El Gran Sol Rojo del Amanecer

jueves, 6 de septiembre de 2012

PROBLEMAS DE LA GUERRA POPULAR [5ª Entrega y penúltima]


Traducido por el camarada SADE para ODC
Traducido de Clarté Rouge, órgano teórico del Centro Marxista-Leninista-Maoísta (Bélgica)


3.6. Las bases de apoyo
3.6.1. Condiciones particulares para el establecimiento de bases de apoyo

Como ya hemos visto, la constitución de bases de apoyo (una de cuyas formas particulares es la “zona liberada”) es una necesidad de la GPP. Sobre esta cuestión vamos a considerar, en primer lugar, las condiciones especiales para, posteriormente, tratar de identificar su contenido y, por último, analizar a luz del mismo nuestras condiciones especiales en las metrópolis imperialistas.

En un informe dirigido al Comité Central del PCCh en noviembre de 1928, durante la lucha en las montañas de Tsingkang, Mao Tse Tung se extiende prolijamente sobre la historia y situación de la base revolucionaria situada en la región fronteriza de Junán y Kiangsi, y sobre las bases de apoyo que la rodeaban. En él se pueden leer las condiciones favorables y desfavorables en los pasajes que se refieren a esta base en general o, con más detalle aún, en los pasajes (ver página 108, por ejemplo) en que Mao compara las situaciones de las diferentes partes de la región en cuestión.

Se consideran como favorables[1]: a) el alejamiento de los centros de poder enemigo; b) la dificultad de acceso; c) el apoyo de las masas populares; d) la proximidad de otras bases revolucionarias; e) la autosuficiencia alimentaria o, al menos, la posibilidad de abastecerse con los aportes de las regiones vecinas transformadas en bases de apoyo. Examinemos rápidamente estos factores desde la perspectiva de las condiciones particulares, es decir, tal como se le presentaban a Mao Tse Tung a finales de la década de los 20.

a) El alejamiento de los centros de poder enemigo: se trata en este caso de un alejamiento físico. Las montañas de Tsingkang estaban lejos de las ciudades, las “antenas” del poder central eran escasas y débiles.

b) La dificultad de acceso: se trata en este caso de una dificultad de acceso en el sentido físico que resulta de una combinación de relieve escarpado, grandes distancias, vías de comunicación (carreteras, puentes, etc.) mediocres, medios de transporte limitados (en cantidad y calidad) para el enemigo, inadaptación de las fuerzas del enemigo al terreno.
c) El apoyo de las masas populares: se trata en este caso de una condición política ya tratada en este debate y sobre la que volveremos más adelante.

d) La proximidad de otras bases revolucionarias: lo que permite a una base apoyar a otra en caso de ofensiva enemiga o en caso de ofensiva revolucionaria. Esta proximidad permite aplicar, en beneficio de los revolucionarios, el principio estratégico de la “economía de fuerzas” que consiste en concentrar las fuerzas allí donde se producen choques decisivos y en limitar al mínimo las fuerzas en los frentes de menor importancia. Este principio no se aplica sólo a nivel militar: los recursos económicos o los cuadros políticos también se pueden “concentrar” allí donde su efecto sea más útil.

e) La autosuficiencia alimentaria o, al menos, la posibilidad de abastecerse con los aportes de las regiones vecinas transformadas en bases de apoyo: en las condiciones de la China de entonces, salvo unos pocos productos como la sal, las zonas liberadas eran autosuficientes y podían desarrollarse como microsociedades socialistas que permitían una neta mejoría de las condiciones de vida de las masas. Debe añadirse en este punto que esta autosuficiencia tenía un valor estratégico: permitía resistir los bloqueos enemigos.

Es el momento de señalar que todos estos puntos son válidos para todos los tipos de bases de apoyo, excepto el punto e) que se refiere a esa forma extrema y particular de base de apoyo que es la zona liberada.

3.6.2. “Bases de apoyo” como condición general

En esta fase, pues, debemos proceder a una nueva generalización/teorización. Debemos tratar de no fijarnos ya en la forma concreta que tuvieron las bases de apoyo en la GPP llevada a cabo en China en su momento sino extraer de ellas su contenido político-estratégico. En otras palabras, debemos responder a la pregunta: ¿qué aportan las “bases de apoyo” al proceso revolucionario que las hace tan necesarias?
Las bases de apoyo permiten establecer polos del nuevo poder. De manera total en las zonas liberadas, de manera parcial en las otras formas de base de apoyo.

En las bases de apoyo, el Partido y las masas pueden experimentar y desarrollar los primeros elementos de la nueva sociedad y así profundizar su interrelación. Las bases de apoyo permiten la organización y la autoorganización de las masas: las masas adquieren de este modo las cualidades y características que hacen de ellas una fuerza revolucionaria consciente. Tanto el Partido como las masas se forjan y se refuerzan.
En las condiciones favorables para el establecimiento de una base de apoyo, Mao recuerda el apoyo de las masas; la constitución de “bases de apoyo” permite transformar el “apoyo” de las masas en una auténtica participación de las masas en el proceso revolucionario.

Las bases de apoyo son zonas donde el control social y la represión del enemigo son débiles, inexistentes, o están sometidos a dura pugna con el contrapoder revolucionario. La represión puede adoptar en ellas la forma de operación puntual, más o menos extensa, militarizada en espíritu si no en la realidad. La neutralización de los pequeños agentes de la contrainsurgencia (soplones, policías “de proximidad”, etc.) permite a los revolucionarios trabajar con mayor libertad.

Las “bases de apoyo” permiten a los revolucionarios desembarazarse de un gran número de trabas paralizantes del trabajo conspirativo. En las bases de apoyo, el Partido, las formas del nuevo poder (comités populares, etc.) y el Ejército Rojo pueden desarrollarse de manera más rápida, más amplia, más profunda y más segura.

3.6.3. Sobre las zonas liberadas como forma particular de las bases de apoyo

Bases revolucionarias como las de las montañas de Tsingkang, es decir, vastas zonas liberadas e inaccesibles para el enemigo, son casi inimaginables hoy en día, a menos que el Estado opresor se encontrase en un estado de excepcional debilidad; y aun así, aún cabría pensar que esta debilidad sería contrarrestada por una intervención imperialista. Se trata de una constatación que sirve tanto para los países semifeudales y semicoloniales, cuya población está compuesta principalmente de campesinos pobres, como para las metrópolis imperialistas.

Factores como el relieve o las distancias se plantean hoy de modo diferente que a principios del siglo pasado. Gracias a la técnica y al desarrollo, las distancias se acortan y el relieve se nivela. Los aparatos a hélice (helicópteros, aeronaves de rotores basculantes tipo osprey, etc.) permiten a las fuerzas represivas intervenir masivamente en cualquier punto del territorio. El desarrollo de la observación aérea (satélites, aviones no tripulados tipo drone, aviones de reconocimiento) refuerza esta tendencia hasta el punto que sólo las regiones húmedas cubiertas por bosques densos permiten todavía (¿por cuánto tiempo?) escapar a los modernos medios de observación.

Los partisanos vietnamitas o yugoslavos lo experimentaron. Sus ejércitos rojos trataban en todo momento de evitar la observación del enemigo y, cuando esto no era posible, buscaban escapar del cerco enemigo mediante desplazamientos continuos. Incluso la base revolucionaria de las montañas de Tsingkang terminó por conocer esta situación cuando la quinta campaña de cerco del Kuomintang obligó al Ejército Rojo a abandonar la región, que fue reconquistada por la reacción.

Cuando Mao dijo que sólo la división del enemigo permitió el establecimiento de la base revolucionaria de las montañas de Tsingkang, podemos generalizar diciendo que es necesaria una situación de debilidad excepcional del poder reaccionario para que se pueda establecer una base revolucionaria fija y duradera, es decir, una “zona liberada” donde el poder revolucionario pueda establecerse permanentemente a la luz del día.
La instalación prematura de un poder revolucionario abierto puede causar pérdidas irremediables. En varias localidades peruanas, el PCP había establecido comités revolucionarios integrados por cuadros del PCP y lugareños. Cuando el ejército retomó estas localidades que el EGP no pudo defender, los militantes pudieron volver de nuevo al maquis, pero los pobladores involucrados en el nuevo poder fueron denunciados y masacrados.

Esta incapacidad creciente para reproducir experiencias como la de una zona liberada del tipo de la de las montañas de Tsingkang tiene poca incidencia en la cuestión de la universalidad de la GPP. Sólo aquellos que (voluntariamente o no) confunden “base de apoyo” con “zona liberada” pueden pretender tal cosa. Para estos últimos, la causa está clara: la imposibilidad de establecer una zona liberada implica la imposibilidad de cumplir esa condición de la GPP que es el establecimiento de bases de apoyo, de donde deducen la imposibilidad de practicar la GPP. Pero desde el momento en que se generaliza/teoriza con rigor el contenido político-estratégico de la “base de apoyo” se llega a la conclusión de que se trata de un concepto flexible, susceptible de revestir para un contenido idéntico formas diferentes.

3.6.4. Sobre las “bases de apoyo” en el medio urbano

La experiencia del movimiento comunista internacional nos revela dos tipos de experiencias equivalentes a las “bases de apoyo” en el medio urbano: los barrios populares o barriadas pobres [bidonvilles, en el original en francés] y los complejos industriales.

a) En los barrios populares

Por ejemplo el distrito proletario de Vyborg en Petrogrado, donde las masas eran tan revolucionarias que obligaron a los bolcheviques a seguir el movimiento para no quedarse cortados de ellas... (La revolución de febrero comenzó con un movimiento espontáneo de masas en Vyborg). Fue uno de los pocos barrios de Petrogrado donde los bolcheviques tenían la mayoría en el Soviet y en la Duma.

Por ejemplo la barriada pobre de Villa El Salvador (fundada en 1971), que tenía ya una larga tradición de lucha (resistencia a los desalojos, participación en la huelga general contra la dictadura militar en 1977, etc.). El PCP comienza allí su actividad en 1980 y la lucha armada en el 81 (voladura de la comisaría). Crea organizaciones sociales o se hace con el control de las ya existentes y lleva a cabo operaciones de agitación y propaganda abierta de 1988 a 1992. Los delincuentes, los políticos burgueses, los policías y los chivatos son expulsados del barrio o ejecutados.

Por ejemplo el barrio 1 Mayis de Estambul, zona de segregación económica, social y comunitaria (alevíes), altamente autoorganizada y capaz de resistir a los proyectos de “renovaciones” del ayuntamiento (resistencia que llegó a causar la muerte de manifestantes). Este barrio fue creado a finales de los años 70, en un periodo de enfrentamientos armados entre revolucionarios, fascistas y fuerzas del orden. La organización Dev Yol arrancará a la mafia el control del suelo sobre el que se construirá el barrio y organizará una red de comités populares, casa del pueblo, espacios de salud, escuelas o incluso economatos. Todavía hoy tienen lugar manifestaciones armadas.

b) En los complejos industriales

Por ejemplo el complejo de plantas metalúrgicas Putilov, en Petrogrado, durante la Revolución rusa. El contrapoder rojo era tal en las plantas Putilov (30.000 trabajadores de los que 10.000 eran simpatizantes y 500 militantes bolcheviques) que los bolcheviques pudieron organizar allí una guardia roja, concentrar sus fuerzas y, más tarde, enviar destacamentos para tomar la ciudad.

Por ejemplo el complejo de 26 plantas Fiat de Mirafiori-Lingotto-Rivalta (90.000 trabajadores de los que 50.000 sólo para Mirafiori) en Turín con ocasión del “autunno caldo” italiano de 1969, con un cambio en las relaciones de fuerza en los talleres por medio de desfiles [cortèges, en el original en francés] internos (en especial en la planta de Mirafiori, fábrica “de pasillos” [“en couloirs” en el original en francés]). La planta servía de base revolucionaria donde se concentraban otras fuerzas (empezando por los estudiantes) antes de marchar sobre la ciudad, como con ocasión de la manifestación que concluyó en los enfrentamientos y barricadas de Corso Traiano en julio de 1969. [http://www.centremlm.be/index.php?id=48]

Estas experiencias históricas tienen en común diversos factores que han contribuido a darles las cualidades de bases revolucionarias:

a) Fuerte concentración de poblaciones pobres,
b) Homogeneidad socio-cultural que favorece la autoorganización,
c) Vacío de poder (desinterés de las autoridades públicas) acentuado por la acción revolucionaria,
d) Tradición de lucha,
e) Existencia o necesidad de estructuras sociales de apoyo mutuo y de cooperación no oficiales en las que deben intervenir los revolucionarios,
f) Homogeneidad geográfica (con un relativo aislamiento en ocasiones),
g) Proximidad al centro urbano.

3.6.5. La autosuficiencia económica

Es éste un criterio que era pertinente en la China de los años 30 y que ya no lo es a día de hoy, incluso en los países menos industrializados. Aún en 1958 los maquis castristas aspiraban a una relativa autosuficiencia (creación de una tenería y un taller de fabricación de zapatos) pero se veían obligados a adquirir combustible, medicamentos, etc. El desarrollo demográfico y la globalización capitalista han hecho imposible el modelo de la zona liberada económicamente autosuficiente, incluso en las regiones más remotas de los países más pobres. Para el establecimiento de zonas liberadas donde mejoran las condiciones de vida de las masas ya no se trata sólo de la sal que se necesita sino también de semillas y fertilizantes, medicamentos, combustibles y carburantes, etc.
[1] Mao, en su informe, en ocasiones se alegra de cierta ventaja, otras deplora cierto inconveniente. Para facilitar el análisis, reunimos todas las condiciones bajo una forma positiva. Así, cuando en la página 93 Mao lamenta la desventaja de una región escasamente poblada con cosechas insuficientes, nosotros hablaremos de la ventaja de regiones densamente pobladas con cultivos suficientes.


Publicado por Odio de Clase 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

TRAS LA CORTINA DE LOS CRIMENES DE STALIN


(Nota de Luminoso Futuro: Hace 8 ó 9 años atrás, eran momentos de un primer intento de acercar a la Izquierda panameña, dentro de los marcos de la Mesa de Encuentro de la Izquierda Panameña, se dio una conversación entre el dirigente  del que hoy se llama Partido de los Trabajadores y Trabajadoras de Panamá, Virgilio Arauz, y mí persona como vocero del Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Panamá. El tópico giraba entre otras cosas, no faltaba más, alrededor de “Stalin y sus crímenes”. El dirigente trotskysta, aún con voz trémula por la indignación y el horror, poco más o menos narraba: “Stalin fue una gran desgracia para el movimiento socialista internacional, sobretodo para el movimiento trotskysta ruso. Él persiguió, arrestó y asesinó cientos de miles de revolucionarios trotskystas…”. En ese momento le interrumpí, era evidente su infamante exageración, preguntándole, “Dices ciento de miles de revolucionarios trotskystas ¿me puedes decir cuantos cientos de miles eran 200, 300 o quizás 900 mil?”. Hizo como que no me había escuchado y trató de desviarse a otro tema, por lo que insistile yo: “¿Sabes tú con cuanto militantes contaba el Partido bolchevique, en los meses previos a que Lenin diese la directiva de organizar el asalto revolucionario al gobierno provisional?”. Silencio, por respuesta. “Pues –proseguí- alrededor de 46 mil, frente a 180 millones con que contaba Rusia en esos momentos. Frente a la mayoritaria composición social de los partidos pequeñoburgueses, mencheviques y socialrevolucionarios, eran una minoría y aún así se lanzaron a realizar la Revolución de Octubre. Por lo que, te pregunto ¿Qué hacían esos 200, 300 o 900 mil revolucionarios trotskystas cuando Stalin y los bolcheviques les “perseguían”, “encarcelaban y los mataban”? ¿Organizaron la resistencia y el contraataque o simplemente se dedicaban a rascarse los cojones?”. En realidad, como señalan los hechos, ellos, no esa cantidad fantasiosa con la que tratan de apantallarnos, si organizaron la resistencia contra el poder soviético bolchevique: Sabotajes, actos diversionistas, espionaje a favor de a las potencias imperialistas y asesinatos de Dirigentes soviéticos, pero iban contra el pueblo socialista ruso y contra la historia por ello fueron derrotados, encarcelados y condenados. ¿Muertos? Ciertamente, pero nunca existieron esos cientos de miles.
Ocultamiento Interesado de los hechos, calumnias y mentiras conscientemente propaladas ha sido el arma de la burguesía internacional en su lucha contra los comunistas, contra la Unión Soviética y su Gran Líder el camarada José Stalin. Ninguno como él, entre todos los cinco Grandes Maestros del proletariado internacional, ha sido atacado, enlodado y satanizado. Contra Stalin todas las armas y recursos, por bajos y ruines que sean, con miras de separarle del corazón de los proletarios comunistas y pueblos revolucionarios del mundo, eran validos y justificables. Contra el camarada Stalin se ha concentrado todo el odio de clase de la burguesía, de los imperialistas, fascistas y todo lo reaccionario que aún ensucia al mundo. Y tal odio de clase contra su figura y sus realizaciones está más que justificado, ello no nos duele o quita el sueño. Él, Stalin, frente al ejército político de los trabajadores soviéticos y los pueblos oprimidos del mundo, ha sabido poner al borde de la ruina y del derrocamiento final ese mundo viejo, al mundo del capitalismo y de la opresión de la humanidad entera. Y que sea odiado por ello, no es una desgracia sino un mérito suyo. ¡Bien haz hecho viejo topo!
Con nuestra acción revolucionaria por la cuatro esquina del planeta, nosotros comunistas maoístas, te estamos lavando del montón de suciedades que han echando sobre tú prístina imagen.

Quibian Gaytan



MENTIRAS SOBRE STALIN
Millones de muertos: De Hitler y Hearst a Conquest y Solzjenitsyn

La historia de los supuestos millones de presos y muertos en los campos de trabajo y los muertos por el hambre en la Unión Soviética en los tiempos de Stalin.

 Por Mario Souza

En el mundo en que vivimos, ¿quién escapa de las terribles historias de muertes y supuestos asesinatos en los Gulag, campos de trabajo de la URSS?
¿Quién logra escapar de las historias de millones de muertos por el hambre y de los millones de opositores ejecutados en la Unión Soviética en los tiempos de Stalin?
En el mundo capitalista se repiten infinitamente estas historias en los libros, en los periódicos, en las radios, la televisión, en el cine y el mito decenas de millones de víctimas que el socialismo habría causado, han crecido ilimitadamente en los últimos 50 años.
Pero en realidad ¿de dónde provienen estas historias y cifras? ¿Quienes están detrás de todo esto…

Para leer el documento completo cliquear en el siguiente enlace:

Colombia: REVOLUCIÓN OBRERA, nº 349



https://acrobat.com/app.html#d=MfjzVOG0kdVJg1u-EXnbnQ

Colombia: proceso de paz o proceso de rendición


"El Comité Central (CC) del PCI (Maoísta) deja meridianamente claro que deponer las armas significa una traición a los intereses del pueblo. En su día tomamos las armas en defensa de los derechos del pueblo y para lograr su liberación de toda forma de explotación y opresión. Mientras las tales existan, el pueblo seguirá armado".
PCI (Maoísta)


Hace apenas unos días la guerrilla de las FARC y el Gobierno colombiano han firmado un documento conjunto titulado "Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera" que se puede ver en este enlace: http://stolpkin.net/spip.php?article1156 .

 No sabemos como acabaran estas "negociaciones" pero las mismas en sí demuestran las carencias ideológicas y posiciones reformistas de las FARC. 

Algunos grupos guerrilleros como las FARC son propensos a los  diálogos y mesas redondas con los representantes del Estado. Lanzan formidables ofensivas guerrilleras pero inmediatamente piden negociaciones de paz. ¿Qué hay detrás de la "solución política y pacífica al conflicto armado"?. En términos generales se dice que mediante este camino se puede resolver la guerra y poner fin a las secuelas sociales que originaron el conflicto. Incluso se plantea que por esta vía se vislumbran soluciones sociales y políticas a favor de los oprimidos.

 Todos estos argumentos en realidad esconden la traición y la claudicación.
Los partidarios de las salidas pacíficas y negociadas a los conflictos armados presentan estas negociaciones como un movimiento táctico que persigue "desenmascarar" a los representantes del Estado y los muestra como los responsables de rechazar la paz interna y no querer resolver los agudos problemas del pueblo. De otro lado dicen que mediante la negociación de la guerra, se aísla a los "sectores militaristas y recalcitrantes" del Estado. Y por otra parte defienden cínicamente que la negociación fortalece al movimiento armado. Estos argumentos no son serios y al contrario favorecen al Estado y al conjunto de las elites políticas dirigentes.

 Las FARC desde nuestro punto de vista no luchan por la toma del poder, por la revolución, por una transformación revolucionaria de la sociedad, sino que luchan por forzar una salida negociada en la que el gobierno colombiano se comprometa a realizar determinadas reformas. Por eso para nosotros las FARC son REFORMISMO ARMADO.
 Es realmente triste que una lucha tan larga que ha dejado miles de vidas de oprimidos acabe en la liquidación y la claudicación. Pero están son las consecuencias que trae cuando una lucha es dirigida desde posiciones reformistas.

 Estos "acuerdos de paz" sirven a los planes del imperialismo de acabar con las luchas de los pueblos en el mundo. Sirven para reinsertar a los  guerrilleros y disidentes en el sistema, lavándole la cara sin cambiar para nada las causas que dieron origen al conflicto armado.

 Frente a la concepción de lucha armada que llevaban a cabo las FARC los maoístas defendemos una lucha armada cuyas protagonistas sean las masas populares que se rija por el principio: las masas hacen la historia, el partido las dirige.

La Guerra Popular debe llevarse hasta el final. La Guerra Popular no puede ser apagada y encendida. Una vez iniciada, sólo dos resultados son posibles. Ya sea la Guerra Popular consigue la victoria y el nuevo poder sustituye al viejo, o la Guerra Popular es derrotada y el viejo poder destruye al nuevo. Guerra popular es todo o nada, la victoria o la derrota.

La Guerra Popular persigue la toma del poder , la revolución. No busca negociar una salida dialogada, no busca reformas, busca la destrucción del viejo poder y su sustitución por un nuevo poder ejercido por el pueblo a través del Partido Comunista como vanguardia organizada del mismo.

Hay muchos grupos armados reformistas y revisionistas que practican lucha armada no para tomar el poder sino para presionar de cara a una salida negociada y de cara a conseguir reformas parciales. Esto es reformismo armado, no lleva a la transformación de la sociedad sino a perpetuar la opresión, a engañar al pueblo y crear falsas ilusiones.

 La Guerra Popular no es reformismo armado.
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Publicado por Odio de Clase

martes, 4 de septiembre de 2012

Nepal: las ilusiones reformistas de la falsa fracción roja



El nuevo partido llamado Partido Comunista de Nepal - "maoísta" (PCN-m), o lo que es lo mismo la falsa fracción roja encabezada por Kiran, centra todo su accionar actual en la lucha por una Constitución Burguesa para Nepal, lo cual falsean como la lucha por una constitución al servicio del pueblo y para preservar la independencia de Nepal frente al imperialismo indio.

 El PCN-m cae en la falsa ilusión del constitucionalismo burgués y reducen el programa de los comunistas y sus aliados (Nueva Democracia) a una elemental reforma constitucional burguesa.

 Estos oportunistas pretenden que a través la vía legal burguesa, de la vía electoral, del parlamentarismo burgués pueden avanzar supuestamente en dirección a la revolución de Nueva Democracia.

 Solo los oportunistas y reformistas se plantean la posibilidad de transformar revolucionariamente la sociedad mediante la utilización del aparato estatal existente, y de promover la sustitución gradual de ese aparato a medida que avanza el proceso mismo de transformación social. Esto es lo que se ha designado como "vía pacIfica al socialismo".

Todo este accionar es desviar la revolución de su camino, es empantanarla; pues, sólo serviría para sembrar ilusiones constitucionales, para hacer florecer esperanzas en la Constituyente, en la Constitución y, a fin de cuentas, en las elecciones, servir a la  reestructuración del viejo estado, sembrar cretinismo parlamentario; es, en síntesis, querer llevar al pueblo por la vieja senda electorera del oportunismo de derecha del cual es encallecido campeón el revisionismo.

 Esta falsa fracción roja y todos lo que la apoyan lo único que hacen es sembrar oportunismo y reformismo en el MCI, en el campo MLM. Estan introduciendo el oportunismo y reformismo en nuestras filas.

 Tanto la Revolución de Nueva Democracia como la Revolución Socialista solo se pueden alcanzar mediante la violencia revolucionaria, la toma del Poder y la destrucción del viejo estado. Cualquier alternativa a estos caminos es el más vil reformismo y oportunismo, el más vil revisionismo.

 La unidad de los comunistas mlm solo puede alcanzarse aplastando el revisionismo y reformismo que se hace pasar por mlm cuando en realidad es vulgar reformismo y revisionismo.

 Los comunistas tienen que ser firmes e intransigentes en las cuestiones de principios.

ODC.
Publicado por Odio de Clase

lunes, 3 de septiembre de 2012

Stalin - El hombre de acero.



Sé que anteriormente ya he subido esta pieza musical. Pero, una buena canción, más si dedicada al camarada Stalin, nunca queda sobrando.

domingo, 2 de septiembre de 2012

PROBLEMAS DE LA GUERRA POPULAR [4ª Entrega]


Traducido por el camarada SADE para ODC
Traducido de Clarté Rouge, órgano teórico del Centro Marxista-Leninista-Maoísta (Bélgica)

3.5.4. Sobre la urbanización como condición nueva

Sobre esta cuestión, más quizá que sobre cualquier otra, se plantea ciertamente la necesidad de distinguir las condiciones particulares de la GPP dirigida por Mao en China de las condiciones generales de esta estrategia. Y se plantea exclusivamente a los revolucionarios de los países imperialistas superdesarrollados.
En efecto, el mundo entero conoce transformaciones importantes y en especial un formidable incremento de la urbanización. En 1900, el 15% del total de la población mundial vivía en ciudades. En 1950, el 30%. En 2007, por primera vez en la historia de la humanidad, la población urbana superó en número a los habitantes de las zonas rurales. Hoy más de la mitad de la población reside en las aglomeraciones urbanas y esta tendencia a la concentración del modo de vida tiende a mantenerse. Al ritmo actual, el 65% de la población será urbana en 2025 y alcanzará más del 80% en numerosos países. O por decirlo de otra manera: entre 1900 y 2000, la población urbana se multiplicó por 20 mientras que la población mundial tan sólo se cuadruplicó. En los países desarrollados, la tasa de urbanización alcanza ya el 75% de la población total y el “campo” mismo ha cambiado profundamente (muchos trabajadores o ex trabajadores urbanos viven en él, ya no sólo los rústicos), las comunicaciones se han desarrollado allí enormemente, etc.
Este fenómeno debería dar pie a la reflexión de los camaradas de los Tres Continentes [África, América y Asia] que defienden la tesis de que la GPP no es viable más que en las regiones retrasadas, rurales y pobres, que no puede tener más base social que el campesinado pobre y que tiene por guía estratégica el cerco de las ciudades por el campo. Detengámonos en este último punto y apliquémoslo a la situación de Turquía donde los camaradas del MKP siguen afirmando que “el carácter científico de la estrategia de rodear las ciudades por el campo en los países oprimidos ha quedado demostrado en la práctica”.
En los años 50 estalló el éxodo rural en Turquía provocando la aparición en la periferia de Estambul de los barrios chabolistas locales: los gecekondu. Estambul, sin ser la capital, es la mayor aglomeración urbana del país. La cifra oficial es de 13 millones de personas censadas, pero la cifra real probablemente alcanza los 16 millones de un total en el país de 74,7 millones (en enero de 2012). Según estimaciones razonables, se puede decir que 7 de cada 10 turcos viven en una ciudad y de ellos 2 viven en Estambul (un 18,2%, según la estimación más baja).
En estas condiciones, no se puede seguir hablando como si nada de organizar a los campesinos pobres para cercar las ciudades por el campo. Esto es puro formalismo. Es quedarse de los textos de Mao sobre la GPP con la superficie de las cosas (las decisiones dictadas por las condiciones específicas) en lugar de extraer su esencia. Es ignorar la enseñanza del Presidente Gonzalo sobre la universalidad de la GPP: “Lo primero que nos planteamos fue eso, la no aplicación mecánica de la guerra popular porque el Presidente Mao Tse Tung nos ha advertido que la aplicación mecánica lleva al oportunismo y lleva a la derrota.”
Pongamos otro ejemplo. Un documento reciente del Comité de Reconstrucción del Partido Comunista del Ecuador[1] afirma que “Para los comunistas y  revolucionarios maoístas el campo es un eje fundamental de la lucha de clases ya que el campesino, en la revolución de Nueva Democracia, cumple el papel de fuerza principal y el proletariado de fuerza dirigente y como tal el Comité de reconstrucción del PCE, dio un paso dialéctico muy importante al ir a organizar donde los maoístas de Ecuador debemos estar, es decir, en el campo, conociendo de primera mano la opresión y la desigualdad que vive día a día el campesino por parte de la semi-feudalidad.” En 1950, el 29% de la población ecuatoriana vivía en ciudades. En 2010, la población de las urbes llegaba ya al 67% y este porcentaje sigue en aumento rápidamente (con una proyección del 2% anual para el periodo 2010-2015). La aparente falta de reflexión sobre este factor esencial muestra, en nuestra opinión, una aplicación mecánica de los principios de la GPP.

3.5.5. El PCP y la cuestión urbana

El PC de Perú también hubo de responder a la misma pregunta. En 1960, el 46,80% de la población total vivía en ciudades, en 1965, el 51,90%, en 1970, el 57,40%, en 1975, el 61,50% y en 1980, año del desencadenamiento de la guerra popular, el 64,60%. El crecimiento de la población urbana ha continuado y a un ritmo cada vez más acelerado (hasta alcanzar el 71,70% el año pasado), ya que las guerras civiles en las zonas rurales provocan desplazamientos de población que alimentan el éxodo rural y aceleran las tendencias de la urbanización (este factor histórico se ha confirmado en todas partes: China, Vietnam, Nicaragua, El Salvador, Colombia, etc.).
La estrategia clásica maoísta del PCP era el cerco de las ciudades y de la capital Lima desde las zonas rurales: la estrategia del cerco de las ciudades por el campo. Si se sigue la muy detallada serie de artículos delLaboratorio de urbanismo insurreccional [Laboratoire d’urbanisme insurrectionnel, en el original en francés] dedicada al papel de la ciudad en la guerra revolucionaria dirigida por el PCP, desde el mismo 1980 el Presidente Gonzalo defendió la idea de desarrollar en Lima una actividad de guerrilla urbana, acciones de desestabilización del poder y de desarrollar en ella la acción de las organizaciones de masas. Esta propuesta se habría debatido ampliamente en la reunión ampliada del Comité Central del PCP celebrada del 8 al 24 de agosto de 1980.
El Plan de conquistar bases de 1980 del PCP destaca la importancia de los “organismos autogestionados”[2], que deben ser el enlace entre el partido y las masas, en el seno de los sindicatos, federaciones, asociaciones, comedores populares, comités de barrio, universidades, etc. Se deben organizar tres grupos sociales urbanos con toda prioridad: los estudiantes, los obreros y los habitantes de barrios chabolistas.
Varios organismos de lucha y propaganda tendrán como misión hacer de Lima una caja de resonancia del PCP y un centro de reclutamiento para la guerrilla rural. Se crearán numerosas organizaciones clandestinas y legales en las ciudades y, especialmente, en Lima. Entre finales de 1989 y la primera mitad de 1992, Lima se convirtió en la principal área de acción del PCP por la mayor frecuencia y variedad de las acciones y la consolidación de una presencia significativa en los sectores populares. Este desarrollo fue concomitante (sin que se pueda establecer una relación directa) con las dificultades experimentadas por el Ejército Guerrillero Popular en el campo, donde la contrainsurgencia había ganado en intensidad y calidad (debido en especial al desarrollo de milicias rurales antiguerrilla).
En 1988, en su entrevista al Diario, el Presidente Gonzalo expone la línea en la fase del equilibrio estratégico:
“La Guerra Popular se aplica universalmente, según el carácter de la revolución y se especifica en cada país, de otra manera no puede hacerse. En nuestro caso, las particularidades son muy claras. Es una lucha que se libra en campo y ciudad así fue establecido ya el año 68, en el esquema para la guerra popular. Allí ya tenemos una diferencia, una particularidad, es en campo y en ciudad[3]. Creemos que tiene que ver con específicas situaciones nuestras.
(…)
América Latina (…) tiene ciudades proporcionalmente más grandes que las que tienen otros continentes. Es una realidad de América Latina que no se puede desconocer, basta ver la capital del Perú que tiene un alto porcentaje poblacional. Así para nosotros la ciudad no podía ser dejada de lado y también tenía que desenvolverse la guerra en ella, pero lo principal es la lucha en el campo, la de la ciudad es complemento necesario.
(…)
El problema de la ciudad qué nos plantea. Hemos desarrollado trabajo en las ciudades y en el campo, sí, hace muchos años lo hemos hecho. Ha tenido un giro y un cambio con la guerra popular, cierto. La situación nuestra ahora nos lleva a cómo ir preparando la ciudad o las ciudades para generalizar. Esto tiene que ver con desarrollar el trabajo de masas, pero en y para la guerra popular; lo hemos hecho y lo seguimos haciendo, el problema está en que hemos empezado a desenvolverlo más. Pensamos que nuestra acción en las ciudades es indispensable y tiene que impulsarse cada vez más y más porque ahí está concentrado el proletariado y no podemos dejarlo en manos del revisionismo ni del oportunismo.
En las ciudades, existen las barriadas, las inmensas masas barriales. Nosotros desde el año 76 tenemos una directriz para el trabajo en las ciudades. Tomar barrios y barriadas como base y proletariado como dirigente, ésa es nuestra directriz y la seguiremos practicando, ahora en condiciones de guerra popular.
A qué masas apuntamos, claramente se ve. De lo antedicho se deriva nítidamente que las inmensas masas de barrios y barriadas son como cinturones de hierro que van a encerrar al enemigo y que retienen a las fuerzas reaccionarias.
(…)
Lo que necesitamos es ir sintetizando las propias experiencias de la masa, del pueblo, ir estableciendo sus formas orgánicas, sus formas de lucha y que vayan cogiendo en sus manos formas cada vez más desenvueltas y crecientes de lucha en ciudad, así se van formando.
Qué pensamos; la cosa es clara, el centro está en el campo pero para la insurrección se cambia el centro, el centro pasa a ser la ciudad y para eso incluso así como al comienzo se desplaza combatientes y comunistas de las ciudades al campo, después hay que desplazar del campo a la ciudad; también se da y así vamos traspasando el peso y preparando la insurrección. Tenemos que ir viendo condiciones para que converjan la acción del Ejército Guerrillero Popular con la acción insurreccional en las ciudades, o en una o en varias. Eso es lo que necesitamos.”[4]
Desde el inicio y durante toda la guerra, el Comité Metropolitano del PCP hará de Lima la “caja de resonancia del Partido”. En los barrios chabolistas, el PCP desarrollará estructuras organizativas y de ayuda mutua populares. Unas veces creándolas completamente, otras haciéndose con las estructuras existentes y expulsando a las direcciones burguesas. Sus militantes se encargarán de expulsar a los delincuentes, controlar los precios, luchar contra los desalojos, etc.
La lucha armada comienza en el campo en mayo de 1980 y ya en el mes de junio es incendiada la alcaldía de un distrito de la capital. En diciembre tendrán lugar los primeros ataques con explosivos contra bancos y embajadas. Las acciones simbólicas se suceden, como los enormes fuegos prendidos en lo alto de las colinas representando la hoz y el martillo, visibles en toda la ciudad, la destrucción de postes de electricidad que causa cortes de luz (el primer apagón total se produjo en septiembre de 1981).
Progresivamente las acciones armadas tendrán otros objetivos:
a) Asegurar el control del Partido en los barrios populares atacando a las patrullas de policía, eliminando a los soplones y volando comisarías.
b) Golpear las instituciones del poder para paralizarlas.
c) Golpear a la burguesía (atentados con coche bomba contra los barrios residenciales).
d) Apoyar las luchas populares (con ocasión de huelgas obreras, por ejemplo).
e) Llevar a cabo huelgas armadas (desde enero de 1989).
Todas estas acciones se irán ampliando en el marco de la fase del “equilibrio estratégico” (1988). Lima pasa de tener el estatus de “complemento necesario” al de centro estratégico. Entre abril de 1989 y diciembre de 1992, casi la mitad de las acciones armadas del PCP tienen lugar en la capital.
En 1989, las fuerzas armadas se hacen cargo de la seguridad en Lima y El Callao, donde se decreta el estado de emergencia. Se intensifica la represión. En 1990, Fujimori es elegido, instaura su dictadura en mayo de 1992 con el apoyo del ejército. La guerra sucia se institucionaliza: torturas, masacres, desapariciones. El PCP había llegado al equilibrio estratégico pero la tendencia se invertirá y la contrainsurgencia recuperará el terreno perdido. Las oleadas de detenciones (incluida la del Presidente Gonzalo en septiembre de 1992), las pérdidas sufridas por el Ejército Guerrillero Popular, el efecto desmoralizar de las “cartas de paz” de noviembre de 1993, etc.: la acción armada abandona gradualmente las ciudades y se produce un repliegue hacia el campo.

3.5.6. El PCI (Maoísta) y la cuestión urbana

El documento del Partido Comunista de la India (Maoísta), Perspectiva urbana: nuestro trabajo en las zonas urbanas, que publicamos en el número anterior de Clarté Rouge analiza directamente el problema. No haremos aquí un resumen de él: merece ser leído cuidadosamente.
Destaquemos simplemente que el PCI (Maoísta), como el PCP, pone de relieve la importancia creciente de las ciudades en la estrategia revolucionaria, aun cuando la prioridad siga siendo la guerrilla rural.

3.5.7. La urbanización en los países imperialistas

Para los países imperialistas, donde la población urbana y suburbana constituye la inmensa mayoría de la población pero donde, además, el campesinado se ha convertido por lo general en una clase de pequeños empresarios modernos, la pregunta es la siguiente: En el marco de los principios de la GPP, ¿pueden desempeñar las zonas urbanas el papel desempeñado por las zonas rurales en la GPP dirigida por Mao Tse Tung?
Esta pregunta se divide, a su vez, en dos partes:
- ¿Hay, en las zonas urbanas, una base social para la GPP?
- ¿Se dan, en las zonas urbanas, las condiciones para fundar bases de apoyo?

3.5.8. La base social de la revolución

Es fácil responder a la primera pregunta porque en las zonas urbanas se concentran a día de hoy, en todo el mundo, las mayores masas de proletarios y desheredados.
Al igual que Mao supo reconocer en los campesinos desheredados de Junán masas con potencial revolucionario, de la misma manera debemos nosotros reconocer que las principales concentraciones de masas con potencial revolucionario están en las áreas urbanas y suburbanas. Ya lo hemos visto: esta tendencia hacia la urbanización de las masas populares no hace sino ampliarse, del mismo modo que se amplía el proceso de abandono del campo.
La segunda pregunta, la de las bases de apoyo, es mucho más compleja y requiere estudiar nuevamente la experiencia del PCCh en los años 20 y 30.

[2] “Organismes autogérés” en el original en francés. No estamos seguros de que ésta sea la denominación en castellano en el Gran Plan de conquistar bases del PCP [N. del T.]
[3] El subrayado es de los camaradas de Clarté Rouge [N. del T.]
[4]   Presidente Gonzalo: entrevista a El Diario, cf.; páginas 67-69-70 de esta edición.
Publicado por Odio de Clase 

FORUMARXISTA: Zanjando la polémica con ESI taldea

FORUMARXISTA: Zanjando la polémica con ESI taldea: (Nota: Los camaradas del Colectivo Odio de Clases,  de cara a un Colectivo hoxhista que ha osado  intentar empañar suciamente a la imagen ...

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Los cinco Maestros: 11 DISCURSOS DEL CAMARADA LENIN: http://odiodeclase.blogspot.com/2012/09/11-discursos-del-camarada-lenin.html Publicado por el blog camarada Odio de Clase

GALERÍA DE PINTURAS SOVIÉTICAS PARTE 2



http://revolucioncultural-p.blogspot.com.es/2012/08/galeria-de-pinturas-sovieticas-part-ii.h

Publicado por Revolución Cultural

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Los cinco Maestros: Documento de la lucha del PCCh y el camarada Mao c...: LAS DIVERGENCIAS SE INICIARON CON EL XX CONGRESO DEL PCUS * Hay un refrán que dice: “Un solo día frío no basta para congelar el río ...

sábado, 1 de septiembre de 2012

Ediciones Vanguardia Proletaria: PUKA AMAUTA


Un libro que, además de ofrecernos aspectos de la biografía política del Dr. Abimael Guzmán (conocido también por su nombre de combate ideológico, político y militar "Presidente Gonzalo"), controversial figura aportativa al salto cualitativo del Marxismo-Leninismo, servirá, que duda cabe, como de punto de referencia y encorajamiento a todo revolucionario proletario de nuestro Continente. Entre sus muchas contribuciones teóricas y políticas, aquellas del Presidente Gonzalo, es de resaltar esa que ha renovado la moral y la capacidad de combate revolucionario de los comunistas latinoamericanos; frente al pesimismo y el derrotismo en que se habían hundido no sólo revisionistas y reformistas burgueses, sino el revolucionarismo pequeñoburgués: de que un Partido Comunista, con su propia simbología, con sus propias consignas políticas comunistas y apoyado en las masas trabajadoras, principalmente campesinas, si podía desarrollar y conducir éxitosamente una guerra popular revolucionaria contra el imperialismo estadounidense y la reaccionaria dictadura de la burguesía del patio. Este aporte del Presidente Gonzalo tiene, quién hoy puede dudarlo, un valor universal. Desde entonces, los comunistas latinoamericanos, repudiando los falaces consejos revisionistas y socialtraidores, dejaron de hundir el pico en el fango del pacifismo, el legalismo, el parlamentarismo y la desesperada búsqueda de un "espacio político" dónde rumiar el pedazo de pan duro que se dignaba ofrecer la burguesía. Por eso mismo, en base a esa verdad marxista-leninista, están naciendo más y nuevos partidos comunistas de nuevo tipo en toda América Latina y el futuro socialista se ha acercado.

Descargue el libro en el siguiente enlace,

http://www.mediafire.com/view/?k2g4nmuoidntm7m

CANARIAS INDEPENDENCIA Y SOCIALISMO: PROPUESTAS POR UNA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA

CANARIAS INDEPENDENCIA Y SOCIALISMO: PROPUESTAS POR UNA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA: PROPUESTAS POR UNA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA   Propuesta redactada por la célula José Miguel Pérez. Programa de mínimos para el d...

SUDÁFRICA: LA FISCALÍA ACUSA Y PRETENDE ENJUICIAR A LAS VÍCTIMAS DE MASACRE



Con estupor y amplio repudio ha recibido la opinión pública democrática internacional, como aquella del propio país, la información de que la Autoridad Fiscal Nacional (ANP) pretende enjuiciar y penalizar, sobre la base de una legislación de los tiempos del odioso y fascista régimen del apartheid, a los  270 trabajadores de la empresa Lonmin detenidos seguido a los sangrientos sucesos del 17 de agosto pasado, y por la que son acusados de los asesinatos.

Achacarles a las víctimas la masacre para encubrir a la policía y al gobierno del ANC del presidente Zuma. Que más allá de “lamentar” hipócritamente la horrible matanza de los minero, ha solicitado al Juzgado de Paz la prorroga del período de detenciones de los trabajadores por otros 15 días.
Todo lo cual apunta hacia las reales intenciones de las autoridades y la fiscalía sudafricanas, en su desesperada búsqueda de lavarle las manos a los verdaderos criminales, la policía, haciendo recaer la culpa y castigo sobre las víctimas: los trabajadores mineros.



http://defendingpopulardemocracy.blogspot.com/2012/09/npa-charges-against-marikana-workers.html

DAZIBAO ROJO: Dogmato-revisionistas resucitan al renegado Sotoma...

DAZIBAO ROJO: Dogmato-revisionistas resucitan al renegado Sotoma...: ESI-taldea  en su afan anti maoísta no dudan en resucitar y agitar el espectro del abogado peruano José Sotomayor, que luego de partic...

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periodista obrero. Comunista (marxista-leninista). Antiimperialista, anticapitalista y antimilitarista.