático-popular.

Totalmente de acuerdo camarada Quibian con lo que expresas.
Muy acertadas tus apreciaciones.
Saludos rojos.

a Quibian Gaytan:

Lo primero, decirte que te sigo desde hace varios meses tanto en tus comentarios en ODC como en otros blogs. y me gusta mucho la formación que demuestras tener en cada comentario o comunicado realizado. Es la primera vez que voy a debatir contigo, y es algo de lo que ya tenía ganas. es un placer.
En primer lugar, nuestra gran diferencia es precisamente la que alude a lo que los maoístas llamáis la nueva superior y tercera etapa del marxismo.
Desde un punto de vista ml creemos que lo que hace que una etapa sea nueva o diferente de la anterior, es precisamente lo que tú comentas: es decir, el cambio de fase del capitalismo monopolista. Y creemos que esto no ha pasado desde la etapa de Lenin, si bien sí que han sido muchos los cambios históricos habidos.
Y por otra parte, yo también recelo de las intenciones y tentaciones que les puedan entrar a las FARC, y más con el asesinato producido ayer de un muy alto dirigente de la guerrilla. Lo que pretendía decir con mi artículo es simplemente que el jesto de sentarse a negociar no es irremisiblemente derrotismo o liquidacionismo, y he puesto dos ejemplos que en mi opinión demuestran lo que digo, ejemplos de los que no se dice nada en las respuestas habidas hasta ahora. 
Un saludo revolucionario! 

1 - Respecto a lo de m-l y m-l-m estoy de acuerdo con burdingorri.

2 - Respecto a lo que dice Quibian sobre el 2º punto, decir que las FARC sí que son una organización político-militar, en concreto, se declaran como partido comunista en armas. En cuanto a lo de su relación con el PCColombia: "La dirección política del PC muchas veces alternará e irá modificando su visión sobre la función del movimiento armado según la coyuntura. En momentos de cruda represión trazará una línea política de autodefensa armada. Pero también en momentos de relativa calma planteó la autodefensa pacífica de masas, indicando con ello el desarme, como ocurrió durante la desmovilización del Davis en 1953 y a partir de diciembre del 57 en la antesala de la fundación del Frente Nacional. A lo largo de la historia, ese vaivén en función de la legalidad le permite a los cuadros públicos del PC mantener determinada flexibilidad
política para participar en elecciones, pero a costa de diluir o postergar el proyecto de poder. En cambio, en el caso de la conducción político militar encarnada por Marulanda y las FARCEP, la constante es el proyecto estratégico de toma del poder.
Así, buscando solucionar estas divergencias con los cuadros legales del PC, hacia los años 90, Marulanda llega a plantearles realizar el congreso del partido en la selva… La dirección del partido no acepta."

"Desde su mismo origen, las FARC nacen vinculadas históricamente al Partido Comunista. En términos ideológicos, políticos y orgánicos. Sin embargo, en la tradición del PC colombiano -un partido heroico, perseguido, muy abnegado, estrechamente
ligado a las luchas- no siempre ha estado muy en claro la problemática del poder. Muchas veces desde esta corriente se ha privilegiado la participación electoral-parlamentaria y se ha concebido, de manera explícita o implícita, a la insurgencia de
las FARC como un elemento de “presión” política para ampliar la cerrazón de la oligarquía colombiana y de su restringido sistema electoral."

"Cuando las FARC-EP discuten, debaten y finalmente aprueban su estatuto se proponen una consolidación no sólo cuantitativa sino también y principalmente cualitativa de la organización revolucionaria. En el estatuto se formulan los fundamentos ideológicos de fondo que guían la lucha político militar en Colombia.
Junto a la línea ideológica que se inspira en Bolívar y Marulanda, Marx y Lenin, el estatuto de la insurgencia también delinea y define la estructura de la organización, el funcionamiento interno en células (las FARC entendidas como partido político comunista en armas), así como también los derechos y deberes de los combatientes para así poder evitar cualquier tipo de abuso o indisciplina."

...Continua

"Mientras tanto, como las lecturas políticas de la situación colombiana se bifurcan entre las FARC y el Partido Comunista del cual históricamente se han nutrido, la insurgencia decide impulsar la construcción de un Partido Comunista Clandestino
(PCCC), sin confrontar con el otro PC, legal, pero con una perspectiva y una organización propia y autónoma. Las FARC y el PCCC, por un lado, y el PC legal, por el otro, plantean diversos caminos al socialismo y al comunismo. Según el pensamiento de los comandantes de las FARC “seguramente en algún punto del camino nos volveremos a encontrar”. El problema de fondo en ese debate político es la cuestión del poder, eje central de la revolución en cualquier país del mundo. Contrariamente a las visiones posmodernas que proponen “cambiar el mundo sin tomar el poder”, las FARC piensan que no hay cambios posibles, de fondo, estructurales, a largo plazo, si se elude el problema de la toma del poder."

"Las FARC-EP se definen como un partido político en armas. Un partido comunista, de inspiración marxista, leninista y bolivariana.
Su estructura política responde a los principios leninistas de organización adaptados a la realidad colombiana.
Cada escuadra de combate funciona como una célula de partido político, con reuniones periódicas. Los comandantes de escuadra no pueden ser responsables políticos de célula (para permitir de este modo el debate y la democracia, el intercambio de opiniones, la crítica y la autocrítica)."

"En la estrategia política de las FARC resultan fundamentales la acumulación y el desarrollo de la guerrilla en diversas fases: (a) el crecimiento numérico de combatientes, (b) la vigorización de los frentes, (c) la obtención y el mejoramiento de los medios para la confrontación, (d) la construcción de corredores estratégicos, (e) la consolidación de la organización de masas,
(f) la construcción del Partido Comunista Clandestino-PCCC, (g) el despliegue del Movimiento Bolivariano, (h) el desarrollo de las redes urbanas militares, (i) la multiplicación de las milicias bolivarianas en el campo y la ciudad, (j) la vigorización
de los frentes de masas.
Ese inmenso abanico de fuerzas convergentes tiene por objetivo común sustentar el levantamiento insurreccional y la fusión de la lucha popular y la fuerza guerrillera."

¿Qué hay del primer mensaje? solo ha sido publicado el 2º que es la continuación al 1º.

Se han publicado todos los mensajes recibidos a esta entrada.

Correcto, se han publicado todos y en orden, pero resulta que cuando los publiqué apareció solo el 2º, por eso mande este último mensaje, no lo mandé para ser publicado, sino para informar a ODC de la existencia del 1º.

Un saludo.

Anónimo 01:47
Gracias por tus palabras. Solo una precisión: He hablado de "estadio" no de fase o etapa. Para mí estadio es un subperíodo dentro de una fase o etapa. El capitalismo, en general, sólo ha pasado por dos etapas o fases: premonopolista y monopolista o imperialismo. Este último ha conocido dos estadios, básicamente, el capitalismo monopolista y el capitalismo monopolista de Estado
¿cuando según usted pasa el capitalismo de su etapa monopolista a capitalismo monopolista de estado?
¿Y qué diferencia hay entre ambos estadios?
En el diccionario ideológico del PCE (r) aparece:
"Capitalismo monopolista de Estado:
Es la unión de la fuerza de los monopolios capitalistas con el poder del Estado burgués con el fin de afianzar el capitalismo, proporcionar a un puñado de magnates del capital las máximas ganancias y aplastar al movimiento obrero revolucionario.

La base económica de esta forma de capitalismo refleja la concentración de capitales inmensos en manos de los monopolios y la enorme socialización de las fuerzas productivas. El Estado se ha convertido en un comité que administra los negocios de la burguesía monopolista. Por un lado, los propios monopolistas participan directamente en los gobiernos y, por el otro, los altos funcionarios del Estado se incorporan a los consejos de administración de los monopolios. Ello da origen a una encarnizada lucha entre los monopolios por adueñarse de los puestos del poder estatal y aprovecharlos en interés de tal o cual grupo de monopolios rivales.

El Estado aparece hoy como uno de los recursos más importantes puestos en juego para sostener al régimen capitalista. A pesar de las modernas -y erróneas- teorías acerca del neoliberalismo, en la época actual de crisis general del capitalismo, los monopolios están obligados a recurrir a la intervención del Estado en la vida económica del país y colocan a su propio servicio el aparato del poder estatal. Es una prueba de que el régimen capitalista se halla en el período de decadencia. El desarrollo del capitalismo monopolista de Estado se acelera cuando se agudizan las contradicciones del régimen burgués. De ahí que los períodos de guerras y preparaciones bélicas, así como los de crisis económicas y de conmociones políticas constituyan el tiempo en que más crece el capitalismo monopolista de Estado, lo que conduce a la militarización de la economía y a la carrera de armamentos.

La burguesía presenta el capitalismo monopolista de Estado como un nuevo régimen social distinto del capitalismo clásico; afirman que ya no hay crisis económicas, que no existen proletariado ni burguesía, que no hay lucha de clases, y que obreros y capitalistas colaboran armónicamente en interés de la sociedad. Afirman que con el capitalismo monopolista de Estado, el Estado burgués puede controlar e incluso dirigir la economía. Pero eso es imposible; el Estado de los monopolios no puede encontrar salida a la anarquía capitalista, las crisis económicas, el paro masivo y la lucha de clases. Contradicciones irreconciliables desgarran a la sociedad capitalista hoy con más fuerza que nunca.

Anónimo, 8-10:50
Te repito, no confundir las expresiones “fase” y “etapa” con estadio. Como he señalado estadio hace referencia a una forma económica nueva alcanzada dentro de la periodización del capitalismo monopolista, como monopolista de Estado. V. I- Lenin, que tenemos en común, luego de su obra “El imperialismo, etapa superior del capitalismo” de 1916 ha hecho referencias en muchos artículos a partir de 1917 y del estallido de la primera fase de la crisis general del sistema capitalista respecto al Capitalismo Monopolista de Estado. Apunto “referencias”, por cuanto él no ha tenido tiempo de desarrollar más ampliamente dicha categoría económica.
Es lugar común en los ambientes comunistas, en general, el remarcar “el imperialismo es el mismo de los tiempo de Lenin, Stalin y Mao”. La frase es justa, conforme a la ortodoxia. Pero no lo es, si se niega desarrollo dentro y en el imperialismo. Desde los tiempos de Lenin, Stalin, cuando el imperialismo estaba en su infancia, a hoy, cuando está plenamente desarrollo y maduro para el socialismo, validas son aún los seis rasgos económicos apuntados por Lenin; ha habido cambios cuantitativos que en un momento dado le han impregnado cambios cualitativos parciales. En ellos la del Capitalismo Monopolista de Estado, ese suma a los rasgos económicos apuntados por Lenin nuevas peculiaridades que le particularizan dentro del desarrollo del imperialismo.
En mí opinión, el CME ha advenido al mundo capitalista en plena Primera Guerra Imperialista Mundial y en que se ha agudizado esta primera fase de la crisis general del sistema capitalista, y que una de las formas de enfrentarla lo ha sido la Revolución de Octubre.
En cuanto, a tú referencia a la definición que da el diccionario ideológico de Arenas, puede decirte que como todas las definiciones es esquemática, ya que no recoge todos los componentes del capitalismo; falta, por ejemplo, el papel autónomo relativo de la Alta Jerarquía Militar en la conjunción económica Monopolios y Estado. Así, no se podrá hablar de la categoría capitalismo monopolista de Estado sino se contempla el poder económico del militarismo, como parte formativa del aparato estatal de dominación sojuzgamiento interno y externo. Resumidamente, puedo decirte, el Capitalismo Monopolista de Estado es el estadio último del imperialismo.
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Burdingorri (?)

a Quibian Gaytan:

solo una aclaración.

Espero que  este documentado comunicado  no quiera dar a entender que todas las organizaciones ml que han practicado o practican la lucha armada lleven (o intenten llevar) de contrabando el izquierdismo o las ilusiones pequeñoburguesas dentro con intención de expandirlas contaminando así al movimiento de resistencia popular.

En la entrada que los compañeros de ODC generosamente tuvieron a bien publicarme puse dos ejemplos de organizaciones que han utilizado la lucha armada como una herramienta más de lucha.

Si bien  se puede ver más de manifiesto en el caso de las organizaciones vascas (ETA mas todo el entramado de la izquierda abertzale) que su ambigüedad  les ha llevado finalmente a caer en las ilusiones posibilistas, sigo proclamando que nada de lo dicho en ese largo comunicado es extrapolable ni al PCE (R) ni a los grapo.

Ninguna de estas dos organizaciones son portadoras de las lacras y traiciones ideológicas que se les presupone en dicho comunicado a prácticamente   todas las organizaciones que hayan llevado a cabo lucha armada  y no se proclaman mlms.

Por otra parte, desde un  punto de vista ml, no podemos aceptar lo de la tercera, nueva, y superior etapa del marxismo que defendéis los mlm, sencillamente porque asumir que se da dicha etapa, supone atentar contra una de las  verdades leninistas totalmente constatables por cualquiera que tenga el más mínimo conocimiento (o interés por adquirirlo) de política.

Supuestamente fundamentáis vuestras actuaciones cimentadas  en los pensamientos de Marx, Lenin, y Mao. Bien. pues es por todos conocido que cuando muy poquitas personas hablaban de  un fenómeno (entonces incipiente) que se llamaba capitalismo, y que acababa de estrenar su etapa más belicista, Lenin ya dejó sentado en su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo, precisamente lo que el título aclara:

El cambio de fase del capitalismo monopolista  (que como ya dije en el comentario anterior es la característica por la que se le puede considerar a un periodo como nueva etapa) y dejó igual de claro que después de esa etapa no podía haber otra, aunque esto no resulta tan claro dadas las dificultades de traducción (al no existir en castellano literalmente la expresión rusa fase superior del capitalismo, lo cual resulta indispensable para entender correctamente las ideas de Lenin).

Al poner fase superior, bien podían haber traducido fase suprema, porque Lenin ya dejaba claro en su pensamiento que después del imperialismo no podía haber una etapa ulterior.

El imperialismo es la última fase del capitalismo: eso es lo que Lenin decía exactamente.

Un saludo revolucionario!



domingo, 9 de septiembre de 2012

(n) PCI: CONTRIBUCIÓN AL DEBATE SOBRE LA CUESTIÓN DE LA GUERRA POPULAR


 (Nota de Luminoso Futuro: Como contribución al debate sobre la guerra popular, de siempre una preocupación central en el movimiento comunista (marxista-leninista-maoísta) internacional, hemos en este Colectivo decidido dar publicidad a un artículo proveniente de las filas del (nuevo) Partido Comunista Italiano, aparecido en las páginas de La Voce del 2004. Aprovechando la ocasión, invitamos a intelectuales y/o cuadros teóricos de Partidos y Organizaciones marxistas-leninistas y marxistas-leninistas-maoístas ha participar en este debate enviándonos sus contribuciones alrededor de este tema. Gracias).

(n) PCI: Es preciso distinguir las leyes universales de las leyes particulares de la guerra popular prolongada (Iª parte)

Cada vez son más los partidos y organizaciones comunistas de un extremo a otro del mundo que están adoptando conscientemente la estrategia de la guerra popular prolongada para llevar a cabo la revolución socialista o la revolución de nueva democracia. La situación revolucionaria se desarrolla, aunque de forma desigual, en cada país y a nivel internacional. La burguesía imperialista lleva a cabo una guerra no declarada de exterminio contra las masas populares en todo el mundo, que golpea directa y brutalmente a cientos de millones de hombres y mujeres. En este contexto miles de comunistas se interrogan acerca de la vía a seguir para llevar a las masas populares a hacer frente eficazmente a la burguesía imperialista, acabar con el ordenamiento social actual y establecer el socialismo. La herencia de la primera oleada de la revolución proletaria es un factor importante que ejerce su influencia a todos los niveles. Un número creciente de comunistas adopta entonces la estrategia de la guerra popular prolongada (GPP).  
La teoría de la GPP es una de las principales aportaciones de Mao al pensamiento comunista (véase a este respecto La octava discriminante y el llamamiento ¡Que los comunistas de los países imperialistas unan sus fuerzas en pro del renacimiento del movimiento comunista¡ publicados, respectivamente, en  La Voce n. 10 (págs. 19 y siguientes) y en La Voce  n. 12 (pág. 56). La adopción de la GPP como estrategia universal de la revolución proletaria, tanto de cara a la revolución socialista en los países imperialistas como de cara a la revolución de nueva democracia en los países semifeudales y semicoloniales, se está imponiendo a través de una encarnizada lucha ideológica en pro de la adopción del marxismo-leninismo-maoísmo como base ideológica de los nuevos partidos comunistas. En esta lucha los comunistas ajustan las cuentas con los revisionistas modernos que se abrieron paso en los años 50. Pero todavía las ajustan más específicamente con los dogmáticos que durante años han limitado el desarrollo del movimiento anti-revisionista de los marxista-leninistas surgido en los años 60. En efecto, en el movimiento m-l se ha desarrollado una larga y tortuosa lucha por la afirmación del maoísmo. Algunos compañeros y organismos lo ocultan velada o ingenuamente: presentan la adopción del marxismo-leninismo-maoísmo como un simple cambio de denominación con el que etiquetan un contenido que sigue siendo el mismo de los años 60 y 70. El Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) reeditó en 1998 su Declaración constitutiva de 1984 cambiando en el texto la denominación de marxismo-leninismo por la de marxismo-leninismo-maoísmo: es un modo de seguir ofreciendo la vieja mercancía cambiando la etiqueta. Durante mucho tiempo los marxista-leninistas han concebido esencialmente la lucha contra el revisionismo moderno como restauración de los principios que los revisionistas modernos declararon superados (conquista revolucionaria del poder, dirección de la clase obrera y dictadura del proletariado). No comprendieron que el revisionismo moderno había logrado imponerse en el movimiento comunista (la derecha se impuso sobre la izquierda) debido a los límites de la izquierda del viejo movimiento comunista. Se trataba de los mismos límites que habían hecho que la primera oleada de la revolución proletaria no llegara a instaurar el socialismo en ninguno de los países imperialistas. El maoísmo es, en síntesis, la superación de esos límites. Todavía hoy existen en el movimiento comunista partidos que se declaran marxista-leninistas y que ignoran el maoísmo o se oponen a considerarlo como tercera etapa, superior, del pensamiento comunista. Pero también existen partidos que se declaran a regañadientes marxista-leninista-maoístas, atenúan la aportación universal del maoísmo al pensamiento comunista y enarbolan el m-l-m como una nueva enseña. Sin embargo, ninguno de ellos ha señalado claramente ni siquiera hasta ahora cuáles son las principales aportaciones universales del maoísmo al pensamiento comunista (no hacen como  Stalin, que, contrariamente a ellos, indicó las principales aportaciones de Lenin al pensamiento comunista en Fundamentos del leninismo(1924)). Por esto hay que reconocer al Partido comunista del Perú y a su dirigente, el Presidente Gonzalo, que se encuentra desde 1992 en manos de los cómplices peruanos del imperialismo, el mérito de haber contribuido fuertemente a afirmar en todo el mundo la tesis de que el maoísmo es la tercera etapa superior del pensamiento comunista y a enseñar las nuevas aportaciones que el maoísmo ha hecho al movimiento comunista. 
La lucha acerca de la estrategia de la revolución también es, en definitiva, la lucha acerca del balance de la primera oleada de la revolución proletaria. En esta lucha los comunistas se distinguen cada vez más claramente tanto de los revisionistas-oportunistas de derecha (que de una forma u otra, más o menos abiertamente, defienden la "vía pacífica y demócrata al socialismo") como de los comunistas dogmáticos (defensores más o menos convencidos de un trabajo legalista hoy con vistas a la insurrección que tendrá lugar mañana). Sin embargo, hay un refrán que dice: "De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo". También en la lucha en torno a la GPP, además de los revisionistas-oportunistas de derecha y de los comunistas dogmáticos, que en ambos casos se oponen abiertamente a la GPP, hay una tercera corriente que daña no poco a la causa de la adopción de la GPP como estrategia universal de la revolución proletaria. Esta está constituida por los defensores de la GPP que no distinguen entre leyes universales y leyes particulares de la misma, específicas de cada país y ligadas a sus condiciones concretas: son los dogmáticos de la GPP. Por consiguiente, los que luchan por imponer la GPP como estrategia universal de la revolución proletaria y quieren adoptarla para hacer la revolución en su país, y entre ellos nos encontramos concretamente nosotros, comunistas italianos, tienen que llevar a cabo la lucha ideológica en tres frentes distintos: 1. contra los revisionistas-oportunistas de derecha, 2. contra los comunistas dogmáticos de la insurrección, 3. contra los comunistas dogmáticos de la GPP que no distinguen entre lo universal y lo particular.
1. Los revisionistas-oportunistas de derecha continúan la tradición de los revisionistas modernos, aunque la práctica ya haya demostrado el carácter burgués y desastroso de sus concepciones y líneas. Los factores que les hacen ser políticamente importantes, sus puntos fuertes, son dos: 1. el apoyo de la burguesía y 2. el oportunismo ingenuo y espontáneo de las masas populares que apenas han entrado en la lucha política, están todavía influenciadas ideológicamente por la burguesía y todavía creen que es posible mejorar la sociedad burguesa en vez de cambiarla radicalmente. En cuanto a la influencia ideológica burguesa, es imposible eliminarla de una vez por todas en tanto exista la burguesía. Por consiguiente, es preciso combatirla constantemente, contenerla y rechazar con iniciativas apropiadas a cada situación: con el desenmascaramiento, con la denuncia, con la refutación y con la expulsión de nuestras filas de sus portadores irreductibles y de los infiltrados. Por tanto, con la lucha ideológica, con la propaganda y con medidas orgánicas. En cuanto al oportunismo ingenuo y espontáneo de una parte de las masas populares, la vía más importante para corregirlo es la experiencia práctica directa de las mismas masas populares asistida por el partido. Por una parte es preciso indicar claramente y practicar la vía de la lucha revolucionaria, o sea, que el partido debe enarbolar, difundir y practicar su línea avanzada: sin esto, la experiencia por sí sola no lleva a avanzar. Por otra parte, el partido tampoco tiene que apartarse de esta parte atrasada de las masas. Al contrario, debe guiarla en sus experiencias prácticas de lucha y organización. Si los comunistas señalan el camino justo, la derrota en este caso es la premisa de la victoria. Los comunistas no debemos abandonar a las masas atrasadas a la burguesía ni permitir que sean sus curas y agentes reformistas los que las organicen. Tenemos que ser nosotros los que los que nos encarguemos de su movilización por modestos que sean sus objetivos y llevarlas paso a paso, de experiencia en experiencia, a que se adhieran a la revolución. La lucha y sus derrotas les enseñarán y lo harán de forma particularmente rápida y eficaz en el caso de los miembros de las clases más oprimidas y explotadas. Más aún en la medida en que los comunistas estemos presentes y adoptemos una posición activa. Las enseñarán que es imposible mejorar la sociedad burguesa e inducir a la burguesía por las buenas a respetar los intereses de las masas populares y ni siquiera los derechos ya conquistados por ellas. El atraso de las masas nunca puede ser una buena justificación para la ausencia del partido: un partido es tanto más avanzado cuanto más capaz es de movilizar a las masas más atrasadas y de llevarlas también a la revolución (línea de masas). 
2. En cuanto a los comunistas dogmáticos de la insurrección, ya no desempeñarán de ahora en adelante un papel importante entre las masas populares. Sin embargo, todavía apartan a un cierto número de comunistas de la revolución porque han tenido una gran importancia política (negativa) hasta los años 70. Entonces englobaban a gran parte de la izquierda de los viejos partidos comunistas: a la izquierda que, debido a su dogmatismo, no supo hacer frente a los revisionistas modernos e impedir que tomaran la dirección de los correspondientes partidos comunistas. Los comunistas dogmáticos eran favorables a la revolución, eran revolucionarios sinceros, pero no extraían las lecciones que la práctica del movimiento comunista aportaba a todos los comunistas. Su anti-revisionismo dogmático ha perjudicado enormemente al movimiento marxista-leninista, del que muchos de ellos formaban parte. La ruptura con su dogmatismo presupone la aceptación del maoísmo como tercera etapa superior del pensamiento comunista. La contradicción entre los maoístas y estos dogmáticos era y es fundamentalmente  una contradicción entre lo nuevo y lo viejo, entre lo verdadero y lo falso. No es directamente una contradicción de clase, aunque la burguesía, cuando no tiene otra cosa mejor, se apoya en ellos para estorbar a los verdaderos comunistas. En cuanto a la estrategia revolucionaria, ellos y sus epígonos no tienen en cuenta la enseñanza que ya Engels extrajo de la experiencia del movimiento comunista y en particular de la Comuna de París (1871), sintetizada en la Introducción de 1895 a la reedición del folleto de Marx Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850 (véase al respecto el folleto CARC, F.Engels: 10, 100, 1000 CARC por la reconstrucción del partido comunista). Los dogmáticos no tienen una visión dialéctica de la revolución. Separan esquemáticamente las distintas fases de la revolución y no ven su conexión. No comprenden que de una fase se pasa a otra y menos aún cómo se produce esa transición. No ven, por tanto, que es preciso dirigir cada fase de modo que cuando llegue a un punto se transforme en la siguiente. Por consiguiente, cada fase está inmediatamente "marcada" por ese destino. En cambio, según ellos, el paso de una fase a la siguiente "cae del cielo", ocurre por casualidad, o bien responde a una decisión arbitraria y subjetiva. En suma, en su concepción falta el paso de una fase a otra mediante el desarrollo cuantitativo de la primera hasta que ese mismo desarrollo cuantitativo determina el salto cualitativo. Muchos de ellos esperan la insurrección (mantienen una actitud pasiva, de espera). Otros adoptan iniciativas aventureras (militarismo o putchismo). 
Según ellos, la acumulación de las fuerzas revolucionarias debería ser fruto de una labor partidista llevada a cabo totalmente en la legalidad, en el marco del orden burgués y bajo el poder de la burguesía. A no ser que la burguesía misma ponga fuera de la ley al partido comunista. Y ya aquí es evidente la debilidad de su razonamiento. ¿Acaso la burguesía ha prohibido por casualidad el partido comunista en muchos países durante el siglo pasado? ¿Cuál es el origen de este hecho y la enseñanza que extraen de ello? ¿Acaso no es inevitable que, por las mismas razones, lo prohiba de nuevo o impida su construcción a menos que el partido se pliegue a sus condiciones? ¿Qué hace el partido comunista cuando la burguesía lo prohibe? ¿Acaso no conviene a la causa del comunismo que el partido se anticipe a la decisión de la burguesía? ¿Son los trabajadores avanzados tan estúpidos como para no comprender que es justo que el partido comunista se anticipe a la burguesía? ¿Tuvieron una línea justa los partidos comunistas italiano y alemán cuando actuaron de tal modo que sus respectivos secretarios (Antonio Gramsci en 1926 y Ernest Thälmann en  1933) fueron detenidos y luego eliminados? ¿Acaso es una casualidad que nunca se haya desarrollado ninguna revolución socialista victoriosa en la forma en la que, según ellos, debería desarrollarse toda revolución socialista, aunque distintos partidos de la primera Internacional Comunista hubiesen tratado de seguir la línea que todavía ellos mismos proponen? Naturalmente, los dogmáticos no dan respuestas a estas preguntas. Si las buscaran, dejarían de ser dogmáticos. 
En general, los dogmáticos se distinguen de los revisionistas-oportunistas por la concepción que defienden, por la propaganda que hacen y por las consignas que lanzan. Es decir, se distinguen en el plano subjetivo, ideológico y en cuanto a sus aspiraciones. Pero, en el mejor de los casos, los dogmáticos sólo se distinguen en la práctica de los revisionistas-oportunistas, aunque no siempre, por sus objetivos y métodos de lucha radicales: son menos acomodaticios con respecto a la burguesía y tensan más la cuerda. Sin embargo, no por casualidad Pietro Secchia pudo convivir en el pasado en el mismo partido, hasta al final de sus días (1973), con Giorgio Amendola y Palmiro Togliatti. A diferencia (pero no siempre) de los revisionistas-oportunistas, algunos de ellos elevan a la categoría de principio revolucionario el rechazo a dirigir a las masas populares en la intervención en comicios electorales, en actividades parlamentarias y en general en la actividad política de la burguesía (abstencionismo). Con esta y otras consignas radicales tratan de distinguirse de los revisionistas-oportunistas de derecha. 
En cuanto al paso a la fase siguiente, a la insurrección, algunos de ellos cuentan con que "antes o después" se producirá un estallido del movimiento revolucionario de masas (una insurrección) y adoptan una posición pasiva, de espera. Otros cuentan con provocar el estallido mediante iniciativas insurreccionales. Éstos consideran como una Biblia el lamentable libro de La insurrección de Neuberg, redactado por una comisión del Ejército soviético por encargo de la primera Internacional Comunista. Este libro describe una serie de intentos de golpes de mano e iniciativas insurreccionales fracasadas. Algunos de esos intentos fracasaron, a decir de sus mismos autores, por motivos banales, que confirman en realidad hasta qué punto los partidos que los protagonizaron estaban desligados del movimiento de masas. Sus autores no consideran la insurrección como lo que ha sido en todas las revoluciones proletarias victoriosas: un momento de una guerra más amplia. La aíslan del antes y después, confiándolo todo a la espontaneidad de las masas (el estallido de su descontento) o a una u otra iniciativa más o menos acertada del partido comunista o de sus jefes geniales, cuya suerte depende, como tan seriamente osa decir Neuberg, de la puntualidad de los que participan en las operaciones, de la sincronización de los relojes, de la rigurosa observancia del secreto y de otros accidentes parecidos. Para toda persona que reflexione es evidente que el éxito de una determinada y puntual operación táctica militar depende ciertamente de factores como los ya indicados. Pero está completamente fuera de lugar sostener que el desarrollo o no de un movimiento revolucionario que, por su naturaleza tiene como protagonista a las amplias masas, depende de una sola operación táctica. Pensad en la insurrección de octubre (1917): dos importantes dirigentes bolcheviques (Kamenev y Zinoviev) denunciaron públicamente los preparativos insurreccionales, pero la insurrección se produjo de todas formas y con éxito. Pensad también en la Resistencia: ¿acaso no habría tenido lugar aunque una u otra operación militar, incluidas las iniciales, hubiera fracasado? En realidad, fracasaron diversas operaciones militares  , pero la Resistencia se desarrolló a pesar de todo. En conclusión, los dogmáticos no entienden que es el justo trabajo actual de los comunistas el que, llegado a un cierto nivel de desarrollo cuantitativo, debe determinar un salto cualitativo, la entrada en una nueva fase. Si el partido rechaza realizar el salto, el trabajo ya realizado degenera: así ha ocurrido más de una vez en el curso de la primera oleada de la revolución proletaria, precisamente porque muchos partidos comunistas no dominaron la teoría de la GPP. Cuando el salto cualitativo tiene lugar o está a punto de producirse, en general los dogmáticos no están preparados, se encuentran desprevenidos, no saben qué hacer y se dividen en cuanto a las soluciones a adoptar.
3. En cuanto a los dogmáticos que no distinguen entre lo universal y lo particular, son hoy uno de los polos de las contradicciones en el movimiento marxista-leninista-maoísta. En particular, la contradicción divide al Movimiento revolucionario internacionalista (MRI).
La concepción dogmática de la GPP es todavía hoy un serio obstáculo a su aplicación en los países imperialistas, puesto que no existe todavía una demostración práctica de que en un país imperialista haya resultado victoriosa una revolución socialista dirigida conscientemente como GPP. Un ejemplo práctico también serviría para convencer a los dogmáticos que sean sinceramente revolucionarios. Rechazando combinar las verdades universales con las verdades particulares, estos dogmáticos presentan la GPP de una forma que es impracticable. Quien comparte semejante concepción o bien se ve obligado a rendirse ante la evidencia de la imposibilidad de llevar a cabo semejante GPP, o bien se dedica a llevar a cabo intentos que resultan desastrosos y que son utilizados por los que se oponen a la estrategia de la GPP como demostración de que ésta es impracticable. Algunos compañeros consideran dogmáticamente como universales las leyes que la GPP ha seguido con éxito en su país, confundiendo lo particular con lo universal. El error más difundido es asumir como universales, es decir, como válidas también para los países imperialistas, las leyes seguidas por la GPP en países semifeudales y semicoloniales, pretender también seguirlas en los países imperialistas y no buscar las leyes específicas de la GPP en su propio país. "Cada verdad es concreta", es decir, cada afirmación sólo es verdadera con relación a determinadas circunstancias de tiempo y lugar, en determinadas condiciones, incluso cuando no se precisan porque se dan por supuestas o implícitas en la situación en que esa verdad es enunciada. La GPP ha sido teorizada por Mao Tse-tung sobre la base de la experiencia de un gran país concreto, semifeudal y semicolonial, dominado por potencias imperialistas en lucha entre sí: China. Mao Tse-tung no se ocupó de hacer una sistemática distinción entre las leyes universales y las leyes específicas de la GPP en China (1). De la misma manera tampoco Lenin se ocupó de hacer una distinción sistemática entre cuánto había de universal y cuánto de específicamente ruso en la línea seguida por su partido. Sin embargo, declaró más de una vez, en el marco de la primera IC, en cuya creación y actividad participó hasta 1922, que los comunistas de otros países no debían seguir al pie de la letra la experiencia rusa y que los comunistas rusos debían evitar favorecer o imponer la imitación de la línea rusa. También Stalin se cuidó mucho de imponer a otros partidos la línea seguida por el partido soviético. No por casualidad los partidos de la primera IC siguieron de hecho líneas muy diferentes entre sí. Si acaso hay que señalar que en la primera IC hubo una constante incertidumbre en cuanto a la estrategia general a seguir, como he puesto de manifiesto en el artículo La actividad de la Primera Internacional Comunista en Europa y el maoísmo publicado en el n. 10 de La Voce. La estrategia de la GPP fue seguida conscientemente por el Partido comunista chino, pero no fue indicada ni estudiada como posible estrategia universal. Sólo a partir de 1968 el PCCh sostuvo que el pensamiento de Mao también tenía un valor universal, pero no señaló nunca en un texto exhaustivo cuáles eran las principales nuevas aportaciones de Mao al pensamiento comunista. Por tanto, nada más fácil para los dogmáticos y demagogos que mantener que la GPP debe seguir en todos los países las mismas leyes enunciadas por Mao Tse-tung para China. Cosa que obviamente avala y da alas a los que defienden que la revolución socialista en los países imperialistas sigue otras leyes, diferentes a las de la GPP. También existen personajes que no se preocupan de trazar una línea específica para su propio país, recogen de aquí y de allí, como verdaderos espontaneístas que son, cualquier práctica corriente y enarbolan demagógicamente, ahora que está de moda, la GPP para darse pábulo y presentarse como grandes revolucionarios en la escena internacional, en los congresos y asociaciones internacionales, en las declaraciones y comunicados difundidos en el extranjero. Son como aquéllos (Togliatti, Thorez, etc.) que en el viejo movimiento comunista hasta 1956 alababan a Stalin y la URSS, mientras en su país seguían líneas que poco o nada tenían que ver con las enseñanzas universales de Stalin y de la Unión Soviética.  
Es importante distinguir claramente las leyes universales de la GPP de las leyes particulares, propias de un país o de un grupo de países. Sólo así conduciremos con éxito la lucha ideológica para que todos los partidos comunistas adopten la GPP como vía de la revolución proletaria. Sólo así extenderemos su aplicación práctica y lograremos, por tanto, el renacimiento del movimiento comunista que está ligado a ella. Es evidente, por ejemplo, que los campesinos de los países imperialistas (en los que son una pequeña minoría de los trabajadores, del 1 al 3 %, están completamente entregados a la producción mercantil, dominada en gran medida por los monopolios industriales y comerciales, y en ellos la ciudad predomina ampliamente sobre el campo) no desempeñan el mismo papel que en la GPP de los países semifeudales. En estos países los campesinos forman la amplia mayoría de los trabajadores, se dedican todavía en gran medida a una agricultura de subsistencia, dependen de relaciones semifeudales y en ellos el campo predomina sobre la ciudad, o al menos está poco ligado a ella.  
Son dos los partidos que dirigen actualmente en su país una revolución siguiendo conscientemente con mayor éxito y desde hace mucho tiempo la estrategia de GPP: el Partido comunista peruano y el Partido comunista nepalés (maoísta). Ambos destacan como condición necesaria para lanzar y llevar a cabo con éxito la GPP, junto a la adopción del marxismo-leninismo-maoísmo (es decir, la asimilación de las leyes universales de la GPP), la elaboración de una concepción y una línea basadas en las características especificas de sus respectivos países ("el pensamiento de Gonzalo” y la “vía de Prachanda", respectivamente).
A su vez el Partido comunista maoísta de Turquía y del norte de Kurdistán, que tiene una rica y larga experiencia de GPP, se ha posicionado muy justamente numerosas veces contra la aplicación a los países imperialistas como leyes universales de la GPP de las leyes específicas de ésta en los países semifeudales. Pero, precisamente debido a la falta de una distinción clara entre las leyes universales y las leyes particulares de la GPP, ha llegado a negar en bloque la validez de la GPP para los países imperialistas (véase la declaración enviada por el TKP(m) a la Conferencia Internacional de Palermo del 3-4 de enero de 2003). 
El Partido comunista revolucionario de EE.UU. y el Comité del Movimiento revolucionario internacionalista (MRI) niegan sustancialmente (como otros partidos y organizaciones comunistas que han participado en la Conferencia Internacional sobre la GPP de 1998) que la GPP sea también una estrategia válida para los países imperialistas, precisamente porque presentan las leyes específicas de los países semifeudales y semicoloniales como leyes universales de la GPP (véase el artículo On the Struggle to Unite the Genuine Communist Forces en A World to Win n. 30/enero de 2004).
El Movimiento popular Perú (MPP) - Sol Rojo ha hecho un serio esfuerzo, sobre todo recientemente, en la lucha que lleva a cabo por la adopción de la GPP como estrategia universal, por distinguir leyes universales y leyes particulares (véase la intervención presentada por el MPP a la Conferencia Internacional de París del 27-28 de marzo de 2004).  
¿Qué hacer para distinguir las leyes universales de la GPP? El marxismo-leninismo-maoísmo es una ciencia, no una doctrina esotérica, una adivinanza o algo por el estilo. Por tanto, se trata de analizar la experiencia de las revoluciones proletarias y de elaborarla para descubrir las leyes que han seguido en su desarrollo. Más concretamente: el desarrollo de un fenómeno sigue sus propias leyes aunque los hombres las ignoren. La ley de la gravitación universal (la atracción que cada masa ejerce sobre otra) fue seguida también cuando los hombres no la habían descubierto todavía. Cuando los constructores no situaban el baricentro de un edificio según criterios que sólo posteriormente se comprendieron, el edifico se derrumbaba. Después que Newton (1642 - 1727) la descubrió y fue asimilada progresivamente por científicos y estudiosos y poco a poco por “todo el mundo”, fue posible ver que, efectivamente, fenómenos que hasta entonces eran inexplicables, o parecían casuales o extraños, en realidad se hacían comprensibles a la luz de la nueva ley. También se hizo posible llevar a cabo con mucha mayor facilidad y regularmente operaciones que antes resultan unas veces exitosas y otras no, que eran difíciles de llevar a cabo o tenían un resultado incierto. Fue posible hacer cosas que antes nunca se habían logrado hacer. De la misma manera, si es verdad que la GPP es la forma universal de las revoluciones proletarias, eso quiere decir que cada revolución proletaria que ha tenido lugar hasta ahora se ha desarrollado según sus leyes universales, aunque sus protagonistas no las conocieran todavía. Si esas revoluciones proletarias han tenido éxito, es porque sus protagonistas han seguido esas leyes universales, aunque fuese a ciegas, instintivamente, sin saberlo, mediante sucesivos intentos. Por el contrario, si han fracasado, ha sido porque sus protagonistas, a pesar de su buena voluntad, entrega y heroísmo, se han obstinado en trabajar en desacuerdo con esas leyes que no conocían.

(Continuará en próxima entrega)

Brutalidad policial en Chile 2011 - 2012



Todo lo que aprendieron con Pinochet (¡son los mismos!) lo aprovecha Piñeras para intentar reducir al heroico pueblo trabajador chileno. Lo de ellos es reprimir, reprimir y volver a reprimir. Lo nuestro resistir, resistir y seguir resistiendo hasta el triunfo de la revolución y la implantación de la Dictadura del proletariado.

Panamá: PROBLEMAS DE LA GUERRA POPULAR



sábado, 8 de septiembre de 2012

PMLI: El Bolchevique, nº 32



Un evento nuevo y vigorizante que  sostener

“1,644 camaradas marxistas-leninistas-maoístas” chinos piden la remoción de Wen Jiabao

Oscurecidos totalmente por los grandes medios de información  del régimen revisionista y fascista chino, el 15 de julio “1,644 camaradas marxistas-leninistas-maoístas”,  entre los cuales aparecían profesores universitarios, estudiosos, consultores, investigadores y exponentes de la izquierda china, han escrito una carta al Comité Central del Partido Comunista Chino y al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (el parlamento) pidiendo “resueltamente” la remoción del actual Primer Ministro Wen Jiabao. Es un hecho nuevo vigorizante y seguramente que sostener, sin precedentes aquello que nos resulta. Objetivamente se trata de un ataque frontal contra toda la línea política y económica del partido revisionista y del régimen chino, de los cuales Wen Jiabao es uno de los representantes. Mayoritariamente de derecha.
Que asume aun más importancia dado que, los firmadores dirigen una crítica ante todo neta a la política de “reforma y apertura” inaugurada por Teng Xiao-ping en 1978 y que determinó el retorno de la burguesía al poder y el desmantelamiento del socialismo. “En los últimos treinta años”, escriben, “habíamos cambiado bandera, especialmente desde el XII Congreso del Partido “(1987, ndr), “cuando el secretario general Zhao Ziyang levantó “la gran bandera del socialismo con característica china” al puesto de la gran bandera del  del marxismo-leninismo-Pensamiento de Mao Zedong, y siempre más se ha puesto en práctica el revisionismo: la política de reforma y apertura se ha alejado del objetivo de perfeccionar el sistema socialista y en China ha aparecido el gran problema de la restauración del capitalismo”. Los firmantes sostienen que “Lo correcto de la línea política e ideológica decide todo: perseverar en el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Zedong significa atenerse al espíritu de las cuatro principios cardinales; alejarse del marxismo-leninismo-pensamiento de Mao Zedong hará degenerar también a los otros tres principios cardinales y por eso no será más posible mantenerse fieles a los cuatro principios cardinales”.

Leer el artículo completo cliqueando en el siguiente enlace: 


http://www.pmli.it/ilbolscevicopdf/2012n321309.pdf

Marxismo-Leninismo-Maoísmo y el acuerdismo FARCísta


por Quibian Gaytan

El acuerdismo como finalidad estratégica en la guerra revolucionaria

En estos últimos días ha resaltado la información de la apertura de negociaciones de paz entre el fascista presidente Santos, de Colombia, y la FARC-EP. El hecho de que el gobierno de ese país y el mando de la guerrilla se sienten a “negociar la paz civil” no es algo nuevo, ya se han hecho otras tratativas con otros presidentes y otros gobiernos, ya liberales o ya conservadores. Lo nuevo aquí es el impacto que ha ocasionado en la izquierda latinoamericana y mundial, en particular el aperturamiento del debate entre los marxistas-leninistas-maoístas y la izquierda marxista-leninista más los neorevisionistas alrededor de ello.

Aunque, a primeras instancias, pudiese parecer que el debate gira en si es aceptable o no dentro de la teoría M-L las negociaciones y los acuerdos o no con el enemigo militar de clase. Pero, no es así. Los comunistas maoístas jamás han rechazado negociar con el enemigo. Hay negociaciones y negociaciones, dictadas por la correlación de fuerzas y las circunstancias, unas consolidan los logros de la revolución otras se traducen en derrotismo,  renunciamiento a los logros revolucionarios y traición. Por lo que, aquí el fondo de la polémica es que si dichas negociaciones aproximan la toma del poder o no por parte de los revolucionarios; esto es, la factibilidad o no, hoy, de la revolución “pacífica” en contrapunto con la revolución violenta (insurrección popular y guerra popular como sus concreciones) planteada por los comunistas maoístas. Y en esto, no hay punto de conjunción entre los primeros y los segundos.

Y, precisamente, la firma de tal acuerdo preliminar entre el fascista gobierno burgués colombiano y los cuadros dirigentes de la FARC nos demuestra el abismo existente a nivel de la teoría general marxista-leninista-maoísta y su visión y línea de la guerra popular y aquella del revisionismo armado. Examinemos brevemente los puntos esenciales de dicho acuerdo, aunque sea reintepretativamente:

Comienza, el mismo, enunciando que “Los delegados del gobierno de la república de Colombia, gobierno nacional, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia”. Se dice allí “gobierno nacional” y “las FARC”. Lo que hace deducible, los fascistas y militaristas son el “gobierno nacional” y la FARC resulta lo no-gobierno y lo antinacional. Eso confirma mí aserto, la FARC no ha constituido nuevo poder (gobierno paralelo) en sus zonas guerrilleras. Entendido que base de apoyo es poder estatal nuevo, rival del otro burgués-terrateniente. Idea que se reafirma en el II párrafo, “…el respeto de los DD.HH. es un fin del Estado (¿Qué Estado? ¿No es eso “olvidar” la naturaleza de clase de todo Estado en sociedad capitalista y la definición marxista de que él es “máquina nacional de guerra del capital contra el trabajo”? y ¿desde cuándo y dónde resulta primordial tarea suya respetar los DD.HH.?). Algo no marcha bien en esas cabecitas marxistas.
Lo más importante a remarcar: ¡Es la Farc, una organización militar, la que negocia un acto político y no el supuesto “partido comunista clandestino” que supuestamente la dirige! ¿Cómo entender eso, existe o no tal partido?
Luego intentan hacernos tragar esa ramplonería liberal burguesa de “poner fin al conflicto… para la construcción de la paz estable y duradera…” y eso en aras del desarrollo económico con justicia social”. De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. La paz militar, de ahi,  pondrá sobre seguro la paz civil y la paz social entre las clases históricamente en conflicto por intereses contradictorios y antagónicos, es lo que nos están diciendo. Lo repito, algo no anda bien en esas cabecitas “marxistas”.
De seguido la perla de la corona. La afirmación aeroplánica de que “es importante ampliar la democracia”. Ni tan siquiera esa confusa democracia pluralista y participativa por la que dicen haber luchado y convocado a sectores populares. Simplemente barnizar o modernizar esa vieja democracia semifeudal, mascarón de la dictadura militar-fascista de la burguesía burocrática colombiana. Con el agravante que esa misma burguesía es la que tendrá el derecho, a discreción suya, de otorgación de la tal ampliación y no señalan mínimamente como controlará la FARC al gobierno para que cumpla con ello.
Máxime cuando ella misma reduce ese control a ser, simplemente, oposición legal dentro del sistema político: Olvidando, la gran experiencia aprendida por el pueblo colombiano con su propia sangre, de que  guerrillero que se desarma es hombre muerto. Es más dicho control quedará en nada, ya que ellos mismos se atan con la fórmula de la “dejación de las armas” mientras el reaccionario ejército burgués no se desarmará
Pero lo sorprendente, en todo este retorcimiento idealista, la plena libertad de hacer al gobierno y ni tan siquiera tiene algunas palabras por el reconocimiento y la libertad de actividad del supuesto partido comunista clandestino. Dado que en dicho acuerdo sólo se habla de partidos que se formen luego de alcanzado el acuerdo final. Entonces, ¿existe o no ese partido al que le debe acatamiento según la teoría marxista-leninista?
Pero, dejemos eso hasta allí. Hay otros temas en la mesa de debate.
¿Es la FARC un partido comunista, marxista-leninista?
Afirmo y reafirmo, la FARC es una Organización militar revolucionaria no es un partido político, ni una Organización político-militar ni mucho menos un Partido Comunista militarizado para las condiciones de una guerra popular. Según la teoría marxista-leninista-maoísta para el buen desempeño de una guerra popular es necesario la existencia de un partido intransigentemente clasista, proletario comunista, como la parte más avanzada, consciente y que dirija todo y en todos los campos de la actividad económica, política y  cultural. Armado con lo más avanzado de la ciencia de la revolución proletaria, cual es el Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Eso, por cuanto, a la luz de la historia del Movimiento Comunista Internacional otras escuelas de interpretación y aplicación de  sus principios y verdades universales sean demostrado o fracazante (caso del PCUS degenerado revisionista, anticomunista y antisocialista, y partidos filiales) o empantanados en el dogmatismo, el sectarismo o conciliantes con el orden burgués (caso de la CIPOML-hoxhista y agrupamientos afines. A los que denomino “marxistas-leninistas de la segunda etapa del marxismo”).  La FARC no se ubica en ninguna de estas escuelas, aunque se beneficia del apoyo y solidaridad de los primeros. Sigo, Ese partido de que te hablo, crítico comentarista, para desarrollar guerra popular, tiene que caminar con los dos pies; un ejército revolucionario (el pueblo armado) y un Frente Unido revolucionario (el pueblo unido). Pero, lo esencial es que dicho partido, el Partido Comunista debe dirigir al pueblo armado y al pueblo unido. Sin dejar, por momento alguno, ser mandado o representado o suplantado por ninguno de esos otros dos instrumentos revolucionarios. Mao resume esto: “El partido manda al fusil y no el fusil al partido”.
En cuanto, al origen y desenvolvimiento de la FARC en tú comentario es cuestión que resuelves bastante bien, aunque se deja ver un poco de falta de información. Ella ha nacido, ciertamente, como brazo de autodefensa del browderista y revisionista kruscheviano Partido “Comunista” Colombiano por muchas décadas. Este le ha utilizado como “fuerza militar de presión” para arrancarle beneficios políticos parlamentarios al Frente Nacional (Conservadores y liberales coaligados). Así ha sido hasta la debacle de los régimenes revisionistas burgueses de la exURSS y demás países otrora socialistas de Europa Oriental y Asia, cuando hubo de desenvolverse por sí mismo, independientemente, dada la disgregación fraccional del revisionismo colombiano. Ello explica que en su estructura militar organizativa tuviese que dotarse de una dada forma y asumir tareas políticas.
El salto cualitativo dado por Mao a la teoría militar marxista-leninista
La larga experiencia militar revolucionaria del PCh, dirigido por Mao, le ha permitido generalizar teóricamente la misma, con ello ha permitido enriquecer la teoría general de la guerra revolucionaria del proletariado y comunista internacionales y particularizar la visión estratégica y táctica marxista-leninista de. Indiscutiblemente, la asimilación y estudio de dicha teoría particular maoísta por el Pentágono es una prueba de ello, es ese un aporte probatorio de la universalidad del pensamiento político y militar marxista-leninista de Mao. Él no sólo ha generalizado las experiencias guerrera concreta de China, sino que en base al método marxista-leninista de investigación nos ha legado el conocimiento y dominio de las leyes generales que rigen las guerras revolucionarias y las leyes particulares de las guerras revolucionarias propias de países coloniales, neocoloniales, semicoloniales y dependientes. Podemos decir, en conclusión, con su teoría general, particular y singular  de la Guerra Popular, Mao en este campo ha logrado imprimirle un salto cualitativo al desarrollo de la teoría general del Marxismo-Leninismo.

De ahí me resulta, sin subestimar la experiencia militar concreta de dirigentes comunistas que han conducido guerras revolucionarias (como aquellas de la guerra de liberación antifascista europeas o aquellas de liberación nacional en países como Viet Nam), estos no han encontrado tiempo, por diferentes razones, para generalizar teóricamente su experiencias militares.

Por lo que, las suyas son inscribibles como “saltos cualitativos parciales dentro del proceso cuantitativo de desarrollo de la teoría militar revolucionaria proletaria. Lo que no es el caso de la teoría militar de la guerra popular de Mao, la que si ha dado un salto cualitativo a un nivel superior con relación donde habían sido dejadas la teoría militar de Engels, Lenin y Stalin. Esa teoría de la guerra popular, sus principios extraíbles y comprobables la han particularizado, como una tercera etapa en el desarrollo de la teoría militar marxista y leninista-stalinista.

No solo. Al hacer eso, ella se separa radicalmente de las teorías militares del revolucionarismo burgués y pequeñoburgués. Estas últimas, no sólo por su carácter de clase, sino por sus métodos del privilegiamiento del individualismo guerrillero y la acción de pequeños grupos y en que las masas trabajadoras quedan reducidas a fuerzas auxiliares, secundarias y subordinadas; contrarios a los principios distintivos del Marxismo-Leninismo-Maoísmo de que “guerra revolucionaria es la guerra de las masas trabajadoras” y de la “dirección exclusiva del proletariado de la guerra popular y/o de la insurrección”. Resumiéndolos Lenin en brillantes palabras: “Fuera del poder todo es ilusión”. Son principios y verdades universales, las cuales separan diáfanamente a los marxistas-leninistas auténticos, hoy maoístas, de aquellos que bajo la máscara del “marxismo” y del “leninismo” pasan de contrabando el izquierdismo burgués y el reformismo y el revisionismo en los hechos.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Beautiful Chinese Music【11】Traditional

Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România: El problema de los gitanos en la República Popular...

Un vallekano en Rumania / Un vallekan în România: El problema de los gitanos en la República Popular...: En el siguiente documento se puede apreciar como el gobierno de la República Popular Rumana, siguiendo las enseñanzas del Poder Soviético, ...

Rusia: RECIÉN GRADUADOS NO QUIEREN QUEDARSE EN RUSIA


¡Los niños no quieren vivir en Rusia!

Alrededor del 80% de los graduados de las escuelas superiores en Moscú quiere salir de Rusia. Algunos de ellos quieren emigrar para vivir permanentemente, otros desean abandonar temporalmente, como para la educación. Con el 90% de los padres desean volver a subir.

Los graduados de la misma escuela que la haya completado a principios de la década de 2000, sólo el 30% han abandonado el país. Esto de acuerdo a la Universidad de Moscú de Psicología y Educación. "razones por las que los jóvenes quieren salir, son muy diferente. Intuitivamente más dispuestos a llegar para conseguir no sólo enseñanza superior y de aprender el idioma, sino también, tal vez, para permanecer allí, ya que el nivel de vida es más alto - explica en Finam FMrossiysky historiador de la filosofía, doctor en Filosofía Valery Kuvakin.-. No, y la situación es más relajada y menos delincuencia. Una parte puede darse el lujo de encontrar un trabajo allí, pues la situación en Rusia no es tranquila. "Las razones de esta tendencia son varias, según los autores del estudio. Este es un material de alta reclamaciones que da el grado del estado decadente de la industria rusa, el deseo de aprender de mejores profesores…  Estudio similar se llevó a cabo "Rossiyskaya Gazeta" entre los padres de los graduados de las escuelas superiores. Se encontró que sólo el 9% de los padres van a dar al niño una educación superior en Rusia. 14% tiene la intención de enviar a sus hijos a estudiar al extranjero, y el 68% le gustaría ver al niño vivir en el extranjero. ¡Menos mal! Usted mismo, usted quiere que su hijo zabugore parta residencia permanente?

Publicado por Krasnyi Klin


http://cccp-2.ru/

PCRA: HOY, nº 1435 - 2012



http://www.pcr.org.ar/

Datos personales

periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.